Venezuela, el Auschwitz de Maduro

ILUSTRACIÓN: Walter Toscano

 

– CARDENAL UROSA: “SI GOBIERNO DE MADURO AMARA A VENEZUELA HABRÍA ABANDONADO EL PODER”

PADRE FORTEA: “SEÑOR, ¿POR QUÉ RESISTE TANTO EL MAL EN VENEZUELA?

 

 

MÁS QUE CRÓNICAS – Someter a la sociedad entera por medio del terror creado y extendido por los aparatos del Estado era la finalidad de los secuestros, desapariciones y asesinatos en la dictadura argentina. El modelo fue un decreto del III Reich conocido como ‘Noche y Niebla’.

 

DAVID RAMOS / ACI Prensa .- Mons. Jaime Villarroel, Obispo de Carúpano en Venezuela, denunció que el país, bajo el régimen del presidente Nicolás Maduro, “es un campo de concentración donde se están exterminando los mismos venezolanos”.

Así lo aseguró en conferencia de prensa en Ciudad de México, el 31 de octubre, en el último día de su recorrido testimonial por el país de la mano de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Mons. Jaime Villarroel, Obispo de Carúpano. FOTO: David Ramos / ACI Prensa

Del 24 al 31 de octubre, Mons. Villarroel visitó Guadalajara, Puebla, Apatzingán, Querétaro y Ciudad de México, alentando a los católicos y a la comunidad internacional a ayudar a Venezuela.

El pueblo venezolano, señaló, “no puede salir de esta situación solo”.

Venezuela es un campo de concentración donde se están exterminando los mismos venezolanos, entendiendo lo que es un campo de concentración en la Alemania nazi: a donde se llevaban a los judíos para morir en la cámara de gas”.

“Este régimen que hoy preside Nicolás Maduro en Venezuela está cometiendo un exterminio, matando a nuestro pueblo de hambre, por falta de medicinas”, agregó.

El conocido portón del campo de concentración de Auschwitz, cuyo letrero reza: “EL trabajo fortalece”

Para el obispo venezolano, en su país “se está cometiendo una tragedia en unas dimensiones inimaginables”.

En Venezuela se tortura”, señaló, y precisó que ya se han presentado casos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Penal Internacional contra el gobierno venezolano.

Mons. Villarroel aseguró que el problema comenzó en 1999, con la llegada de Hugo Chávez al poder.

No votamos con el sentido común ni con la razón, y esto nos ha llevado a una tragedia donde hoy están muriendo miles y miles de venezolanos por falta de comida y por falta de medicina y donde se violan permanentemente los derechos humanos”.

“Hoy en día el 80% de las industrias están destruidas”, dijo, y lamentó que “el mes pasado la inflación estuvo por el 270%. Hay escases de productos”.

El sueldo mínimo para un venezolano por un mes llega entre 4 y 6 dólares. Con 4 y 6 dólares una familia tiene que alimentar a sus hijos con un mes”.

Con ese dinero, señaló, un trabajador en Venezuela podría comprar apenas “tres o cuatro productos: un cartón de huevos, un kilo de arroz, un paquete de harina y algo de carne. Y de ahí no alcanza para comprar más”. “Hay hogares donde solamente el alimento es un poco de arroz durante todo el día”, dijo.

Mons. Villarroel dijo que en 2017 “murieron más de 20.000 niños recién nacidos, porque no hay condiciones para atender a las madres cuando van a dar a la luz. Muchas madres tienen que dar a luz en los pasillos del hospital. 60% de las madres que ha dado a luz han muerto en el parto”.

En los hospitales no se consigue algodón, gasa, alcohol”.

Además, los medios de comunicación “están totalmente controlados por el gobierno”, y están dedicados a la “propaganda que intenta hacer ver que en Venezuela todo es próspero, que no falta nada, que todos los venezolanos vivimos bien”.

El gobierno de Maduro además ha emprendido diversos ataques contra la Iglesia Católica, dijo. Entre ellos, amenazas y pintas en templos, y “han intentado crear una ‘iglesia católica reformada’, nacionalista”, con ministros de otras denominaciones cristianas y sacerdotes católicos que abandonaron el ministerio.

“El gobierno de Nicolás Maduro se burló de la Santa Sede”

El obispo venezolano recordó que “al Vaticano hace dos años se le pidió la mediación» entre el gobierno y sus principales opositores.

En esos diálogos, dijo, «estuvo el nuncio apostólico, estuvo el delegado papal, Mons. (Claudio Maria) Celli. Y llegaron a unos acuerdos, y los acuerdos fundamentales eran estos: abrir un canal humanitario para que llegaran alimentos y medicina, permitir que se liberaran los presos políticos –hay más de 2.000 personas detenidas solamente por el hecho de disentir–, y permitir unas elecciones donde realmente haya una observación internacional y donde realmente el pueblo venezolano se pueda expresar”.

El gobierno de Nicolás Maduro se burló de la Santa Sede, pisoteó toda la ayuda de la Santa Sede, burlándose del Santo Padre”, criticó.

Mons. Villarroel denunció además que el gobierno de Maduro trata a los venezolanos “como unos delincuentes”, y recordó el caso de un sacerdote que fue interceptado y vejado por las autoridades en un aeropuerto.

En el aeropuerto internacional de Venezuela lo detuvieron. Presentó las credenciales. Lo desnudaron, lo hicieron defecar, le dijeron que era una persona sospechosa de llevar droga, lo sacaron del aeropuerto, perdió el avión, le robaron el dinero que llevaba”.

Solidaridad y formación: El trabajo de la Iglesia

El Obispo de Carúpano destacó que además del trabajo solidario que realiza la Iglesia en Venezuela, también se dedican a la “formación en la doctrina social de la Iglesia, formación en la conciencia, formación para que las personas no se dejen manipular o engañar por un sistema totalitario, por un sistema que está matando a nuestro pueblo”.

El Papa nos ha dicho gracias por eso, por ser cercanos. También nos ha dicho gracias por ser una Iglesia en resistencia, están resistiendo allí los insultos, los golpes, los desprecios, las amenazas del mismo gobierno hacia nosotros los obispos, y hacia todos aquellos que de alguna u otra manera somos parte de la Iglesia”.

El Prelado destacó además que en medio de toda la crisis en Venezuela la Iglesia se ha mantenido unida.

Los pastores de la Iglesia nos hemos mantenido siempre unidos, con una sola voz, con un solo criterio. Lo que estoy diciendo aquí no es la percepción de una persona, no es una percepción de un solo obispo sino es la percepción del episcopado en Venezuela. Hablo en nombre de todo el episcopado”, aseguró.


Una ruina terrible….

ACI Prensa .- El Arzobispo Emérito de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, señaló que si el gobierno que encabeza Nicolás Maduro “tuviera verdaderamente amor a Venezuela ya habrían dejado el poder”.

En una entrevista publicada por el diario venezolano El Nacional, el Cardenal Urosa Savino señaló que los integrantes del régimen de Maduro “realmente han llevado al país a una ruina terrible que está creciendo cada vez más”.

Ahora, ellos no se quieren ir porque están aferrados al poder, pareciera que nos les importa el dolor que están causando al pueblo, el dolor de tanta gente que se tiene que ir”.

Para el Purpurado venezolano, “el gobierno sigue jugando a mantener una especie de farsa, un diálogo de mentira para ganar tiempo y rechazan completamente lo que es el centro y la raíz de los problemas, que es, la incapacidad del actual presidente de gobernar”.

Cardenal Jorge Urosa Savino

El Cardenal no cree además que una mesa de diálogo establecida por Maduro y algunos opositores en septiembre lleve a soluciones para Venezuela, pues “si bien ahí hay personalidades que han tenido una gran figuración política en el país en otro momento, actualmente ellos no tienen partidos con mucha militancia, no representan al pueblo”.

Estamos en una situación muy mala. No hay absolutamente ninguna noticia sobre cuáles han sido los avances del diálogo entre el gobierno y este grupo minoritario de la oposición, que no está representado por la Asamblea Nacional legítimamente electa con los votos de la mayoría de los venezolanos”.

El Purpurado recordó además que los obispos venezolanos no reconocen “legitimidad ni validez alguna” a la Asamblea Nacional Constituyente creada por Maduro para reemplazar a la Asamblea Nacional, con mayoría opositora, que ha nombrado como presidente interino a Juan Guaidó.

Desde el punto de vista de la realidad sociopolítica y económica, vamos a terminar muy mal, a menos que haya un cambio sustancial de aquí a diciembre, un cambio de gobierno”, dijo.

Si esto no ocurre, advirtió, “vamos a terminar muy mal porque el dólar sigue subiendo, la comida está cada vez más cara, no hay productos, la salud peor y la educación está completamente por el suelo. Los problemas siguen y se van a agravar”.

Como obispo de la iglesia, como ministro de Jesucristo, a que fortalezcamos nuestra fe en Dios, nuestra esperanza y busquemos sin violencia, que haya un cambio pacífico para el bienestar del pueblo”, alentó.

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