”No esperen discursos políticos”

ACI / Vaticano.- El Papa Francisco va a Latinoamérica “por una razón pastoral” y no para entrar en cuestiones políticas, afirmó el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, al referirse a la visita que este 5 de julio el Pontífice iniciará a Ecuador, Bolivia y Paraguay.

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

El diario boliviano El Deber preguntó al vocero vaticano si el Papa abordaría en su viaje el conflicto diplomático que Bolivia tiene con Chile –para que le devuelva su salida al océano pacífico que perdió en una guerra en 1879-, y que se encuentra actualmente en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, impulsado por el gobierno de Evo Morales.

“No pienso que el Papa vaya a decir específicamente nada de naturaleza política” en su viaje, respondió el P. Lombardi.

“Él va por una razón pastoral, por acompañar al pueblo, anunciar el Evangelio, por el buen desarrollo de las vocaciones (sacerdotales), no tengo ninguna idea de que este tema de las fronteras (Bolivia-Chile) sea algo específico del viaje. No pienso que el Papa intente entrar en cuestiones políticas. No preveo que haya una iniciativa específica sobre este punto”, reiteró.

En la entrevista difundida este miércoles, el vocero vaticano indicó que el Papa “dará mensajes de esperanza a los pueblos” y “tendrá una gran acogida”. “Pienso que va a continuar su misión en la línea del documento de Aparecida (2007), de la alegría del Evangelio que es el lema de la visita a los tres países”, afirmó.

“Son los mensajes que ha hecho en la última encíclica y tendrá muchas cosas que decir sobre la situación social y espiritual en estos países”.

El P. Lombardi dijo que la preparación de este viaje tomó “meses de trabajo para elaborar el programa, los documentos y otras tareas particulares como la comunicación o la preparación de discursos”.

“Estamos muy contentos de hacerlo, porque es un viaje muy interesante en el que el Papa podrá expresarse de una forma muy espontánea e intensa, está en su casa prácticamente, en su continente”, aseguró.

Explicó que parte de la preparación es conocer la historia de los países,  “cuáles son sus experiencias del pasado, el sentido de las guerras que tuvieron, la de Bolivia con el Paraguay, la de Brasil con Argentina que fue muy sangrienta, son cosas que tienen peso en su historia, así como la tensión entre Bolivia y Chile por el mar”.

“NO ES UNA RECETA,…”

“Pero la intención del Papa es que se superen estos problemas en una perspectiva de la paz, de comunión, de construcción común del futuro. Hay que conocer esto para ir hacia adelante, no para quedarse en el pasado”, señaló.

En ese sentido, indicó que “los cambios que interesan al Papa y a nosotros son los cambios espirituales, de actitudes, de inspiración evangélica, de las relaciones entre las personas, entre los componentes de la sociedad”.

El viaje “no es para dar una receta, ni una solución particular propuesta por el Papa para todos los problemas, es una contribución a una animación espiritual y de perspectiva sobre el bien de la sociedad civil para ayudar a todos los componentes de la sociedad para que afronten el mundo y los problemas de una mejor manera. Esperamos que sea una contribución a la paz, a la construcción de una sociedad participativa, preocupada por el bien común y no de intereses particulares”.

El P. Lombardi también recordó que “cada Papa tiene su personalidad. El Papa Francisco tiene una experiencia mucho más pastoral, como lo era Juan Pablo II, un pastor en Polonia.

Otros como Benedicto XVI eran personas más de la cultura, de la teología, otros estaban más con las relaciones diplomáticas entre la Iglesia y los Estados”.

“El Papa Francisco es naturalmente pastor, con gran experiencia pastoral en una megalópolis de América Latina (Buenos Aires).

Es muy cercano a los problemas concretos de la gente, a su lenguaje y su manera de verlos. Su contribución que puede dar a la Iglesia es con su experiencia y su capacidad de hablar a todos de una forma que lo entiendan y se sientan involucrados en un proceso positivo”, afirmó.

Por ello, invitó a los bolivianos a tener “el corazón y los oídos bien abiertos para entender lo que el Papa va a decir y que estén llenos de esperanza, de optimismo, porque es una buena ocasión de vivir en comunión entre la Iglesia y su pastor. Esto puede ayudar mucho a recibir un nuevo impulso para enfrentar los problemas que son muchos y difíciles en la construcción de la sociedad”.

Asimismo, aseguró que Francisco está preocupado por la salud de Cardenal Julio Terrazas y que conoce exactamente su situación.

Sobre el problema de la altitud de El Alto (4070 msnm), el vocero dijo que “es obvio que es importante tomar en cuenta la altitud y la temperatura, pero el Papa no tiene la mínima preocupación en cumplir el programa en El Alto, aunque muy rápidamente pasará de allí a La Paz. Lo hará con total convicción y tranquilidad. Será una etapa relativamente breve, aunque se pueda pensar en esa dificultad”.

 

Obispos piden diálogo y “evitar exabruptos en Ecuador

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

La Conferencia Episcopal hizo el miércoles un llamado al diálogo y a evitar exabruptos durante la visita del papa Francisco a Ecuador, al tiempo que solicitó al estado dar las facilidades para la cobertura de los medios de comunicación.

El pontífice tiene previsto llegar el domingo en la tarde para una visita oficial y pastoral que se extenderá hasta el 8 de julio.

«Vivimos en el país momentos importantes a nivel social, político, cultural… la visita no puede ser opacada por intereses particulares; no es el momento de manifestar nuestras ideas ni nuestros proyectos políticos, no es el momento de armar más polémicas y más divisiones», señaló David de la Torre, vocero de la Conferencia.

Las acreditaciones de los medios de comunicación para la visita papal también presentan inconvenientes a pocos días de que él arribe, por lo cual De la Torre invitó a la Secretaría de Comunicación del gobierno «a que haga funcionar el sentido común», porque no es posible que se acredite a los periodistas y no se le permita el acceso a su chofer, al camarógrafo y «al que pasa los cables; hay problemas de concepto».

Fausto Trávez, presidente de la misma, se pronunció en el mismo sentido. «El contexto del papa es justamente mover los corazones; no amenazas, no gritos, no insultos», afirmó, al tiempo que añadió que «el Santo Padre no viene acá para politizar ni hacer partido de nada».

Recientemente el país se ha visto sumido en tensiones políticas. La oposición convocó en las redes sociales a una protesta contra el gobierno el jueves, mientras que el oficialismo hace lo propio en respaldo del presidente Rafael Correa, cuyos funcionarios han dispuesto grandes pancartas con frases del papa que aparentemente coinciden con propuestas y palabras del mandatario.

Desde el 8 de junio, Correa enfrenta marchas, plantones y protestas casi a diario en las que se exige su salida del poder debido a sus políticas económicas y laborales.

Las protestas se desencadenaron cuando él propuso dos leyes con impuestos hasta del 75% a la plusvalía y las herencias, pero éstas quedaron en suspenso debido a la visita de Francisco. Sin embargo, las manifestaciones continúan.

Denuncias de conspiración…

En rueda de prensa, el ministro del Interior, José Serrano, dijo que «por una parte se prepara la venida histórica del papa Francisco», y por otra hay «afanes conspiradores con hechos de violencia denunciados; nos deben indignar y nos deben llamar profundamente la atención a los ecuatorianos».

«Vamos a proteger la democracia», agregó, al tiempo que señaló que «debemos terminar con estas situaciones ilógicas, irracionales y que atentan contra la democracia» al detallar presuntos planes de marchas de protesta y actos de violencia en contra de Correa, presuntamente destinados a tomar el poder por la fuerza. (I)

Los pobreza extrema

que el Papa verá a partir de este domingo

Gira por América Latina. – El pontífice argentino inicia el fin de semana una histórica visita a Ecuador, Bolivia y Paraguay. Pasará tiempo en lugares a los que rara vez, o nunca, acuden turistas y a donde los locales evitan ir.

Paraguay. Bañado Norte es una de los pueblos extremamente pobres que el papa Francisco visitará durante su gira por tres países sudamericanos que comienza el domingo. (AP)

Los cerdos hurgan entre la basura en busca de sobras. La gente vive en chabolas elaboradas con madera contrachapada y metal corrugado. Cualquier apariencia de estabilidad en este barrio pobre en expansión en el que residen 15.000 familias desaparece cuando las fuertes lluvias asolan las orillas del cercano río Paraguay convirtiendo sus caminos de tierra en piletas de barro intransitables.

Bañado Norte es una de las zonas extremamente pobres que el papa Francisco visitará durante su gira por tres países sudamericanos que comienza el domingo.

En Ecuador, Bolivia y Paraguay, el pontífice pasará tiempo en lugares a los que rara vez, o nunca, acuden turistas y a donde los locales evitan ir en lo posible.

Clarín. La visita del argentino, que está haciendo de la ayuda a los pobres el centro de su pontificado, aumenta las esperanzas de muchos fieles de la iglesia católica cuyas vidas de abyecta pobreza serán por un momento el centro de atención.

Magdalena Ramos espera llamar la atención de Francisco durante su visita a la pequeña y humilde capilla de Bañado Norte y pedirle ayuda para su hijo, que está postrado en una cama por problemas neurológicos congénitos.

«Quiero que el Papa vea a mi hijo y luego pida a la gente donaciones para una silla de ruedas y tratamiento médico’’, dijo la mujer, que está desempleada.

Peticiones como ésta seguro abundarán en la visita papal, que hará escalas en Ecuador y Bolivia antes de su llegada a Paraguay el próximo 10 de julio.

En Ecuador, el Papa se reunirá con miembros de su orden jesuita en Guayaquil, una zona de húmedas tierras bajas con varios barrios pobres en crecimiento.

Celebrará una misa en el parque Samanés, a sólo unas cuadras de tres vecindarios construidos en su mayoría por «okupas» que viven en casas de bambú y madera con tejados de zinc.

Se espera que miles de personas acudan a la misa, incluyendo fieles del cercano Perú. El ama de casa Mónica Cabrera Rendón espera que esa afluencia deje algo de beneficio económico a su familia, ocho personas que comparten una chabola con una única habitación.

«Habrá ocasión de vender cosas a todas esas personas que vengan a la misa’’, dijo.

En Bolivia, Francisco visitará Palmasola, una prisión a las afueras de la ciudad de Santa Cruz, en el centro del país, conocida por su violencia y que esencialmente está controlada por sus 3.500 internos. Cuatro de cada cinco presos están todavía a la espera de juicio en el desbordado y lento sistema judicial nacional.

El interés de Francisco por los pobres se ha visto solapado en gran parte por el movimiento de la liberación, que surgió en Colombia en la década de 1960 y se ha arraigado en Latinoamérica. Durante mucho tiempo, el Vaticano se ha mantenido alejado de esta ideología porque algunos de sus fieles la interpretaron a través de las lentes del marxismo y la lucha armada contra los ricos.

Hoy en día, el movimiento toma nuevos aires. En mayo, Jorge Bergoglio beatificó al fallecido arzobispo salvadoreño Oscar Romero, que fue asesinado mientras oficiaba una misa en 1980 y fue considerado un héroe por los seguidores de esta corriente. Además, la Santa Sede ha hecho propuestas al teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, considerado un fundador del movimiento.

«Los pobres son más visibles ahora que nunca desde el Concilio Vaticano II’’, dijo Massimo Faggioli, un historiador eclesiástico de Roma, refiriéndose a las reuniones celebradas entre 1962 y 1965 que acercaron la iglesia a la modernidad.

Los tres países que visitará Francisco han avanzado en el plano económico en la última década, mejoras que los líderes empresariales achacan, en parte, a la misma clase de empresas capitalistas que el Papa ha calificado recientemente de materialistas.

Bolivia, por ejemplo, redujo el número de personas que viven en la extrema pobreza del 37% al 19% en menos de una década gracias al aumento de las exportaciones de gas durante el mandato del presidente Evo Morales.

«Francisco está continuamente impugnando el libre mercado y nunca aprecia el bien que puede hacer’’, dijo Peter Johnson, del Instituto Acton, un centro de Grand Rapids, en el Estado de Michigan, centrado en la relación entre economía y religión.

Sin embargo, la mejora de los indicadores económicos significan poco para gente como Wilson Valdez. Hace poco, el vendedor de fruta conducía su moto con cuidado por un camino embarrado en Bañado Norte.

Pero ya no lo hará más. Para él, el mayor beneficio de la visita del Papa es que la ciudad tiene previsto drenar las calles antes de su llegada el 12 de julio.

«Este es el primer milagro del papa Francisco’’, dice.

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