“No es una simple marcha”

– POCO IMPORTA QUIÉN CONVOCÓ LA MARCHA. lo importante es que los venezolanos están hartos de que los dejen morir de hambre y nada pase.

– ES HORA PARA QUE LAS AUTORIDADES MILITARES Y POLICIALES, de una vez por todas, honren su juramento de defender al pueblo y sus derechos.

 

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

 

EL NACIONAL .- La rapidez con la que se han deteriorado las condiciones de vida del venezolano. la vertiginosa destrucción de un sistema de salud otrora modelo de Latinoamérica y que ahora no puede curar ni una gripe. el declive espantoso de una economía que como saturno se devora a sus hijos. el inmenso vacío en el corazón de cada uno que ha despedido a un familiar y que tiene tiempo sin verlo.

No reconocernos entre nosotros. no tener tiempo para admirar nuestras bellezas sino para sobrevivir. Vivir con miedo, encerrado. presenciar hechos abominables desde la impotencia del desprotegido.

Se pueden escribir millones de palabras sobre las calamidades que enfrenta el venezolano de a pie cada minuto de su vida. Tanto los que están en esta hermosa tierra como los que han tenido que huir. todas esas son razones para tener unas ganas urgentes de gritar.

Pero cuando el grito se hace colectivo es escuchado por más personas, suena más duro y es más liberador. Esa es la oportunidad que se presenta este sábado 16 de noviembre.

Poco importa quién convocó la marcha. lo importante es lo obvio, lo innegable, los venezolanos están hartos de que los dejen morir de hambre y nada pase. esa tiene que ser la motivación de la movilización. una motivación individual que debe convertirse en colectiva.

Para decir “ya basta” hay que estar dispuesto a hacerse escuchar. Contamos con el ejemplo de los bolivianos. salieron a la calle con la convicción de que debían hacerse respetar y al final consiguieron su objetivo. En pocas semanas podrán expresarse de nuevo en las urnas.

Eso es lo que quieren los venezolanos, la oportunidad de un cambio democrático, pero con todas las garantías, como pasó en Bolivia. quieren unas Fuerzas Armadas que piensen en el país y no en sus intereses. Quieren líderes que pongan el bienestar de la Nación antes que el propio.

Por eso hay que salir a manifestar a viva voz que “queremos cambio”, para que no quepan dudas de que estamos dispuestos a derrotar la tiranía y el crimen organizado que se ha enseñoreado en este país.

 

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

 

ANTE LOS ANUNCIOS DE MARCHAS DEL PRÓXIMO 16 DE NOVIEMBRE

1.- Como bien lo hemos señalado en documentos episcopales anteriores, el derecho a la protesta y a manifestarla de manera pública está estipulado en el ordenamiento jurídico venezolano. Con ello, se expresa la inconformidad de la población ante una situaci ón de crisis que sigue golpeando la dignidad humana de los hombres y mujeres de Venezuela. Sectores de oposición han convocado para este próximo sábado 16 de noviembre una nueva marcha para hacer sentir el descontento del pueblo y su anhelo de un cambio en la dirección política de la nación.

2.- De igual manera, el oficialismo está invitando a sus adherentes a realizar marchas. A la vez quienes rigen la nación han pedido que la “Milicia” y otros grupos salgan en defensa de la paz y del sistema que han venido imponiendo de manera hegemónica y totalitaria.

3.- Somos conscientes del cansancio y tantas veces de la desilusión del pueblo venezolano ante tales convocatorias en el pasado reciente; pero su voluntad es inquebrantable para que se dé un cambio de rumbo. Por eso, participa y retoma un nuevo aire de esperanza porque sabe que la crisis se sigue agudizando: el hambre, la falta de medicinas y de servicios públicos, el empobrecimiento, el altísimo costo de la vida continúan en aumento, así como el elevado número de hermanos que migran huyendo de la agobiante situación del país.. Todo ello crea, junto con la desilusión y el desencanto, un resentimiento sumamente peligroso por sus posibles consecuencias en el futuro

4.- Hacemos un serio llamado al respeto mutuo y a obrar en paz. Participar puede ser un preludio para un paso importante en la resolución de nuestros problemas. Es hora de tomar en cuenta al pueblo como verdadero sujeto social, capaz de resolver las dificultades que nos aquejan a todos y de aportar con su sabiduría popular las soluciones que apunten al bien común de todos, sin excepción.

5.- No podemos seguir ante posturas de cerrazón, donde lo que importan son los intereses particulares, el afán de poder o por mantenerlo o por conseguirlo, el mantenimiento de la corrupción y el olvido manifiesto por el pueblo. Es hora para quienes detentan el poder de abrir las posibilidades de un cambio político, requerido por la inmensa mayoría de la población. También lo es para que quienes están del lado de la oposición pongan su mirada en las necesidades de un pueblo sufriente. Es hora para que las autoridades militares y policiales, de una vez por todas, honren su juramento de defender al pueblo y sus derechos. Lo es también para que todos los hombres y mujeres, cualquiera que sea su condición y responsabilidad, se animen a dar soluciones a la crisis que impide la paz social en Venezuela.

6.- Reiteramos nuestra llamada a la paz y el respeto en todo momento: el apelo a la violencia es irracional y no es propio de quienes nos identificamos como hijos de Dios.

Seguiremos al lado del pueblo y a su servicio, como pastores de una Iglesia que quiere seguir siendo fiel al Evangelio de Jesucristo, el de la liberación y la justicia. Que María de Coromoto nos proteja y Jesús, el Dios humanado, nos conceda la gracia de su amor.

Caracas, 15 de noviembre de 2019

Con nuestra bendición,

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