Nicolás Holodomor

Holodomor fue una gravísima carestía provocada en los años 30 del siglo pasado por la colectivización agrícola forzada decidida por Iósif Stalin, que entre 1931 y 1932 causó la muerte a millones de personas. Los enemigos designados por el régimen soviético eran los «kulaki», los campesinos «ricos», y con ellos la población rural ucraniana que se oponía al socialismo y a la colectivización. Seis millones de personas murieron de hambre en la carestía. /Foto: Ansa

 

– “EL PAÍS ES UNA CONSTANTE AMENAZA REGIONAL DEBIDO AL NARCOTRÁFICO, BANDAS DELICTIVAS Y TERRORISTAS”: Alberto Ray

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– BLOOMBERG: DICTADURA DE MADURO PLANEA IMPRIMIR BILLETES DE BS. 100.000 ,-

 

ERIKA HERNÁNDEZ / El Nacional .- Para Alberto Ray, especialista en análisis estratégico de riesgos y toma de decisiones en escenarios riesgosos, una intervención humanitaria en Venezuela terminará ocurriendo tarde o temprano, pues los espacios para lograr la salida del régimen de Nicolás Maduro por otras vías ya están cerrados, y la crisis del país se agudiza cada día, afectando incluso la seguridad del hemisferio.

La dinámica criminal del régimen es expansiva, violenta y busca la insurrección del continente. Al final, tarde o temprano, una intervención militar humanitaria tendrá que ocurrir, si no es bajo la Responsabilidad de Proteger de los Estados, entonces para detener lo que el régimen está haciendo”, dijo en entrevista para El Nacional.

Destacó que lo mejor para el país es que este escenario ocurra bajo términos que sean decididos por los propios venezolanos, y no en circunstancias marcadas por la magnitud de la crisis de la nación.

Venezuela debe aprovechar la oportunidad. Todavía hay capacidad para manejar cómo se pondrá en marcha esto.

La propuesta de María Corina Machado va en esa vía, lo que ella dice es que antes que se imponga una intervención por el nivel de caos de lo que sucede en el país, vamos a armarla nosotros con nuestros propios términos. Los venezolanos nos tenemos que poner de acuerdo que este es el camino y la ruta que debemos tomar”, indicó Ray.

¿Pero cómo poner en marcha una operación de este tipo? El experto explicó que la respuesta podría estar en llevar la doctrina de la Responsabilidad de Proteger a la Organización de Estados Americanos (OEA).

La Responsabilidad de Proteger se ha convertido en una herramienta política, es por eso que es difícil manejarlo a través de las Naciones Unidas donde lo más seguro es que termine en veto por naciones aliadas al régimen como Rusia o China. Sin embargo, la doctrina sigue allí. No es necesario plantearlo únicamente en la ONU. Lo que yo creo que debe hacerse en este caso es considerarlo como un asunto del hemisferio, a través de la OEA, donde tenemos una herramienta como el TIAR y por medio de esto, establecer una norma y que el continente americano conforme un equipo de fuerza de tarea humanitaria, de paz, estabilización y recuperación del país”, aseveró.

El escenario ideal para una solución a la crisis venezolana es la OEA.

Construir un mecanismo

El régimen venezolano se ha convertido en el principal violador de los derechos humanos de la población. Es allí cuando la Responsabilidad de Proteger trasciende la soberanía de la nación e insta a la comunidad internacional a tomar acciones para cuidar a los ciudadanos.

Venezuela es el primer caso en el continente americano donde podría implementarse esta doctrina, por lo que la OEA tendría que construir desde cero un mecanismo para su aplicación.

Nunca un tema como la Responsabilidad de Proteger se ha puesto ante la mesa por un país del continente americano. Quizás está llegando la hora de armar el caso y proponerlo de manera seria, responsable, y profesional. Conducido como debe ser, yo creo que muchos países estarían interesados en escuchar”, resaltó el analista de riesgos.

El país se ha convertido en una constante amenaza para el hemisferio, dijo Alberto Ray.

El país se ha convertido en una constante amenaza para el hemisferio debido a sus vínculos con el narcotráfico, bandas delictivas y organizaciones terroristas. Además, la crisis de Venezuela ha provocado la migración de más de cinco millones de ciudadanos, que en su mayoría se ha refugiado en países del continente, ocasionando problemas económicos en dichas naciones. Esto puede ser un factor determinante para que los Estados que conforman la OEA escuchen la propuesta, dijo.

Los venezolanos tenemos un buen inventario para exponer el caso a nivel hemisférico, el informe de la ONU es un elemento crucial y una herramienta poderosa para desarrollar el caso de responsabilidad de proteger”, agregó.

El embajador de Venezuela en la OEA designado por la presidencia interina, Gustavo Tarre, sería el encargado de armar y exponer el caso de darse dicho escenario.

Estados Unidos, Brasil, Colombia y Chile son grandes aliados de Venezuela, y frente a un planteamiento claro seguramente van a considerarlo”, indicó Ray.

Consideró que es momento de estudiar cuáles son los riesgos de tomar una decisión como esta, pero también cuál es el costo de no hacerlo. “Continuar por la misma vía es profundizar la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela, si ahorita hay cinco millones de venezolanos fuera del país, cuando pase la emergencia por el covid-19 saldrán otros dos o tres millones. Lo que nos queda es buscar este tipo de ayuda, que primero debe pasar por todo un proceso antes de llegar a una intervención”, dijo.

Alberto Ray: Los venezolanos tenemos un buen inventario para exponer el caso a nivel hemisférico, el informe de la ONU es un elemento crucial y una herramienta poderosa para desarrollar el caso de responsabilidad de proteger”. Foto: Doblellave.com

Actuar a tiempo

Las personas temen que los procesos de intervención se extiendan por mucho tiempo, sin embargo, en el caso de Venezuela hay motivos para pensar que esto es diferente, pues serían los propios venezolanos quieres dirigirían el rumbo del proceso. Esto debería darse con fecha de entrada y de salida. Hay que demostrar que tenemos cómo dirigir una operación de este tipo”, agregó.

El llamado es actuar a tiempo o de lo contrario algún Estado puede actuar unilateralmente si el caos continúa creciendo, algo que Ray señaló es una posibilidad cercana.

El proyecto del régimen chavista es la violencia y continuará en expansión, aseguró, aunque cree que ante una verdadera amenaza no les quedará otra opción que renunciar a las armas.

Yo creo que la defensa principal del régimen es su narrativa, pero ante una verdadera amenaza no le quedará más remedio de bajar sus armas porque hay gente dentro del régimen que está dispuesta a eso. En las Fuerzas Armadas hay personas dispuestas a defender al pueblo, siempre y cuando cuenten con el apoyo necesario, pero hay que construir el escenario para que esto suceda”, precisó.

El proyecto del régimen chavista es la violencia y continuará en expansión, aunque cree que ante una verdadera amenaza no les quedará otra opción que renunciar a las armas. Foto: Archivo

Las elecciones de Estados Unidos también son un factor determinante en el futuro de Venezuela. “Aquí hay un escenario: el Departamento de Estado ha dicho que es necesario detener el sufrimiento de los venezolanos poniendo fin al régimen de Nicolás Maduro, sin embargo, hay gente que cree que esto puede ocurrir eliminando las sanciones y el bloqueo. Entonces, en el caso del candidato Joe Biden, no ha definido cuál de las dos rutas es la que considera que puede tomarse para ayudar a la de los venezolanos”, señaló.

 

El Holodomor o democidio  venezolano

 Juan Carlos Loyo: La “toma “cívico-militar” de las tierras….

 

CÉSAR PÉREZ VIVAS / El Nacional .-La palabra holodomor proviene del idioma ucraniano. Significa “hambruna”. Se hizo famosa por su utilización para advertir la tragedia a la que fue sometido el pueblo ucraniano por el régimen de Stalin, al confiscarle más de 7 millones de toneladas de cereales a los productores de esa república soviética, en el marco del proceso de colectivización de la tierra y  confiscación de la producción, para sostener y alimentar a la capital de aquel imperio de terror.

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

El asalto a la producción fue tan brutal que los campesinos se vieron obligados a esconder parte significativa de su producción, para disponer de reservas, con las cuales sobrevivir a aquella orgía de violencia revolucionaria. La situación generada por el régimen comunista soviético produjo severos enfrentamientos entre los productores (llamados los kuláks) y los agentes de la dictadura estalinista, quienes fusil en mano se apropiaban del ganado, herramientas y cosechas.

El clima sociopolítico llegó a tal punto que funcionarios del Partido Comunista local dimitieron frente a tamaño despropósito. Esto obligó al poder central a enviar sus comisarios políticos, sus “protectores”, quienes en nombre del socialismo, de los proletarios y de la revolución confiscaban los bienes y alimentos.

Stalin exigía a sus brigadas de “paz” mano firme contra los ganaderos y agricultores contra revolucionarios (los Kuláks) que se negaban a entregar sus tierras y cosechas al Estado socialista. Tal conducta la calificaban como “actos de sabotaje y terrorismo”, ya que la “ley de las cinco espigas” había declarado al sector agrícola y a sus tierras, como “una propiedad social”.

La negativa de los campesinos a entregar sus tierras y cosechas era considerado como “robo y dilapidación de la propiedad social” y se les aplicaban penas de hasta 10 años de condena en campos de trabajo forzados. La ley de las cinco espigas trajo como consecuencia una masiva migración de los campos a la ciudad y una mortandad, por hambre, a más de siete millones de seres humanos.

La política de Stalin generó aquella brutal migración de seres humanos, y sobre todo la muerte por inanición de 7 millones. La de Maduro ha producido una estampida de más de 5 millones de personas, y está generando una hambruna sin precedentes en la historia de Venezuela. Ni en los tiempos de la guerra de la independencia, ni en los de la guerra federal, nuestra patria había sufrido una hambruna, tan severa, como la que el régimen del socialismo bolivariano ha producido en pleno siglo XXI.

El holodomor venezolano lo inició Hugo Chávez con su política de asalto y confiscación a las unidades de producción agropecuaria. 5 millones de hectáreas le fueron robadas a sus propietarios y poseedores, 8 millones de cabezas de ganado fueron sacrificadas sin criterio técnico, otras fueron vendidas a precios viles para ser sacadas de nuestro territorio, las instalaciones de buena parte de dichas haciendas fueron desmanteladas, y los equipos y maquinarias, igualmente hurtadas.

El saqueo y la destrucción de los activos agropecuarios ha sido política de Estado en la revolución bolivariana. Aun guardo en mi memoria los discursos demagógicos del ministro Elías Jaua, anunciado la nueva era de “la agricultura socialista; y las fanfarronerías de un grotesco personaje, a la sazón ministro de Agricultura y Tierras, Juan Carlos Loyo, que pistola en el cinto se presentaba en las haciendas para ejecutar las confiscaciones. Loyo se convirtió en el típico personaje del “chavismo delincuencial”, de personaje irrelevante a ministro alabado y entrevistado por José Vicente Rangel en su programa de Televen, donde llegó a decir:

La revolución bolivariana ha logrado una justa redistribución de la tierra, lo cual, era una deuda histórica, ya que la llamada  reforma agraria que instauraron gobiernos de la cuarta república, solo benefició al latifundio”.

Estos fueron los comisarios políticos, que como los de Stalin en Ucrania, asaltaron aquí a nuestros productores; y tienen en su haber una cuota de la responsabilidad en la hambruna que hoy sacude a nuestro pueblo.

Coman misiles…

La otra parte la tienen los que permitieron y ejecutaron el asalto de las finanzas públicas a través de Cadivi, proyectos fantasmagóricos, y apropiación indebida, pura y simple, de los dineros de la Nación, con la total complicidad del “Estado revolucionario”.

Ese saqueo de la riqueza nacional y la destrucción de toda la actividad económica privada, llevaron a nuestra nación a la actual situación de hambruna, en la que se encuentran cerca de 16 millones de seres humanos, cuyos ingresos no llegan a 4 dólares al mes.

Resulta imposible, para cualquier ser en el planeta, acceder a los alimentos fundamentales con un ingreso como el que ha establecido Nicolás Maduro y su camarilla usurpadora. El contingente de personas que pueden acceder por trabajos, remesas o rentas a un ingreso en divisas –no llega a 10% de la población. Sabemos que el volumen de recursos financieros en divisas circulando en la agónica economía venezolana es muy pequeño, y está concentrado, en cuanto a su volumen, en número aún mucho menor.

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

Esta hambruna está en crecimiento. Cada día más seres humanos tienen menos recursos para comer, más personas mueren por carencia de alimentos y medicinas. Mientras ello ocurre, a Maduro solo se le ocurre anunciar su disposición a comprar misiles a Irán. Dicha política la comunicó en los siguientes términos:

Qué buena idea, hablar con Irán y ver qué misiles tienen de corto, mediano y largo alcance y si está en nuestras posibilidades, dado las grandes relaciones que tenemos con Irán, comprar baterías misilísticas para reforzar la defensa aérea, antiaérea, terrestre, misilística de Venezuela”, señaló Maduro para después instruir al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, evaluar dicha posibilidad con Irán”

Esa insensata declaración  nos coloca en la auténtica dimensión ética de un régimen, solo interesado en aferrarse al poder, y para nada en el hambre, la muerte y la pobreza, que avasallantes, se abren paso en toda la geografía venezolana.

Luego del demoledor informe de la Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declarando a Maduro y su entorno como responsables de crímenes de lesa humanidad; la hambruna, en pleno desarrollo, asume el carácter de un democidio doloso, ejecutado con premeditación y alevosía por la cúpula roja. La comunidad internacional tendrá, pronto, nuevas preocupaciones cuando se conozca la segunda ola de la brutal migración venezolana. A ella me referiré en mi próxima entrega.

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