Nicolás a Exxon: “volver, volveeer, …”

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

 

– PODER, COIMAS Y PETRÓLEO: EL CHAVISMO, DETRÁS DE UN BARÓN REPUBLICANO

– MADURO PAGÓ US$ 50 MILLONES PARA TRATAR DE EVITAR LAS SANCiONES DE WASHINGTON

– LA PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO EN VENEZUELA CAYÓ A LOS NIVELES DE 1943

 

LA NACION / Miami (AP).- El gobierno de Venezuela trató de reclutar al legislador republicano Pete Sessions para que gestionara un encuentro con el director ejecutivo de la empresa petrolera Exxon Mobil, al mismo tiempo que le pagaba en secreto a uno de sus excolegas de la Cámara de Representantes 50 millones de dólares para tratar de evitar sanciones de Estados Unidos, según reveló una investigación.

Un funcionario de la empresa estatal venezolana Pdvsa envió un mail al representante texano el 8 de junio de 2017 pidiéndole que ayudase a arreglar un encuentro entre el ministro de petróleo de Venezuela y Darren Woods, el sucesor del secretario de Estado Rex Tillerson como CEO de Exxon.

El objetivo era convencer a Exxon de que volviera a Venezuela tras una ausencia de una década para revitalizar la industria petrolera venezolana, que estaba al borde del colapso.

El mail fue compartido con las autoridades federales estadounidenses, que investigan a la persona que supuestamente le pidió a Sessions que enviara ese correo: el exrepresentante de Miami David Rivera, según dos personas al tanto de la investigación que hablaron a condición de no ser identificadas.

Por entonces Rivera recibía parte de un contrato de 50 millones de dólares por tres meses como consultor de la unidad de Pdvsa que lidiaba con Estados Unidos, un negocio que está siendo investigado por fiscales federales de Miami porque nunca se registró como agente de un gobierno extranjero.

Las actividades de Exxon Mobil, se extienden por más de 40 países de todo el mundo e incluyen, entre otras, la explotación, elaboración y comercialización de productos petroleros y gas natural, así como la fabricación de productos químicos, plásticos y fertilizantes.

No está claro qué hizo Sessions con ese pedido, aunque no respondió directamente al mail. Sea como sea, Exxon no aceptó el encuentro que buscaban los venezolanos en Dallas, según las dos fuentes. El republicano se postula nuevamente a la Cámara baja en las elecciones de fin de año, Sessions, no obstante, sí participó en otras dos mediaciones que involucraron a Venezuela en los 15 meses siguientes.

Pete Sessions

A pedido de un magnate venezolano de los medios de comunicación (Raúl Gorrin) que luego pasó a ser un prófugo de la Justicia estadounidense, viajó en secreto a Caracas en abril del 2018 para hablar con el presidente Nicolás Maduro. El empresario en cuestión, Raúl Gorrín, estuvo presente en el encuentro y Rivera hizo de traductor, de acuerdo con una tercera persona con conocimiento de la visita, que también habló a título de no ser identificada.

Pocos meses después, Sessions llamó por teléfono al líder socialista junto con Rudy Giuliani, el abogado personal de Trump, a su lado, aproximadamente al mismo tiempo en que los dos participaban en otro esfuerzo diplomático para despedir a la embajadora de Estados Unidos en Ucrania. El interés de ambos en Venezuela y los esfuerzos de Sessions por promover un encuentro entre Trump y Maduro sorprendieron a John Bolton, según cuenta el exasesor de seguridad nacional en su nuevo libro.

El papel de Sessions en las gestiones, más amplio de lo pensado en un primer momento, está siendo analizado en el marco de la investigación de la consultoría de Rivera y del uso que se dio al dinero que recibía de Venezuela. Rivera habría cobrado al menos 15 de los 50 millones de dólares prometidos, de acuerdo con las dos fuentes.

Si bien no hay indicios de que Sessions se haya beneficiado del contrato de Rivera como consultor, ambos trabajaban con el mismo fin, usando los mismos interlocutores y por momentos parecían estar sincronizados.

Nicolás Maduro

Antes de que Estados Unidos decidiese aplicar «la máxima presión» posible para derrocar a Maduro, hubo un breve momento tras la elección de Trump, en 2016, en el que el líder chavista trató desesperadamente de cortejar inversiones de Estados Unidos y de reparar las relaciones con Washington.

La actitud tolerante de Trump hacia Rusia -el principal aliado de Venezuela- hizo que Caracas lanzase una campaña para tratar de hacer llegar a través de Citgo, la subsidiaria de Pdvsa en Houston, 500.000 dólares al comité inaugural de Trump, un aporte más grande que el de firmas como Verizon, Pepsi y Wal-Mart.

Sessions fue considerado un objetivo importante de la ofensiva venezolana por sus lazos con Tillerson.

La nota de cinco frases recibida por el mail personal de Sessions no tiene muchos detalles.

Pero alude a una correspondencia previa, que también fue vista por la AP, en la que el consejero general y vicepresidente de Exxon, Randall Ebner, habla de una disposición a analizar nuevos emprendimientos tras resolverse una vieja disputa sobre la confiscación de un campo petrolero de Exxon por parte de Venezuela en 2007.

Para tratar de alentar el regreso de la empresa en momentos en que la producción petrolera se venía abajo, Maduro estaba dispuesto a ofrecerle a Exxon concesiones en la Faja Petrolífera Hugo Chávez, donde se encuentran las reservas de petróleo más grandes del mundo, según las dos fuentes.

«Le agradecemos su empeño en hacer realidad este encuentro», finaliza el mail a Sessions.

Exxon desistió de comentar el tema. Pero poco después de la firma de un pago de 259 millones de dólares acordada por Exxon y Pdvsa el 31 de julio de 2017, las relaciones entre Caracas y Washington se habían tornado hostiles.

Las autoridades estadounidenses sospechan desde hace tiempo de las actividades de Sessions en Venezuela. El Departamento de Estado no tuvo papel alguno en la organización de un viaje privado de dos días a Caracas, según dos funcionarios que hablaron a condición de no ser identificados.

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