Maduro sopla la “brisita bolivariana”

 Guaidó: …. Maduro financia… 

 

MADURO DE AMENAZA A RIESGO REAL PARA EL CONTINENTE

– DIOSDADO CABELLO: “EN ECUADOR, PERÚ Y ARGENTINA HA HABIDO UNA BRISITA BOLIVARIANA”

– REUTERS – #PERÚ, #ARGENTINA, #BRASIL, #COLOMBIA, EL SALVADOR, #GUATEMALA Y #PARAGUAY RECHAZAN INTENTO DE #VENEZUELA DE DESESTABILIZAR GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS

DECENAS DE VENEZOLANOS DETENIDOS EN LAS PROTESTAS EN ECUADOR

 

Oscar Navas Tortolero con Rafael Correa, enviado del dictador Nicolás Maduro a Quito, es el operador del fugitivo ex presidente Correa con grupos de infiltrados militares de Ecuador y civiles alzados que buscan tumbar al presidente Lenín Moreno.

 

DANIEL LOZANO / La NacionQuito.- Ecuador se parece demasiado a sus volcanes, casi siempre suaves y tranquilos. Hasta que estallan. Una cadena de acontecimientos imprevisibles -con eje en las medidas económicas del presidente Lenín Moreno, entre ellas, la eliminación de los subsidios a los combustibles- tuvo su colofón este martes cuando miles de indígenas tomaron la Asamblea Nacional, lo que disparó la tensión a límites casi olvidados en el país andino y provocó la alarma en toda la región.

En Quito, los enfrentamientos se reproducían en distintos puntos de una ciudad abandonada por Moreno y los otros poderes del Estado, quienes se fueron a Guayaquil anteanoche. Con su traslado a la segunda ciudad del país, el gobierno evidenció su incapacidad para mantener el control en la capital política y administrativa en medio del desconcierto nacional.

Nicolás Maduro y Rafael Correa

Moreno apuntó contra su antecesor y exaliado, Rafael Correa, y el venezolano Nicolás Maduro, acusándolos de activar un «plan de desestabilización» para sacarlo del poder. Este martes, Moreno recibió el respaldo de siete países latinoamericanos (entre ellos, la Argentina), que, además, rechazaron las acciones del líder chavista.

Anoche, con un toque de queda Moreno restringió la libertad de tránsito y movilidad en zonas aledañas a edificios de gobierno e instalaciones estratégicas, mientras recrudecían las protestas en Quito.

La crisis parece una sorprendente remake, cuando ya nadie pensaba que Ecuador volvería a un pasado tan convulsionado: ocho presidentes destituidos en 10 años, desde finales del siglo pasado hasta la irrupción de Correa, en 2007. Varios de los mandatarios cayeron víctimas de golpes militares, mientras otros lo hacían por protestas parecidas a las que el país sufre desde la semana pasada.

Todo ello sucedió en la víspera de que la movilización indígena desde la Sierra, liderada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), tome la capital este miércoles para imponer una huelga general contra las medidas económicas de Moreno.

Atónito, el país asistió a las protestas, disturbios, saqueos y asaltos a entidades públicas, que se mezclaron como nunca antes, incluso de forma oscura. La dirigencia indígena no busca en principio -según sus dirigentes- un cambio de gobierno, pero sí exige al mandatario la derogación del decreto de quita de subsidios a los combustibles.

Los tradicionales bloqueos en las rutas, un clásico en Ecuador, son acompañados ahora con ataques contra comercios y asaltos contra sedes gubernamentales, fuera del guión y realizados por personas ajenas al movimiento indígena. Además del asalto al Parlamento, el órgano de representación popular, un numeroso grupo de encapuchados también tomó por la fuerza anteanoche la sede de la Contraloría, que se encarga de investigar los numerosos casos de corrupción ocurridos durante los 10 años de presidencia de Correa, exjefe político de Moreno y hoy su archienemigo. El líder de la «revolución ciudadana» permanece en Bruselas, alejado de las acusaciones de corrupción que llevaron a la cárcel a varios colaboradores muy cercanos, incluido su exvicepresidente Jorge Glas.

Lo que pasó estos días no es una manifestación social de descontento frente a una decisión de gobierno. No. Los saqueos, el vandalismo y la violencia demuestran que hay una intención política organizada para desestabilizar el gobierno y romper el orden democrático», acusó Moreno en su comparecencia desde Guayaquil. En una alocución televisiva rodeado de la cúpula militar y que denotaba el momento crucial que vive el país, Moreno apuntó a «individuos externos pagados y organizados», que serían parte del «intento de golpe de Estado» y «atentado contra la democracia» orquestado durante el viaje a Caracas de su predecesor.

«El sátrapa de Maduro activó junto con Correa su plan de desestabilización, los corruptos que han sentido los pasos de la Justicia cercándolos», puntualizó Moreno.

Fue una grave acusación sustentada en los extraños acontecimientos que fogonean la protesta nacional en medio de una nueva crisis económica y ante la queja generalizada de un gobierno débil.

Lo más paradójico es que los líderes indígenas de la Conaie no dudaron en señalar al propio Correa y anunciar su deslinde de la «plataforma golpista» del correísmo. «Nuestra lucha es por la salida del FMI del Ecuador», añadió el movimiento.

Ahora nos llaman golpistas, cuando los que destrozaron la Constitución y la democracia fueron siempre ellos», se defendió Correa desde Europa. «Los conflictos en democracia se resuelven en las urnas y es precisamente lo que pedimos, que permitan adelantar elecciones en caso de grave conmoción social».

El correísmo reclama nuevas elecciones de forma urgente, antes de que los tribunales actúen contra su líder. En su partido sopesan la posibilidad de que concurra como vicepresidente o en algún cargo destacado. Alejado de su país desde hace dos años, Correa se olvidó de los volcanes para vanagloriarse de que acertó con su predicción, el despertar del pueblo «con la fuerza de un huracán para recuperar la patria».

La ONU y la Iglesia católica

se ofrecieron para mediar en la crisis social

Quito / AFP.- Las Naciones Unidas y la Iglesia católica se ofrecieron para mediar en la crisis social en Ecuador, según informó el martes la ministra del Interior María Paula Romo.

Estamos en ese marco aceptando la mediación de Naciones Unidas y la Conferencia Episcopal (Ecuatoriana), que están trabajando ya en este momento en esos acercamientos» con dirigentes de los manifestantes, agregó la funcionaria en rueda de prensa.

El gobierno de Moreno enfrenta desde hace una semana disturbios que derivarán en una gran movilización este miércoles en Quito con la participación de miles de indígenas, campesinos, trabajadores y estudiantes. El gobierno se muestra abierto al diálogo mientras que la dirigencia de los indígenas aceptaría hacerlo solo tras la movilización del miércoles.

Estamos comprometidos con un proceso de diálogo con aquellos con quienes existen diferencias de criterio, diferencias políticas, haciendo siempre un llamado a ser respetuosos de la paz», indicó Romo.

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