Los Tres Africanos

– FRANCISCO EN SU 3ERA VISITA A AFRICA: MOZAMBIQUE, MADAGASCAR Y LAS ISLAS MAURICIO

ARY WALDIR RAMOS DÍAZ /Aleteia .- África ha aportado tres papas santos a la Iglesia católica: Víctor I (186-201), Melquiades (311-314) y Gelasio I (492-496), todos ellos procedentes del norte del continente.

San Víctor I (186-201)

En el segundo siglo encontramos al primer elegido pontífice nacido en África, San Víctor I.  Según la página oficial del Vaticano, el 14º Sucesor de Pedro de la historia ejerció el pontificado unos diez o doce años, entre el 186 ó 189 al 197 ó 201, lamentablemente no hay uniformidad en los documentos.

La Iglesia Católica lo recuerda en el santoral romano el 28 de julio. Papa Víctor estableció para todas las Iglesias la celebración de la fiesta de Pascua en el domingo siguiente a la Pascua judía.

El santo fue el primer obispo de Roma (función a la que más adelante se llamará “Sumo pontífice” y “Papa”) y se comportó como tal, con gestos de autoridad para con todas las iglesias del orbe cristiano a los que nosotros estamos acostumbrados, pero que eran una novedad para su época.

Por ejemplo, asumió que debía resolver todas las cuestiones que corresponden al Sucesor de Pedro, desde una beatificación hasta saber si se puede considerar a santa Cecilia patrona de la música. 

La novedad que introdujo el papa Víctor fue imponer una misma fecha para la Pascua, la fecha que se acostumbraba en Roma, aduciendo que se trataba de una cuestión que atañía a la “Regla de la fe”.

Los obispos de Asia no estaban acostumbrados a ese ejercicio de autoridad episcopal, ni estaban dispuestos a aceptar esa orden. Finalmente, Víctor levantó la excomunión a los obispos rebeldes, aunque falta documentación para saber cómo se resolvió del todo la situación.

Un siglo más tarde, todas las Iglesias de la cristiandad aceptaron el uso romano, sancionado en el Concilio de Nicea, en el 325.

Durante algunos siglos se lo consideró mártir, pero no hay noticias fehacientes que lo confirmen, ni en sus años se vivió ninguna persecución conocida, por lo que en el nuevo Martirologio se le ha quitado ese título. Fue un papa que combatió las herejías de su tiempo.

 

San Melquiades (311-314)

Melquíades fue el 32º papa de la Iglesia Católica y era oriundo de África. Probablemente procedía de África del Norte, a pesar de su nombre griego. Conoció la paz concedida por el emperador Constantino a la Iglesia, pero sufrió los ataques de los donatistas y se distinguió por sus esfuerzos encaminados a obtener la concordia.

El Papa padeció mucho en la persecución de Diocleciano y Maximiano, con peligro de perder la vida, según el historiador del siglo XVIII José Antonio Álvarez Baena. Se desconoce su año de nacimiento, pero fue elegido en el 310 o 311, y murió el 2 de enero del 314.

Durante el pontificado de Melquíades, ocurrió el triunfo del emperador Constantino I el Grande sobre Majencio en la batalla del Puente Milvio sobre el río Tíber (27 de octubre del 312), batalla en la cual Majencio murió ahogado cuando huía del avance de Constantino.

El papa fue testigo del triunfo de la Cruz y la entrada en Roma del emperador Constantino, convertido al cristianismo.

Más tarde el emperador regaló a la Iglesia romana el palacio de Letrán, que vino a ser residencia de los papas, y por consecuencia, el lugar de las sedes de la administración de la Iglesia romana. La basílica que estaba adjunta al palacio, o que fue construida después, vino a ser la iglesia principal de Roma.

 

San Gelasio I (492-496)

San Gelasio I es considerado el tercer papa de origen africano, su nacimiento en el norte del continente  (en la Cabilia) es motivo de desacuerdo entre los historiadores, ya que muchos lo sitúan en Roma. Inició su pontificado en el 492 y finalizó en el 496. Movido por su caridad sin medida y las necesidades de los indigentes, murió en la más extrema pobreza.

Según la enciclopedia católica, el 49 º Sucesor de Pedro abrió la etapa de la Iglesia y del mundo que llamamos Edad Media (período que duró casi 1000 años), semillero de ideas que fructificarían, en la apertura posterior de monasterios, universidades, en la sucesiva Europa unificada y en los inicios de la educación.

Gelasio conquistó un carácter institucional para la Iglesia frente al Imperio, la formulación del “principio de los dos poderes” que dominará la vida medieval (y que para muchos, es la única fórmula posible de relación Iglesia-Estado) y presente en la carta al emperador Anastasio (491-518).

La Iglesia le proclamó santo porque tuvo una vida de profunda piedad y caridad; es ésa la fuente que alimenta la fuerza de su pontificado que fue breve, pero intenso. También fue un buen administrador, prolífico escritor, consolidó – como mencionamos antes – la autoridad de la sede romana y luchó contra la herejía. Además, introdujo el rezo del “Señor ten piedad”  en la misa (Kyrie eleison).


Y el papamóvil autóctono

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*