Los ejércitos de Maduro

ILUSTRACIÓN: Marvin Figueroa

 

EE.UU. CONSIDERA UN BLOQUEO NAVAL DE VENEZUELA CON EL RESPALDO DE SUS SOCIOS EN IBEROAMÉRICA – ABC.es

– “AL NÚCLEO DURO DE LAS MILICIAS Y AL ELN HABRÍA QUE SUMAR CUATRO “EJÉRCITOS” MÁS”…

 

MIGUEL HENRIQUE OTERO

El Nacional

 

Desde hace cuatro años, aproximadamente, viene produciéndose un fenómeno: por las redes circulan videos en los que se ven a miembros de las milicias mientras realizan concentraciones y entrenamientos.

En la inmensa mayoría de los casos se trata de personas que no tienen las capacidades físicas para las tareas que les asignan: o se desplazan lastradas por el sobrepeso o son personas de edad avanzada o no tienen la flexibilidad corporal que demandan ejercicios de carácter militar.

En esas escenas, además, los milicianos no están uniformados y si lo están, aparecen con ropajes inadecuados. Desfilan con fusiles viejos o armas de utilería. Les graban repitiendo órdenes y consignas absurdas. Se les ve arrastrándose, saltando entre obstáculos, trotando con dificultad o simulando que disparan a un blanco inexistente.

Estas imágenes, a menudo, causan perplejidad, burla y dan pábulo a memes y chistes. En las redes sociales, muchos usuarios se preguntan, a veces con sorna, si esos serán los soldados con que el narco-régimen enfrentaría algún supuesto ataque de un también supuesto enemigo.

Lo curioso de todo este asunto es que son los propios organizadores de estas prácticas bufas los que las graban y fotografían, y las ponen en circulación. ¿Cómo explicar esta especie de antipropaganda?

La primera cuestión que hay que considerar es de carácter político-moral: hay un evidente y descarado uso de la credulidad de esas personas. Se les engaña con vileza o les ofrecen algún alimento que compense el esfuerzo. Se les hace creer que, ante un supuesto enemigo, podrían cumplir una actuación defensiva u ofensiva con alguna significación. Resulta patético que, en tiempos en los que la preparación militar es tan exigente y sofisticada –solo comparable a la que reciben los atletas de alto rendimiento–, se estafe a estas personas y, todavía peor, se las exponga al escarnio público, todo ello para sugerir que hay un pueblo verdaderamente comprometido con el narco-régimen de Maduro.

¿Quién es el público al que van dirigidas estas exhibiciones de precariedad y hasta de comicidad? El público somos nosotros, los ciudadanos de la oposición democrática. Se nos quiere convencer de que las milicias no son más que grupos de obedientes que protagonizan escenificaciones burdas y carentes de verdadero peligro.

Lo fundamental, más allá de alguna utilidad puntual, como la de ser conducidos como relleno de actos políticos o marchas contra el imperialismo (no el ruso ni el chino), es que las milicias son una fachada. Una especie de anzuelo.

Tal como lo ha sugerido la periodista Sebastiana Barráez, hay milicianos militarmente competentes –que no vemos– y grupos irregulares –que tampoco vemos– que están entrenándose, para así sumarse a los distintos ejércitos de Maduro.

Al contrario de lo que sugiere la antipropaganda, los ejércitos de Maduro son peligrosos. Extremadamente peligrosos.

El primero de ellos, grupo en expansión, el Ejército de Liberación Nacional, ha dejado de ser una organización netamente colombiana, para convertirse en un cuerpo armado colombo-venezolano, cada vez con un mayor número de miembros reclutados en nuestro país.

Jeremy McDermott, especialista del equipo de InsightCrime, publicó el pasado 22 de enero un informe sobre las principales organizaciones delictivas de América Latina. En su análisis, luego de revisar diez variables (estructura, liderazgo central, identidad, poderío económico, penetración del Estado, amenazas o ejercicio de la violencia, números y capacidad militar, alianzas criminales, influencia territorial y gobernanza criminal, y longevidad).

Califica al ELN como “la agrupación criminal más poderosa de Latinoamérica por su expansión en toda Colombia y en Venezuela y por su mayor participación en el tráfico de drogas”.

Ese poderío, ahora potenciado por su participación directa en las operaciones mineras al sur de Venezuela, lo fortalecen todavía más. La prueba inequívoca de lo que sugiero son las imágenes, quizás uno de los mayores ultrajes a la soberanía nacional autorizados por el ministro de la Defensa, en las que miembros del ELN aparecen patrullando una zona de la frontera venezolana en compañía de miembros de las fuerzas armadas.

Al núcleo duro de las milicias y al ELN habría que sumar cuatro ejércitos más, cuya letalidad ha sido ya demostrada una y otra vez, en la forma de ejecuciones sumarias, torturas, secuestro y asesinato de presos políticos:

La Fuerza de Acciones Especiales, FAES; el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, Sebin; la Policía Nacional Bolivariana, PNB; y la Dirección General de Contrainteligencia Militar, Dgcim.

Todos cuerpos entrenados y armados, pero, sobre todo, supervisados por expertos de Rusia y Cuba, muchos de ellos ideologizados y, cuestión fundamental, muchos de ellos dedicados a actividades delincuenciales paralelas, que realizan con la impunidad y protección que les otorgan sus acreditaciones.

Y hay más: están las numerosas bandas de paramilitares que se hacen llamar colectivos, distribuidas en más de 46 ciudades del país, que actúan, con frecuencia cada vez más descarada, en operaciones coordinadas con la Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional Bolivariana, como ocurrió recientemente en los ataques ejecutados en contra de diputados de la legítima Asamblea Nacional y el presidente Juan Guaidó Márquez.

A esto hay que agregar los equipos de guardaespaldas (en la mayoría de los casos, subunidades de los llamados colectivos), las células de Hezbolá, los paramilitares dedicados al contrabando en las regiones occidental y sur del país, los operadores del narcotráfico, cuyo armamento, en los informes de los expertos, es de una potencia que supera a los de cualquier cuerpo policial.

Dicho todo esto: ¿podemos seguir desconociendo el peligro que subyace detrás de la charada pública de las milicias?

 

Amedrentamiento, improvisación e incertidumbre…

EJERCICIOS MILITARES DEL RÉGIMEN HAN SIDO OBJETO DE BURLAS EN LAS REDES SOCIALES

 

France24 – Escudo bolivariano…

 

ESTEFANI BRITO /El Nacional .- Amedrentamiento, improvisación e incertidumbre. Esto es lo que significa la intención del régimen de incorporar la milicia a la Fuerza Armada Nacional y los últimos ejercicios militares, aseguraron analistas.

El 29 de enero la ilegitima asamblea nacional constituyente aprobó la Ley constitucional de la FANB, con la que pretende convertir a la milicia en un componente militar, junto al Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional.

Esta ley, que califican de “ilegal e inconstitucional”, lejos de beneficiar al organismo castrense, lo desfavorece. “Incorporar un personal que no es militar y con una ley inconstitucional no le hace un gran favor a la FANB”, manifestó Enrique Prieto Silva, general retirado de la GN.

NO hay presupuesto para lo que hay

A su juicio, esta norma, que busca “amedrentar a la FANB” si se niega a cumplir ciertas órdenes, perjudica a la institución. “La Fuerza Armada adolece de un grave criterio de falta de dinero y presupuesto para mantenerse. No tiene presupuesto para el personal de los componentes existentes, si incorporan otro componente, le van a quitar los recursos”, indicó.

Las super milicias de maduro en acción ejercicios … Vídeos filtrados de los ejercicios militares en Venezuela “Escudo Bolivariano….”

 

De acuerdo con Diosdado Cabello, el país cuenta con cuatro millones de milicianos “armados con kalashnikov y dignidad”, que están dispuestos a defender la patria. Esto, como parte de la unión cívico-militar con la que plantean hacerle frente a una posible intervención militar.

“Ese es un grupo de personas que le entregan un CLAP y le pagan un salario mínimo. La milicia no es nada, no sabe manejar ningún tipo de armamento, no tiene formación. ¿Cómo puede ser un militar un individuo que no tiene formación militar?”, expresó Prieto Silva.

PSUV-Milicia

Cliver Alcalá, mayor general retirado del Ejército, indicó que la milicia estaría integrada por militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, que manejarían el presupuesto de la institución castrense “sin control de contraloría alguna”.

Para Alcalá, esta situación podría generar conflictos dentro de la FANB. “Los recursos que deben ser para el empleo de la FANB, se destinarían para el PSUV-Milicia. Eso afectaría mucho más su capacidad operativa, ya bastante deteriorada”, agregó.

Consideró, además, que el chavismo pretende utilizar este organismo durante las próximas elecciones que se celebren en el país. “Actuarían en los procesos electorales como custodia para proteger con trampas la permanencia del régimen. Esto permitirá la eliminación de los puntos rojos tratando de reflejar que es un avance de transparencia”, subrayó

Pésimo apresto operacional

Alcalá afirmó que el pésimo apresto operacional de la FANB quedó demostrado con los ejercicios celebrados el 15 y 16 de febrero. Ese fin de semana realizaron 39 actividades militares, en la que se utilizaron 5.200 medios de artillería blindada y participaron más de 2.5 millones de combatientes, de acuerdo con el jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB, Remigio Ceballos.

“Se verificó la gran cantidad de profesionales militares faltantes en las unidades estratégicas, en las grandes unidades de combate y, sobre todo, en las unidades tácticas, según el material disponible. ¡Creo que los ejercicios han preocupado más que entrenado!”, dijo el mayor general retirado.

Prieto Silva afirmó que los oficiales están descontentos con el agravio que representaron estas maniobras, que fueron objeto de burlas en las redes sociales. “La Fuerza Armada no puede decir nada porque los únicos que pueden hablar son el presidente y el ministro de Defensa, mientras tanto la institución están tan molesto como cualquier venezolano con esta ridiculez de ejercicios”, expresó.

Alcalá agregó que el alto mando militar “cargará con el peso histórico” de haber vulnerado continuamente la Constitución y prestarse a las artimañas del “mayor clan criminal en nuestra historia contemporánea”.

En el transcurso de esta semana, el oficialismo realizó ejercicios militares en la ciudad de Caracas, con el fin de defenderse ante agresiones extranjeras. Miguel Gutiérrez / EFE

¿Preparado para una invasión?

Distinto personeros del chavismo, incluido Nicolás Maduro, dicen estar preparados para responder ante una posible intervención militar extranjera. Estas afirmaciones, además, en respuesta a las declaraciones de Estados Unidos de no descartar ninguna opción para Venezuela.

Sin embargo, Alcalá alegó que la FANB no tiene capacidad para realizar un “ejercicio conjunto serio en lo militar”, dada la falta de planificación.

“Los jefes militares encargado de esa preparación, en su mayoría, decidieron no hacer cursos de formación tradicional en los grados de oficiales superiores. Unos por comodidad, otros por estar en cargos de la administración pública, por lo que hoy, como oficiales generales, carecen de esas herramientas de planificación para aplicar el arte militar”, enfatizó.

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