La venganza del “7mo. Continente”

 Visita al “7mo Continente”,…

– CANADÁ PROHIBIRÁ PLÁSTICOS DE-UN-SOLO-USO EN 2021

– EN EL “MAR DE LA BASURA”: «ROPAS, PLÁSTICOS, ANIMALES MUERTOS, CUERPOS HUMANOS…»

 

5 cifras alarmantes – NatGeo

El informe “Solución a la Contaminación por Plásticos: Asumiendo Responsabilidades”, publicado por la WWF, advierte sobre la crisis mundial de contaminación por plásticos. Además, este nuevo informe, concluyó que actualmente la responsabilidad para reducir los plásticos recae principalmente en los consumidores.

“Estamos en medio de una crisis mundial de desechos plásticos. Mientras que la contaminación por plásticos continúa causando estragos en el entorno natural e impactando a las comunidades y a la vida silvestre. No podemos esperar más para abordar los daños ya ocasionados. Esta crisis puede resolverse pero debemos comenzar desde la raíz para arreglar el sistema actual”, dijo Nik Sekhran, Director de Conservación de World Wildlife Fund-US.Estas son cinco cifras sobre la contaminación por plásticos en el mundo que revela el informe “Solución a la Contaminación por Plásticos: Asumiendo Responsabilidades”:

Se desperdicia el 75% de todo el plástico que se produce.

Se calcula que 8 millones de toneladas de residuos de plástico llegan a los mares del mundo cada año.

Existen registros de más de 270 especies que han quedado enredadas, y más de 240 especies que han ingerido plásticos a través de alimentos y agua.

Se espera que la totalidad de emisiones de CO2 que resultan del ciclo de vida del plástico aumente en los próximos años un 50. Además, mientras que el aumento de CO2 ocasionado por la incineración del plástico será del triple para el 2030, debido a la mala gestión de desechos.

104 millones de toneladas métricas adicionales de plástico contaminarán nuestros ecosistemas para el 2030 si no se genera un cambio drástico en cómo se aborda este problema.

La crisis mundial de contaminación por plásticos continuará agravándose a menos que todos los actores de la cadena de valor de plásticos se vuelvan más conscientes del verdadero costo que representan para la naturaleza y las personas.

12 ideas para el Caribe

Isla de desechos plásticos en el Caribe / FOTO: Caroline Power

EMILY BARTELS-BLAND / Banco Mundial.- Las imágenes de islas de desechos flotantes, una gigantesca acumulación de plásticos más grande que países enteros, se están volviendo dolorosamente familiares estos días. Nuestros mares y océanos se están convirtiendo en depósitos de millones de toneladas de contaminantes, con los subsiguientes y graves efectos ambientales, sanitarios, sociales y económicos, lo que representa una seria amenaza a la forma de vida y el desarrollo sostenible de muchas regiones del mundo.

Un claro ejemplo de esto es el Caribe, donde sus habitantes dependen de la “economía azul”, que incluye el turismo y la pesca.

Un nuevo informe del Banco Mundial “La contaminación marina en el Caribe: ni un minuto que perder”, revela que alrededor del 80 % de los contaminantes provienen de la tierra, mientras que más de 320.000 toneladas de desechos plásticos permanecen sin recolectar cada año en las aguas azules y arenas blancas de las playas caribeñas. La degradación de los arrecifes de coral y la contaminación marina en la cuenca representan una pérdida anual de entre 350 millones y 870 millones de dólares.

¡Esto tiene que parar!

En el marco del Día Mundial de los Océanos, este 8 de junio, compartimos 12 formas concretas en las que los países pueden combatir la contaminación marina y promover un mar Caribe saludable, productivo y resiliente. Estos 12 puntos forman parte del informe, que hace un llamamiento a la adopción de medidas urgentes para recuperar los ecosistemas dañados y proteger los recursos marinos de esta zona de América Latina. Para conocer más te invitamos a navegar por el mar Caribe en esta experiencia en 360 grados (en inglés).

  1. Prohibir el uso de plásticos desechables y adoptar políticas de control

Al día de hoy, 14 países caribeños —un tercio de los pequeños estados insulares de la región— prohibieron los plásticos desechables y la espuma de poliestireno.

Es importante establecer un sistema de control que incluya: el uso de desagüe naturales y un diseño urbanístico que evite que se arrojen los desechos directamente en las alcantarillas y en los cursos de agua; una mejor gestión del sistema de alcantarillado; servicios de limpieza de playas y puertos, así como programas comunitarios de recolección de basura. En este sentido, es clave fortalecer las políticas y normas a nivel nacional y regional, así como redoblar los esfuerzos para asegurar su respeto y cumplimiento.

  1. Reducir o reciclar el plástico

Es necesario aplicar aranceles, programas voluntarios y la prohibición a la importación y uso de desechos comunes como botellas, sorbetes y bolsas de plástico desechables, así como contenedores de comida de espuma de poliestireno. Esto también debe incluir esfuerzos para limitar la producción y uso de plásticos en artículos no recuperables, como las microcuentas en productos de cuidado personal y cosméticos. Fomentar una reducción en el uso de productos o envoltorios no biodegradables, así como la reutilización de los artículos de plástico es otra forma importante de frenar la generación de desechos

  1. Reducir el vertido de aguas cloacales sin tratamiento

Un aspecto crucial es lo que se vierte en mares y océanos. Hay que aumentar el tratamiento, reciclado y reutilización de las aguas residuales. Conectar todos los hogares al sistema de cloacas y reducir la contaminación de los desagües pluviales. Las aguas residuales deben ser vistas como un recurso, que, de usarse de manera segura y sensata para evitar problemas de salud, pueden ser muy beneficiosas, en especial en islas pequeñas donde el agua potable escasea.

  1. Controlar la contaminación química e industrial

Hay que aunar esfuerzos para identificar los focos de contaminación química; controlar el uso y vertido de químicos en la minería artesanal; promover el reciclado de aceite usado en áreas urbanas; incentivar la producción de bienes duraderos que requieran menos energía para fabricar y generar menos desechos a gran escala. Las industrias deben cumplir con las normativas de almacenamiento y manejo de contaminantes y las descargas de sitios industriales.

  1. Mejorar el financiamiento para el control de la contaminación

Combatir la contaminación requiere de un mayor presupuesto. Los programas de control de la contaminación varían desde el cobro de tasas para servicios del ecosistema, hasta la incorporación de reformas tributarias e incentivos de mercado, aplicando el principio de “el contaminador paga” (en donde aquellos que contaminan deben asumir los costos de gestionarla), y otros estímulos como subsidios para el control de la contaminación, sistemas de permisos para empresas “verdes” con estrategias para la contaminación o métodos de reembolso de depósitos y de fijación de precios.

  1. Fortalecer las leyes sobre residuos marinos

Se debe reforzar el marco institucional y legal para encarar la contaminación marina a nivel nacional y regional. Las políticas y leyes nacionales deben estar alineadas con los compromisos internacionales para el desarrollo sostenible, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Convención de Cartagena, junto a su Protocolo relativo a la contaminación de fuentes terrestres.

  1. Integrar las políticas de prevención y control a la política nacional

El control de la contaminación es importante no solo para los recursos costeros y marinos, también lo es para el desarrollo del turismo, la agricultura, la navegación y la industria. Como tal, debe formar parte del planeamiento económico y territorial, así como la gestión hídrica integral.

  1. Desarrollo de capacidades técnicas y conocimientos a nivel local

Mejorar el conocimiento y la capacidad de los consumidores de tomar mejores decisiones en términos de sus desechos diarios es crucial para reducir la contaminación marina e incentivar dichas prácticas.

  1. Crear conciencia entre el público

Las campañas educativas locales por TV, radio y redes sociales pueden servir para concientizar; también se debe priorizar la importancia del medio ambiente para el bienestar de la región en las aulas en todos los niveles. Esto significa involucrar a los Ministerios de Educación para que incorporen material nuevo en sus planes de estudio y así los jóvenes de futuras generaciones crezcan con una comprensión del tema.

  1. Establecer alianzas para enfrentar la contaminación marina

Se deben establecer alianzas público-privadas para brindar financiamiento, mejorar la concientización pública, reducir la disposición indebida de desechos y desarrollar criterios novedosos que tiendan a reducir la contaminación marina. Estas deben incluir a la sociedad civil, las industrias turísticas y pesqueras, desarrolladores costeros, empresas tecnológicas, instituciones y comunidades costeras.

  1. Controlar la contaminación marina de manera sistemática

El Caribe no cuenta con datos ambientales suficientes respecto a sus aguas, dado que solo algunos países poseen los sistemas necesarios para recopilarlos.

Es muy importante comprender los contaminantes clave, identificar los focos de contaminación y su impacto en la biodiversidad marina, las pesquerías y la salud humana. Esta información debe incorporarse a los procesos regionales de información para mejorar la cooperación regional.

  1. Evaluar el impacto económico

Se debe comprender mejor el impacto económico de la contaminación marina para priorizar y orientar los cambios en las políticas de control de la contaminación. Esto requiere de estándares comunes para medir las pérdidas existentes y potenciales.

 

«Ropas, plásticos, animales y humanos muertos …»

LIOMAN LIMA / BBC Mundo .- Latas, envases, cubiertos plásticos, ropa vieja, jeringas, animales muertos… Es la escena típica de cualquier basurero. Pero este no es un basurero cualquiera.

Es una isla de desechos que flota en el mar Caribe, entre las costas de Honduras y Guatemala, una nata de desperdicios que recala periódicamente en las playas y que, últimamente, se ha vuelto un motivo de tensión en las relaciones bilaterales entre los dos países.

EPI- «Hay tantos residuos de plástico en el mundo que podrían cubrir un país como Argentina»: la advertencia de un grupo científicos sobre la contaminación que acecha al nuestro planeta

No es un fenómeno nuevo, pero sí desconocido para gran parte de la comunidad internacional.

Sin embargo, las imágenes de un «mar de basura» al norte de Honduras se hicieron virales en las redes sociales hace un par de semanas.

La fotógrafa británica Caroline Power publicó varias tomas que mostraban las aguas cercanas a la isla turística de Roatán cubiertas de una costra de desechos de todo tipo.

Tras la publicación de las fotos y la llegada de la basura flotante a varios municipios de la costa norte hondureña, ambos gobiernos sostuvieron una reunión para discutir posibles soluciones a una situación que ya se extiende por más de tres años, según las autoridades locales.

Pero las conversaciones entraron en tensión en un punto fundamental: quién es el principal responsable de los vertidos.

Por una parte, Honduras acusa a su vecino de propiciar la contaminación que llega a las playas de Omoa, Puerto Cortés y a las Islas de la Bahía; y, de la otra, Guatemala, asegura que es el otro país quien vierte la propia basura que lo afecta.

Tras las reuniones bilaterales, el gobierno de Tegucigalpa dio un plazo de cinco semanas a su par guatemalteco para que controle los vertidos.

De lo contrario, sostienen, recurrirán a organismos y tratados internacionales.

Los efectos

Carlos Fonseca vive desde hace 60 años en la comunidad de Travesía, en el municipio de Puerto Cortés, en el norte de Honduras, y dice que desde hace un par de años su rutina de muchas mañanas es levantarse a limpiar la basura que llega.

En la época de lluvias, en estos meses, nos levantamos y limpiamos y ya en la tarde está todo lleno de basura de nuevo, como si no hubiéramos hecho nada. Son pilas y pilas de basura por todos lados», cuenta a BBC Mundo.

Fonseca asegura que son los vecinos quienes, en la mayoría de las ocasiones, se encargan de limpiar los desechos que recalan en la playa, ante la pasividad de las autoridades municipales.

Es una situación lamentable, porque es basura, esto trae enfermedades. Yo no sé si es de aquí o si es de Guatemala, pero esto para nosotros es una pesadilla», dice.

José Antonio Galdames, ministro de Recursos Naturales y Ambiente de Honduras, comenta a BBC Mundo que el problema de la basura que llega se está volviendo «insostenible», no solo para el municipio de Omoa, uno de los más afectados, sino también para algunas de las islas y playas que constituyen algunos de los principales destinos turísticos de la nación centroamericana.

En opinión del ministro, la presencia de los desechos flotantes incide de forma negativa en cuatro dimensiones básicas, ya que genera daño ambiental, ecológico, económico y a lasalud.

La gente no quiere ir a la playa porque tiene miedo de la contaminación. No es agradable acostarse en una arena en la que pones la espalda y hay debajo una aguja, o que camines y te vayas a pinchar. O que estés en el agua y te vayas a encontrar algo contaminado», añade.

Ian Drysdale, un ingeniero ambiental que coordina una iniciativa para la protección del Sistema Arrecifal Mesoamericano, asegura que esa barrera coralina, la segunda más grande del mundo, es una de las principales afectadas por la basura.

Por los movimientos de las corrientes marinas, esto puede incidir de forma negativa en toda la barrera, tanto en la parte que pertenece a Honduras como a la que pertenece a Guatemala. Yo buceando me he encontrado muchas veces con basura en la misma zona de los arrecifes coralinos», cuenta a BBC Mundo.

Detrás del «culpable»

¿Pero de dónde sale tanta basura?

Galdames asegura que detrás de la contaminación actual está la basura que arrastra el río Motagua, que atraviesa la mayor parte de Guatemala y desemboca en Honduras.

La mayor parte de la cuenca del Motagua está del lado de Guatemala. De los 95 municipios de ellos que se encuentran a lo largo del río, 27 están vertiendo residuos sólidos. Nosotros solo tenemos 3 municipios que colindan con el río. Por eso alrededor del 86% de los vertimientos viene de ellos», afirma.

El funcionario agrega que, cuando las autoridades de su ministerio han realizado inspecciones, generalmente encuentran objetos que dicen «Hecho en Guatemala».

Pero esto, sostiene, no es lo peor.

Estamos recibiendo ropa, plástico, desechos hospitalarios, objetos manchados de sangre, agujas, jeringas, animales y hasta cuerpos humanos», comenta.

La versión del ministro indica que, al no existir vertederos en la mayoría de esas comunidades de Guatemala, en la época de lluvias, el agua arrastra la basura al río, que la lleva hasta el mar y luego, por el movimiento de las corrientes marinas, se desplaza hasta algunos municipios e islas de Honduras.

Rafael Maldonado, del Centro de Acción Legal Ambiental y Social de Guatemala, apoya esta teoría y agrega que detrás de esta situación están políticas equívocas de sucesivos gobiernos de su país.

La responsabilidad de este conflicto de la basura proviene del gobierno guatemalteco, que por años han evitado tomar las medidas para impedir que continúen los vertimientos a los ríos», opina.

Según el especialista, para evitar la millonaria inversión pública que llevaría crear un sistema para controlar que la basura termine en los ríos, las autoridades de Guatemala han pospuesto desde 2006 una regulación para evitar la contaminación del Caribe.

Lo que está pasando en Honduras es consecuencia del mal manejo ambiental de Guatemala. Honduras está recibiendo los desechos de gran parte de Guatemala, incluso de la capital, que vierte su basura en el Motagua y eso lo lleva hasta el mar. Esto viene pasando desde hace daños y los gobiernos no le han dado ninguna importancia para no tener que hacer la inversión que llevaría», opina.

Sin embargo, el ministro de Medio Ambiente de Guatemala, ‎Sydney Alexander Samuels, considera que su país está tomando medidas para controlar los vertimientos al Caribe y asegura que son los ríos hondureños los principales responsables de la actual situación.

Las acusaciones solo toman en cuenta la parte de Guatemala. Ellos también deben considerar lo que están haciendo. Ellos tienen allí un río, el Chamelecón, que es prácticamente una cloaca de lo que es Puerto Cortés y San Pedro Sula. Yo puedo asegurar que la mayor parte de la basura que ha llegado hasta Roatán es de Honduras», afirma a BBC Mundo.

Samuels sostiene que su gobierno nunca recibió información sobre el alegado encuentro de cuerpos humanos entre los desechos arrastrados por el río.

Nunca he oído que haya cadáveres humanos allí. Si eso es así, habría que investigar de qué lugar llegaron. No lo había escuchado», considera.

Sí hemos contaminado el mar Caribe a través del Motagua. Pero aclaro que no es solo el Motagua sino también Chamelecón y Ulúa (dos ríos de Honduras) y también aseguro que para el año entrante ya no estaremos trasladando basura hacia ese mar ya que contaremos con la infraestructura para que no pase», agrega.

El ingeniero ambiental consultado por BBC Mundo, por su parte, también opina que Honduras tiene responsabilidad en el actual «mar de basura».

Hay muchas comunidades de Honduras que no tienen ni siquiera un camión para recoger los desechos. La gente vierte la basura a los ríos y más del 80% de los ríos hondureños desembocan en el mar Caribe. Esto de echarle la culpa al otro de las responsabilidades propias es muy básico. Creo que el problema de basura es de todos», asegura.

Presiones y soluciones

Más allá de la disputa de las responsabilidades, otro de los temas que genera polémica entre los dos países son las posibles soluciones a esta situación.

El ministro de Ambiente de Honduras, aunque no quiere desconocer el trabajo del país vecino para contener los vertimientos, cuestiona que las propuestas de Guatemala están orientadas «a mediano o largo plazo».

Están hablando que las soluciones entrarán en vigencia en 2018. Pero nosotros les pedimos que tomen medidas más inmediatas: que limpien los ríos, que limpien las playas, que no continúen tirando la basura a los ríos y cierren los botaderos clandestinos, que establezcan un sistema de alerta temprana, al menos, para nosotros estar preparados para saber que la basura va a llegar», señala.

No estamos buscando problemas, no estamos buscando pleitos. Estamos buscando responsabilidades comunes, pero diferenciadas, ese es el principio. Si usted tiene responsabilidad en el 86% de esa cuenca, de igual manera debe ser su responsabilidad para buscar una solución», agrega.

Galdames afirma que, en caso de no recibir una respuesta positiva, para finales de noviembre su país tomará medidas ante los organismos internacionales.

Si ellos no hacen nada en cinco semanas, nosotros nos reservamos el derecho de proceder de acuerdo a lo establecido en los convenios internacionales que hay sobre aguas marítimas, zonas limítrofes compartidas y todos los convenios internacionales relacionados con protección de la diversidad biológica», afirma.

Pero de la parte Guatemalteca, no se contemplan medidas inmediatas.

Yo creo que acá no hay moral para estar hablando de que van a demandar a Guatemala o que quieren una indemnización, como pretendieron mencionar, porque yo creo que los ríos de ellos son los que están ensuciando. Nosotros ya estamos haciendo algo y vamos a resolver ese problema en agosto del próximo año. No sé qué están haciendo Honduras. Honduras no está haciendo absolutamente nada»., asevera el ministro Samuels.

Con qué moral nos vienen a decir que quieren medidas de corto plazo. ¿Qué quieren ellos? Concretamente, no tienen respuestas. El corto plazo es agosto de 2018. Ellos no tienen nada, ni de corto, ni de mediano, ni de largo plazo ni de nada. Ese es el tema que hay que aclarar acá», agrega.

Pero mientras el fin de la disputa por los vertimientos de basura entre los dos países es todavía incierto y se contemplan soluciones a nivel de gobierno, un silencioso río de basura flotante sigue llegando a las costas Honduras.

Ahora llegó un frente frío y eso traerá más lluvias. Ya nosotros sabemos cuando llueve que la playa amanecerá llenita de basura. Así estamos ya hace años», lamenta Carlos Fonseca, desde la comunidad de Travesía.

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