La Navidad de Nicolás

 

– MADURO-ARREAZA ACUSAN A BORRELL Y A BACHELET DE “INTROMISIÓN

GUIADÓ: SUBESTIMAMOS LA CAPACIDAD DE LA DICTADURA DE HACER EL MAL.

TORTURAS, ASESINATOS Y DESAPARICIONES: LO QUE VIVIERON LOS PEMONES, SEGÚN CASLA

 

ILUSTRACIÓN: Raima Suprani

-TAMARA SUJU: …” Golpes, descargas eléctricas, aislamiento, colgamientos, violencia psicológica y sexual, forman parte del cóctel represivo de la dictadura en Venezuela, donde «todas las instituciones son cómplices de la tortura». «No hay distinción en este momento en la ejecución del crimen de la tortura», sostuvo Sujú, quien indicó que las mujeres y menores de edad sufren la misma brutalidad represiva que los hombres. «Tenemos casos de niños de 12, 13 o 14 años torturados, jóvenes que han sido víctimas de violencia, que han sido violados en tanquetas, en cuarteles, así como militares que han sufrido violencia sexual de la misma forma», reveló. – Infobae

 

Una agobiada oposición apuesta por sacar a Maduro

FABIOLA SÁNCHEZ y SCOTT SMITH / CARACAS (AP) .- Tras varios desaciertos, la oposición venezolana logró a inicios de año levantarse de su letargo y formar un poderoso liderazgo, apuntalado por más de cincuenta países, que arrinconó al presidente Nicolás Maduro en el arranque de su segundo sexenio.

Hoy ese panorama luce diametralmente opuesto y su líder, Juan Guaidó, lucha por preservar las riendas del bloque entre escándalos de corrupción en la Asamblea Nacional, divisiones y cuestionamientos de venezolanos que se retiraron de las calles decepcionados de que no se lograra el ansiado cambio político. En contraste, Maduro pareciera finalizar el año afianzado en el gobierno con el apoyo de los altos mandos militares.

Ante el escenario que enfrenta la oposición, pocos confían en que pronto pueda superar la crisis para recuperar fuerzas y reconectarse con casi el 80% de los venezolanos que quieren un cambio político, según señalan las principales encuestas locales, y derrotar al oficialismo en las elecciones parlamentarias que se asoman para 2020.

Uno de los obstáculos que según los analistas deberá superar la oposición es la pérdida de confianza y desánimo que hay entre quienes se sienten frustrados por no haber logrado sacar a Maduro del poder.

Un estudio de opinión terminado el mes pasado por la encuestadora local Delphos entre 1.200 personas, con un margen de error de 2,2%, muestra que 41,5% de la población se siente decepcionada y desilusionada.

Entre los que se asumen así está Evel Romero, un paramédico y pescador de 42 años, quien hace tres meses optó por dejar el poblado oriental de Marigüitar, donde vivió por casi tres décadas junto a su esposa y seis hijos, y se mudó solo a la capital, donde encontró un empleo como caddie que le genera unos diez dólares semanales y le permite enviar alimentos a su familia.

“Yo pensaba que Guaidó iba a dar la batalla y lograr un cambio de gobierno para que las cosas mejoraran, pero no se dio”, afirmó Romero, quien trabaja en un exclusivo club de golf de Caracas.

La desilusión que ha ido apagando las protestas antigubernamentales pareciera no amilanar a Guaidó, el ingeniero de 36 años que lidera la Asamblea Nacional y afirmó que esa situación no debe asumirse como una derrota. “Aquí no hay resignación. Hay frustración porque no hemos salido ya del conflicto naturalmente porque nadie quiere vivir sin agua, nadie quiere vivir sin gas doméstico, nadie quiere vivir con sus familiares lejos”, dijo en entrevista con The Associated Press, y aseguró que confía en que la frustración “se va a convertir en fuerza para lograr vencer esta tragedia”.

El dirigente, reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de países, no precisó cómo espera levantar los ánimos y solo indicó que para 2020 cuenta con “45 veces más posibilidades” para derrotar al mandatario izquierdista, en alusión a una reciente encuesta de Delphos que le da 45% de apoyo popular, indicador que está unos veinte puntos porcentuales por debajo del respaldo que tenía en mayo. Pese a todo, continúa siendo la figura política con mayor respaldo popular superando a Maduro, cuyo apoyo ronda el 12%.

Dentro de sus filas, Guaidó también enfrenta divisiones, nuevos procesos judiciales y medidas de detención contra seis congresistas y acusaciones de supuesta corrupción que han salpicado a nueve diputados señalados de favorecer a empresarios vinculados al gobierno. La situación es tensa porque el 5 de enero se votará en la Asamblea Nacional para reelegir a Guaidó como líder del legislativo.

En un intento por blindar los votos del dirigente y detener lo que la oposición identificó como un plan del gobierno para “desmantelar” el Congreso al mantener procesos judiciales contra una treintena de diputados, la mayoría opositora de la Asamblea aprobó esta semana una reforma a un reglamento que permita a los congresistas participar virtualmente en las sesiones con el apoyo de medios tecnológicos, decisión que podría no prosperar si el Tribunal Supremo de Justicia, que controla el gobierno, lo anula.

Si bien la elección parlamentaria de 2020 es un tema crucial debido a que la oposición se juega la pérdida de la Asamblea Nacional, su último bastión político, no se ha logrado un consenso sobre las acciones que seguirán ante las divergencias que hay entre quienes están a favor de la consulta y los que no quieren participar.

Una de las voces que rechaza las elecciones es la dirigente María Corina Machado, presidenta de la organización minoritaria Vente Venezuela, quien dijo a la AP que participar implicaría “legitimar al régimen”.

“Mientras el monopolio de las armas, los medios de comunicación, de la justicia y del dinero esté en manos de las mafias, ¿tú crees que aquí va haber una elección competitiva que genere un cambio político que va a juzgar a esas mafias?”, agregó.

Machado plantea que el desmontaje del gobierno de Maduro solo será posible si se confronta con “una amenaza real, una amenaza inminente, una amenaza severa sustentada en fuerzas internas y externas”.

Por su parte, Guaidó afirmó que aún se están evaluando alternativas para definir una postura ante unas eventuales elecciones parlamentarias, pero expresó a la AP que “sin condiciones no fuimos el 20 de mayo del 2018 (la elección presidencial en la que Maduro logró la reelección), sin condiciones no iremos a ningún tipo de elección”.

Al respecto el académico Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), dijo que la participación de la oposición en una votación “depende más de condiciones políticas que electorales”, pero recordó que los boicots que ha promovido la oposición en el pasado “no han mostrado nunca resultados capitalizables en el largo plazo”.

Alarcón planteó durante un reciente foro organizado por la UCAB que los efectos de los boicots electorales se “diluyen rápidamente mientras aumenta considerablemente la asimetría entre el gobierno y oposición al reducir su presencia institucional, dejándoles sólo el campo de la protesta”.

Mientras la oposición intenta reponerse de su crisis, al resto de los venezolanos no les queda más que seguir enfrentando la propia.

Romero, quien actualmente trabaja como caddie, admitió que prefiere concentrarse su trabajo para conseguir dinero y enviar alimentos a su esposa e hijos, pero sostiene que no pierde la esperanza de que haya un cambio político en Venezuela. “De que va haber un cambio, va haber un cambio. El problema es que no sabemos cuándo”, concluyó.

BBC: El Sebin, el servicio oficial de torturas 

 

Acusan a Borrell y a Bachelet de “intromisión

CARACAS (AP) .- Venezuela acusó el domingo al jefe de asuntos exteriores de la Unión Europea y a la alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos de entrometerse en sus asuntos internos y de apoyar a los “actores violentos” en el país suramericano.

El gobierno condenó los pronunciamientos sobre Venezuela que hicieron el jefe de asuntos exteriores de la UE, Josep Borrell, y la alta comisionada Michelle Bachelet, a los que señaló de incurrir en “inaceptables intromisiones en asuntos internos”.

En un comunicado, Caracas expresó que las posturas de Borrell y Bachelet “representan un llamado a inobservar las leyes y normas del ordenamiento jurídico venezolano y se traducen finalmente en soterrados apoyos a los actores políticos violentos”.

El gobierno venezolano hace su declaración un día después que Borrell rechazó el retiro de la inmunidad y los procesos judiciales que se iniciaron esta semana a cuatro diputados opositores por rebelión y traición a la patria, entre otros delitos, hechos que consideró una “grave violación” a los principios democráticos y la Constitución, y planteó que la solución pacífica sólo puede lograrse si se respeta a la Asamblea Nacional.

Josep Borrell, jefe de asuntos exteriores de la UE, y la alta comisionada Michelle Bachelet

Algunos países de la UE han mantenido una postura crítica hacia el gobierno de Nicolás Maduro y han exhortado a efectuar nuevas elecciones para que la nación suramericana pueda salir de la crisis que enfrenta.

La oficialista Asamblea Nacional Constituyente retiró el lunes la inmunidad y aprobó la apertura de procesos a los diputados Jorge Millán, Hernán Alemán, Carlos Lozano y Luis Stefanelli por los delitos de traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil, concierto para delinquir, usurpación de funciones, instigación pública a la desobediencia de las leyes y el odio continuado. Asimismo, se ordenó la detención de otros dos diputados opositores, que fueron señalados de participar en un supuesto complot.

Con estas acciones ya son más de 25 personas, incluido el líder opositor Juan Guaidó, las que han sido sometidas a procesos judiciales en los últimos siete meses.

Algunos dirigentes han acusado al gobierno de arreciar las acciones contra la oposición en un intento por evitar que Guaidó, al que más de 50 países consideran presidente encargado de Venezuela, sea reelegido el 5 de enero en el puesto de jefe de la Asamblea Nacional.

En medio del tenso contexto fue asesinada la ex concejal opositora Rosalba “Mara” Valdez en su casa, en un poblado del estado Bolívar, anunció el domingo su partido Primero Justicia en un comunicado. Pidió a las autoridades detener a los responsables, a los que considera delincuentes.

Por su parte, Bachelet manifestó la víspera preocupación por la detención el viernes en la noche del diputado opositor Gilber Caro y su asistente, e instó en Twitter a las autoridades venezolanas a respetar el derecho al debido proceso y “abstenerse de actos intimidatorios” contra miembros del Congreso, de mayoría opositora, por el ejercicio de sus derechos.

En sus últimos informes, la alta comisionada ha expresado inquietud en torno a la situación de los derechos humanos en Venezuela, y ha denunciado casos de torturas y presuntas ejecuciones extrajudiciales cometidas por funcionarios policiales. El gobierno venezolano ha condenado las declaraciones de la ex presidenta chilena, a la que señala de “repetir mentiras” sin pruebas ni testimonios.

El partido Voluntad Popular, del cual forman parte Caro y Guaidó, dijo en Twitter que Caro y su asistente fueron trasladados el domingo a tribunales y que no se permite el ingreso de sus abogados a la audiencia. Hasta el momento las autoridades no han ofrecido comentarios sobre el caso.

Esta es la tercera vez en dos años que Caro es apresado. El diputado suplente fue excarcelado en junio pasado por segunda vez, parte de la mediación de un grupo de políticos luego de pasar casi dos meses detenido en una sede de la policía política. En 2017 el congresista fue arrestado por primera vez tras ser acusado de participar en un supuesto complot contra el gobierno, y pasó año y medio en la cárcel.

 

Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, y presidente de la Asamblea Nacional

“Malignidad subestimada”

LUDMILA VINOGRADOFF / CLARIN.- El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, y presidente de la Asamblea Nacional, confía en tener las mejores relaciones con el nuevo gobierno argentino de Alberto Fernández. Pide la solidaridad y el respeto para con los venezolanos refugiados en Argentina y el reconocimiento para con su embajadora Elisa Trotta. Ha pasado un año desde que se lanzó para cambiar de gobierno sin lograrlo. Y ahora se prepara para su segundo año el 5 de enero. Su reelección ya la tiene asegurada por mayoría, confiesa en la entrevista que concedió a Clarín. Y si el régimen de Nicolás Maduro​ le cierra las puertas por las malas, el líder de la oposición insistirá en repetir ese día como sea y donde sea.

-¿Qué autocrítica hace de por qué ha fallado la oposición en lograr la salida de Nicolás Maduro del poder?

-Más que fallar no hemos logrado salir de la dictadura. Lo primero es que estamos en una dictadura, hemos subestimado la organización del mal. La banalización del mal. Subestimamos la capacidad de la dictadura de hacer el mal. En cualquier contexto normal ya se habría avanzado en un gobierno de transición. En segundo lugar, el manejo de las comunicaciones, hay una censura absoluta, en las radios no se puede mencionar mi nombre. Tenemos que mejorar la comunicación con métodos y medios no tradicionales, y llegar a la población, la construcción de un proceso, y en tercer lugar las expectativas.

-¿Pero no hace ninguna autocrítica?

-Tenemos que ir a todos los sectores. Hemos intentado de todo pero no lo suficiente y vamos a insistir. Tenemos que ampliarnos a todos los partidos políticos, estudiantes, gremios, toda la sociedad.

-¿Se va a reunir con María Corina Machado?

-Nos vamos a reunir con todos los políticos, sectores y organizaciones para lograr la unidad.

-¿Cuál es la causa de que su figura se haya ido desgastando en solo un año de gestión?

-La política en sí misma desgasta. Es normal que cualquier figura política se desgaste. Creo que es normal que nos oxidemos. Mantenemos 45% de respaldo, agrado, confianza y 54% de apoyo. Empezamos con 1% este año y en el 2020 arrancamos con más agrado que hace doce meses. Vamos a relanzar la marca. Ahora tenemos capacidad para hablar con la comunidad internacional. Y la interlocución con las fuerzas vivas. Es normal el desgaste en cualquier proceso político.

-El régimen de Maduro se ha lanzado a la ofensiva en los ataques contra los diputados opositores ¿Qué están haciendo para evitarlo y qué tanto los ha afectado?

-Esto es una dictadura y no un gobierno, que reprime y tortura para aniquilar el Parlamento. Estamos protegiendo a los diputados perseguidos.

-La bancada oficialista dijo que no iba a permitir un Parlamento virtual con los votos a distancia y las teleconferencias.

-La reforma del reglamento fue aprobada con 93 diputados por mayoría y no pueden impugnarla con un tribunal usurpador. Sabemos que van a intentar arrebatar nuestras facultades como lo han venido haciendo desde el 2015 cuando ganamos las legislativas. Vamos a avanzar. Tenemos la mayoría absoluta y la vamos a ejercer a plenitud.

-¿Con los votos a distancia de 30 diputados perseguidos y en el exilio se asegura su reelección para el 5 de enero próximo?

-No hace falta porque la reforma fue aprobada con 93 votos y se requieren 84. Tenemos mucho más de lo necesario para la reelección en la presidencia de la AN y la presidencia interina.

-¿Qué le parece que haya ganado un gobierno pro chavista como Alberto Fernández y Cristina de Kirchner en Argentina?

-Respetamos de manera clara que el pueblo de Argentina decidió a favor de Alberto Fernández. Ojalá en Venezuela pudiéramos tener elecciones libres presidenciales y que respetaran al Parlamento y no tener parlamentarios perseguidos, torturados y en el exilio. Queremos tener alternabilidad de poder con el voto popular como en Argentina.

-¿Cuál es el mensaje para el presidente Alberto Fernández?

-Pedimos su solidaridad con el sufrimiento de los venezolanos que han tenido que refugiarse en Argentina escapando de la dictadura. Que sea respetado el estatus de los venezolanos en Argentina y los respalde.

Alberto Fernández nuevo presidente del gobierno argentino

-¿Cómo piensa resolver el hecho de que ahora hay dos embajadoras venezolanas en Argentina?

-Le pediría al presidente Fernández que acepte el nombramiento de Elisa Trotta para que pueda seguir representándonos.

-¿Definitivamente descarta el uso de la fuerza para derrocar a Maduro?

-No descarto nada. El uso de la fuerza es una de las tantas opciones, como las presiones que tenemos en el proceso para cesar la usurpación de Maduro. En todo caso soy el presidente encargado de Venezuela. Está la cooperación internacional. Creo que lo más importante es enfocarnos en las elecciones presidenciales realmente libres para resolver el conflicto. Maduro sigue secuestrando el poder.

-¿El gobierno de Donald Trump ha descartado la intervención militar contra Maduro?

-Planteamos más bien la cooperación internacional. Bolívar hace 200 años pidió la intervención con la legión extranjera del Reino Unido para liberar a Venezuela y cinco países de América. Simplemente no descartamos nada con la presión interna para ir a unas elecciones presidenciales.

-¿Por qué la cúpula militar no se ha hecho eco de los llamados que usted le ha hecho para que abandonen a Maduro?

-Por temor y complicidad con la dictadura. Los altos oficiales de la Fuerza Armada Bolivariana han sido perseguidos y encarcelados. El descontento es muy grande, la deserción de la tropa es masiva.

-¿Por qué no han invocado la cláusula del TIAR de la cooperación internacional?

-No tenemos todavía toda la capacidad necesaria para dar ese paso. Privilegiamos en principio toda la presión internacional antes que nada para llegar a las elecciones libres.

-¿No se equivocaron con hacer alianzas con sectores duros del gobierno de EE.UU. que luego acabaron apartándose, tal como ocurrió tras la rebelión militar fallida del 30 de abril?

-Lo que pasó el 30 de abril es que hubo fallas en las comunicaciones. Había oficiales, capitanes, tenientes que se manifestaron en Caracas pero no se logró extender el movimiento a todo el país. Seguimos insistiendo y llamando al ejército para que respalden la vía democrática de las elecciones.

-Pese al descontento generalizado en los cuarteles ¿La cúpula militar no está aún en condiciones de rechazar al régimen?

-Tenemos el ejemplo de los sargentos de la Guardia Nacional que se rebelaron en Cotiza y otros. Reconocer la deserción masiva de los militares por parte de la FAN ya es una muestra de fracaso y del descontento contra la dictadura. La situación es compleja para todos. Esperamos su alineación para lograr la fuerza necesaria para impulsar la transición.

-¿Cree que la dolarización y la burbuja económica del último tiempo puede debilitar la lucha de la oposición?

-La dolarización de la economía es una demostración del fracaso de Maduro. Todos saben que la burbuja se desinfla tan pronto le falten los dólares en el mercado. Solo unos cuantos como los enchufados de la dictadura se dan la gran vida y pueden comprar en los bodegones los productos importados, pero para el 85% de la población es pura miseria, no hay comida ni medicinas ni bolívares para comprarlos.

-¿Si fuera presidente rescataría el bolívar como moneda nacional?

-Ya soy presidente pero el que dolarizó fue Maduro. El bolívar volverá cuando vuelva la voluntad y la confianza y no con la dictadura. La base de todo es la confianza. Hay muchos mecanismos y son sencillos pero la recuperación económica pasa por la salida de Maduro.

-¿Cuál es su plan B si lo arrestan, piensa exiliarse o acabar preso?

-Creo que no lo han hecho hasta ahora por miedo, por el respaldo nacional e internacional que tengo. Encarcelarme sería un boomerang contra la dictadura. Hoy Maduro no tienen la fuerza para hacerlo. No tiene ni el respaldo popular ni el reconocimiento de la comunidad internacional. Se imagina la reacción internacional que tendría con los 60 países que me respaldan.

-¿Los tres pasos de su hoja de ruta parecen una ilusión que acabó sin conformarse fortaleciendo a Maduro?

-Va a derivar en una realidad. Todo el mundo sabe lo que ha pasado en Venezuela. Necesitamos la transición para reinstitucionalizar el país. Los tres pasos del cese de la usurpación, transición y elecciones son un mantra que debemos relanzar con todos los sectores. Es una lucha que debemos hacer todos juntos.

-¿Por qué no han nombrado todavía a los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE)?

-Porque es un proceso legislativo que lleva un cronograma de entre 60 y 90 días para convocar las postulaciones de los candidatos y lo vamos a hacer en enero próximo.

-¿Qué hará si los 4 de los 11 miembros de la comisión electoral son chavistas y deciden torpedear el nombramiento del nuevo CNE?

-Estamos en una dictadura para resolver parte de los problemas creados por ellos mismos. Si los chavistas se separan del proceso y siguen abusando del poder se nombrarán a otros para continuar con las nuevas autoridades electorales.

-¿Qué pasará si la constituyente o el tribunal supremo chavista nombran otro CNE paralelo?

-Será entonces un órgano electoral chavista no reconocido ni legal ni constitucionalmente. Sería otro error y abuso de la dictadura.

-¿Cuál es su estrategia de lucha para el 2020?

-Seguimos con los tres pasos de la hoja de ruta pero habrá ciertos cambios como la reunificación de los sectores, organizaciones políticas, sociales, profesionales y gremiales y aumentar la presión y reconocimiento internacional para que la comunidad internacional no permita los abusos de la dictadura de Maduro y continúe traficando el oro y sin dejar las protestas de calle.

-¿Hay posibilidades de un nuevo diálogo con Maduro según lo anuncia el diputado del Polo Patriótico, Eustoquio Contreras?

-Ninguna. Descartamos el diálogo con Maduro después que se retiró en julio y mató el diálogo de la mesa de negociaciones de Oslo y Barbados donde perdió la oportunidad de su vida. Estoy dispuesto a conversar sólo sobre las condiciones de elecciones presidenciales sin Maduro en el poder.

-¿Cómo cree que se dará la salida de Maduro?

-Muy sencillo. Como dictador puede negociar varias opciones, que él se vaya tranquilamente del país a un exilio dorado. También puede nombrar a un candidato suyo para participar en las elecciones presidenciales o ser detenido. El escoge la opción de salvarse o enterrarse en una cárcel.

-¿Cree que Maduro está colgando de una rama a punto de caer o ha echado raíces?

-Está guindando a punto de caer. No tiene respaldo popular ni económico, ni internacional, ni de la tropa armada. No tiene sino unos pocos generales que lo sostienen. Al retirarse el generalato se cae solo como Evo Morales.

-¿Y cuándo será eso?

-Muy pronto.

-¿Cómo presidente interino puede convocar elecciones presidenciales el próximo año?

-Esa es una posibilidad que la tenemos en la agenda del 2020 cuando se produzca el desenlace global de la crisis.

-¿Y las elecciones parlamentarias cuándo se convocarán que supuestamente se deberían hacer en diciembre del próximo año?

-No hay fecha de las elecciones legislativas. Primero van las presidenciales libres

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