Guaidó y el Golpe Inmaduro

 

POMPEO FELICITA A GUAIDÓ POR SU REELECCIÓN

MADURO: “GUAIDÓ NO ENTRÓ A SESIÓN DEL PARLAMENTO POR NO DAR LA CARA

– LO DE MADURO ES EL CNE :- “CUESTE LO QUE CUESTE, SIN MIRAMIENTOS”.

– EL HISTORIA COMPLETA DEL GOLPE INMADURO,… PARA LA HISTORIA

 

 ENH: Juan Guaidó tratando de trepar la reja de la Asamblea pero es rechazado a empujones por agentes de la Guardia Nacional. – MADURO: “Guaidó no entró a sesión del Parlamento por no dar la cara

 

“Guaidó sigue siendo el presidente interino”

El subsecretario interino de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU Michael Kozak.

Michael Kozak condenó este domingo el nombramiento de Luis Parra como el nuevo presidente de la Asamblea Nacional por parte de la dictadura de Nicolás Maduro, lo que se traduce en un Golpe de Estado parlamentario.

El subsecretario interino de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU Michael Kozak.

En ese sentido, aseveró que Juan Guaidó sigue siendo el presidente interino de Venezuela, puesto la Sesión donde se eligió a Parra carece de quórum legal y no hubo voto.

Juan Guaidó permanece #Venezuela presidente interino bajo su constitución. La falsa sesión de la Asamblea Nacional de esta mañana careció de quórum legal. No hubo voto», dijo.

 

– Delsa Solórzano confirma nueva directiva de la Asamblea Nacional para el periodo 2020 – 20201: – Juan Guaidó (presidente) – Juan Pablo Guanipa (1er vicepresidente) – Carlos Berrizbeitia (2do vicepresidente)

Eugenio G. Martínez – En este video  https://twitter.com/i/status/1213905026877460480 se observa el constituyente Francisco Torrealba dar las instrucciones de actuación parlamentaria al diputado Luis Parra. Insisto en el tema que la designación de Parra se hizo sin verificar el quórum dentro del hemiciclo.

– CCN: – UNIÓN EUROPEA condenó golpe parlamentario – 14 paises del Grupo de Lima, (Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía y Venezuela), Almagro-OEA, Argentina Panamá, Guatemala, Portugal, Ecuador, condenan golpe de Estado parlamentario de la dictadura de Maduro contra la AN

 

LUIS PARRA: “Que los CLAP estén contigo”….

FLORANTONIA SINGER / El Pais .- Luis Parra era un diputado gris, de esos que poco interviene en los debates, miembro de una comisión que pocas veces importa, la de Ambiente, mucho menos en estos tiempos de forcejeo político en los que está sumida Venezuela. De 41 años, representaba al Estado llanero de Yaracuy y pertenecía a Primero Justicia, partido que lo expulsó en diciembre cuando su nombre apareció en una trama de corrupción chavista junto a Luis Brito, Conrado Pérez y otros nueve diputados de otras formaciones que pertenecían a la Comisión de Contraloría.

Parra orquestó la creación de un grupo de parlamentarios para hacer un lobby y lavar la reputación del empresario Carlos Lizcano, a cargo de las llamadas Tiendas Clap, parte del programa de subsidio de comida y socio del colombiano Álex Saab, proveedor directo de este plan de Maduro, sancionado por Estados Unidos e investigado en otros países por corrupción y actividades ilícitas, más recientemente en las transacciones con oro con las que Maduro flota en medio del bloqueo estadounidense. Esas fueron parte de las revelaciones de una investigación periodística del portal Armando.Info. Como parte de esas gestiones los diputados habían hecho viajes a Colombia, Estados Unidos y Europa para introducir “cartas de buena conducta” en descargo de los señalados.

A esas denuncias, el diputado se defendió no refutando las pruebas sino con insultos y amenazas. Acusó al periodista Roberto Deniz -exiliado en Colombia por el hostigamiento judicial de Saab- de ser parte de una red de extorsión y divulgó una conversación que tuvo con él. “Si yo voy en un avión con 5 diputados y 10 putas no tengo por qué decirte a ti”, le dijo a Deniz cuando lo consultaba sobre las motivaciones y el financiamiento de uno de esos viajes hecho en funciones como diputado. La crisis por la trama de corrupción generó un deslinde en los apoyos a Guaidó a finales de lo año, que acabaron sumándose al chavismo.

El diputado Luis Parra, durante el debate en la Asamblea Nacional este domingo. EFE

Pese a la expulsión de su partido, en sus redes sociales Parra sigue diciendo que forma parte de Primero Justicia y hace actividades en su nombre. En el último mes comenzó a recibir el mote de miembro de la Bancada del Clap, un nombre que esta asociado a una red de corrupción a través de la cual el Gobierno de Maduro ha importado con sobreprecio alimentos de pésima calidad para paliar el desabastecimiento y el hambre que hay en Venezuela. Se le acusó de ser parte de la llamada Operación Alacrán, una maniobra chavista que denunciaron los parlamentarios opositores para comprar diputados que votaran en contra de la reelección de Guaidó.

Este domingo, se le vio siguiendo instrucciones del jefe de la fracción del Psuv, Francisco Torrealba. “Siéntate y de aquí no nos vamos”, le dijo, en medio del desbarajuste en que el que asaltó la silla que un año atrás tomó Guaidó. Habló desde el podio del presidente de la Asamblea y fue juramentado por un diputado chavista, Héctor Agüero, el de mayor edad en el recinto, cumpliendo el rito que se hace cada vez que se instala un nuevo Parlamento. Con un megáfono informó que ya había sido electa y juramentada la nueva junta directiva, sin la saliente presente y sin saber con cuántos votos, y convocó a una sesión para el próximo martes.

 

El cuento completo para la Historia

ProDaVinci .- Era el día de la reelección de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional. Así se esperaba desde el 17 septiembre de 2019 cuando la mayoría del parlamento le ratificó su apoyo en un acuerdo político. Sin embargo, desde las 9:00 de la mañana, los diputados que llegaban a las cercanías del Palacio Federal Legislativo denunciaban este domingo 5 de enero de 2020 que no los dejaban pasar.

Piquetes de la Guardia Nacional y de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) decidían qué diputados y qué periodistas podían entrar a la sede de la Cámara.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa informó que la PNB impidió la entrada a más de 35 medios nacionales e internacionales acreditados por la Asamblea Nacional, “tras no aparecer en un listado paralelo en poder del Minci (Ministerio de Comunicación e Información)”.

Juan Guaidó intenta entrar al Palacio Federal Legislativo trepando una reja. / Federico Parra – AFP

Los diputados forcejeaban. Guaidó pudo llegar hasta la reja de la Asamblea Nacional. Trepó en ella e intentó saltar al otro lado. La Guardia Nacional no se lo permitió. Dentro del hemiciclo, un grupo de parlamentarios del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y disidentes de la oposición nombraban, sin revisar el quórum ni contar los votos, al legislador Luis Parra como presidente de la Asamblea Nacional. El canal Venezolana de Televisión transmitió el acto.

En la juramentación debía estar presente el presidente en funciones de la asamblea, según el reglamento interno. Para dar inicio a la sesión se requería la presencia de al menos 84 diputados. Juan Guaidó diría más tarde que dentro del Palacio Federal apenas había 29. Calificó la jugada de golpe parlamentario. “En minutos los invito a la sede de El Nacional, donde no solo estaremos dando los próximos pasos, sino cómo será el proceso de instalación”, declaró a la prensa. 

La sesión en el periódico, a 12 kilómetros del Palacio Federal, comenzó a las 5:30 de la tarde. Allí se reiteró el carácter inconstitucional y golpista de lo sucedido en la mañana. Juan Guaidó fue reelecto como presidente de la Asamblea Nacional y anunciaron que contó con 100 votos nominales. Se juramentó a las 7:13 de la noche. Juan Pablo Guanipa, de Primero Justicia, fue electo primer vicepresidente y Carlos Eduardo Berrizbeitia, de Proyecto Venezuela, segundo vicepresidente. La secretaría estará a cargo de Ángelo Palmeri, de Un Nuevo Tiempo.

Guaidó dijo que lo ocurrido constituía una victoria porque se había “derrotado las pretensiones de la dictadura”:

Hoy políticamente la dictadura comete otra torpeza. Hoy políticamente la dictadura atropella parlamentarios, desaparece diputados, viola inmunidades, ahora sin excusa, como en el caso de los cuatro diputados en diciembre, porque un pequeño grupo hizo vender la tesis de que podían tomar control del parlamento, sin reglamento, sin Constitución, sin instalación. Militarizando el Palacio Federal Legislativo, casa de las leyes. Sin votación, sin quórum”.

Anunció que sesionará en el Palacio Federal Legislativo el martes 7 de enero.

Nicolás Maduro dijo que apoyaba a Luis Parra, y anunció elecciones parlamentarias este año.“Van a participar todos los partidos políticos de la oposición (…) Vamos a recuperar la Asamblea Nacional con votos”, aseguró.

En el hemiciclo 

Mientras los diputados opositores luchaban por entrar al hemiciclo, el diputado José Brito propuso la elección de una nueva junta directiva, con Parra a la cabeza. Brito está señalado de participar en la red de indulgencias para limpiar la imagen de las personas involucradas en la red de negocios del Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CALP), según un trabajo de investigación publicado en el portal Armando.info.

La directiva nombrada por los diputados oficialistas la completan Franklin Duarte, de Copei, en la primera vicepresidencia de la AN; José Gregorio Noriega en la segunda vicepresidencia, diputado expulsado el 18 de diciembre de Voluntad Popular; y Negal Morales como secretario del Parlamento. Acción Democrática, partido al que estaba afiliado, señaló que reafirmaba su respaldo a Juan Guaidó y ratificó “que cualquier militante que actúe de manera distinta estará automáticamente excluido de conformidad con nuestros estatutos”.

Sobre Luis Parra

Parra fue diputado por el circuito 2 del estado Yaracuy y presidente de la Comisión de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático entre 2018 y 2019. Poderopedia destaca que fue coordinador regional del partido político Primero Justicia, y candidato a la gobernación del estado Yaracuy, para las elecciones regionales del 15 de octubre 2017, por la Mesa de la Unidad Democrática.

A principios de diciembre de 2019, Primero Justicia anunció la remoción de Parra del partido, tras la publicación del trabajo de investigación en el portal Armando.info que señaló a un grupo de diputados de participar en una operación de limpieza de reputación a acusados de corrupción.

Reacciones internacionales 

Los gobiernos de Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía y Venezuela, países del Grupo de Lima, difundieron un comunicado en el que “condenan el uso de la fuerza por el régimen dictatorial de Nicolás Maduro para impedir que los diputados de la Asamblea Nacional puedan acceder libremente a la sesión”. Agregaron que “el Grupo de Lima sigue con extrema preocupación los eventos que se suceden en Venezuela y hace un llamado a la comunidad internacional para trabajar de manera conjunta en apoyo a la recuperación de la democracia y el restablecimiento del Estado de derecho en ese país”.

La Unión Europea expresó que “continúa reconociendo a Juan Guaidó como el Presidente legítimo de la Asamblea Nacional hasta que se puedan garantizar las condiciones para una sesión de votación adecuada”.

Lo que el régimen está haciendo ahora en la Asamblea Nacional va completamente en contra de la voluntad del pueblo y de las leyes que gobiernan el proceso. La democracia no puede ser intimidada”, señaló la Oficina Externa de los Estados Unidos para Venezuela en un tuit. Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos, también se pronunció en Twitter: “Condenamos los sucesivos actos de violencia contra la Asamblea Nacional y repudiamos cualquier acción de usurpación realizada contraria a la legitimidad constitucional y a las mayorías de la AN”.

El canciller argentino, Felipe Solá, rechazó lo ocurrido. Dijo en redes sociales que “impedir por la fuerza el funcionamiento de la Asamblea Legislativa es condenarse al aislamiento internacional”, y agregó que su gobierno insta “al ejecutivo venezolano a aceptar que el camino es exactamente el opuesto”.

La Cancillería de Colombia, en nombre del Gobierno de Colombia, rechazó el que “se haya impedido el acceso de los Diputados legítimamente elegidos al recinto de la Asamblea Nacional, así como a los medios de comunicación independientes”. Agregó en un hilo de tuits que el proceso de elección de la Mesa Directiva fue “realizado de manera fraudulenta, sin transparencia ni garantías”, y no será reconocido por el Estado colombiano. Ernesto Araújo, ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, escribió que “Brasil no reconocerá ningún resultado de esta violencia y afrenta a la democracia.”. Su homólogo paraguayo, Antonio Rivas Palacios, dijo que su país “insta al cese inmediato de todo acto intimidatorio que impida el ejercicio de las libertades fundamentales perpetrado contra los parlamentarios de la AN y del presidente encargado Juan Guaidó”. En un comunicado, Costa Rica advirtió “que no reconocerá ninguna representación que pretenda el régimen de Maduro, pues carece de toda legitimidad”.  Bolivia también reiteró su apoyo a Guaidó y advirtió “el peligro de la pérdida irremediable del estado de derecho en Venezuela”.

Agresiones sistemáticas 

El 6 de diciembre de 2015 se renovaron todos los escaños de la AN. Votaron casi 14 millones de venezolanos y Venezuela eligió por primera vez desde 1999 una Asamblea Nacional con mayoría opositora. La oposición ganó 112 escaños, equivalente a las dos terceras partes: la mayoría calificada. Con ese resultado, los diputados opositores al gobierno nacional podían ejercer las competencias parlamentarias sin necesidad de acordar con el chavismo.

Una semana antes de instalarse la nueva AN, fue “suspendida” la proclamación de tres de sus diputados, con lo que quedó anulada la mayoría calificada. Cinco años después, ni el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ni el Consejo Nacional Electoral han convocado elecciones para sustituirlos. Prodavinci contó 106 sentencias que limitan las funciones de la Asamblea Nacional. 

Los diputados han sido acosados y agredidos en el ejercicio de sus funciones, y en tres ocasiones grupos de civiles interrumpieron de forma violenta en el Palacio Federal Legislativo. Tres diputados de oposición están presos, dos fueron excarcelados con medidas sustitutivas, 29 han sido enjuiciados por el TSJ sin respeto a su inmunidad parlamentaria que protege a los diputados, según el artículo 200 de la Constitución. Cinco diputados fueron inhabilitados por la Contraloría General de la República sin juicio, y hay 27 diputados exiliados.

Guaidó fue elegido presidente de la Asamblea Nacional en 2019. El 23 de enero de ese año, se realizó un cabildo abierto en Caracas donde se juramentó como presidente encargado de Venezuela.

 

La antirrepública más grosera

Editorial / El Nacional .-Para calificar los sucesos ocurridos ayer en la Asamblea Nacional, tal vez sea trabajo baldío la consulta de los manuales de Ciencia Política que se ocupan de las formas de gobierno que existen en la actualidad, o de las maneras que se desarrollan en una sociedad a estas alturas de la historia para permanecer en el poder.

Los lamentables episodios no caben en los anales de las sociedades occidentales de los siglos XX y XXI que ocupan la atención de los politólogos, a menos que se interesen por las vergüenzas, los retrocesos, las patadas y las conductas barbáricas que caracterizan a los pueblos más incivilizados, más zafios y brutales que viven los embates de la contemporaneidad.

El usurpador y sus secuaces han saltado todas las barreras para mantener su hegemonía, todos los límites impuestos por la cultura de las colectividades civilizadas del mundo contemporáneo. Para llegar a esta afirmación, como se quiere ahora, conviene recordar que Venezuela quiso ser república desde 1810 y que ha librado epopeyas memorables para lograrlo.

Bajo la inspiración del credo liberal ha tratado de acabar con los personalismos, ha fundado una tradición de parlamentarismo, ha visto desfilar a figuras de trascendencia en el campo del pensamiento político y en el desarrollo de partidos políticos, ha luchado como pueblo por la autonomía de las ideas y por la libertad de expresión. Lo que acabamos de ver es la negación de tales esfuerzos, la burla de una evolución pisoteada por la barbarie entronizada.

Pero la lucha del republicanismo no fue victoriosa sino en contados períodos del pasado y de nuestros días. La antirrepública ha permanecido a través del tiempo, pese a los golpes que el civismo y la dignidad colectiva le han propinado. De allí su aparición más brusca y deleznable en la actualidad, cuya muestra más evidente y grosera tuvo como teatro la sede de la soberanía nacional.

Contra ella se ha levantado la escoria de la antirrepública en un lugar tan simbólico y trascendente como el Capitolio Nacional.

El usurpador y sus secuaces orquestaron la compra de la voluntad de un grupo de diputados de oposición dispuestos a participar en el festín de la corrupción, para evitar la reelección de Juan Guaidó como presidente del Parlamento y como presidente encargado de la república.

Antes llevaron a cabo la persecución de importantes líderes de la AN hasta conducirlos al exilio,  a la cárcel o a la prudencia de los escondites, a través de acusaciones falsas y de procedimientos totalmente arbitrarios que llegaron a su cúspide este domingo.

Después de impedir, mediante la fuerza, el paso de Guaidó y de la abrumadora mayoría de representantes del pueblo a la sede del Capitolio, que llegaban con la seguridad de votar la reelección de su presidente, fraguaron la farsa de una sesión sin quórum legal, el espectáculo de una función tumultuaria que sentó en los cargos de autoridad a los diputados opositores que habían comprado en vil mercado para que en adelante sirvieran de comparsa al usurpador, y de compañía a la truculenta asamblea nacional constituyente que habían fabricado como menguada hoja de parra del antirrepublicanismo.

Todo en medio de gritos y patadas, entre insultos y vociferaciones, entre la porquería y la vulgaridad, sin ninguna palabra digna de hombres públicos, de servidores de la colectividad, sin siquiera la parodia de un discurso o la simulación de una retórica que pudiera retener la memoria de la ciudadanía.

Pero, en cambio, con un anillo de seguridad facilitado por la Guardia Nacional, que seguía, sin duda, la orden superior de secundar sin tasa la negación del civismo y de los formas civilizatorias para que siguieran reinando la mediocridad y la corruptela en Miraflores.

Al estudiar el insólito episodio, trabajo les costará a los politólogos hacer analogías con las maneras de continuismo que tienen estudiadas en sus páginas, con las formas que desarrollan las tiranías para sobrevivir en nuestra época, porque la que comentamos con dolor ha sido de las más vulgares y escandalosas del devenir nacional y latinoamericano, de las más desvergonzadas y rudimentarias, seguramente la mayor de ellas en los predios de la insolencia política. Adquiere singularidad debido a su monstruosa estatura, y a la imposibilidad material de maquillar su obscenidad.

Juan Guaidó toma juramento como presidente de la Asamblea Nacional en la sede de el diario El Nacional. / Yuri Cortéz – AFP

Lo de Maduro es el “Cne”

DANIEL LOZANO / La Nación .- La orden salió del Palacio de Miraflores el sábado por la noche: cueste lo que cueste, sin miramientos.

Había que aprovechar la coyuntura internacional, con los ojos del mundo mirando a Medio Oriente. Y a la carrera se cambió el guion previsto para la investidura del presidente de la Asamblea Nacional (AN) para 2020, el último de sus cinco años de ejercicio legislativo. Un trabajo legislativo descrito claramente en la Constitución hasta que la realidad lo convirtió en papel mojado: durante los cuatro años ya transcurridos ni una sola ley dictaminada por la AN ha sido puesta en marcha por el gobierno de Nicolás Maduro. De ello se ha encargado su martillo inquisidor, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con sus 110 sentencias en contra del Parlamento democrático.

La AN inició ayer una nueva etapa de lucha, en la cual sigue legitimada como único poder no usurpado en el país, pero que será muy distinta a la ya vivida, ya que ni siquiera va a contar con la «protección» del histórico Palacio Federal Legislativo.

La AN legítima se mantiene, solo que fuera del hemiciclo, y se agrega una nueva institución ilegítima que no será reconocida internacionalmente», adelanta Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

Si hasta ahora el trabajo del Parlamento terminó por llevar a la cárcel a dos parlamentarios, al exilio a más de 30 y a la clandestinidad a otra docena, desde ayer mismo la situación empeoró con el nuevo adefesio inventado por el chavismo. La duplicidad institucional no es nueva en Venezuela: la inventó Hugo Chávez hace más de una década, cuando impuso un gobierno municipal para Caracas y le arrebató el 90% de las competencias y presupuestos a la Alcaldía Metropolitana de Caracas, ganada de forma sorprendente por Antonio Ledezma.

Es una de las técnicas básicas del chavismo; cuando había algo que Chávez no podía dominar, creaba un clon, una institución mampara dominada por él», rememora el psicólogo Axel Capriles.

El chavismo se mueve a sus anchas y ahora además con dos «parlamentos» a su servicio: la Asamblea Nacional ilegítima y la Asamblea Constituyente. Una vez reconocida la primera ayer por Maduro, ya solo falta redondear un acuerdo con los partidos colaboracionistas y decretar la nueva composición del Consejo Nacional Electoral (CNE), encargado de decretar la fecha de las elecciones legislativas. Si ya antes los partidos de oposición hacían públicas sus diferencias sobre si participar o no, la situación será a partir de ahora mucho más compleja.

Actualmente están ilegalizados los cuatro principales partidos de la Unidad Democrática y también la propia tarjeta de la coalición.

El chavismo busca de forma muy evidente unas elecciones contra rivales dóciles, los mismos que tuvo Maduro en 2018, incluido el pastor evangélico que obtuvo un millón de votos gracias a las sopas que repartía con fondos desconocidos.

Más nubarrones negros cuando ya sopla todos los días un huracán revolucionario. «Lo ocurrido en el país dejó claro que la reelección de Guaidó como presidente de la AN es lo que mayor daño le hacía al gobierno de Maduro. O al menos el gobierno así lo interpreta», concluye el analista Félix Seijas, presidente de la consultora Delphos.

Para Guaidó también significa una nueva coyuntura, aún más difícil que la previa, y tras recibir ataques constantes desde el poder, desde la oposición colaboracionista y desde la oposición más radical. Una ofensiva que contrasta con el descomunal interés de Maduro por sacarse de encima al joven dirigente de Voluntad Popular, que ayer fue vapuleado sin miramientos por los Guardias Nacionales, algo que habían evitado desde que fue secuestrado un par de horas por agentes de la policía política hace un año.

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