Exterminan “lo que queda”

– EN 2019 MURIERON 11.300 DELFINES ATRAPADOS EN REDES, RÉCORD DESDE HACE 30 AÑOS.

LAS ÚLTIMAS BELUGAS Y ORCAS DE LA «CÁRCEL DE BALLENAS» DE RUSIA FUERON LIBERADAS  Mongabay.com 

 

 Delfines muertos frente a la torre Eiffel

 

Euronews:– La organización de protección marina Sea Shepherd ha llevado a cabo una espectacular protesta llevando delfines muertos a la plaza de Trocadero, en París, frente a la torre Eiffel.

Pretendían denunciar las miles de muertes de delfines que provoca el sector pesquero.

«Hemos venido aquí a mostrar estos delfines frente a la Torre Eiffel, que es el símbolo de Francia.

Son delfines que fueron encontrados en la costa del Atlántico. Hay miles de delfines que mueren cada año en Francia debido a métodos de pesca no selectivos. Decimos que son capturados accidentalmente pero en realidad sabemos que van a ser capturados, sabemos que se supone que la especie está protegida pero en realidad no lo está» dijo Lamya Essemlali, presidenta de Sea Shepherd Francia.

Según Essemlali el año pasado murieron 11.300 delfines, el récord desde hace 30 años.

 

 Asi asesinan a los delfines: por ahogo

 

Hecatombe de delfines en Francia

Euronews  /  29/03/2019 .- Francia está registrando en 2019 un triste récord, el de delfines encontrados sin vida en las playas de la costa atlática. Más de 1.100 han aparecido muertos desde comienzos de año, cifras nunca vistas por los científicos desde que existen registros.

Además, se calcula que ese millar de delfines solo representa el 20 % de todos los cetáceos de pequeño tamaño que han perecido en tres meses.

Grupos defensores de la fauna marina culpan a la pesca intensiva

Grupos defensores de la fauna marina culpan de esta situación a los métodos de pesca intensiva, como explica Lamya Essemlali, presidenta de Sea Sheperd en Francia.

El problema es que se autorizan métodos de pesca que son destructivos, que no son en absoluto selectivos, en zonas sensible donde hay una población importante de especies protegidas. No hay controles suficientes y aún menos sanciones suficientemente disuasivas para acabar con el problema. Así que hay una especie de impunidad en torno a este tema que es escandalosa».

Los científicos están probando dispositivos sonoros para alejar a los delfines de las zonas de pesca. El Gobierno francés quiere extender su uso en el marco de un plan de acción para la protección de los cetáceos que estará en marcha antes de que acabe el año.

 

Se acabó el “pez espada chino”

MAR AGUILAR / Muy Interesante.- La mano del hombre se encuentra, una vez más, detrás de la extinción de un animal. Ahora le ha tocado al pez espada chino, que ha ido desapareciendo de manera progresiva de las aguas del río Yangtsé desde finales del siglo XX hasta extinguirse entre 2005 y 2010.

El pez espada chino vivió en la época de los dinosaurios y sobrevivió a la extinción masiva que acabó con estos. Su hogar era el río Yangtsé y en sus aguas se alimentaba de peces y crustáceos. Ahora, un artículo publicado en la revista Science of the Total Environment concluye que la especie se ha extinguido debido a la sobrepesca y a la construcción de presas.

La población de pez espada empezó a reducirse en el último siglo debido a la sobrepesca. Para hacernos una idea, en la década de los 70 cada año se capturó de media 25 toneladas de este gran animal, que puede medir hasta tres metros de largo.

Sin embargo, los científicos responsables del estudio apuntan a la construcción de presas, principalmente la de Gezhouba, como las culpables de la extinción del animal. La presa de Gezhouba se construyó en 1981 sobre el Yangtsé, obstaculizando el viaje que hacía el pez espada para poner los huevos en la parte alta del río. De esta manera el pez no pudo reproducirse.

Pasaron los años y el número de peces espada seguía disminuyendo. Los investigadores citan 1993 como el año en el que el animal se extinguió de manera funcional. Esto quiere decir que, aunque no desaparezca de la faz de la tierra, no existen suficientes individuos que puedan reproducirse de manera significativa. A pesar de ello, se siguieron avistando ejemplares y se capturaron algunos con la intención de criar en cautividad. Los intentos fracasaron.

La última vez que se vio un pez espada chino fue en 2003, cuando Qiwei Wei, de la Academia China de Ciencias Pesqueras y principal responsable del estudio y su equipo colocaron una etiqueta de rastreo a un ejemplar capturado accidentalmente cerca de Yibin (en el centro-sur de China). Los investigadores lo liberaron para ver a dónde se dirigía pero a las pocas horas se perdió su rastro.

Ivan Jaric es biólogo del Instituto de Hidrobiología de la República Checa y de la Universidad de Bohemia del Sur y coautor del estudio. Según él, puede que existan algunos ejemplares de pez espada chino nadando por ahí pero es algo muy poco probable. «La falta de observaciones durante los estudios y durante los últimos 16 años en ríos de regiones altamente urbanizadas con un nivel considerable de uso de agua hace que las nuevas observaciones sean improbables», apunta en el estudio.

El estudio publicado en Science of the Total Environment estima que la extinción del pez se produjo entre los años 2005 y 2010. También señala que los esfuerzos para conservar al animal debieron haberse hecho antes de 1993 o como tarde a principios del 2000, que es cuando la situación empezó a recrudecerse.

El pez espada chino está emparentado con el pez espada americano, que vive en la cuenca del río Mississippi  y que se encuentra en situación vulnerable. Ambos están relacionados con la familia del esturión, de la que el 85% se encuentra en peligro de extinción. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza es el grupo de animales más amenazado.

La importancia de los peces grandes no solo se limita a su papel dentro de un ecosistema determinado sino que ejercen de guardianes de la calidad ambiental, pues solo pueden vivir en ríos sanos.

Los investigadores ponen ahora el foco en el resto de especies que viven en el Yangtsé, pues durante el estudio no han encontrado ejemplares de otras 140 especies que esperaban encontrar en sus aguas. Urgen a tomar medidas cuanto antes para salvar a las especies para las que todavía hay alguna esperanza.

Fuente: Extinction of one of the world’s largest freshwater fishes: Lessons for conserving the endangered Yangtze fauna. 2020 Science of The Total Environment. Hui Zhang, Ivan Jarić, David L. Roberts, Yongfeng He, Hao Du,Jinming Wu, Chengyou Wang,Qiwei Wei. DOI: https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2019.136242 

 

ABCUn pez de 7 metros, extinto en 2020

Solo hemos tenido que esperar hasta el día 3 de enero para conocer la primera especie declarada extinta en 2020: el pez remo gigante chino (Psephurus gladius). La revista « Science of the Total Environment» publicaba un estudio este viernes en el que se hacía oficial la confirmación, que aunque efectivamente ocurrió en algún momento entre 2005 y 2010, ha tenido que pasar un tiempo prudencial sin avistamientos para afirmar que esta especie del río Yangtzé ha desaparecido por completo.

Tradicionalmente, el pez remo gigante -también conocido como «pez espada chino» -por su morro en forma de pico- o «rey de los peces de agua dulce» -porque podía medir hasta los siete metros de longitud y pesar 250 kilos– era una especie muy común en el gran río chino. Sin embargo, entre 1981 y 2003 se contabilizaron un total de 201 avistamientos, muy poco para un animal emblemático. Y la situación empeoró en los noventa: de los dos centenares de veces que fue visto este pez en esa horquilla de tiempo, el 95,2% corresponde a antes del 95. Por ello, en 1996 se le declaró en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, institución que afirma que no se tiene ni rastro del P. gladius desde 2009.

Estas fechas coinciden con el avance del «progreso humano» en la zona. En 1981 los chinos construyeron la presa Gezhouba Dam, que dificultó los hábitos migratorios de este pez, que consistían en subir río arriba para reproducirse y bajar de nuevo para alimentarse. La situación empeoró aún más en 2003, cuando se inauguró la presa de las Tres Gargantas. La especie ha intentado encontrar otros lugares para desovar, pero siempre sin éxito. La contaminación de las aguas y la pesca indiscriminada -aunque fue prohibida por el Gobierno chino durante una década- ha hecho el resto.

Al no poder reproducirse, solo era cuestión de tiempo que el P. gladius desapareciera. Después de diez años sin noticias de él, los investigadores han confirmado oficialmente su extinción, en la misma lista negra en la que ingresaron el delfín de Yangtzé en 2006 o el sábalo chino en 2015. Desde hoy, los tres solo podrán ser visitados en museos de ciencias naturales y a través de fotografías, una noticia triste para comenzar el año.

EFE
La mayor cárcel de ballenas del mundo, que retiene a casi un centenar de orcas y belugas en el mar de Ojotsk, se ha convertido en un grave problema de imagen para el presidente ruso, Vladímir Putin, que siempre se había declarado un firme defensor de los animales. «Putin no dijo que haya que liberar las ballenas, sino sólo que hay que solucionar el problema», dijo este jueves Oganés Targulián, jefe de la unidad de investigación de Greenpeace Rusia.

Después de casi medio año de denuncias, inacción oficial y la muerte de varios cetáceos, Putin ordenó finalmente al Gobierno que encontrara una salida a la situación con el Centro de Adaptación de Mamíferos Marinos situada en una bahía cerca del puerto de Najodka, bañado por el Océano Pacífico.

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