Europa ya declaró la ‘emergencia’

 

Europa Press .- El pleno del Parlamento Europeo ha votado y aprobado este jueves una resolución en la que declara la situación de emergencia climática y medioambiental.

 

El jefe del pueblo Kayapó finalizó su gira europea en defensa de la Amazonía y el medio ambiente en la ciudad francesa de Lyon.… MÁS INFORMACIÓN : https://es.euronews.com/2019/05/28/el…

 

 

BEATRIZ RÍOS / el Mundo.es .- El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución que declara la «emergencia climática y medioambiental» en la UE con una amplia mayoría y llama a los estados miembros y la Comisión Europea a tomar medidas para combatirla.

Con 429 votos a favor, 225 en contra y 19 abstenciones, ha aprobado una resolución que pida tomar medidas urgentes necesarias para «luchar y contener la amenaza del cambio climático «antes de que sea demasiado tarde». La decisión llega apenas unos días de que la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático tenga lugar la próxima semana en Madrid, la conocida como COP25.

Estamos cumpliendo con las expectativas de los ciudadanos europeos», ha asegurado el eurodiputado francés Pascal Canfin. El ex director general de la ONG WWF ha destacado la importancia de que Europa sea el primer continente en declarar la emergencia climática y lo haya hecho justo antes de la COP25, también en vista de la confirmación de Donald Trump de que EEUU abandonará los acuerdos de París por el clima.

«Enviamos un mensaje potente a los ciudadanos y al resto del mundo,» ha asegurado el francés. El eurodiputado alemán de los Verdes, Sven Giegold, coincide». Es una señal importante en el momento adecuado. Estos años son cruciales para las generaciones futuras», ha manifestado. Pero es en definitiva eso, una señal, un gesto político y poco más. Porque en definitiva, las políticas dependen de la acción de las propuestas de la Comisión, los estados miembros y su ambición.

«No se pueden seguir haciendo declaraciones grandilocuentes sobre el clima si se continúan con las mismas políticas de siempre«, ha advertido el eurodiputado español Ernest Urtasun, que espera medidas concretas. «Por ejemplo, el aumento del objetivo de reducción de emisiones en la UE hasta el 65% en 2030, la supresión de cualquier financiación pública para combustibles fósiles en el marco financiero plurianual y una reforma de la Política Agricultura Común,» ha explicado.

Los eurodiputados piden también al ejecutivo europeo que lleve a cabo un estudio del impacto medioambiental de cada política, de cada medida, y de cada propuesta presupuestaria para asegurarse de que éstas cumplen con el objetivo de los acuerdos de París de eliminar el calentamiento global a 1.5 °C. Es decir, hacer la lucha contra el cambio climático una política transversal europea.

La resolución sale adelante con cierta polémica, debido a la división entre los conservadores del Partido Popular Europeo, para quienes no se justifica la declaración de una emergencia climática y pedían sustituirlo por «urgencia», así como al malestar entre el grupo de los Verdes, que consideran la resolución poco ambiciosa.

Así y todo, la resolución consensuada entre los grupos socialdemócrata, liberal y de la izquierda, ha sido apoyada además por los verdes y un grupo importante de los populares europeos, incluidos los diputados españoles.

PACTO VERDE POR EL CLIMA

La decisión llega apenas unas horas después de que la nueva Comisión, dirigida por la alemana Ursula von der Leyen, haya sido aprobada por el Parlamento. Von der Leyen anunció el miércoles que su primer viaje como presidenta será precisamente el próximo lunes a la COP25 en Madrid, para dar un discurso sobre el cambio climático.

Von der Leyen, que presentó ante los eurodiputados su plan de trabajo esta misma semana, ha hecho de la lucha contra el cambio climático una de las banderas de su programa. Precisamente una de las medidas estrella de su agenda para los próximos cinco años es la puesta en marcha de un ‘Pacto Verde Europeo.’

No tenemos un momento que perder en la lucha contra el cambio climático,» aseguró Von der Leyen que describió la problemática como una cuestión «existencial» para la UE y el resto del mundo. Aunque la presidenta de la Comisión no entró en detalles sobre cómo funcionará exactamente su plan verde, sí adelantó que se trata de «una estrategia de crecimiento que ayudará a reducir las emisiones y crear empleos al mismo tiempo.»

«El cambio climático nos concierne a todos. Tenemos el deber de actuar y el poder de liderar,» aseguró Von der Leyen. La presidenta de la Comisión se enfrenta a su primera de fuego en apenas dos semanas cuando el Consejo Europeo debatirá si declarar la neutralidad climática de la UE en 2050, a la que aún se oponen Chequia, Hungría y Polonia.

 

Emergencia climática: ¿Por qué ahora?

PABLO GARCÍA-RUBIO / OpenMind .- La mayor institución de estudio del cambio climático, el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), ha estimado que solo tenemos 11 años para evitar que la situación sea irreversible, un dato que demuestra el tiempo se está agotando y que es necesario tomar medidas de forma urgente para mitigar los efectos que el cambio climático tenga en nuestro planeta ya no solo a largo plazo, sino también en un plazo inmediato.

Desde hace un tiempo, voces destacadas dentro de movimientos ecologistas así como instituciones y medios de comunicación han comenzado a utilizar expresiones como ‘crisis climática’ y ‘emergencia climática’ ante la situación extrema que vivimos. La intención de este cambio a la hora de referirse a la situación es concienciar acerca de la importancia de tomar medidas que eviten que el cambio brusco del clima afecte de forma catastrófica a los ecosistemas de la Tierra y a los seres vivos que los habitan.

UN CAMBIO SEMÁNTICO PARA CAMBIAR EL MUNDO

Las palabras importan. La forma que tenemos de denominar un fenómeno altera la percepción que el público general tiene del mismo. Es una técnica que en comunicación —especialmente en comunicación política— se utiliza a menudo y que es conocida como framing.

La sociedad se ha movilizado recientemente para pedir más acción contra la emergencia climática.

El framing o encuadre consiste en controlar la retórica de un asunto en concreto para definir la forma en la que es percibido por la sociedad. Son famosos algunos casos como el impuesto de sucesiones en Estados Unidos, que grava la propiedad que era heredada por una persona después de la muerte de su propietario. En este caso, portavoces del partido republicano que se oponían a esta tasa comenzaron a usar el término “impuesto a la muerte” (Death Tax) en lugar de “impuesto sucesorio” (Estate Tax) utilizado hasta entonces. La opinión desfavorable a partir de entonces comenzó a crecer y se estudió cómo al utilizar la acepción “impuesto a la muerte”, las posiciones contrarias al impuesto aumentaban hasta un 10%.

En España, los detractores de la originalmente llamada Ley de Seguridad Ciudadana, consiguieron que se utilizase popularmente el término ‘Ley mordaza’, dotándola de una connotación negativa.

Es por ello que se busca ahora una forma distinta de referirse al cambio climático. Mediante la denominación de la situación como ‘crisis’ o ‘emergencia’ se pretende poner énfasis en el carácter extremo del fenómeno y en el poco margen de reacción.

Y es que la expresión con la que nos referimos al cambio climático también ha cambiado con el tiempo. Durante los años 50 y 60, cuando se empezó a apreciar el aumento de la temperatura global, se extendió el uso del término ‘calentamiento global’, que fue el más utilizado hasta que en los años 80 y 90, al observarse que el resto de fenómenos atmosféricos —y no solo la temperatura— estaban cambiando, se comenzó a utilizar más frecuentemente la expresión ‘cambio climático’, que incluía otras variables como las precipitaciones, la presión atmosférica, el viento, la aridez o los fenómenos extremos.

Los términos ‘calentamiento global’ (en rojo) y ‘cambio climático’ (en azul) se han intercambiado su popularidad en las búsquedas de Google. Fuente: Google Trends

Algunas fuentes apuntan a que el cambio se vio influenciado por la administración Bush, concretamente por el vicepresidente Dick Cheney, que contaba con informes que aseguraban que los términos ‘calentamiento global’ y ‘cambio climático’ se percibían de manera distinta por el votante. Mientras que el primero tenía una “connotación catastrófica”, el segundo parecía hacer referencia a un fenómeno “más controlable y menos emocional”.

Sea como fuere, lo que se reclama ahora es la utilización de un término que defina la situación de forma más precisa, más actualizada y más activista y que ponga el acento en la urgencia con la que es necesario actuar.

MOTIVOS DE SOBRA PARA LA ALARMA

Aparte de la cuenta atrás de 11 años estimada por el IPCC, otros motivos preocupan a quienes reclaman una acción contundente para frenar la crisis medioambiental. La temperatura de la superficie no ha dejado de aumentar desde la revolución industrial y podría alcanzar un aumento de 1,5ºC en 2030.

Desde una perspectiva urbana, este aumento parece escaso, pero tendrá consecuencias devastadoras para muchos ecosistemas terrestres. Esta diferencia afectaría a numerosas regiones con climas sensibles al cambio. Por ejemplo, el Ártico podría experimentar la desaparición de una gran parte de su masa de hielo. En el periodo entre 2007 y 2018, la cantidad de hielo ártico ya sufrió una reducción del 20% respecto a la década anterior. La prolongación de este deshielo acelerado provocaría un aumento del nivel del mar que obligaría a la movilización de millones de personas en todo el mundo. Además, los fenómenos climáticos extremos como las marejadas, las inundaciones o los ciclones aumentarían su frecuencia y su capacidad de destrucción.

También afectaría especialmente a las zonas áridas, aumentando su expansión y favoreciendo la aparición de fenómenos como la sequía, los incendios forestales y la desertización.

Y, por supuesto, también afectaría a la biodiversidad terrestre y oceánica. Un aumento de 1,5ºC supondría la pérdida de entre el 70% y el 90% de los arrecifes de coral y el volumen de pesca anual se reduciría en 1,5 millones de toneladas. De alcanzar los 2ºC, la población de insectos se reduciría un 18%, la de vertebrados un 8% y la de aves un 5%.

Este cambio no solo produciría desastres medioambientales, sino también sociales y económicos. En pocos años nos enfrentaríamos al desplazamiento de millones de personas, una crisis alimentaria por la destrucción de cultivos y ganado, el aumento de la transmisión de enfermedades y la multiplicación de la pobreza.

UN HILO DE ESPERANZA

Sin embargo, la humanidad está a tiempo de frenar que todos estos pronósticos se hagan realidad. Los esfuerzos se centran ahora en la descarbonización de la atmósfera mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Seis objetivos de 11 mil científicos para evitar una emergencia climática:

▪Reformar sector energético

▪Reducir contaminantes de corta duración

▪Restablecer los ecosistemas

▪Optimizar el sistema de alimentación

▪Economía libre de CO2

▪Población humana estable

 

El Acuerdo de París, heredero del Protocolo de Kioto y firmado por 96 países y por la Unión Europea en 2015, se comprometió con este fin y estableció que el calentamiento global no debería sobrepasar el aumento de 1,5ºC respecto a niveles preindustriales. Aunque la administración Trump anunció que Estados Unidos se retiraba de dicho acuerdo, el resto de los países continúan comprometidos con este objetivo.

La emergencia climática es una carrera que estamos perdiendo, pero es una carrera que podemos ganar… Antonio Guterres, Secretario General de la ONU

Los esfuerzos se están empezando a notar. Por ejemplo, la Unión Europea ha conseguido reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 21,7% en 27 años, y va camino de reducirlas hasta en un 40% en 2030.

Estos datos confirman que los acuerdos internacionales para la protección ambiental funcionan y tienen consecuencias positivas. Otro ejemplo de ello es el Protocolo de Montreal, que se implantó con el objetivo de proteger la capa de ozono después de que en los años 80 se descubriese un inmenso agujero en esta capa que aumentaba el impacto de la radiación ultravioleta en la Tierra. Su aplicación ha servido para reducir las emisiones de elementos nocivos para la capa de ozono y controlar la expansión del agujero, que se espera que se empiece a recuperar a partir del año 2020.

Sin embargo, todavía es necesario desarrollar más medidas e implicar a más partes para mantener los compromisos del Acuerdo de París. Los esfuerzos deberían centrarse en el cambio de modelo energético, pasando del modelo basado en la combustión de recursos fósiles a otro basado en energías limpias que no emitan gases contaminantes, un proceso llamado transición energética.

La solución implica un cambio de nuestros modelos energéticos, de consumo y de transporte.

En este sentido, se han producido muchos avances y se están invirtiendo numerosos recursos para desarrollar soluciones tecnológicas que permitan la adaptación a nuevos hábitos formas de vida que no impliquen la contaminación del medioambiente.

Pero para que sea eficiente debe pasar por implicar a todos los países y sociedades, especialmente a aquellas todavía en desarrollo o con un índice de desarrollo bajo. Estas geografías, aparte de contar con menos recursos para luchar contra el clima, también serían las que más sufrirían sus consecuencias, por lo que es importante no dejarlas de lado.

Por lo tanto, la denominación de ‘emergencia climática’ o ‘crisis climática’ pretende tener un impacto en la forma en la que el cambio climático es percibido por la sociedad, convencer de que un cambio de paradigma y de nuestros hábitos diarios es necesario, deslegitimar a quienes siguen pensando que el cambio climático es una conspiración y, sobre todo, instar a quienes tienen que tomar medidas a gran escala a hacerlo con urgencia.

(*) Comunidad del conocimiento de BBVA

 

Greta Thunberg

Generación Greta:

Jóvenes se movilizan por cambio climático

FRANK JORDAN / Stoday – Berlin (AP) .- Más vale que los líderes mundiales que asistan a la inminente conferencia climática global en Madrid afilen bien sus argumentos para un encuentro con Greta Thunberg.

Franziska Heinisch, estudiante y activista de 20 años en la ciudad alemana de Heidelberg, expresó la esperanza de que los poderosos escuchen la voz de la “Generación Greta”, como la llaman algunos. Tras la movilización global de esta semana habrá otra el 6 de diciembre en Madrid, promediando la conferencia climática.

La presión no deja de crecer”, dijo Heinisch. La forma de hablar tan directa de Thunberg –quien en Nueva York se dirigió a los gobernantes del mundo con la ya famosa frase “cómo se atreven”– refleja la furia de los jóvenes hacia sus mayores.

La adolescente sueca ha dado un alto ejemplo a los funcionarios de gobierno, los científicos y los activistas ambientales que asistirán a la conferencia del 2 al 13 de diciembre al cruzar el Atlántico en un velero tras el cambio de sede desde Chile a último momento.

La negativa de Thunberg de volar a España es un aspecto crucial del mensaje del movimiento mundial del cual es una de las principales animadoras y de la seriedad con que sus seguidores promueven la causa.

Cientos de miles, acaso millones, de jóvenes prevén movilizarse en todo el mundo el viernes para exigir que los gobiernos intensifiquen los esfuerzos para detener el cambio climático.

En tanto, Thunberg cruza el Atlántico en el velero La Vagabonde con una pequeña tripulación y espera llegar a Madrid a tiempo para volver a poner en apuros a los gobernantes del mundo al preguntarles qué están haciendo para proteger a su generación de las peores consecuencias del calentamiento global.

La joven de 16 años ha inspirado a August Wietfeldt, estudiante de la secundaria Lusher de Nueva Orleans, quien dice que Thunberg ha ayudado a demostrar cómo las generaciones anteriores han derrochado recursos de manera no sustentable.

La ventaja a corto plazo es terrible porque nuestra generación, y las que vengan después, tendrán que afrontar las consecuencias”, afirmó.

Wietfeldt teme que el cambio climático provoque trastornos económicos y sociales masivos similares a los de la década de 1930, cuando una sequía grave provocó la migración desde los estados agrícolas de Estados Unidos hacia los estados del Pacífico.

Si no combatimos la pérdida de tierras, volverá a ocurrir”, dijo. “Tenemos que tomar medidas para impedir esa clase de posibilidades”.

Junto con otros miembros del SEA Club _la sigla en inglés de Estudiantes por la Acción Ambiental_ Wietfeldt ayuda a recoger desechos en un parque a orillas del río Mississippi.

Al otro lado del océano, Jennifer Selfa comparte ese impulso de hacer cosas con sus compañeros de escuela en Lagos, Nigeria.

“Algunas cosas que hago para reducir el cambio climático es plantar árboles”, dijo la quinceañera.

La maestra Victoria Ebesunan dijo que los estudiantes combaten la ignorancia sobre el cambio climático al hacer correr la voz en el dialecto local _más que en inglés_ sobre la necesidad de proteger el ambiente.

Esta conciencia creciente se ha convertido en un factor de peso en el debate durante el año transcurrido, dijo Andrew Steer, director del grupo ambientalista World Resources Institute con sede en Washington.

Nunca habíamos visto marchar a 7 millones de personas, casi todos jóvenes”, dijo Steer en alusión a las “huelgas globales por el clima” que caracterizaron la protesta mundial durante el año en curso, muchas de ellas organizadas a través de las redes sociales.

Thunberg, que empezó protestando a solas frente al Parlamento sueco el año pasado, tiene más de 3 millones de seguidores en Twitter.

Según Steer, no está claro si un movimiento tan difuso podrá seguir creciendo, pero hay fuertes indicios de que el cambio climático cumplirá un papel importante en la próxima elección presidencial en Estados Unidos.

El tema ocupa un lugar cada vez más destacado, tanto en Estados Unidos como globalmente”, aseguró.

En pocas palabras, los candidatos no pueden volver la espalda a lo que sucede.

En Luisiana _que enfrenta una enorme pérdida de tierras, que sin duda se agravará si el calentamiento global sigue elevando el nivel del mar_ combatir el cambio climático no es sólo una moda juvenil pasajera.

El año pasado se inauguró la escuela secundaria New Harmony con la meta de preparar a los estudiantes para carreras de protección y restauración de las costas.

Queremos ayudar para poder seguir aquí más de 50 años, porque quiero criar a mis hijos aquí”, dijo el estudiante de segundo año Michael Bailey al despejar viñas invasivas de un árbol nativo.

“Si hacemos algunos cambios, tal vez veamos lo que sucederá”.

Algunos meses atrás se vieron señales de una “ola verde” en las elecciones al Parlamento Europeo, donde los partidos ambientalistas estuvieron entre los grandes ganadores.

El Partido Verde austríaco se apresta a entrar al gobierno por primera vez y en la vecina Alemania su partido hermano está entre los primeros en las encuestas desde hace meses.

Para Johan Rockström, codirector del Instituto Potsdam de Investigaciones sobre el Impacto Climático, el movimiento juvenil ha inyectado un componente moral en el debate.

(Ha creado) una nueva narrativa social que atraviesa las generaciones y les dice, vean, lo que queremos es un futuro sano, limpio, sostenible y seguro”, dijo.

Las generaciones posteriores, al echar la vista atrás, podrían considerar que las protestas masivas marcan el momento en que cambia la marea sobre el calentamiento global.

“Todavía no lo sabemos, pero podría ser el punto de inflexión”, dijo Röckstrom.

(*) Los periodistas de The Associated Press Dorothee Thiesing en Berlín, Lekan Oyekanmi en Lagos, Nigeria y Rebecca Santana y Stacey Plaisance en Nueva Orleans contribuyeron para este reportaje

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