Es hora de reescribir la Historia

– LA RAZÓN POR LA QUE LOS INDÍGENAS NO OLVIDAN

– CABALLO LOCO CABALGA DE NUEVO en el monumento más grande de Estados Unidos

 

Un pueblo maorí se opuso a que una réplica del Endevour atracara en su puerto. FOTO: Ian Waldie / Getty Images

 

GONZALO AGUIRREGOMEZCORTA / Yahoo Noticias .- La historia no es una ciencia exacta y esto queda demostrado a diario. En la mayoría de los casos, la subjetividad rige la construcción de los acontecimientos, por eso hay quien dice que los que la escriben suelen ser los vencedores.

Eso es precisamente lo que ha sucedido en Nueva Zelanda, donde un pueblo ubicado en la isla norte, Mangonui, ha prohibido que una réplica exacta del Endevour atraque en su puerto durante el 250 aniversario de la llegada del Capitán Cook al país oceánico.

El interior del Endeavour (fuente: Reddit)

 

Los sentimientos de la comunidad maorí han prevalecido en lo que para ellos es una manera de recordar acontecimientos bárbaros contra su etnia sucedidos a lo largo del siglo XVIII y XIX.

Por el contrario, para los pākehā, los neozelandeses de raza blanca, es una manera de homenajear un capítulo de la historia en el que ambos pueblos se encontraron por primera vez.

Por eso han organizado lo que denominan Tuia 250, una serie de eventos para los que se han invertido millones de dólares para rememorar esos ‘encuentros’ acaecidos entre 1769 y 1770. Las festividades no sucederán en Mangonui tras las presiones de los indígenas que allí residen.

Cook fue un bárbaro. Allá donde fue, como la mayoría de las personas en tiempos de expansiones imperiales, se produjeron asesinatos, raptos, violaciones y muchas consecuencias desastrosas para la gente indígena. Él no descubrió nada aquí y nos oponemos a Tuia 250, donde usan eufemismos como ‘encuentros’ y ‘reuniones’ para disfrazar lo que en realidad fueron invasiones”, afirmó a RNZ Anahera Herbert-Graves, líder de la tribu de la isla norte, Ngāti Kahu iwi.

Las autoridades escucharon ésta y otras reacciones en contra de las celebraciones y optaron por no atracar la réplica en la que viajó el Capitán Cook en aquellos lugares en los que el barco no será bienvenido.

Ruta del primer viaje de James Cook (fuente: Wikipedia)

 

Sin embargo, muchas de las críticas apuntan a que dieron por hecho que el Endevour iba a ser recibido de manera positiva antes de consultar con las tribus locales si les parecía bien que sus pueblos fueran parte del itinerario.

¿Descuido o diferencias en la interpretación histórica? El Capitán Cook fue un héroe para los blancos y un demonio para los maoríes, lo que brinda dos interpretaciones del mismo acontecimiento. Para que esto suceda, es determinante la manera en la que se ha contado y se ha percibido la historia, la cual dependiendo de la fuente, tiene una versión u otra. 

Cristobal Colón no es visto de la misma manera en unos lugares o en otros, como tampoco lo son otras figuras que los libros de Historia colocan en un pedestal mientras que para muchos es un tema mucho más sensible.

La filosofía de la historia en una rama sujeta a constante escrutinio. Los antecedentes filosóficos sobre qué es y cómo se construye la historia datan de los griegos, que ya determinaron que ésta se transmite por investigación, no por transmisión; por indagación e interrogatorios a testigos oculares, no por mitos.

Los romanos tenían una visión idéntica a través de Tácito y sus annales y crónicas. En la Edad Media, la historia se basó en hechos sagrados que aparecían en la Biblia, mientras que en el Renacimiento se comienza a hablar de historia científica y se desarrolla una visión crítica de la misma: ya no solo existe una realidad histórica, sino un estudio de dicha realidad, es decir, se trata de una ciencia.

El capitán James Cook cuenta con una estatua en Sídney. FOTO: William West / AFP-Getty Images

 

Pero esa ciencia es, en muchos casos, inexacta por la omisión de acontecimientos. Australia y, a pesar de los recientes problemas, Nueva Zelanda, tienen mayor conciencia del daño que el imperialismo le hizo a los pueblos indígenas.

Antes de cualquier charla en suelo australiano, los ponentes suelen dedicar unas palabras de respeto al suelo que están pisando y honran a la tribu indígena que allí vivió. Eso no cura el daño, pero siempre es bien recibido el reconocimiento. En tierra neozelandesa, la presencia de maoríes en la sociedad es significativa con alrededor de 700 mil y algunos ocupan puestos de responsabilidad política. Sin embargo, en otros lugares del mundo el desconocimiento sobre las consecuencias del colonialismo y el imperialismo es mayúsculo.

En España, el estudio de la asignatura de Historia en diferentes sistemas educativos se concentró, a la hora de hablar de este periodo, en conceptos que apuntaban al orgullo de un imperio español en el que nunca se ponía el sol e incluso capítulos como la independencia de Cuba y Filipinas en 1898 se estudiaron con el título de ‘el desastre de Cuba y Filipinas’.

La perspectiva del conquistador siempre fue distinta a la del conquistado y poco se sabía de otros desastres que afectaron a los pueblos locales. En Japón, por ejemplo, hubo una gran controversia porque las autoridades educativas quisieron borrar de los libros de texto las acciones del imperio nipón durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso en Estados Unidos, la manera en la que se abordan acontecimientos históricos no se realiza con una visión global, sino demasiado parcial, tal y como lo describió en su documental, ‘La historia no contada de EEUU’, el director, Oliver Stone.

Cuando era joven y vivía en la ciudad de Nueva York siempre pensé que había recibido una buena educación. Estudié Historia de manera extensa, especialmente, Historia de EEUU. Me enseñaron que éramos el centro del mundo y los tipos buenos. He viajado a lo largo del mundo. He continuado mi educación y he hecho muchas películas, muchas de ellas sobre Historia. He aprendido mucho más de lo que aprendí de joven. Cuando me enteré de lo que mis hijos estaban estudiando en la escuela, me perturbó el que no estuvieran recibiendo una visión más honesta del mundo que la que yo tuve. Quiero que mis hijos tengan acceso a algo que vaya más allá a lo que llamo la tiranía del ahora”.

Las probabilidades de que las interpretaciones históricas sigan siendo fruto de la subjetividad son enormes en los tiempos en los que vivimos. Podemos beber de distintas fuentes, contrastar opiniones y buscar una visión cautelosa de los acontecimientos. Pero también podemos dejarnos llevar por lo que nos cuentan, por lo emocional y no dedicar tiempo a analizar cuál es la verdad o la exageración. Y en eso, en la estrategia de la distracción’, el poder político ha sentado cátedra.

 

“Crazy Horse” cabalga de nuevo

HÉCTOR NAVARRO .- Es la estatua más grande del mundo, en homenaje a “Caballo Loco” y como respuesta al famoso Monte Rushmore. Toda nuestra experiencia en http://www.mibauldeblogs.com/2013/01/…

 

 Los Lakota – La ultima Nacion originaria. Declararon su independencia de los EE.UU.

 

SIVANI BABU / BBC .- Restos de nieve mezclados con tierra salpicaban el borde de la carretera mientras conducíamos por la ruta serpenteante a través de los verdes bosques del suroeste de Dakota del Sur. El frío me caló los huesos cuando llegábamos a la cima, al salir de la camioneta y pisar el barro que se deslizaba bajo nuestros pies.

Caballo Loco derrotó al ejército de Estados Unidos en 1876. FOTO: Sivani Babu

Creo en las primeras impresiones», dijo mi guía, Matt, y me pidió que no me diera vuelta todavía.

«Bien» -dijo al cabo-. «Ahora puedes mirar».

Me volví y elevé la mirada a la escultura de 26,6 metros del líder de los indígenas lakota del siglo XIX Crazy Horse («Caballo Loco»), que emerge de la ladera de granito de la montaña.

Su mirada se extendía más allá de donde yo estaba -sobre el saliente que algún día se convertiría en su brazo- y sobre las escarpadas montañas conocidas como los Black Hills o Colinas Negras.

Dos monumentos

Es en esas colinas donde se encuentran dos impresionantes monumentos a los grandes hombres de la historia de Estados Unidos: el monumento nacional de Monte Rushmore y el de Crazy Horse, ubicado a 27kms de distancia.

El monte del Monumento a Caballo Loco está ubicado a 27km el uno del otro, en las Colinas Negras. / GETTY IMAGES – Image

 

Cuando Korczak Ziolkowski llegó por primera vez a Dakota del Sur en 1939 para ayudar a tallar el Monte Rushmore, no tenía ni idea de que el legado de su familia se desplegaría, de hecho, a unos pocos kilómetros de distancia.

Durante años, el jefe de los lakotas, Henry Standing Bear, había soñado con un monumento a los aborígenes estadounidenses erigido en las Colinas Negras, tierra que los lakota consideraban sagrada e injustamente arrebatada.

Cuando los trabajadores comenzaron a esculpir el Monte Rushmore en 1927, estimuló a los ancianos lakotas a crear una escultura propia en las montañas.

Mis compañeros jefes y yo querríamos que el hombre blanco supiera que el hombre rojo también tiene grandes héroes», le escribió Standing Bear a Ziolkowski a fines de la década de 1940.

Caballo Loco

El héroe que Standing Bear tenía en mente a su primo Caballo Loco, el líder de la tribu oglala lakota, que había luchado en la Gran Guerra Sioux contra el gobierno estadounidense por la propiedad de las Colinas Negras.

Monumento dedicado al líder lakota Caballo Loco. FOTO: Sivanu BABU

 

Caballo Loco había ayudado a derrotar al ejército estadounidense liderado por George Custer y su caballería en 1876 en la batalla de Little Bighorn, en el sur de Montana, que pasó a la historia como la última batalla de Custer.

Aunque el proyecto le interesó a Ziolkowski, no se comprometió de inmediato. Regresó a su casa en Connecticut antes de ofrecerse voluntariamente para servir en la Segunda Guerra Mundial.

Pero cuando terminó la guerra, Ziolkowski rechazó ofertas para construir monumentos de guerra en Europa, y regresó a las Colinas Negras el 3 de mayo de 1947 para comenzar lo que sería su última escultura: la de Caballo Loco.

Hasta el momento, sólo su rostro se ha materializado completamente, pero cuando se haya completado, la gigantesca escultura representará a Caballo Loco, su pelo al viento, montado en su caballo y apuntando a sus tierras.

De 171 metros de altura, será la mayor escultura en una montaña en el mundo. En comparación, las cabezas del Monte Rushmore tiene cada una 18 metros de altura.

Menos visitantes

El Crazy Horse Memorial recibe aproximadamente un tercio de los visitantes que el Monte Rushmore cada año.

Caballo Loco. FOTO: Fundación Monumento a Caballo Loco

 

La disparidad probablemente se debe al costo de admisión: US$28 por auto, en lugar de los US$10 de estacionamiento en Monte Rushmore.

Para evitar el destino del Monte Rushmore, que nunca se terminó después de que se agotó el financiamiento gubernamental, Ziolkowski decidió que el Monumento a Caballo Loco sería financiado privadamente por boletos de entrada y donaciones.

Más de una persona con la que había hablado en el camino desde California, se sorprendió al enterarse de la existencia del enorme monumento. Me desconcertaba que algo tan inmenso pudiera seguir siendo un secreto.

«(Korczak) decidió que si iba a dar su vida haciendo esto, pues bien podría hacerlo en grande», explicó Mike Morgan, vicepresidente de medios de comunicación, mercadeo y relaciones públicas de la Fundación del Monumento, y un veterano con 40 años del proyecto.

Con su propia vida

Pero el concepto de «grande» en el Monumento a Caballo Loco va mucho más allá del tamaño de la escultura. Se extiende a la visión que Ziolkowski tenía desde el principio.

La escultura del rostro de Caballo Loco mide unos 26 metros. FOTO: SIVANU BABU

 

El complejo en constante expansión alberga el Museo Indígena de América del Norte, el Centro Educativo y Cultural Nativo-Americano y la Universidad Indígena de Norteamérica.

La montaña, dijo papá, era la parte más pequeña de todo el proyecto», comentó la hija más joven de Ziolkowski, Monique, en una entrevista televisada el año pasado.

Ziolkowski dio su vida por la montaña, fracturándose huesos, sufriendo numerosas cirugías de espalda y múltiples ataques cardíacos. Permaneció a cargo hasta su muerte en 1982. Nunca vio el rostro de Caballo Loco emerger de la roca. Algunos se preguntaban si su muerte marcaría el final del monumento, pero su esposa, Ruth Ziolkowski, tomó el mando.

Bajo su liderazgo, el foco fue completar la cara de la escultura para conmemorar el 50 aniversario del inicio de la obra. Su plan tuvo éxito; el rostro fue develado en 1998.

Todos los 10 hijos de Ziolkowski trabajaron en el monumento en su juventud: las mujeres ayudaron a su madre en el complejo de visitantes, mientras que los varones trabajaban en la montaña con su padre.

Siete hicieron del monumento su profesión, y hoy, una tercera generación mantiene el legado familiar.

Después de descender del monumento, me detuve en el estacionamiento y di una última y larga mirada a la escultura.

La maqueta y la obra al fondo crazy horse memorial

 

Imaginé a un joven Ziolkowski examinando la montaña junto a Standing Bear. Me lo imaginaba subiendo las 741 escaleras que había construido en lo alto de la montaña en ese primer año, con sus hijos y nietos siguiéndolo de cerca.

Este lugar desafía las explicaciones«, dijo Morgan. «La gente que trabaja en Caballo Loco (…) está interesada en estar involucrados con algo que es más grande que ellos mismos».

Hacia el final de nuestra conversación, la voz de Morgan adoptó un toque más nostálgico.

No creo que vaya a verlo terminado», dijo, deteniéndose por un momento como para dejar que las palabras se aclararan.

Pero quizás sí».

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