«El papa ha disfrutado mucho»

EL PAPA EN TAILANDIA: COOPERACIÓN ENTRE RELIGIONES ES APREMIANTE PARA LA HUMANIDAD

– LOS ABUELOS DE AMBOS ERAN HERMANOS

 Las palabras de agradecimiento

 

Bangkok, (EFE).- Ana Rosa Sivori, la misionera y prima segunda de Francisco que se ha convertido en protagonista de los tres días del viaje del pontífice argentino en Tailandia al seguirlo incansablemente en cada acto como su traductora oficial, aseguró en unas declaraciones a EFE que «el papa ha gozado mucho» en estas jornadas.

Hemos vivido días muy lindos, de mucho entusiasmo, y vivencias de toda la gente y no solo de los pocos católicos que hay sino también de los budistas y otras religiones que han vivido este momento tan grande», explicó la religiosa que llegó hace 53 años como misionera a Tailandia.

Desde que apareció al pie de la escalerilla del avión y recibió a su primo, el papa, con un abrazo y dos besos, se ha convertido en una protagonista del viaje y una importante novedad ya que Francisco nunca había tenido en sus viajes una mujer a su lado para traducir.

El papa está muy contento y ha gozado mucho de estos días. Esperemos que esta visita nos haga crecer en la fe y en la hermandad que es lo que Él pide siempre», añadió la misionera, que no ha perdido la sonrisa en las agotadoras jornadas.

Generalmente se elegía a traductores de la Secretaría de Estado vaticana o de la Conferencia Episcopal del país visitado, pero esta vez encontrar un bilingüe español-tailandés era difícil. Ana Rosa y su cercanía con Francisco fue la mejor elección.

Sor Ana Rosa, prima del Papa Francisco, reza en el Convento de las Hermanas Salesianas en Bangkok. / AFP

Son familia por parte de madre y comparten bisabuelo, uno de cuyos hijos era Francisco -el abuelo de Jorge Bergoglio- y el otro, Juan Emilio -abuelo de Ana Rosa-.

La religiosa estuvo en la reunión privada del papa con el primer ministro, con el rey Rama X y su esposa Suthida, y traduciendo las improvisaciones sobre el texto preparado durante el encuentro de los obispos de hoy.

La hermana Ana Rosa llegó en 1966 como misionera a Tailandia, poco más de un año después de entrar en la vida religiosa, y actualmente es una de las regentes de las cinco escuelas católicas para niñas que tiene la congregación en el país.

La última vez que los primos coincidieron fue en Roma en 2015, durante una parada en el viaje de regreso a Argentina de la monja.

Para mantener el contacto, la hermana Ana Rosa y el papa Francisco son «muy tradicionales» y continúan utilizando las cartas escritas a mano, aunque para «asuntos urgentes» también utilizan el correo electrónico, pero con la mediación el secretario del pontífice. EFE

 

Ana Rosa, la prima traductora

JULIO ALGAÑARAZ / Clarín .-La traductora especial del Papa en sus tres días en Tailandia será su prima Ana Rosa Sívori, de 77 años, monja salesiana y misionera en el país asiático desde hace 54 años.

Siempre consideré a Jorge como un hermano y estoy muy contenta de que sea Papa, pero su elección la viví como una mayor responsabilidad de rezar por él. Su misión es muy grande y difícil. Vivo el hecho de que seamos primos más como una responsabilidad que un privilegio”.

Delgada de presencia y carácter muy agradables, Ana Rosa es vicedirectora de uno de los cinco colegios de los salesianos en Tailandia, de 69 millones de habitantes, “donde los católicos somos muy pocos, 440 mil, pero gracias a Dios vivimos en un clima de tolerancia religiosa en un país donde más del 90% son budistas”.

La pariente de Francisco no solo traducirá las intervenciones del Papa sino que adaptará, con un equipo de sacerdotes y académicos especialistas en ambos idiomas, las exhortaciones y discursos del pontífice a las modalidades del país.

Con Jorge “nos comunicamos por carta”, explicó Ana Rosa Sívori. Leyó la última en la que Francisco le dice: “te mando libros para vos y las otras monjas” y le trasmite su afecto.

Últimos preparativos al escenario donde Francisco celebrará misa en Bangkok. / AP

La última vez que lo ví fueron dos veces el año pasado. En marzo cuando pase por Roma rumbo a la Argentina. Cada tanto vuelvo a casa a visitar a mis familiares. Lo vi en la Casa de Santa Marta. También cuando regresé a Roma en junio de vuelta a mi apostolado en Tailandia pasé a saludarlo”.

“Charlamos de la familia y de la Argentina. Mi país está atravesando un momento de crisis particular desde hace mucho tiempo. La elección de Jorge nos llenó de alegría y de esperanza a todos los argentinos. Están muy felices porque ven la mano de Dios y ven un despertar de la cristiandad en una nación que está sufriendo”.

“Nosotros somos primos segundos», explica ella. La madre de Jorge Bergoglio era prima del padre de Ana Rosa.

Francisco se llama Jorge Bergoglio Sívori. Este último apellido viene de la región de Liguria (capital Génova), donde nacieron los abuelos, mientras que la familia paterna del pontífice viene del Piamonte.

La prima monja del Papa está desde hace 54 años en Tailandia y es vicedirectora de una escuela de niñas en Udon Thami, localidad a 570 kilómetros al norte de Bangkok.

En la escuela hay 2300 alumnas, de las cuales 150 son católicas. La actitud de las niñas budistas es muy positiva frente al mundo cristiano”, Ana Rosa contó que con su primo Jorge compartieron en el barrio de Flores los juegos infantiles cuando se veían de niños. “Jorge era un chico muy estudioso y amante del fútbol. Nos veíamos para celebrar las fiestas y distintos acontecimientos. Hemos sido siempre una familia muy unida. Después que me enviaron como misionera a Tailandia, tardé nueve años en volver a la Argentina. Siempre que regresaba a casa nos veíamos y nos contábamos como nos iba en la vida”.

Para su prima, las mayores virtudes de Bergoglio son “la coherencia y la humildad”. “Siempre fue así. Él vive y enseña lo que vive. Si habla de pobreza es porque lo considera algo importante en la vida. Nos presenta a los religiosos un camino de salvación que se basa en ser pobres, humildes, estar con la gente y para la gente, llevarlos a una vida más elevada que no sea chata y superficial».

La Hermana Ana Rosa comparte un bisabuelo con el Papa. / AFP

La hermana Ana Rosa citó a don Bosco, fundador de los salesianos, al decir que “nuestra guía es preparar a las niñas a que sean buenas cristianas y buenas ciudadanas en el caso de los budistas”. Explicó que en Tailandia “la prostitución, incluso de menores, está muy difundida”.

Sor Ana Rosa, prima del Papa Francisco, en el Convento de las Hermanas Salesianas de Bangkok. / AFP

Hay tanto hambre por culpa del dios dinero”, señaló la religiosa hablando del turismo sexual, “que Tailandia es una de las metas privilegiadas. Vienen de Occidente, de Europa y también de Oriente, como Japón y Corea. Es muy triste. Nosotros tratamos de demostrar a nuestras chicas que otra vida es posible”.

La prima del Papa cree que Francisco no afrontará directamente la cuestión. “Pienso que hablará de la defensa de la vida, de la dignidad de las personas, comprendidas las jóvenes obligadas a prostitución, pero como lo conozco sé que lo hará con delicadeza”.

Habla la prima-traductora en tai 

 

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