EL ÉXODO: ahora es que falta,…

– NÚMERO DE MIGRANTES VENEZOLANOS PODRÍA SUBIR A 8,2 MILLONES EN 2020

– LOS DETERMINANTES MÁS DESTACADOS: LA CRISIS HUMANITARIA, LA VIOLENCIA GENERALIZADA Y EL SISTEMA REPRESIVO

 NTN24 – Publicado el 2 abr. 2018 – NTN24 plasmó en un video un artículo de la periodista venezolana Mireya Tabuas, publicado en El Mostrador de Chile, que refleja las vivencias de la diáspora venezolana.

 

GABRIELA SAAVEDRA / El Nacional .- Si la situación que atraviesa Venezuela no se resuelve este año, el número de migrantes y refugiados en el exterior, que en la actualidad se ubica en 4 millones de personas, podría ascender a 8,2 millones para finales de 2020, advierte en un informe el Grupo de Trabajo de la Organización de Estados Americanos para abordar el problema en la región.

En el documento de 96 páginas, el equipo precisó que las proyecciones de venezolanos radicados en el exterior para finales de 2019 son alrededor de 5,7 millones de migrantes, puesto que estas personas quieren vivir en lugares que permitan el debido acceso a alimentos y medicamentos, tengan una buena economía, les brinden seguridad personal, les garanticen plenas libertades al ciudadano y eviten persecuciones generalizadas.

El grupo, que fue creado en 2018 por orden del secretario general de la OEA, Luis Almagro, para abordar la crisis de migrantes y refugiados venezolanos en la región, detalló que para junio de 2019, 4 millones de personas se encuentran en el exterior, de las cuales 80% (3,2 millones) se hallan en América Latina y el Caribe, mientras que el porcentaje restante, que equivale a 800.000 ciudadanos están en el resto del mundo.

Luis Almagro, Secretario General de la OEA

“Cuatro naciones: Colombia, Perú, Chile y Ecuador, concentran más del 65% de los venezolanos que ha abandonado su país. En Curazao (26.000) y Aruba (16.000), los venezolanos representan el 15% de la población total de cada una de las islas, la más alta de la región en términos relativos”, citó el informe de la OEA.

Estatus de refugiados

El informe reveló que 460.000 venezolanos han presentado solicitudes de asilo, de las cuales 350.000 se pidieron en 2018; sin embargo, solo 21.000 han sido han sido otorgadas en todo el mundo.

El Grupo de Trabajo instó a los Estados miembros de la OEA a que usen el reconocimiento de prima facie para el estado de refugiado  de los venezolanos, pues las personas que se han visto obligadas a abandonar su país cumplen de manera notoria con la definición contemplada en la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados de 1984.

“Las personas que han huido de su país porque sus vidas, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público”, son algunas de las causas subyacentes del movimiento forzado en la región que especifica la Declaración de Cartagena.

El grupo señaló que las razones expresadas en esa declaración aplican de manera formal para la crisis que atraviesa Venezuela, motivo por el cual asegura que se les debe conceder el estatus de refugiado en el ámbito regional.

Recalcó que la recomendación es consistente con la que elaboró Acnur acerca de que los Estados miembros de la OEA examinen aceptar respuestas de protección colectiva para los venezolanos, que incluyen la alternativa de una prima facie o grupal del estado de refugiado y creer en los instrumentos regionales como apoyo para la realización de soluciones basadas en el grupo.

Destacó que la prima facie tendría el  beneficio sumado de ayudar a los connacionales a superar los obstáculos que les impiden acceder a los procedimientos de asilo.

El Grupo de Trabajo de la OEA dijo que ante las dimensiones dramáticas que ha originado la crisis en Venezuela, es imprescindible acelerar acciones para concederles protección permanente a los migrantes y refugiados venezolanos, brindarles la oportunidad de integrarse a los países que los acogen, convertir la adversidad en una oportunidad para la región y para la reconstrucción de Venezuela cuando esta etapa comience, pues muchas personas están dispuestas a retornar a la nación cuando las cosas mejoren.

“Para lograr la integración de millones que huyen dramáticamente es necesario crear las bases para un consenso regional que garantice la protección permanente e integración de los venezolanos.

Será la mejor contribución del continente a corto plazo por la prosperidad que se generará en las naciones receptoras y al largo plazo con el retorno de muchos venezolanos capacitados para aportar en la reconstrucción de su país”, agrega el documento.

Cooperación internacional

El informe indica que aunque el éxodo masivo de venezolanos empezó entre 2014 y 2015, fue solo hace unos cuantos meses que se inició la recaudación de fondos entre instituciones internacionales y en el ámbito regional, pero no ha sido suficiente para ayudar a las personas que han tenido que dejar su país por la crisis.

Este año se creó el primer programa regional de respuesta humanitaria interinstitucional, el Plan de Respuesta de Refugiados y Migrantes (RMRP) para apoyar a los desplazados venezolanos.

La exigencia financiera de ese proyecto es de 768 millones de dólares para 2,2 millones de connacionales necesitados y 580.000 en comunidades receptivas en casi 20 países. Expertos en la materia consideran que esas cifras todavía subestiman la situación.

El Grupo de Trabajo explicó que los requerimientos financieros se dividen en 315,5 millones de dólares para Colombia; 117,3 millones de dólares para Ecuador; 106,4 millones de dólares para el Perú; 56,6 millones de dólares para Brasil; 35,7 millones de dólares para el Cono Sur; 34,8 millones de dólares para el Caribe; 21,7 millones de dólares para Centroamérica/México, y 49,7 millones de dólares para regionales.

Sin embargo, destacó que para el primer semestre de este año se ha recaudado poco más de 158 millones de dólares, que corresponden al 21% de los requisitos financieros del plan regional, lo cual deja una brecha de 579,5 millones de dólares.

“Esta enorme brecha de financiamiento tiene consecuencias significativas para satisfacer las necesidades humanitarias y de protección, no solo de los refugiados venezolanos, sino también de las comunidades que los albergan”, advierte el texto.

Aclaró que el apoyo no es algo que le compete netamente a los Estados anfitriones, sino que las responsabilidades tienen que ser compartidas entre una extensa variedad de partes interesadas de la comunidad internacional, que incluyen naciones donantes tradicionales, organizaciones multilaterales e instituciones financieras internacionales, entres otras.

“La respuesta por parte de la comunidad internacional no tiene suficientes fondos e insta a la comunidad de donantes a aumentar de forma significativa su apoyo a los países receptores, señalando que aparte de las necesidades humanitarias inmediatas de los venezolanos que llegan, los fondos son necesarios para expandir los servicios básicos y la infraestructura en las comunidades de acogida”, dice el documento.

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

 

RESUMEN EJECUTIVO

La actual crisis de migrantes y refugiados venezolanos es, sin duda, una crisis sin precedentes en la región.

El año 2018 culminó con al menos de 3.4 millones de venezolanos, aproximadamente más del 10% de la población de Venezuela, que han huido a diferentes destinos en Latinoamérica y el Caribe.1 Estos venezolanos se han ido de una Venezuela plagada de graves problemas que incluyen la escasez de alimentos y medicinas, hiperinflación, violencia generalizada, existencia o percepción de control social, e inclusive violaciones masivas de derechos humanos, y crímenes de lesa humanidad. Los migrantes y refugiados venezolanos se encuentran mayoritariamente en Colombia (1.2 millones) , Perú (700 mil) , Chile (265.8 mil) , Ecuador (250 mil) , Argentina (130 mil) y Brasil (100 mil), entre otros países de la región.

En términos porcentuales, los venezolanos han llegado a ser una parte relativa importante de las poblaciones en varios países del Caribe: en el caso de Curazao se registran 26 mil venezolanos que representan el 15% de la población total de esa isla, mientras que en Aruba se contabilizaron 16 mil venezolanos, equivalente al 10% de la población total.

Los altos flujos de migrantes y refugiados venezolanos –que según los datos del año 2018 corresponden aproximadamente a 5 mil personas por día, o unas 200 personas por hora— lo hacen en condiciones de alta vulnerabilidad.

Muchos migrantes y refugiados huyen en condiciones de desnutrición e inclusive portando enfermedades anteriormente erradicadas como tuberculosis, difteria y malaria, entre otras, que ya habían sido erradicas de Venezuela y de la región.

Las vulnerabilidades que presentan muchos de estos migrantes y refugiados venezolanos, de todas las edades, han sido respondidas en gran medida por autoridades nacionales y locales en los países receptores.

Colombia, por ejemplo, ha provisto cerca de 600 mil dosis de vacunas solamente durante el 2018, según datos oficiales del Ministerio de Salud. Adicionalmente, en ese mismo periodo de tiempo, más de 115.000 venezolanos recibieron atención médica de urgencia.

Los venezolanos también emigran en precarias condiciones económicas. Reportes independientes aseguran que más del 40%, según la Organización de Naciones Unidas, al menos 1.3 millones de migrantes y refugiados venezolanos sufren de problemas de nutrición.

El fenómeno de “los caminantes”—venezolanos que deciden caminar por miles de kilómetros a través del continente para llegar a otro país— sugiere la desesperación que existe por huir y, al mismo tiempo, la alta vulnerabilidad económica que impide que hagan su trayecto usando vías de transporte convencionales cuyos costos están fuera del alcance de muchos.

Esta crisis de migrantes y refugiados es un reto importante para la región y para todos los países miembros de la OEA. Pero no se puede dejar de destacar la receptividad que ha recibido el pueblo venezolano por parte de los gobiernos y sociedades de la región, lo cual ha sido una muestra de la prevalente hermandad latinoamericana.

A pesar de los problemas que este episodio ha generado para los países receptores, este reto presenta una inmensa oportunidad de prosperidad para todos aquellos involucrados en el proceso, y en especial para las comunidades receptoras. Esto dependerá de la posibilidad de que la región continúe trabajando en conjunto para ofrecer una respuesta regional que maximice los beneficios de esta migración y, a su vez, mitigue sus posibles costos. Este informe preliminar contiene parte del análisis llevado a cabo por el Grupo de Trabajo para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos de la Organización de Estados Americanos que tiene como objetivo final crear las bases para un acuerdo regional que brinde atención y protección a los migrantes y refugiados venezolanos en el continente americano. El informe describe algunos de los determinantes de la crisis de migrantes y refugiados que los expertos de este grupo consideran más relevantes dada la evidencia disponible, basada en análisis propios y las tres visitas del Grupo de Trabajo a Cúcuta además de evidencia recolectada de diferentes fuentes.

Nuestras principales conclusiones son que los determinantes más destacados de la migración masiva son la crisis humanitaria, la violencia generalizada y un sistema represivo que resulta en violaciones masivas de derechos humanos. Esto último es consistente con lo documentado por un panel de expertos independientes quienes concluyen, basado en pruebas suficientes, que actos a los que se ha visto sometida la población civil de Venezuela desde al menos febrero de 2014, constituyen crímenes de lesa humanidad.

Estas pruebas, según los expertos independientes, satisfacen los criterios de prueba contemplados en el Artículo 53 del Estatuto de Roma. (12 Organización de Estados Americanos. “Informe de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos y del Panel de Expertos Internacionales Independientes Sobre la Posible Comisión de Crímenes de Lesa Humanidad en Venezuela.” 29 Mayo, 2018),

La magnitud y la velocidad del flujo migratorio de venezolanos tiene similitudes con otros episodios que han resultado en crisis masivas de migrantes y refugiados en el mundo, las cuales se han originado por conflictos bélicos tales como en Siria, Afganistán, Somalia y Sudan del Sur.

Las características del flujo no son típicas de migraciones puramente económicas. Tercero, los países de la región necesitan del apoyo financiero de la comunidad internacional, a mucha mayor escala de lo que se ha otorgado generosamente hasta ahora.

El apoyo financiero internacional es crucial para que los gobiernos nacionales y locales en los países anfitriones tengan la capacidad de hacer las inversiones de infraestructura necesarias y de proveer los servicios requeridos a los migrantes al igual que a todos los habitantes de las comunidades receptoras, que permitan la óptima integración de los venezolanos en dichas comunidades y en los mercados laborales locales.

El resto del reporte está estructurado de la siguiente manera. La primera parte discute en detalle los determinantes que el grupo de trabajo considera son los más prominentes en explicar la migración masiva de venezolanos en los últimos años, basado en datos y evidencia analizado por el grupo mismo y por otras fuentes independientes.

Seguidamente, el reporte discute las características de los flujos observados de migrantes y refugiados venezolanos y del financiamiento internacional para la atención de los migrantes y las comunidades receptoras.

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