El camino a Barbados…

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

 

POMPEO: RÉGIMEN DE MADURO ES RESPONSABLE DE 6.800 MUERTES EN 18 MESES

– “NADA SE EJECUTA SIN QUE NICOLÁS MADURO Y SU ESTRUCTURA CRIMINAL LO SEPAN”

– CONGELAN A LAS VÍCTIMAS, LAS ASFIXIAN Y USAN ÁCIDOS

 

ANTONIO DE LA CRUZ / El Nacional .- El Ministerio de Exteriores de Noruega dijo la semana pasada, al concluir la tercera ronda de negociaciones, que la iniciativa de Oslo con una supuesta agenda de seis puntos, según Nicolás Maduro— seguiría después que las partes realizaran consultas en Caracas para «avanzar en la negociación». Además, informó que se instaló una mesa que trabajará de manera continua y expedita con el propósito de “llegar a una solución acordada y en el marco de la Constitución”, para poner fin a la crisis que enfrenta el país.

Jorge Rodríguez, jefe de la delegación de Maduro, dijo que se trata de «un diálogo permanente para la paz, para la coexistencia pacífica, para la convivencia y la resolución constitucional y democrática de las controversias políticas y sociales».

El Centro de Comunicación Nacional de la presidencia encargada de Venezuela, en su cuenta de Twitter, publicó: “El mecanismo de negociación de Oslo es para lograr el cambio que le ponga fin al sufrimiento de los venezolanos».

El papa Francisco hizo votos este domingo para que en Barbados las partes puedan «llegar lo antes posible a un acuerdo que ponga fin al sufrimiento de la gente por el bien del país y de toda la región».

Por otro lado, Diosdado Cabello advirtió: “De estas negociaciones no saldrá ningún llamado a una nueva elección presidencial”. Y afirmó que las únicas elecciones pendientes son las parlamentarias.

Mientras, la Unión Europea reconoce la iniciativa de Oslo como “el canal principal para superar la crisis” multidimensional de Venezuela. Y exige a las partes reunidas en Barbados «un compromiso genuino y la flexibilidad necesaria para alcanzar con urgencia un resultado que permita elecciones transparentes y monitoreadas internacionalmente, la reinstitucionalización de los poderes públicos relevantes y que sienta las bases para la reconciliación nacional y la recuperación económica”.

Representantes del régimen de Maduro y de la oposición venezolana se reúnen en Barbados (Shutterstock)

La puesta en escena de la solución “pacífica, política y democrática” en Barbados presenta a Maduro como el policía bueno, aceptando la convocatoria de unas elecciones presidenciales con garantías y asomando a Héctor Rodríguez, gobernador del estado Miranda, como su sucesor o candidato para la elección presidencial.

Diosdado Cabello, quien ha venido fortaleciendo su poder en el sector militar después de los cambios del 5 y 16 de julio, hace el rol de policía malo en la negociación en Barbados. Amenaza con que no habrá adelanto de la elección presidencial, prevista para 2024. Solo se darán los comicios para elegir los diputados de la Asamblea Nacional el próximo año. Dentro del PSUV, Cabello actúa como un competidor más para la elección presidencial. Presentó a la hija de Chávez, María Gabriela, en su programa de televisión la semana pasada. Le dijo “contigo la revolución”, apuntalándola como una opción. Además, envió un mensaje con Leocenis García a la Casa Blanca la semana pasada, con la anuencia de una parte de la dirección del gobierno interino de Venezuela.

El otro actor principal, Juan Guaidó, ejecuta tanto el rol de policía bueno como el malo. Cuando su delegación acude a Barbados actúa como policía bueno, y cuando amenaza con la aprobación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y solicita más sanciones a Maduro y su entorno hace de policía malo. La ejecución de los dos roles compromete su credibilidad.

La Unión Europea decidió, luego del Informe Bachelet, desempeñar el rol de policía malo. Amenazó este martes al régimen de Maduro. “En caso de que no obtengan resultados concretos en las negociaciones en curso (Barbados), la UE ampliará aún más sus medidas restrictivas”, indicó la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en una declaración en nombre de los 28 países europeos.

Este rol, policía malo, lo venía haciendo Estados Unidos hasta el primero de mayo, cuando decidió actuar también como policía bueno, solicitando el retorno del chavismo a la Asamblea Nacional para establecer “la transición pacífica y la reconciliación nacional”, una acción que corresponde a Guaidó como policía bueno.

Si se busca llegar a un acuerdo nacional que permita restituir la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela, Barbados debería “estar lleno de buenas obras”.

Por lo tanto, Guaidó tiene que desempeñar su rol de policía bueno y alertar de lo que ocurrirá si no se logra establecer pronto la hoja de ruta para la “solución pacifica, política y democrática”. Mientras, Estados Unidos, la UE y el Grupo de Lima deben actuar como el policía malo, aplicando sanciones y “mano dura” contra Maduro, sus secuaces y relacionados. Es el momento de rematar la faena. La sincronización de los roles es clave para ello. Porque hasta ahora Barbados “está lleno de buenas intenciones”.

Nicolás Maduro / Juan Guaidó

 

El penoso diálogo con el verdugo… otra forma de secuestro

GUSTAVO TOVAR-ARROYO / El Nacional .- Seré crítico, cómo no serlo, solo un autómata no levantaría su voz en un momento tan crucial y delicado como el que vivimos. ¿Vamos bien? No, ya no, íbamos bien hasta que decidieron –en patético secreto– ir a negociar a Noruega con el verdugo.

¿Negociar? ¿A Escandinavia? ¿Qué coño negociar? ¿Otras formas de tortura? ¿Menos enfermedad? ¿Menos hambre? ¿Que nos quiten un ojo y no dos?

Estamos secuestrados por otra forma de tortura: la psiquiatría.

Las fórmulas siniestras

Jorge Rodríguez, alias La Hiena, ha vacilado a los incautos y crédulos negociadores del gobierno de Juan Guaidó con sus récipes y fórmulas siniestras. Miembros rebeldes del Servicio de Inteligencia Bolivariana (Sebin) revelan que en privado el psiquiatra dice lo siguiente: “Me pusieron a negociar con el chofer, el mayordomo, el jardinero y el cocinero de la oposición”.

Abiertamente, los tiene secuestrados con sus falacias y sutiles tergiversaciones. Caen una vez y caerán mil veces más. Se ven tan cándidos y optimistas dialogando con su verdugo.

¿Por qué?

El banquete de las limosnas

Es alias La Hiena quien en el momento más cercano de la libertad siempre engatusa e hipnotiza a los menguados corderos de la democracia. Ha ocurrido muchas veces, ahora es el partido de gobierno Voluntad Popular el que le pone el cuello al verdugo (¿a eso le llaman diálogo?). Impensable hace unos años, los otrora voluntariosos y populares se acomodan con Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo en el banquete de las golosinas y las limosnas.

Caen en las redes de la inacción en el momento menos propicio. Ojalá su fuerza moral reaccione y despabile. Duermen la siesta de la fuerza, espero que no de la fe.

¿Despertarán?

El diván del engaño

La estiercolada de Noruega y Barbados –¿cuál será el próximo destino exótico: Fiji?–, no solo irritó a nuestros aliados internacionales y a la nación entera por la paupérrima y secreta manera como fue planteada la negociación, sino además a los equipos más estrechos del círculo presidencial. Que los principales líderes de VP o Primero Justicia no supiesen nada sobre las vacaciones escandinavas o caribeñas con la tiranía solo comprueba que la psiquiatría está haciendo bien su trabajo. El verdugo sabe lo que hace.

Nos enloquece y aletarga con sus pócimas, nos acuesta en el diván del engaño, hipnotiza nuestra convicción y nos extravía.

¿Lo seguiremos permitiendo?

El penoso desastre

Con toda razón el liderazgo político y el pueblo se quejan. Todos lo hacemos. No hay un solo venezolano consciente que no lo haga. La estiercolada de Noruega merece quejas y más. Solo la soberbia no permite aceptarlo. ¿Soberbia? Sí, ¡soberbia! La misma que hizo que Caldera exculpara al chavismo. Hay que rectificar de inmediato, no puede ser que mientras “dialogamos” con la mafia nos encarcelen, nos torturen, nos asesinen. No puede ser. ¿Es eso negociar?

Nos habían asegurado que las nuevas víctimas del diálogo estaban más preparadas para negociar con el verdugo. No lo están.

Es un penoso desastre lo que hacen.

Los otros verdugos

Estamos perdiendo –otra vez– una oportunidad única de liberación.

La tiranía juega al desaliento y a la división, las está logrando. Noruega ha hecho que perdamos la fuerza y está a punto de hacer que perdamos la fe. Si no reaccionamos con algo de dignidad y de honor, no habrá manera de liberarnos en el corto plazo.

¿Será que reaccionamos? No culpemos a la desesperación crítica, veamos cuál cuota de responsabilidad tenemos en ella. Venezuela está agotada. Tengamos piedad de ella.

Sí, dialogantes, tengan piedad, no sean a su vez nuestros verdugos…

 

Acceso a la Justicia.- ha elaborado este especial para que se comprenda mejor cómo ha sido el camino del Ejecutivo Nacional para la toma absoluta del poder desde la elección de la Asamblea Nacional (AN) en diciembre de 2015. En esta sección introductoria te ponemos en contexto y te mostramos los efectos principales del dominio creciente del Gobierno. Además, en tres secciones de nuestro material: golpe judicial, constitucional y electoral, te explicamos cómo se ha configurado un verdadero golpe de Estado en Venezuela con la “violación deliberada de las formas constitucionales por un grupo que detiene el poder”

Golpe a las garantías constitucionales

Desde la elección de la Asamblea Nacional (AN) en diciembre de 2015 con 2/3 partes de sus diputados de partidos de oposición, organizados en un bloque llamado Mesa de la Unidad Democrática (MUD), se ha venido configurando en Venezuela un golpe de Estado por parte del Ejecutivo Nacional y su brazo político, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) con apoyo de otros poderes públicos, con el  progresivo control de todos los ámbitos del país  y la eliminación creciente de los derechos de los venezolanos.

La situación se ha agravado con la implantación de una nueva Asamblea Nacional Constituyente (ANC), erigida como un súper poder por encima de los constituidos, con la potestad de dictar normas supraconstitucionales y de destituir a las autoridades o funcionarios que considere.

Esto ha dado lugar a que nuestro país sea catalogado como una dictadura por organizaciones expertas en materia de derechos humanos como Human Rigths Watch y Freedom House International. Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desde el 2010 le ha dado un puesto a Venezuela en su informe anual (capítulo IV) dedicado a los países en los que no hay democracia o enfrentan situaciones que afectan seria y gravemente el goce y disfrute de los derechos fundamentales.

De igual forma, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en agosto de 2017 publicó un informe sobre el uso generalizado y sistemático de la fuerza excesiva, detenciones arbitrarias, allanamientos ilegales, malos tratos y torturas, entre otros abusos cometidos por las autoridades nacionales y las fuerzas de seguridad durante los cuatro meses de protestas contra el Gobierno nacional.

La comunidad internacional no se ha quedado atrás y en particular, desde las sentencias nº 155 156 de la Sala Constitucional (SC) del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de marzo de 2017, empezó a retirar embajadores y a pronunciarse sobre el hecho de que en Venezuela se ha instaurado una dictadura.

En el ámbito nacional, varias ONG, así como defensores reconocidos de derechos humanos del país también han declarado que Venezuela en 2016 entró en un modelo autoritario de gobierno y que el TSJ tuvo un rol clave en ello.

A pesar de que cada vez sea más evidente que Venezuela está en dictadura, el camino del Gobierno para llegar a ello no ha sido sencillo ni directo, y menos aún el tradicional. La razón de esto es que el origen del chavismo, que es como se autodenomina el régimen del gobierno actual, fue democrático.

En 2019, esta situación se agrava a raíz de la toma de posesión y juramentación de Nicolás Maduro el 10 de enero, como Presidente de la República en su segundo mandato, ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no ante la Asamblea Nacional (AN) como establece la Constitución en su artículo 231, con base en unas eleccionesrealizadas anticipadamente al lapso constitucional (mayo de 2018 en vez de diciembre) en condiciones ajenas de manera absoluta a la legalidad y a la democracia. Frente a ello, la AN, mediante acuerdo del día 15 de enero de este año, en una sesión formal realizada en esa fecha en su sede, designó, según el mandato constitucional, como Presidente de la República al diputado elegido como presidente de ese órgano en sesión del 5 de enero de 2019.

Lo cierto es que la asunción de Maduro como presidente electo, aún sin haberlo sido, lo transformó en un presidente de facto, siendo así su Gobierno a partir de ello, también de hecho. Pero además de hecho son también los demás órganos del Estado, por haber sido su origen ilegítimo e inconstitucional. Así, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) no fue convocada por el pueblo, como exige la Constitución, sino por el Presidente de la República. Los magistrados del TSJ, como hemos explicado desde la ONG Acceso a la Justicia, no fueron en su mayoría designados por el órgano competente (la AN actual), siguiendo el procedimiento adecuado, o los seleccionados como tales, no cumplen con los requisitos para serlo. El Defensor del Pueblo y el Fiscal General fueron designados por la ANC, no por la AN, aunque la Constitución así lo exija. Por su parte, los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) fueron designados por el TSJ y no por la AN como corresponde según la Constitución.

Por ello, desde Acceso a la Justicia hemos pensado que es fundamental explicar de una manera simple y gráfica cómo ha sido ese camino, especialmente desde las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, así como el impacto que esta situación de descalabro institucional ha tenido sobre la vida de los venezolanos. Para ello, hemos elaborado infografías, y este especial de nuestra página cuenta con distintas secciones en las que se puede conocer más sobre los detalles del golpe de Estado del que el país ha sido víctima.

Dirección General: Laura Louza y Alí Daniels. Investigación y redacción:  Andreina Vargas, Beatriz Chavarri, Deisy Martínez y Laura Aguerrevere. Recopilación de fotografías: Miguel Romero y Juan Carlos Hernández. Diseño gráfico:  Juan Carlos Hernández

Agradecimientos: Transparencia Venezuela, Foro Penal, Provea, Codevida, Cáritas, Observatorio Venezolano de la Violencia, Fundación Bengoa, Comisión de Finanzas de la AN, Ideográfiko.

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