El ataque del “Tte. Topocho (*)”

ILUSTRACIÓN: Pancho Cajas

(*) SEGÚN BERENICE GÓMEZ, alias La Bicha, oficiales militares se refieren a Maduro y Cabello como Platanote y Topocho en alusión a la diferencia de estatura entre los dos. Platanote (de plátano) denota un hombre “grandote” y corpulento mientras “Topocho” es un banano gordito de tamaño más reducido tipo cambur manzano, tiaro…

– “NICOLÁS MADURO REFUERZA LA REPRESIÓN PARA FRENAR LA NUEVA OFENSIVA DE JUAN GUAIDÓ” – La Nación

PORTUGAL DESMIENTE A CABELLO : ES IMPOSIBLE,…- LUDMILA VINOGRADOFF

DETIENEN EN CARACAS AL TÍO DE GUAIDÓ POR PORTAR EXPLOSIVOS “…

 

VTV: Un familiar de Juan Guaidó fue detenido por las autoridades venezolanas en Caracas tras ingresar al país con explosivos, los cuales se presume serían utilizados en operaciones desestabilizadoras contra el país, afirmó el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela (ANC), Diosdado Cabello.

Fue detenido un señor que dice ser tío de Juan Guaidó porque traía dentro del avión un material muy peligroso, violó las normas de aeronáutica civil. Primero, entró a un vuelo de estos con chaleco antibala, eso está prohibido. A nombre de quién están esos chalecos antibalas, en la factura dice JJ Rendón. No lo declaró y lo traía puesto”, anunció Cabello en el programa Con El Mazo Dando, transmitido por Venezolana de Televisión.

Juan José Márquez, tío de Guaidó, fue puesto a la orden de las autoridades nacionales, al arribar en compañía de Juan Guaidó, quien estuvo por varios países pidiendo más medidas de bloqueos contra todos los venezolanos.

Indicó que tras una revisión del teléfono del detenido, se encontraron pruebas que revelan que “tenía contacto telefónico con un funcionario del Servicio Secreto de Estados Unidos (EE.UU.) de nombre Charles”.

Agregó que fueron halladas unas “linternas tácticas, las cuales contenían en su interior sustancias químicas presumiblemente C-4, al igual que cápsulas de recarga de perfumes, los cuales también tenían en su interior estas sustancias.

Pero eso no es todo, este señor traía un control remoto y adentro de ese control remoto tenía un pendrive- memoria con documento en inglés que detallaban sobre operaciones que iban a hacer contra Venezuela y que no puedo revelar por motivos de seguridad”, dijo. /JML  /CP

 Diosdado Cabello, alias “Teniente Topocho”, sobre explosivos y C-4 en avión de TAP

 

Otro secuestro más,….

La Nación / Noticias

CARACAS.- El líder opositor Juan Guaidó comprobó en carne propia cómo la revolución decidió estrangularlo al límite de la asfixia. La detención ilegal de su tío en el aeropuerto fue el colofón de la bienvenida chavista, cuando regresaba a Caracas, convertida en un aquelarre violento que dio la vuelta al mundo.

Como Maduro es un cobarde que no da la cara porque no lo aceptan, entonces arremete contra mi familia», se quejó el presidente legítimo del Parlamento tras la captura de su primer familiar por el régimen de Maduro, anteayer, que ya amenazó a su madre, enferma de cáncer.

Juan José Márquez (58 años), Cheché para la familia, no solo es muy cercano al presidente encargado, sino que también lo ayuda con las finanzas de su despacho. Este piloto civil viajó con su sobrino y dos colaboradores de Lisboa a Caracas, pero lo retuvieron al pasar por Migraciones. Se lo acusó de llevar una camisa semiblindada para protegerse de agresiones.

Juan José Márquez

La presidencia encargada emitió una alerta internacional porque Márquez estaba detenido en dependencias de la policía política y recién a última hora de ayer fue trasladado a tribunales. Una nueva andanada para amedrentar a quien debe retomar la iniciativa en casa tras recibir el espaldarazo del mundo democrático.

Pese a los contratiempos, Guaidó se puso en marcha ayer mismo, nombrando al abogado Juan Pablo Soteldo como contralor especial en un intento de reconducir el descontrol administrativo de su equipo y de sus cargos en el exterior, respuesta evidente a las denuncias producidas durante el año de lucha.

Tenemos una estrategia, tenemos una hoja de ruta. Los mecanismos de presión solo van a aumentar», adelantó al país, al tanto de que llegan nuevas sanciones desde Estados Unidos. En su plan aparece como primera iniciativa recuperar la calle, algo que en este momento está muy alejado de sus posibilidades.

En Venezuela toca resolver el día a día, una cubanización evidente de su sociedad. Es el país donde más protestas se producen (según el Observatorio de la Conflictividad Social, en 2019 fueron 16.739). Pero son casi siempre pequeñas concentraciones provocadas por el derrumbe de los servicios públicos. La represión salvaje y el terror gubernamental se convirtieron en otro dique de contención que parece insalvable.

Y todo eso ocurre pese a que el 80% del país sueña con la salida de Maduro, pero cuando las fuerzas opositoras están más debilitadas. Familiares, correligionarios, colaboradores, ayudantes, escoltas y choferes de Guaidó están bajo la lupa del gobierno, que ya encarceló a su primer jefe de gabinete, Roberto Marrero, y provocó la fuga de quienes lo sustituyeron, Sergio Vergara hace meses, y el expreso político Yon Goicoechea en los últimos días. Una docena de miembros del equipo de Guaidó ya están en el exilio.

De esta forma, en clara desventaja, Guaidó deberá buscar su sitio tras la gira internacional. Buscar su lugar estratégico después de buscar un espacio para trabajar, porque el chavismo invadió el Palacio Federal Legislativo, colocando a la fuerza a la «marioneta» Luis Parra y además también tomó la Oficina del Despacho de la Presidencia en el este de Caracas, donde trabajaban al menos 100 personas.

En ambos lugares transcurría la mayor parte del tiempo del presidente encargado, entre reuniones, estrategias y conferencias de prensa. Dos acciones que pretenden hacerlo más vulnerable y más ineficaz. Una vulnerabilidad que quedó demostrada en el propio aeropuerto: al presidente encargado la turba chavista desplegada por el gobierno le lanzó puñetazos, codazos, empujones y zarandeos, y hasta le destrozaron la camisa. Esa avalancha de golpes también dejó a 12 periodistas heridos, incluidos mordiscos contra reporteras, robo de equipos y dinero y cuchillos dibujando amenazas con sus filos.

Al frente del operativo estaba un especialista en guerra sucia: el coronel Franco Quintero, exjefe de torturas de la Dirección General de la Contrainteligencia Militar, acusado ante la Corte Penal Internacional de La Haya.

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