Covid-19, Maduro y la enfermera asesina

El virus en Venezuela es altamente transmisible y virulento | GETTY IMAGES

 

– ESTUDIO DE MÉDICO VENEZOLANO: EL CORONAVIRUS ATACA EL CEREBRO

– LA MUTACION VENEZOLANA SE TRANSMITE MÁS RÁPIDO

– PSICOSIS: ESTA ES LA SECUELA MÁS INQUIETANTE DEL COVID-19 …

 

Enfermera con sierra,…  

La enfermera había cogido una sierra radial y me estaba cortando el brazo. Luego me cortó las piernas. La pared detrás de mi se abrió y apareció otra sierra que me partió la cabeza en dos. Estaba convencida de que querían matarme». Este angustioso relato es uno de los recogidos por la publicación estadounidense The Atlantic para ilustrar uno de los fenómenos más inquietantes ligados a los ingresos por COVID-19 en UCI: el delirio y el trauma psiquiátrico que pueden arrastrar los pacientes más graves.

El coste de la pandemia provocada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 para la salud mental se considera a menudo en un segundo plano, oscurecido por la enormidad de la crisis sanitaria y económica. Pero no debería ser así, según alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su último informe.

La prevalencia de la ansiedad, provocada por el estrés del confinamiento, el miedo al contagio y la inseguridad socio-laboral, alcanza el 40% en EEUU, el 60% en Irán y el 35% en China.

Como es de imaginar, quienes más sufren la presión psicológica por la pandemia son los que se enfrentan a ella en la primera línea: médicos y sanitarios, que al final del brote por coronavirus en Wuhan y la región de Hubei en China padecían depresión en una tasa del 50%, de ansiedad en un 45%, y un 34% tenía insomnio. Los mismos síntomas que se han detectado en España, según explican los profesionales de Salud Mental que han ofrecido apoyo durante la crisis al personal sanitario.

Por otro lado, las personas con patologías psiquiátricas previas son especialmente vulnerables durante esta crisis, al verse obligadas a la reclusión y a interrumpir terapias y rutinas que les son beneficiosas en su día a día. La ‘infodemia’, la ‘epidemia paralela’ de ‘sobre’ y ‘des’ información, está provocando manifestaciones específicas.

Asi, el primer caso de ‘paranoia por COVID-19‘ diagnosticado y documentado en la revista Psychiatry Research fue de un alemán de 43 años con antecedentes de esquizofrenia, convencido de que se había infectado por un whatsapp enviado desde China y que escuchaba voces acusándole de poner en peligro a sus padres.

Se trata de un problema a varios niveles: primero, las alteraciones emocionales y mentales provocadas por la crisis en sí; segundo, los trastornos preexistentes que pueden verse exacerbados y adquirir nuevas dimensiones en estas circunstancias; y, tercero, el hecho de que el COVID-19 ha demostrado poder inducir delirium en las fases más avanzadas de la enfermedad.

Un estudio publicado en EEUU asocia el delirio al 80% de los casos más graves de la UCI, en parte también por los fármacos de sedación y analgesia que se prescriben en esa etapa. Cuanta más larga es la estancia, subrayan, mayor es la probabilidad de sufrirlo, lo que a su vez se relaciona con una mayor mortalidad a los seis meses. En España, un proyecto impulsado por HUCI (‘Humanizando los Cuidados Intensivos’) recluta participantes tras observar que «los pacientes afectados con COVID-19 que ingresan en UCI están desarrollando cuadros de delirium muy graves«.

Pero, ¿qué incidencia tendrá esto a largo plazo? La respuesta es que una pequeña pero significativa parte de la población habrá desarrollado psicosis a resultas de la crisis del COVID-19. Así lo aseguran investigadores de la Universidad Orygen and La Trobe de Melbourne, Australia, en un trabajo que publica Schizophrenia Research. Los tres factores determinantes, advierten, son la exposición viral, el estrés psicosocial y las vulnerabilidades preexistentes.

«El COVID-19 supone una experiencia muy estresante para todo el mundo, y particularmente para aquellos con necesidades mentales complejas», explica la Dra. Ellie Brown, que ha dirigido un estudio con datos a 20 años basados en pandemias precedentes: SARS, MERS o la gripe porcina. «Sabemos que los primeros episodios de psicosis se desencadenan frecuentemente por un estrés psicosocial sustancial. En el caso de la epidemia actual, incluimos los factores de aislamiento y de circunstancias familiares conflictivas«.

La población que ya padecía antecedentes de psicosis, subraya, es «particularmente vulnerable». Según el trabajo, «su mentalidad sobre la contaminación y sobre los conceptos de distanciamiento social pueden ser diferentes a los de la población general». En ese sentido, exhortan, los médicos deben reforzar la vigilancia para asegurarse de que asimilan medidas básicas de prevención como el lavado de manos y que los brotes psicóticos no desembocan en mayor riesgo de contagio.

Por otra parte, como señala el profesor Richard Gray, coautor del estudio, un dato puede que más preocupante todavía es que una pequeña cantidad de pacientes de COVID-19 van a desarrollar síntomas psicóticos, como oír voces o tener alucinaciones vívidas. Aunque las enfermedades mentales mayoritarias como la depresión y la ansiedad han estado en el foco sanitario de la pandemia, concluyen, hay espectros menores pero más graves de problemas psiquiátricos que emergen como secuelas.

Es el caso relatado por una paciente británica, Charlotte R., que sufrió la enfermedad a finales de febrero, antes incluso de que se supiera que el coronavirus ya circulaba por Europa: «A veces pensaba que me estaban envenenando. Otras, que había atropellado a un bebé y ahora estaba en protección de testigos«. Dos meses después del alta, Charlotte sigue sufriendo insomnio y pesadillas lúcidas.

PAOLO FAVA  / El Español

 

El SARS-CoV-2 a medida que este se va propagando y pasa de un huésped a otro, sufre mutaciones / CORDON PRESS

Científicos latinoamericanos desarrollaron un estudio para secuenciar el genoma completo de la cepa del coronavirus que se encuentra en Venezuela.

El médico microbiólogo venezolano Alberto Paniz Mondolfi, del Hospital Mount Sinai de Nueva York, dijo a El Nacional que lograron secuenciar 3 genomas del virus SARS-CoV-2 en el país

Un equipo multidisciplinario dirigido por el médico microbiólogo venezolano Alberto Paniz Mondolfi, del Hospital Mount Sinai de Nueva York, y el doctor Juan David Ramírez, del Grupo de Investigaciones Microbiológicas de la Universidad del Rosario en Colombia, logró descifrar las primeras secuencias completas de 3 genomas del virus SARS-CoV-2 en el país.

El virus que ha infectado a más de 10,5 millones de personas en todo el mundo y ya mató a 512.000 personas no es exactamente el mismo que el que se contagiaron los más de 2,6 millones de estadounidenses, los 1,41 millones de brasileños o los casi 98.000 colombianos. A medida que este se va propagando y pasa de un huésped a otro, sufre mutaciones.

Los datos fueron depositados en la plataforma pública Nextrain, la cual funciona como un monitor en tiempo real que permite rastrear la propagación del virus a nivel global.

Lo que hicimos nosotros fue secuenciar los genomas, depositarlos y luego mediante el uso de diversas herramientas bioinformáticas, analizamos las distintas mutaciones como indicadores de transmisión y virulencia, explicó Paniz Mondolfi, en exclusiva a El Nacional.

Como el genoma del virus está en continua mutación, eso es justamente lo que les permite seguir su trayectoria en los diferentes países y rutas de transmisión.

Para ver los genomas en el mapa de Nextstrain PULSE AQUÍ

La plataforma Nextstrain, un sitio científico colaborativo de código abierto para todos los laboratorios y personas del mundo, elaboró un mapa con todos los secuenciamientos genéticos del SARS-CoV-2 realizado hasta ahora. Y en donde se observa que tres genomas de este fueron identificados en Venezuela como los circulantes.

Desinformación y exclusión

Desde su aparición en Wuhan en diciembre de 2019, el coronavirus se extendió rápidamente por todo el mundo. Después de su llegada a Suramérica en febrero de 2020, el virus se expandió por toda la región. Ha infectado a más de 1 millón de personas hasta la fecha.

Debido al hermetismo con que el régimen de Nicolás Maduro ha manejado el desarrollo de la pandemia en Venezuela, a los científicos se les hacía imposible acceder a muestras locales para su análisis.

Decidimos adoptar una estrategia distinta que consistió en muestrear migrantes pendulares en Colombia procedentes de Venezuela. Esto nos permitió dar un primer e importante vistazo a los distintos aspectos biológicos del virus circulando en el país», detalló el director asistente del laboratorio de Microbiología del Icahn School of Medicine del Mount Sinai Hospital, en Nueva York.

Los resultados podría ayudar a las autoridades a comprender el comportamiento del virus en la nación. «Lo primero que pudimos comprobar fue la diversidad de linajes o cepas circulantes presentes en el país. Con tan solo 3 genomas pudimos determinar mediante un análisis filogenético que 2 de ellos se asemejaban a otros genomas obtenidos en Colombia. Y un genoma guardaba estrecha similitud con reportados de Brasil», dijo.

Transmisibilidad y virulencia

La investigación de Paniz Mondolfi no solo sugiere la presencia de diversidad sino también, cómo se ha observado en otras regiones del mundo las múltiples introducciones del virus desde distintos orígenes geográficos. «Igualmente describimos la ocurrencia por primera vez de un linaje que solo se ha descrito circulando en Europa», indicó.

Datos del estudio suministrado a El Nacional, detalla como posible fecha de introducción del virus en Venezuela entre el 18 y 29 de marzo del 2020. Sin embargo, Paniz Mondolfi manifestó que «es de esperarse una segunda cadena de transmisión originada a partir de los casos más recientes. Esto producto del retorno de migrantes desde los países andinos a Venezuela».

El especialista venezolano también explicó que los datos genéticos obtenidos ayudaron a descifrar la genética de las mutaciones que inciden en el comportamiento del virus desde el punto de vista de su transmisibilidad y virulencia.

Logramos determinar en todos los genomas venezolanos la presencia de una mutación puntual a nivel de la proteína de espiga del virus que se compagina con la cepa de referencia de Wuhan», aseveró.

Flexibilización de la cuarentena / EFE

Paniz Mondolfi explicó que la proteína de espiga juega un rol esencial en el proceso de infección. «Es esta quien media el reconocimiento y unión del virus a la célula para posteriormente ser interiorizado. Es como la llave que calza en la cerradura».

La mutación en Venezuela

La mutación detectada por los investigadores arroja que el virus en Venezuela tiene una mayor capacidad de transmisibilidad.

De igual manera, los genes detectados en uno de los casos provenientes del estado Zulia, explica cómo la presencia mutacional afecta rápidamente a los habitantes de la entidad.

La información oficial emanada de fuentes gubernamentales corrobora esta información con 17% de tasa de incidencia y 35% de tasa de fatalidad. Sin embargo, estos números de seguro representan un subregistro importante de casos y muertes respectivamente», afirmó Paniz Mondolfi.

Tal podría ser el caso de los estados Apure y Lara, entidades venezolanas que comparten un panorama de epidemiología molecular similar al comprobado por los expertos latinoamericanos, de las muestras provenientes del Zulia y Táchira.

Crisis epidemiológica

La situación es muy preocupante para Venezuela. La presencia de estos genotipos más transmisibles y virulentos se suman a la grave crisis epidemiológica en el país.

El sistema de vigilancia epidemiológica se encuentra desmantelado, y la información necesaria para diseñar estrategias de prevención se encuentra censurada. Es muy difícil implementar efectivas medidas de contención», dijo Paniz Mondolfi, que consideró que las medidas de flexibilización de la cuarentena son erráticas, «en pleno pico de efervescencia hacia el pico epidémico».

Emergencia sanitaria en Zulia por un foco de infección en el Mercado Las Pulgas / EUROPA PRESS

Y añadió: «Me preocupa que el virus lo utilizan como un arma de control político, una herramienta de control social por parte del Estado. Tales acciones son injustificables y violan el principio de neutralidad política que deben guiar nuestras acciones para enfrentar esta pandemia».

El médico también compartió otro reciente estudio que refleja otra situación que resulta igualmente preocupante. Y es cómo la diversidad genética de las cepas de SARS-CoV-2 circulantes en Suramérica puede afectar el desempeño de las pruebas diagnósticas.

Nuestros estudios revelan igualmente que la diversidad genética del virus en Suramérica puede incidir negativamente en el desempeño de las pruebas diagnósticas. Hemos observado mutaciones a nivel de los genes que se utilizan como blancos de detección. Esto puede derivar en falsos negativos», afirmó Paniz Mondolfi.

Alberto Paniz Mondolfi, en el laboratorio de Microbiología del Icahn School of Medicine del Mount Sinai Hospital, en Nueva York

El valor a la ciencia en Venezuela

Iniciativas como Nextstrain, mediante sus plataformas abiertas, permitieron a los países anticipar numerosos aspectos del comportamiento del virus antes de su introducción. Y así implementar las debidas medidas de cuarentena, y distanciamiento social. Paniz Mondolfi consideró que el régimen de Maduro «en vez de sumar voluntades decidió excluir a los científicos venezolanos acusándolos de conspiración».

Esta actitud no beneficia en nada a nuestra tan necesitada población. La llegada de SARS-CoV-2 a Venezuela encuentra al país en un momento de máxima vulnerabilidad donde coincide con muchos otros virus autóctonos y epidemias concurrentes como es el caso de Dengue. Esta es una situación que merece particular atención», agregó.

Para el científico venezolano la única manera de confrontar la pandemia «que no solo afecta a Venezuela, sino al resto de los países del mundo, es con las adecuadas herramientas basadas en el conocimiento científico».

EMELY MARCANO / EN

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