“¿Con qué se come eso?”

– “CON QUÉ SE COME ÉSO” – Luis Miquilena, mayo 2.000

Cuando don Luís Miquilena lanzó en mayo del 2000 su famosa frase “¿Con qué se come eso?” Para referirse al reclamo de la sociedad civil, para intentar suspender las elecciones del 28 de mayo, no quedan dudas que sabía el viejo político venezolano a qué se refería, para dibujar a la sociedad civil venezolana.

LA MESA DE NEGOCIACIÓN Y ACUERDOS 2002-200329 de mayo del 2003 – Fue la única ocasión que culminó en un documento (18 artículos) que el régimen NUNCA cumplió

BARBADOS: MADURO ABANDONA EL DIÁLOGO TRAS LAS SANCIONES DE EE UU

 

Pereza y tragedia

LUIS UGALDE s.j. / El Nacional .- No queremos negociar, sino que se vayan todos los corruptos-ineptos y su “Socialismo del siglo XXI”.

De acuerdo, pero cómo se logra eso. Ahí, en el cómo, empieza la política o queda en evidencia la falta de ella.

No basta anunciar lo necesario, la política hace que lo necesario sea posible y que este se transforme en realidad. No es buen médico quien rechaza la enfermedad y proclama la salud pero ni cura ni sana.

En Venezuela hay centenares que se consideran grandes políticos porque proclaman rotundamente la obvia necesidad de salir del actual gobierno criminal, corrupto e inepto, sin contaminarse en negociaciones: salir de todos, castigarlos y sustituirlos con un gobierno impoluto. Perfecto. ¿Quién cree que esto no debe ser aplaudido? Pero resulta que este buen deseo sin cómo, sin política, puede ser más bien una ilusión de aparente visión superior y solución impecable, y venenosa siembra de la antipolítica. Es como el médico ilusionista que no opera, ni da tratamiento, ni cura, pero proclama rotundamente su verbal repudio a la enfermedad.

Pero cambiar el infierno venezolano en sociedad humana es hoy una tarea muy difícil: ¿cómo hacer para que esa necesidad se convierta en efectiva posibilidad y esta se transforme en realidad? En el cómo empieza la política y el diálogo dialéctico entre la muy negativa realidad y el ideal de la sociedad alternativa que queremos. Convertir el mal reinante en bien es tarea muy exigente, dura y difícil y el animal político no se torea desde las gradas sino jugándose la vida frente a los cuernos del animal.

Este terreno político, donde se juegan ilusiones, falsas promesas y partos difíciles, es ideal para embaucadores ambiciosos, pues la política es el reino del poder y quien se apropia del Estado conquista la llave para disfrazar de bien común sus ambiciones individuales. Las mayores propuestas políticas empiezan con la frescura y brillo de los grandes ideales sociales; luego viene la frustrante metamorfosis donde vemos con horror cómo algunas de las mariposas más bellas y atractivas se convierten en asquerosos gusanos que se arrastran y engordan en el estercolero.

En las dos últimas décadas (1998-2018) hemos visto a líderes chavistas transformados en gusanos de la política; algo más triste y escandaloso que lo visto antes en partidos decadentes. Pero también hemos visto nacer auténticos políticos honestos que han dado su comodidad y su vida para que el cambio necesario se haga realidad. Centenares y miles de jóvenes (y no tan jóvenes) que con su familia han perdido la paz y vida o están en la cárcel.

¿Cómo salir de este régimen? Claro que es necesaria la salida de Maduro y su régimen dictatorial, que se prolongó eliminando las elecciones presidenciales constitucionales de fines del 2018.

ILUSTRACIÓN: Marvin Figueroa

Sabemos que los usurpadores del poder no van a renunciar voluntariamente. No es menos claro que esta dictadura tiránica ha acumulado poderes, levantado murallas y trincheras para resistir y aplastar a quienes quieren cambiar. Invocan grandes principios humanitarios y democráticos, pero saben que su único argumento para perpetuarse es la fuerza.

Al mismo tiempo la gran mayoría de los que fueron chavistas (incluso ministros) está convencida de que este régimen podrido agoniza y su continuación es muerte para los venezolanos. Este chavismo que sufre junto a la gran mayoría nacional reclama una negociación para concretar la ruta de salida de la dictadura y la construcción de una Venezuela democrática y próspera con oportunidades de vida para todos. La absoluta necesidad de la salida del régimen y la reconstrucción del país es un deseo que se estrella contra la fuerza del actual régimen tiránico y dictatorial y la debilidad de nuestras fuerzas internas, aunque potencialmente sean tan infinitas como el hambre y la miseria reinante. La justicia necesita sumar una fuerza mayor que la tiranía.

En diciembre de 2018 los demócratas aparecíamos divididos, disminuidos y casi anulados… Desde enero todo ese potencial resurgió aglutinado en torno a Guaidó al ser elegido presidente de la Asamblea Nacional y por tanto presidente encargado de la República (art. 233) para conducir al restablecimiento de la Constitución y a la elección presidencial. La esperanza empezó a constituirse en fuerza creciente gracias a que la oposición democrática –junto con más de medio centenar de las principales democracias del mundo– se unió en torno al no reconocimiento del fraude electoral de mayo de 2018. Hoy el mundo democrático (nacional e internacional) exige la salida del dictador para ir cuanto antes a elecciones presidenciales sin Maduro, ni su CNE, ni su tramposa Asamblea Constituyente, ni…

Transición con medidas socioeconómicas inmediatas, y elecciones libres sin candidatos opositores anulados, ni presos políticos, con acompañamiento internacional…

Sumar y aglutinar fuerzas para hacer valer esta verdad democrática frente a la fuerza de la tiranía. Que en Oslo o en Barbados, en Lima, en Washington o en Bruselas, que esto sea lo defendido dentro y fuera del país con el presidente encargado Guaidó. Sumar todas las fuerzas morales y democráticas del mundo y todas las presiones para que cese cuanto antes la actual situación criminal de muerte en todas las dimensiones del país: política, economía, salud, educación, servicios públicos, convivencia…

Es el camino político para hacer posible lo necesario e impedir el fracaso de la transición y la reconstrucción. Es un grave obstáculo la pereza política que evade el cómo y no quiere integrar la pluralidad política en una tarea superior. Para llevar todo esto adelante se necesitan y tenemos dirigentes muy sacrificados dispuestos a sufrir todo ataque y persecución gubernamental (y de la antipolítica opositora). Es también imprescindible que millones de venezolanos nos preguntemos qué hago y qué puedo hacer yo para que la Venezuela necesaria se vaya haciendo realidad en la reconstrucción nacional.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos

Más sanciones contra el régimen

MICHAEL CROWLEY y ANATOLY KURMANAEV / NYTimesWASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impone nuevas sanciones económicas al gobierno de Nicolás Maduro, en una escalada en los intentos de sacar al venezolano del poder.

La Casa Blanca anunció la medida el lunes 5 de agosto, con la cual se congelan los bienes de propiedad y activos del régimen venezolano y de cualquier individuo que asista a funcionarios afectados por la orden; esta fue dada a conocer en la víspera de una reunión internacional sobre la situación de Venezuela en Lima, Perú. (…)

La orden emitida por la Casa Blanca se refirió a una “usurpación continuada del poder” por parte de Maduro, así como a “abusos de los derechos humanos, incluyendo arrestos y detenciones arbitrarios o ilegales de civiles, la obstrucción de la libertad de expresión, incluyendo la de integrantes de los medios, e intentos continuos de socavar el ejercicio legítimo de autoridad del presidente encargado Juan Guaidó y de la Asamblea Nacional”.

El gobierno de Trump ha respaldado por completo a Guaidó, quien califica a Maduro como líder ilegítimo. En abril, la Casa Blanca respaldó el llamado de Guaidó a militares para que le dieran la espalda a Maduro, pero este mantuvo el respaldo de casi todas las fuerzas armadas y apagó la amenaza inmediata a su poder. Al usar a Trump como su contrincante, Maduro se presentó como el sobreviviente de los intentos de influencia “imperialista” estadounidense.

Los efectos de las nuevas sanciones no quedan claros en primera instancia. Varios analistas cuestionaron el lunes por la noche los reportes iniciales de que la acción era un “embargo” contra Venezuela. Algunos indicaron que, como Maduro ya ha impuesto repetidamente sanciones contra el gobierno de Maduro, el efecto económico de las nuevas será modesto.

Richard Nephew, ex responsable del Departamento de Estado de EEUU

“Esto parece ser más ladrido que mordida”, dijo Richard Nephew, exoficial del Departamento de Estado que ha escrito libros sobre sanciones económicas y es académico de la Universidad de Columbia. “Esto no es un embargo. No crea multas o castigos por hacer negocios con toda Venezuela, solamente deniega entablar esas actividades con el gobierno venezolano, y dudo que antes de esto todavía hubiera de esas actividades como para que la nueva acción las extinga”.

Otros predijeron consecuencias más graves

Las sanciones estadounidenses solamente prohíben hacer negocios con el Estado venezolano, pero Francisco Rodríguez, economista jefe de la agencia de corretaje Torino Capital y exasesor económico de un candidato presidencial opositor en Venezuela, vaticinó que las pocas empresas privadas que existen podrían verse afectadas, pues de por sí batallan para conseguir suministros y hacer pagos en el extranjero.

“Las instituciones financieras serán cautelosas al hacer acuerdos con empresas del sector privado venezolano, que podrían percibir como símiles del gobierno venezolano”, dijo Rodríguez.

Fernando Cutz, quien supervisó la política exterior hemisférica en la Casa Blanca cuando H. R. McMaster fue asesor de Seguridad Nacional de Trump, dijo que la nueva orden de sanciones por lo menos “pone a Venezuela en la misma lista que varios regímenes horripilantes”.

Cutz dijo que la prueba de fuego será si las sanciones previenen que Rusia y China reciban petróleo venezolano como parte de un programa para repagar la deuda venezolana. De ser así, Cutz indicó que se tratará de “una cuestión muy significativa, y entonces la interrogante es cómo responderán Rusia y China, más que cualquier otro tema”.

Comentó que a Rusia ya casi le pagan por completo la deuda, pero que China prevé recibir petróleo venezolano hasta principios de 2021 para el repago. “Puede que ellos tengan más que perder”, dijo Cutz, ahora parte de la organización investigativa Wilson Center.

Las importaciones per cápita de Venezuela están en su nivel más bajo desde la década de 1950. Las importaciones del país sumaron apenas 303 millones de dólares en abril, una caída de 92 por ciento respecto al mismo mes en 2012, de acuerdo con Torino Capital.

Los pronósticos para la economía de Venezuela preveían una contracción de 35 por ciento, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para finales del año, el producto interno bruto del país se habrá reducido en dos tercios desde 2013; es el peor colapso económico de una nación que no está en guerra desde por lo menos los años setenta.

Las sanciones también podrían afectar las negociaciones políticas trabadas entre Maduro y la oposición venezolana, que se realizan en Barbados y en Noruega; muchos analistas políticos ven en ese diálogo la última oportunidad para que haya una transición pacífica en el país. Los negociadores de Maduro han ofrecido a la oposición la posibilidad de elecciones presidenciales a cambio de que se levanten las sanciones económicas; ese prospecto queda más lejano con la nueva acción del gobierno de Trump.

Su orden de sanciones incluye una exención para bienes humanitarios como alimentos, vestimenta y medicinas.

El 2 de agosto, después de que Trump respondió de manera afirmativa a una pregunta sobre si estaba considerando imponer un embargo a Venezuela, Maduro declaró iracundo en la televisión estatal venezolana que era una “amenaza ilegal y criminal”. Maduro dijo que le pidió al embajador venezolano ante las Naciones Unidas que protestara en contra del amago en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Los funcionarios de Trump se han visto frustrados por el respaldo al gobierno de Maduro de Rusia, China y Cuba, pero no han podido hacer mucho para desincentivarlo.

Aún así, Trump ha usado la situación venezolana como tema de conversación recurrente; suele citar la economía devastada del país suramericano como una advertencia de qué podría sucederle a Estados Unidos si los demócratas cumplen sus promesas electorales. Los críticos demócratas de Trump indican solo tiene interés en Venezuela para usar esa retórica y para intentar impresionar a los cubanos y venezolanos que emigraron hacia Florida.

(*) Michael Crowley reportó desde Washington y Anatoly Kurmanaev, desde Caracas. Lara Jakes colaboró con el reportaje desde Washington.

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