Alejandro, el guerrero de San Isidro

– “EL ESTADO OFICIAL VA A DESAPARECER SI SEGUIMOS POR EL CAMINO QUE VAMOS”,…

– “… LA BANDA DEL PICURE ESTABA CONSTITUIDA REALMENTE POR MILITARES. Las conexiones entre militares y bandas delictivas son evidentes”.

– “VAMOS A ALGO ASÍ COMO UNA ERA FEUDAL, DONDE CADA JEFECILLO TIENE UN TERRITORIO” en el que no penetra nadie. Nos vamos a quedar sin Estado…

 

Argumentos 8 abr. 2014 – El Padre Alejandro Moreno, psicólogo, filósofo, teólogo, doctor en ciencias sociales y director del Centro de Investigaciones Populares, nos habla sobre cómo la comprensión de la identidad del venezolano popular nos puede ayudar a reconocernos y entender la realidad que vivimos. Para Moreno, gran parte de las interpretaciones que se hacen desde una perspectiva reflexiva y analítica, se alejan de la interpretación del venezolano popular que privilegia la afectividad frente a la racionalidad. Objetivamente, los problemas que viven los venezolanos son los mismos, pero la respuesta y manera de manifestar el descontento son diferentes. El encuentro entre éstas dos maneras de pensar pareciera no ser posible en un futuro cercano, pero sin duda, ninguna se reconoce en un gobierno que se percibe como ajeno y extranjero.

 

En abril de 2019, Moreno sufrió un edema cerebral, producto de una caída, y posteriormente le dio un ACV. Desde entonces requería de los servicios de un enfermero y terapeutas para recuperarse de las secuelas de su accidente.

Nacido en Toledo, el padre Moreno vivió por más de 30 años en el barrio San Isidro en Petare, donde escribió  sobre casos de violencia en Venezuela. Era una de las personas que más sabía de la vida social en los barrios venezolanos.

 

Alejandro, el guerrero

El Nacional .- No conocía su existencia real, me dijo un amigo, apenas sabía de su insistencia en la búsqueda de la verdad, en la necesidad de encontrarse con los hechos, tocarlos, vivirlos y saber que eran ciertos a mano abierta y estrujada.

Esa pasión por la realidad y por comprobar viviendo y afincado en el barrio lo hizo un sacerdote extraño, o quizás ni tanto, solo y claramente un hombre que no fingía, que no le era necesario mostrar el rosario, vestir el hábito o adoptar el ritual del enviado de Dios en la tierra.

Decidió que era más que eso, sin reverencias o hipocresías, un hombre solitario que caminaba buscando un camino cercano pero diferente a quienes le acompañaban en sus años de formación.

No se sentía o al menos no lo mostró, que el camino de la perfección del ejercicio de la religión que no solo quería ejercer y, sin duda, amaba por encima de todas las cosas, debía ser timoneado en medio de las turbulencias que sacudían a la Iglesia Católica, sin desbordarse a esas orillas que aspiraban a la dirección de la supremacía política que no se correspondían con su fuerza interna popular.

Como bien lo entendió el padre Alejandro Moreno, una cosa era la prédica y la oración que le ordenaban sus superiores, y otra muy diferente era convertir las sabias palabras de Dios en acciones prácticas, sensibles, específicas, capaces de convertir la piedad y el perdón en una presencia pragmática en la realidad y el sufrimiento de los sectores más pobres y olvidados de la sociedad.

El padre Alejandro Moreno decidió vivir y se estableció como vecino  en una barriada en la cual no era la criminalidad o el peligro de perder la vida lo preocupante. Nada de eso.

El padre Alejandro quería que ese barrio nunca más estuviera olvidado, que desde adentro se fuera construyendo una reivindicación de cada uno de los habitantes que estaban allí, que alzaran la cara y dijeran, al unísono, creemos en nosotros, somos iguales y somos diferentes porque dentro de este barrio está instalada la esperanza.

Desde que llegó allí  el padre Alejandro Moreno ya en el barrio no pueden equivocarse y, mucho menos, dudar de su ejemplo y su sacrificio. Que descanse en paz.

 VIVO play – El pasado 25 de diciembre falleció el sacerdote salesiano, Alejandro Moreno, defensor de la familiar popular venezolana.

 

Alejandro Moreno: «Venezuela va hacia una era Feudal”

PEDRO GARCÍA OTERO / La Voz De Galicia .- Aunque llegó muy joven a VenezuelaAlejandro Moreno aún conserva los modales y el acento áspero y directo de Castilla. Nacido en Toledo pero criado en Venezuela, donde se convirtió en sacerdote salesiano, es psicólogo, doctor en Ciencias Sociales y profesor universitario.

Y salimos a matar gente: Investigación sobre el delincuente venezolano violento de origen popular.
Dos tomos, que recogen novecientas páginas nos presenta el Centro de Investigaciones Populares (CIP) para dejar constancia de la investigación más sustancial que se ha realizado en Venezuela en los términos del conocimiento comprensivo del mundo de vida popular del delincuente venezolano

Moreno sigue en plena actividad a sus 82 años. El salesiano es uno de los estudiosos más cualificados sobre la violencia en el país que lo acogió, y ha escrito diez libros sobre el tema.

Su conocimiento del fenómeno no es meramente teórico. Vive en un suburbio caraqueño, cuyo nombre nunca dice por seguridad. En la zona donde vive, su edad y su ministerio sacerdotal le proporcionan un salvoconducto para arrojar, con gran angustia, verdades como puños. Afirma que hay un pacto entre parte del Estado venezolano y las grandes bandas criminales, que no se atenúa con la muerte, esta semana, del Picure, uno de los hampones más conocidos de uno de los países más peligrosos del mundo (a su banda se le atribuyen más de cien homicidios y más de mil extorsiones).

-Tras estudiar durante tantos años la violencia en Venezuela, ¿dónde cree que va a parar esto?

-Esto no para, va a seguir enconándose cada vez más. Eliminar a los jefes de las bandas no resuelve la situación, porque ya en estos momentos debe estar nombrado el sustituto del Picure. No se trata ya de un líder que tiene unos cuantos subordinados y si lo eliminan se disuelve la banda; la realidad actual es que estas son organizaciones estructuradas, que no dependen de un líder.

-¿Se puede revertir esto, como se hizo en Centroamérica o en Colombia?

-Aquí, con estas autoridades y la forma en la que están dirigiendo el país no hay manera. Esto amenaza realmente con convertirse en una disolución total de la sociedad venezolana. Si no se sustituye por completo a la clase política dirigente, asistiremos a la desaparición de la nación. Vamos a algo así como una era feudal, donde cada jefecillo tiene un territorio en el que no penetra nadie. Nos vamos a quedar sin Estado…

-¿Dice usted que no es que el Gobierno esté intentando combatir a las bandas, sino una lucha por el control del narcotráfico?

-Se ha venido formando una especie de Estado paralelo, constituido por acuerdos entre bandas y resultado también de las guerras entre ellas. Han acumulado mucho poder, sobre todo económico, y, como dice la prensa, la banda del Picure estaba constituida realmente por militares. Las conexiones entre militares y bandas delictivas son evidentes.

«Algunos sectores del Gobierno querían utilizar a las bandas para el tráfico de drogas»

-Usted afirmó recientemente que los criminales caraqueños contaban con drones. ¿Cómo llegó Venezuela a un punto en el que los delincuentes tienen más poder armado que el Estado?

– Con la connivencia del Gobierno, las grandes bandas se han ido desarrollando, particularmente desde el 2014, y han ido ocupando grandes espacios en suburbios pobres de Caracas. Algunos sectores del Gobierno pretendían utilizarlas, especialmente para el tráfico de drogas. En estos momentos, algunas de estas bandas están ganando autonomía respecto de esos sectores del Gobierno. Eso explica la guerra entre sectores de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional contra las bandas, con licencia para matar. Tienen órdenes expresas de eliminar a los jefes de bandas del modo que sea. Son órdenes que se dictaron a principios de este año.

– Se rumorea que con el «Picure» mataron también a inocentes…

-¡Siempre pasa eso! Primero, que no tienen ningún derecho a matar a los jefes de bandas, a menos que sea en un enfrentamiento proporcional. Ahora, la prensa dice no solo que eran inocentes, sino que los sacaron de sus casas y al pensar que eran de la banda del Picure los asesinaron.

-¿Los delincuentes van a ser el Estado?

-Son ya un Estado, que compite con el Estado oficial. Como sigamos por el camino que vamos, el Estado oficial va a desaparecer

Se realizó en la parroquia María Auxiliadora de Boleita, la solemne eucaristía de funeral del padre, Alejandro Moreno Olmedo

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