2050: “Aquí ya no crece la comida”

– EL CALENTAMIENTO GLOBAL AMENAZA TAMBIÉN A LA CERVEZA 

– MÁS CALOR, MÁS SEQUÍA, MÁS HAMBRE: EL CALENTAMIENTO CASTIGA A LOS MÁS POBRES 

‘AQUÍ YA NO CRECE LA COMIDA’: GUATEMALA ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO – NICHOLAS KRISTOF

Planeta en Peligro (en inglés Years of Living Dangerously de NatGeo) es una serie de televisión documental de nueve partes centrada en el calentamiento global. Se estrenó el 13 de abril de 2014 por Showtime. Los productores ejectuvos son James Cameron, Jerry Weintraub, Arnold Schwarzenegger Los episodios cuentan con celebridades, todos con una historia de activismo ambiental, y periodistas famosos, cada uno de los cuales tiene experiencia en el reportaje ambiental. Estos «corresponsales» viajan a zonas de todo el mundo y a lo largo de los EE. UU. afectados por el calentamiento global para entrevistar a los expertos y la gente común afectadas por, y que buscan soluciones a, los efectos del calentamiento global. Actúan como representantes de la audiencia, haciendo preguntas para averiguar las opiniones de la gente y para descubrir la evidencia científica. Entre las celebridades se encuentran Harrison Ford, Matt Damon, Ian Somerhalder, Jessica Alba, Don Cheadle, América Ferrera, Michael C. Hall, Olivia Munn y Schwarzenegger. Los periodistas incluyen a Lesley Stahl, Thomas Friedman, Chris Hayes y Mark Bittman.

-«Amenaza existencial» para 2050 – El escenario planteado por un informe incluye 20 días de calor letal al año, ecosistemas colapsados y 1,000 millones de personas desplazadas.

JULIA HOLLINGSWORTH / CNN.- Veinte días de calor letal al año. Ecosistemas colapsados. Más de mil millones de personas desplazadas.

Estos son los escenarios que podrían devastar a las sociedades para 2050 si no se toman medidas rápidas y radicales para frenar el cambio climático , según un grupo de estudios que cuenta con el respaldo de un exjefe militar australiano.

El informe, del Breakthrough National Center for Climate Restoration con sede en Melbourne, no es un estudio científico, sino un intento por modelar los escenarios futuros con base en las investigaciones existentes.

Pinta un futuro sombrío en el que hay más de mil millones de personas desplazadas, la producción de alimentos decae y algunas de las ciudades más pobladas del mundo quedan parcialmente abandonadas.

El prólogo corrió a cargo de Chris Barrie, almirante retirado y exidrector de la Fuerza de Defensa de Australia, quien dijo que «después de la guerra nuclear, el calentamiento global inducido por el hombre es la mayor amenaza a la vida humana en el planeta».

«El futuro apocalíptico no es inevitable», señaló. «Pero si no se toman medidas drásticas inmediatas, tenemos pocas posibilidades».

Andrew King, científico experto en clima y catedrático de la Universidad de Melbourne, quien no participó en el informe, dijo que los hallazgos son «factibles», aunque no espera que la civilización humana desaparezca para el 2050.

«Sin duda, [el cambio climático] es una gran amenaza a la civilización humana», dijo. «Son los detalles lo que necesitamos establecer».

King dijo que aunque esperaba que todos los problemas que el informe menciona estén ocurriendo en 2050 —como el desplazamiento de personas y la escasez de alimentos—, todavía no se sabe qué tan generalizados estarán.

EL INFORME DEL BREAKTHROUGH NATIONAL CENTRE FOR CLIMATE RESTORATION INDICA UNA ALTA PROBABILIDAD DE QUE LA HUMANIDAD SE EXTINGA PARA EL 2050

InterMedia Press .- Un análisis catastrófico de cómo la civilización humana podría colapsar en las próxima décadas debido al cambio climático ha llamado la atención de las fuerzas armadas australianas. El análisis, publicado por el Breakthrough National Centre for Climate Restoration, un thinktank en la ciudad de Melbourne, describe al calentamiento global como “una amenaza existencial a corto o mediano plazo“.

El informe -escrito por David Spratt, director de investigación de Breakthrough, e Ian Dunlop, ex ejecutivo de Royal Dutch Shell y presidente de la Asociación Australiana del Carbón entre 1987 y 1988- alerta que en nuestra actual trayectoria “los sistemas planetarios y humanos [están] llegando a un ‘punto de no retorno’ para mediados de siglo, en el que la perspectiva de una Tierra en gran medida inhabitable conduce a la desintegración de las naciones y del orden internacional”.

Los “resultados extremadamente graves” de las amenazas a la seguridad relacionadas con el clima son mucho más probables de lo que se supone convencionalmente, sostiene el documento, pero casi imposibles de cuantificar porque “no corresponden a la experiencia humana de los últimos mil años”.

“Mucha de la información que reciben los legisladores y los políticos son demasiado conservadoras“, explicó Spratt al sitio Vice. “Debido a que los riesgos son ahora existenciales, se requiere un nuevo enfoque de la evaluación de riesgos climáticos y de seguridad utilizando el análisis de escenarios“.

El escenario advierte que si no cambian los modelos de negocio de las industrias que perjudican al medio ambiente, la Tierra probablemente sufrirá al menos 3 grados centígrados de calentamiento global. Esto causaría a su vez la destrucción de ecosistemas claves, incluyendo “los sistemas de arrecifes de coral, la selva amazónica y el Ártico”.

Los resultados serían devastadores. Alrededor de 1.000 millones de personas se verían obligadas a reasentarse, y 2.000 millones se enfrentarían a la escasez de suministros de agua. La agricultura colapsaría en los países subtropicales y la producción de alimentos se vería dramáticamente afectada en todo el mundo.

“Incluso con un calentamiento de 2°C, más de mil millones de personas podrían tener que ser reubicadas. La escala de la destrucción está más allá de nuestra capacidad de modelar, con una alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin“, señala el informe.

La única manera de evitar los riesgos de este escenario sería llevando a cabo un esfuerzo “similar en escala a la movilización de emergencia de la Segunda Guerra Mundial”, pero esta vez centrada en construir rápidamente un sistema industrial de cero emisiones para restaurar la atmósfera.

En el prólogo del informe, el almirante retirado Chris Barrie, quien fuera Jefe de las Fuerzas de Defensa Australianas de 1998 a 2002 y ahora trabaja para el Instituto de Cambio Climático de la Universidad Nacional de Australia, recomienda el documento por poner al descubierto “la pura verdad sobre la desesperada situación en la que se encuentran los seres humanos y nuestro planeta, pintando un cuadro perturbador de la posibilidad real de que la vida humana en la Tierra pueda estar en vías de extinción, de la manera más horrible”.

Mientras que el escenario analizado por Breakthrough establece algunas de las posibilidades de mayor nivel de riesgo, a menudo no es posible cuantificar de forma significativa sus probabilidades. Como resultado, los autores enfatizan que los enfoques convencionales de riesgo tienden a minimizar los peores escenarios a pesar de su plausibilidad.

“Un escenario de alto riesgo para 2050 encuentra un mundo en el colapso social y el caos absoluto“, dijo Spratt.

“Pero existe una pequeña ventana de oportunidad para una emergencia, la movilización global de recursos, en la que las experiencias logísticas y de planificación de los cuerpos de seguridad nacional podrían jugar un papel valioso”, añadió.

 

Los “Grandes” sacan cuentas $$$

Una plataforma marítima de Total, en la imagen, lanza llamas hacia el cielo cerca de la costa de Angola / FOTO: Rodger Bosch/Agence France-Presse — Getty Images

BRAD PLUMER / NYTimes – Washington.- Muchas de las empresas más grandes del mundo, desde las firmas tecnológicas de Silicon Valley hasta los grandes bancos europeos, se están preparando para la posibilidad de que el cambio climático afecte de manera significativa sus utilidades en los próximos cinco años, de acuerdo con un nuevo análisis sobre las divulgaciones corporativas (o notas a los estados financieros).

Debido a la presión de los accionistas y los reguladores, las empresas divulgan cada vez más los efectos financieros específicos que quizá deban enfrentar a medida que se calienta el planeta, como un clima extremo que podría afectar sus cadenas de suministro o algunas regulaciones climáticas más estrictas que quizá perjudiquen el valor de las inversiones en carbón, petróleo y gas. Los primeros estimados sugieren que a final de cuentas podrían estar en riesgo miles de millones de dólares.

Aun así, los analistas advierten que muchas empresas siguen sin tener en cuenta todos los posibles riesgos financieros que podría producir el calentamiento global.

“Las cifras que estamos viendo ya son enormes de por sí, pero es claro que esto es apenas la punta del iceberg”, comentó Bruno Sarda, el presidente de Norteamérica para CDP, una organización internacional sin fines de lucro que redactó el nuevo informe y trabaja con empresas de todo el mundo en la divulgación pública de los riesgos y oportunidades que el cambio climático podría representar para sus negocios.

En 2018, más de siete mil empresas presentaron informes a CDP, antes conocida como el Proyecto para la Divulgación del Carbono. Además, por primera vez, CDP les pidió a las compañías de manera formal que intentaran calcular cómo el calentamiento del planeta les afectaría en términos financieros.

Tras analizar los documentos que presentaron 215 de las 500 corporaciones más grandes del mundo, CDP encontró que estas empresas se estarían enfrentando a un billón de dólares en costos relacionados con el cambio climático en las décadas por venir  si no se toman medidas proactivas para prepararse. Según los propios estimados de las empresas, la mayor parte de esos riesgos financieros podría comenzar a materializarse más o menos en los próximos cinco años.

Las divulgaciones muestran cómo es que los líderes empresariales esperan que el cambio climático, y las respuestas políticas a este, se extiendan hacia todos los rincones de la economía mundial.

Muchas firmas se están preparando para impactos directos.

Hitachi Ltd., el fabricante japonés, señaló que el aumento de las lluvias y las inundaciones en el sureste asiático tenían el potencial de eliminar proveedores y que como resultado estaba tomando medidas defensivas.

Banco Santander Brasil, un gran banco brasileño, informó que el incremento de las sequías severas en la región podía perjudicar la capacidad de los clientes de devolver los préstamos.

La empresa matriz de Google, Alphabet Inc., hizo notar que las crecientes temperaturas podrían aumentar el costo del enfriamiento en sus centros de datos, los cuales devoran electricidad.

Enfriar los centros de datos de Google, que consumen mucha energía, podría volverse más caro, dijo su compañía matriz.

Las instalaciones de un centro de datos en Iowa. FOTO: Brian Snyder/Reuters

Otras empresas están observando de cerca la posible reacción del público ante el cambio climático. Total, una empresa francesa de energía, está confrontando la posibilidad de que los esfuerzos ambiciosos de las naciones por limitar el calentamiento global y restringir los combustibles fósiles provoque que algunas de las reservas de petróleo y de gas se vuelvan “imposibles de explotar”. BASF, una empresa alemana de químicos, declaró que tiene una “significativa huella de carbono corporativa”, la cual quizá espante a accionistas conscientes del medioambiente si no toma medidas para actuar en contra del cambio climático.

En total, las empresas más grandes del mundo estimaron que tal vez deban asignar a pérdidas o retirar antes de tiempo al menos 250.000 millones de dólares de activos a medida que el planeta se calienta. Entre esos activos se encuentran edificios en zonas con alto riesgo de inundación o plantas eléctricas que tal vez deban cerrarse en respuesta a reglas más estrictas relacionadas con la contaminación.

Las divulgaciones ofrecen solo una perspectiva parcial del costo potencial del cambio climático.

En la actualidad, tan solo una fracción de las empresas de todo el mundo informa sobre sus riesgos frente al clima y muchas de las grandes firmas, entre ellas los gigantes del sector energético Exxon Mobil y Chevron, no presentaron una divulgación a CDP el año pasado. Las empresas que sí divulgan suelen tener problemas para descubrir con precisión de qué manera podrían perjudicar o ayudar a sus finanzas las altas temperaturas.

Por ejemplo, según Sarda, las empresas casi no tienen dificultades para calcular los costos potenciales de un aumento fiscal diseñado para detener las emisiones de dióxido de carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. En efecto, este es uno de los riesgos más comunes relacionados con el clima que ahora divulgan las empresas. Sin embargo, es más difícil tomar los informes científicos sobre el aumento de las temperaturas y los climas extremos y asegurar cuál podría ser el significado de esas amplias tendencias para empresas específicas en lugares específicos.

Estudios previos, basados en el modelado del clima por computadora, han estimado que los riesgos del cambio climático, si no se atienden, costarían entre 1,7 billones y 24,2 billones de dólares al sector financiero mundial en términos de valor actual neto.

Un análisis reciente publicado en la revista Nature Climate Change advirtió que las empresas están informando sobre estos riesgos solo “de manera esporádica e inconsistente”, y suelen tener una visión reducida de los peligros que podrían presentarse en el futuro.

Por el otro lado, el informe de CDP encontró que muchas empresas también ven la posibilidad de ganar dinero con el cambio climático. Unas 225 de las corporaciones más grandes del mundo destacaron más o menos 2,1 billones de dólares de posibles oportunidades en un mundo cada vez más caliente, y se espera que la mayoría se materialice en los próximos cinco años.

Eli Lilly, una farmacéutica de Estados Unidos, citó una investigación que sugiere que el aumento de las temperaturas podría provocar la propagación de enfermedades infecciosas: un problema para el cual la empresa está bien posicionada. “Esta situación incrementaría la demanda de ciertas medicinas que producimos”, señaló la firma (al mismo tiempo, la empresa también advirtió que el cambio climático podría perjudicarla en términos económicos si las inundaciones y las tormentas más fuertes afectaban sus plantas de producción en lugares como Puerto Rico, como sucedió después del huracán María en 2017).

Además, cualquier tipo de cambio hacia fuentes de energía limpia ofrece una oportunidad para obtener ganancias. ING Group, una firma holandesa de servicios financieros, calculó que dar un giro hacia una economía con bajas emisiones de carbono requeriría 30 billones de dólares en nuevas inversiones a nivel mundial en energía limpia y eficiencia energética. Como resultado, ING busca duplicar su “cartera de finanzas relacionadas con el clima” para 2022, mencionó la empresa en su divulgación.

El informe llega después de que los reguladores financieros han expresado una preocupación creciente en torno a que los mercados aún no valoran por completo las posibles consecuencias financieras del cambio climático. El mes pasado, el Banco Central Europeo advirtió que una avalancha de clima severo que genere pérdidas importantes para las aseguradoras, o un giro brusco e inesperado de los inversionistas para alejarse de los combustibles fósiles podrían afectar los balances de los bancos que no estén preparados e incluso podrían desestabilizar el sistema financiero.

“Los riesgos relacionados con el cambio climático tienen el potencial de convertirse en sistémicos para la zona del euro, en particular si los mercados no calculan los riesgos de manera correcta”, señaló el banco.

En 2015, el Consejo de Estabilidad Financiera —un pánel influyente conformado por ministros de finanzas, banqueros de bancos centrales y reguladores de las economías más grandes del mundo— creó un equipo para persuadir a los bancos y otros negocios de que sean más transparentes en torno a los riesgos que corren frente al clima cambiante. No obstante, el progreso ha sido lento.

El informe de CDP encontró que es mucho más probable que las empresas con sede en la Unión Europea ofrezcan detalles sobre los posibles efectos financieros del calentamiento global, en parte porque las regulaciones locales a menudo se los exigen. En contraste, fue mucho menos probable que las empresas en Estados Unidos, China, Brasil y México informaran sobre riesgos financieros significativos.

La Tierra 2050

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