UCAB: Postergar las “elecciones”

Estatua de Andrés Bello en la UCAB

 

EL CUERPO DE AUTORIDADES ACADÉMICAS DE LA UCAB publicó un comunicado en el que manifestó su “adhesión y respaldo” a los planteamientos emitidos por la jerarquía de la iglesia católica nacional.

 

El Ucabista.- El Consejo Universitario emitió un comunicado manifestando su adhesión a la declaración de la Conferencia Episcopal Venezolana en la que solicita realizar los comicios en el último trimestre de 2018, tal como lo fija la Constitución

En sesión ordinaria celebrada este 24 de abril en la sede de Montalbán, el Consejo Universitario de la Universidad Católica Andrés Bello fijó posición ante la declaración efectuada en días recientes por la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), a propósito de la situación del país y las venideras elecciones presidenciales previstas para el 20 de mayo.

Coincidimos en la valoración que hacen los Obispos de la situación venezolana actual, caracterizándola como crisis humanitaria sin precedentes. Junto a ellos denunciamos una vez más el terrible sufrimiento que padece nuestro pueblo…ante la sorprendente indiferencia de los responsables gubernamentales, se lee en el texto, divulgado este miércoles 25 de abril.

A menos de un mes de los comicios presidenciales convocados por la Asamblea Nacional Constituyente y el Consejo Nacional Electoral, los representantes de la UCAB también se unieron a la CEV en su petición de suspender la realización del evento electoral y posponerla para finales de 2018.

Sumamos nuestra voz a la suya para exigir la urgente postergación de esta convocatoria electoral para el último trimestre del año, en estricto apego a lo establecido en la Constitución vigente sobre lapsos y garantías, agrega el documento.

Las autoridades ucabistas llamaron a los miembros de la comunidad universitaria  a  fortalecer su fe en el cambio y la transformación de Venezuela.

El texto completo

El Consejo Universitario manifiesta su adhesión y respaldo a la reciente declaración de la Conferencia Episcopal Venezolana, “Ante la crisis política y humanitaria” que padece el país.

Coincidimos en la valoración que hacen los obispos sobre la situación venezolana actual, caracterizándola como crisis humanitaria sin precedentes.

Junto a ellos denunciamos, una vez más, el terrible sufrimiento que padece nuestro pueblo “…ante la sorprendente indiferencia de los responsables gubernamentales…”. Así mismo, compartimos su juicio sobre las elecciones presidenciales del próximo 20 de mayo: “Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales… Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe sin precedentes”. Por ello, sumamos nuestra voz a la suya para exigir la urgente postergación de esta convocatoria electoral para el último trimestre del año, en estricto apego a lo establecido en la constitución vigente sobre lapsos y garantías.

Invitamos a toda la comunidad universitaria a fortalecer su fe en el cambio y la transformación de Venezuela, a la luz de esta declaración cuyo texto exponemos a continuación:

1.- Como pastores urgidos por el amor de Cristo y ciudadanos de esta patria Venezuela, nos dirigimos nuevamente al pueblo católico y a los hombres y mujeres de buena voluntad para compartir nuestras preocupaciones. Comprobamos alarmados, cómo los males señalados en nuestra Exhortación Pastoral de enero de este año se han agravado: La hiperinflación ha acrecentado el empobrecimiento general de la población, con la descomposición de la calidad de vida de todos. La carencia generalizada de los servicios públicos de Luz eléctrica, agua, gas, en todo el país que hace más difícil la vida. Todo ello ante la sorprendente indiferencia de los responsables gubernamentales de estas áreas para solventar estos problemas.

 2.- El Estado ve cada día más comprometido su rol sustitutivo para asegurar los insumos básicos para la subsistencia del pueblo. Todo esto se traduce en más hambre y desempleo. A ello se suma el aumento de la insalubridad por la aparición incontrolable de epidemias y de enfermedades en las poblaciones más vulnerables, con el agravante de la carencia de medicamentos para los tratamientos. Toda esta problemática está generando un gran número de protestas a lo largo y ancho de todo el país, que aunque www.ucab.edu.ve @lacatolica /enlaUCAB @lacatolica Consejo Universitario silenciadas por los medios de comunicación, se van acrecentando.

3.- La emigración está tomando cada día mayores proporciones. Afecta a todos los niveles sociales. Se realiza en condiciones cada vez más precarias. Rompe los lazos familiares, trae consigo desolación y abandono de los mayores y de los niños. Las muertes, que ya comienzan a producirse de hermanos emigrantes, siembran mayor dolor en sus familias. Agradecemos a los países que han acogido, a través de sus organizaciones de ayuda humanitaria, a los venezolanos que se han visto obligados a salir del país. De igual forma a las instituciones eclesiales que trabajan con migrantes, a las Caritas, por la atención brindada a los hermanos venezolanos.

4.- Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo. Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe humanitaria sin precedentes. Por tanto, es urgente su postergación para el último trimestre del año.

5.- Hacemos nuevamente un apremiante llamado, en primer lugar a los gobernantes y responsables de la nación, a tomar conciencia de su responsabilidad en todos estos males, a escuchar al pueblo y a abocarse, sin más dilación, con la ayuda y colaboración de la empresa privada, e incluso de países hermanos, si hace falta, a controlar la hiperinflación, a facilitar la búsqueda de soluciones políticas que detengan estos males, antes de que alcancen proporciones incontrolables y cotas dolorosas de destrucción y muerte.

6.- En segundo lugar, todos los venezolanos, hemos de tomar conciencia que está en juego en estos momentos no solamente la realización de un evento comicial más o la merma transitoria de la calidad de vida de un pueblo, sino su misma existencia como nación libre, fraterna y democrática.

7.- Los creyentes en Jesucristo, vivo y resucitado tenemos la fe y la convicción de que la última palabra no la tiene ni la soledad, ni el sufrimiento ni la desesperanza que sufrimos cada uno y nuestras comunidades, sino la fuerza transformadora de la vida de Dios, en Cristo resucitado. Con la fuerza de la fe y el empuje de la esperanza, es posible asumir valientes y decididas actitudes de solidaridad y darle un rumbo distinto a esta historia de muerte. Cristo quiere nuestra conversión personal y comunitaria. Con este sólido fundamento, en Dios, siempre hemos actuado los creyentes. Allí se apoya nuestra fe en el cambio y la transformación de Venezuela y de sus habitantes.

Firmado en el Salón de Sesiones del Consejo Universitario

a los veinticuatro días del mes de abril de dos mil dieciocho.

Francisco J. Virtuoso s.j. Rector,  

Magaly Vásquez González Secretario

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