Redes que matan

La salud de nuestros océanos y animales marinos está en peligro. Se necesita una acción urgente para cambiar el rumbo, revela una investigación reciente

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

 

El nuevo reporte, de Laurent Lebreton, oceanógrafo de Ocean Cleanup Foundation, muestra que el problema de los desechos marinos es mucho más grande de lo que se pensaba.

El ‘Gran parche de basura del Pacífico norte’ – un remolino submarino de basura – es de 4 a 16 veces más grande que las estimaciones anteriores, ocupando un área dos veces más grande que Francia. Se compone de un estimado de 1,8 billones de trozos de basura.

Parche de basura y las redes fantasmas

Casi la mitad del peso total de los desechos de la superficie en el “parche de basura” está compuesto por redes de pesca perdidos y abandonados, también llamado “redes fantasmas”.

Nuestro proyecto de marcado de redes en Indonesia está ayudando a resolver el problema. El marcado de los equipos vincula a los fabricantes y propietarios ayuda a crear una imagen global de dónde está y quién lo pierde para encontrar soluciones prácticas.

Desde la década de 1960, las redes de pesca se han fabricado con materiales muy duraderos, en su mayoría plásticos, que pueden seguir enredando animales marinos hasta por 600 años.

Esto finalmente se degrada en microplásticos, entrando potencialmente en nuestra cadena alimenticia.

Mucho que aprender

Hasta hace poco, el tema de las redes fantasmas no se había entendido bien. Un informe de 2009 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sugirió que se pierdan o abandonen 640,000 toneladas de redes de pesca en los océanos del mundo cada año. Pero investigaciones más recientes sugieren que este número es considerablemente más alto.

El impacto que el equipo fantasma tiene en los animales es igualmente impactante. Nuestro más reciente informe “Fantasmas bajo las olas”, destaca que al menos 136,000 ballenas, focas, leones marinos, tortugas y delfines se enredan en equipo fantasma cada año, mientras que innumerables peces, aves y crustáceos son capturados y asesinados innecesariamente.

El 71% de animales marinos atrapados o enredados por basura involucran redes fantasmas, y el 45% de todos los mamíferos marinos en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) han sido impactados por redes fantasma.

Los equipos de pesca están diseñados para capturar y matar animales marinos, y continúa haciéndolo cuando se pierde en el mar, durante largos períodos.

Si bien ningún pescador quiere perder equipo, desafortunadamente la pérdida de equipo puede ocurrir y ocurre.

Gran impacto en la vida marina

Cuando las ballenas, tortugas y delfines quedan atrapados en las redes perdidas, pueden sufrir lesiones graves y, a menudo, arrastrar el equipo consigo durante muchos kilómetros antes de agotarse y ahogarse.

Los rescatistas desenredan una ballena gris de la red fantasma de la costa de California. Foto proporcionada por Bob Talbot de Marine Photobank

Algunas aves, tortugas y ballenas comen tanto plástico, que este representa alrededor de las tres cuartas partes de su dieta, causando muertes lentas y dolorosas.

Nuestras soluciones para los animales 

Para solucionar este problema fundamos la Iniciativa Global Ghost Gear (GGGI) en 2015, para reunir a todos los sectores relevantes, incluida la industria pesquera, y abordar el problema a escala mundial.

En los últimos tres años, la alianza ha crecido a 68 organizaciones participantes y cuenta con el apoyo de 12 gobiernos, así como de organizaciones como la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca de la Unión Europea y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

En marzo de 2018 vimos a una de las compañías pesqueras más grandes del mundo, Thai Union, unir fuerzas con el GGGI para ayudar a combatir la contaminación del plástico marino.

Además, el GGGI, y toda la experiencia que combina, es probar, escalar y replicar soluciones. Se centra en tres Rs: eliminar, reducir y reciclar, para garantizar que no entre más redes fantasmas en nuestros océanos.

Crear un cambio radical requiere un enfoque verdaderamente unido en todos los niveles. Solo trabajando juntos a nivel local, regional y global podemos esperar combatir estos fantasmas bajo las olas y proteger nuestros océanos y la vida dentro de ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*