Reabrieron el Santo Sepulcro

ISRAEL SUSPENDE las medidas que provocaron el cierre

El Pais.- Israel ha dado este martes marcha atrás a las polémicas medidas legales y fiscales que desencadenaron el cierre de la basílica del Santo Sepulcro por parte de los responsables de las iglesias cristianas en Tierra Santa.

La clausura el pasado domingo del templo —el lugar más sagrado de la Ciudad Santa para la cristiandad, donde la tradición sitúa la crucifixión, muerte y sepultura de Jesucristo— representa una decisión sin apenas precedentes. La jerarquía eclesiástica la adoptó ante un proyecto de legislación israelí que preveía expropiaciones de terrenos de las iglesias y por la imposición de tasas inmobiliarias locales, por primera vez desde la fundación del Estado judío hace 70 años, de las que los bienes religiosos han estado exentas.

El Gobierno israelí anunció a primera hora de la tarde de este martes a través de su servicio de prensa que dichas medidas han quedado sin efecto, a la espera de que se negocie con los líderes cristianos una solución al contencioso.

El primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el alcalde de Jerusalén, Nir Barkart, han designado una comisión presidida por el ministro de Cooperación Regional, Tzachi Hanegbi, para que abra un proceso de diálogo con los representantes de las iglesias cristianas.

Varios peregrinos cristianos rezan ante la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén este 27 de febrero. En vídeo, manifestantes en la puerta del Santo Sepulcro. ATEF SAFADI (EFE)

Centenares de manifestantes recorrieron poco después las calles del barrio cristiano de la Ciudad Antigua de Jerusalén y se concentraron ante las puertas cerradas del Santo Sepulcro para exigir su inmediata reapertura. Los delegados de las distintas confesiones se reunieron anoche para dar una respuesta oficial al comunicado de las autoridades.

“Después de la constructiva intervención del primer ministro, las iglesias esperamos participar con el ministro Hanegbi y con todos aquellos que aman Jerusalén, para asegurar que nuestra Ciudad Santa, donde nuestra presencia cristiana continua enfrentando desafíos, siga siendo un lugar donde las tres religiones monoteístas puedan vivir y prosperar juntas”, rezaba su comunicado, en el que anunciaban que el templo reabrirá sus puertas a las cuatro de la madrugada de este miércoles.

El Gobierno ha decidido paralizar la tramitación del controvertido proyecto de ley por el que se permitiría al Estado expropiar las tierras cedidas a largo plazo o vendidas a partir de 2010 por las iglesias — el patriarcado greco-ortodoxo es uno de los mayores terratenientes de la Ciudad Santa— a entidades privadas.

La aprobación inicial ya quedó fuera del orden del día de una reunión ministerial el domingo, tras el cierre indefinido de la basílica.

El alcalde de Jerusalén considera, a su vez, que las iglesias cristianas adeudan al erario municipal 650 millones de shequels (150 millones de euros), por la arnona (impuesto similar al IBI).

“¿Tiene sentido que zonas comerciales, hoteles y otros negocios no paguen, solo porque pertenecen a las iglesias?”, escribió en su cuenta de Twitter Nir Barkat, partidario de que solo estén exentos de contribuir los lugares de culto. El Ayuntamiento suspendió ayer la recaudación después de haber desbloqueado las cuentas bancarias de las iglesias.

Exenciones fiscales

Los representantes de las principales confesiones religiosas —católicos, ortodoxos griegos y armenios, entre otros— alegan que se ha violado un antiquísimo statu quo sobre las propiedades de las iglesias en Jerusalén, un entendimiento económico que ha regido bajo el Imperio Otomano y el mandato británico sobre Palestina. También advierten de que, gracias a las exenciones fiscales han podido financiar el mantenimiento de colegios y obras sociales que benefician a los más

desfavorecidos. Sospechan además que se pretende asfixiar económicamente a las iglesias “encargadas de mantener la presencia cristiana en Jerusalén”, como denunciaron el domingo en un comunicado.

Los 50.000 cristianos palestinos apenas representan un 2% de la población actual de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. La presencia de templos y religiosos de las principales iglesias pone, sin embargo, ante el foco de 1.500 millones de cristianos el recinto histórico amurallado, que forma parte de la parte oriental de la ciudad que fue ocupado y anexionado por Israel tras la guerra de 1967. Más de 350.000 cristianos han abandonado Tierra Santa desde el plan de partición de la Palestina histórica aprobado por Naciones Unidas en 1947.

Entrada ya la noche, un grupo de peregrinos franceses rezaba en la puerta del Santo Sepulcro por última vez. Vestidos de verde y con la kufiya palestina al cuello, se han acercado al lugar sagrado todos días desde el pasado domingo, con la esperanza de que se produjera el milagro. “A las cinco de la mañana regresaremos a París, así que está vez no podremos cumplir nuestro sueño de visitar la tumba de Jesucristo”, lamentaba Anselme, uno de ellos, arrodillado ante el templo.

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