Papa Francisco regresó

Vaticano / ACI.- El Papa Francisco visitó la Basílica de Santa María la Mayor a su retorno a Roma, Italia, a las 14,07 hora local, después de su visita apostólica a América del Sur que comprendió Ecuador, Bolivia y Paraguay.

A las 13:40 p.m. el avión donde viajaba el Papa proveniente de Asunción, Paraguay, aterrizó en el aeropuerto Ciampino de Roma, luego de 13 horas de vuelo.

Inmediatamente, el Pontífice fue trasladado hacia la Basílica para dejar una pequeña ofrenda floral frente al altar de la Salus Populi Romana, la advocación de la Virgen María que se encuentra en este templo y donde esperaban numerosas personas, algunas de ellas sorprendidas por la llegada del Santo Padre.

El ramo que ofreció a la Virgen estaba compuesto de rosas amarillas y blancas, los colores oficiales de la bandera del Vaticano. El Papa, como es habitual, estuvo acompañado por el Arcipreste de la Basílica, el Cardenal español Santos Abril y Castelló.

El Santo Padre concluye así un viaje de nueve días, del 5 al 13 de julio por América del Sur, la segunda visita a esa región desde que fue elegido Pontífice.

 

 “La corrupción es la gangrena de un pueblo”

Vatican Insider.- “Un pueblo que no mantiene vivas sus preocupaciones, un pueblo que vive en la inercia de la aceptación pasiva, es un pueblo muerto.

Por el contrario, veo en ustedes la savia de una vida que corre y que quiere germinar. Eso siempre Dios lo bendice. Dios siempre está a favor de todo lo que ayude a levantar, mejorar, la vida de sus hijos”, explicó el papa Francisco este sábado en Paraguay reunido con movimientos de la sociedad civil.

Ante la pregunta de un joven, que denunció la enorme inequidad social, la debilidad de las instituciones, la corrupción y la impunidad, el Papa respondió: “¡Qué importante es que ustedes jóvenes vayan intuyendo que la verdadera felicidad pasa por la lucha de un mundo más fraterno! ¡Qué bueno que ustedes jóvenes, vean que felicidad y placer no son sinónimos! Sino que la felicidad exige el compromiso y la entrega. Son muy valiosos (como) para andar por la vida como anestesiados. Paraguay tiene abundante población joven y es una gran riqueza”.

“Por eso pienso que lo primero que se ha de hacer es evitar que esa fuerza se apague esa luz en sus corazones y contrarrestar la creciente mentalidad que considera inútil y absurdo aspirar a cosas que valgan la pena. A jugársela por algo, a jugársela por alguien. No tengan miedo de dejar todo en la cancha. No tengan miedo de entregar lo mejor de sí”, desafió el sucesor de San Pedro.

Francisco invitó a los jóvenes a escuchar a los ancianos y a los abuelos, porque sus memorias de vida pueden enseñas mucho: “Busquen charlar, aprovechen a escuchar la vida, las historias, los cuentos de sus mayores, de sus abuelos. Pierdan mucho tiempo en escuchar todo lo bueno que tienen para enseñarles”.
 
Diálogo como vía

Con respecto a las dificultades que hay que superar, Francisco propuso el diálogo “como medio para forjar un proyecto de nación que incluya a todos”.

“Yo pienso en el diálogo interreligioso, nos reunimos para hablar y los puntos de vista, pero cada uno habla desde su identidad (yo soy católico, protestante, budista, musulmán…), cada uno dice, pero su identidad, no negocia su identidad. O sea para que haya diálogo es necesaria esa base fundamental. Y ¿cuál es la identidad en un país? (estamos hablando del diálogo social acá): es el amor a la patria. La patria primero, después me negocio. La patria primero. Esa es la identidad. Entonces desde esta identidad, voy a dialogar. Si yo voy a dialogar sin esa identidad, el diálogo no sirve”.

“El diálogo presupone, nos exige la cultura del encuentro. Un encuentro que sabe reconocer que la diversidad no solo es buena: es necesaria. La uniformidad nos anula, nos hace autómatas. La riqueza de la vida está en la diversidad. Por lo que el punto de partida no puede ser “voy a dialogar y ese está equivocado”. Yo voy con lo mío y voy a escuchar al otro y en qué me enriquece el otro y en qué cosas le puedo dar al otro. Es un ida y vuelta, pero con el corazón abierto”.

Pero hay que tener cuidado, indicó, porque “también está el diálogo teatro, es decir: representemos el diálogo, juguemos al diálogo y luego hablamos entre nosotros dos y aquello quedó borrado. El diálogo es sobre la mesa, claro, si no decís lo que realmente pensás y no te comprometés el diálogo no sirve, es una pinturita”. Dialogar, insistió papa Francisco, “no es negociar, negociar es procurar ‘su propia tajada’. Si vas con esa intención no pierdas tiempo”.

 

Despedida con masiva misa 

Asunción.– El Papa Francisco se despidió el domingo de los feligreses de Sudamérica con una masiva misa en las afueras de Asunción, en el último día de una gira en la que abogó por los pobres y marginados, fustigó la corrupción, y condenó el capitalismo salvaje.

Más de un millón de personas se congregaron desde el sábado en un campo de la Fuerza Aérea cubierto de lodo, en el que el Pontífice ofició su última ceremonia religiosa antes de regresar a Roma y pidió a todos abrir los corazones al prójimo.

“Cuanto bien podemos hacer si nos animamos a aprender el lenguaje de la hospitalidad (…) hospitalidad con el que no piensa como nosotros (…) con el perseguido, con el desempleado. Hospitalidad con las culturas diferentes, de las cuales esta tierra paraguaya es tan rica”, dijo el Papa.

El Papa visitó Ecuador y Bolivia antes de concluir la gira en el conservador Paraguay, el país con mayor porcentaje de católicos en Latinoamérica en el que la Iglesia mantiene una gran influencia en todos los ámbitos.

Muchos fieles caminaron kilómetros bajo la llovizna para acceder al campo, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad con policías, bomberos y militares con armas largas. Otros durmieron sobre cartones, pequeñas mantas o colchones inflables sobre el lodo durante la vigilia.

“Estoy super feliz de estar acá y estoy seguro de que el Papa va a hacer un milagro y me voy a curar”, dijo Luis, un niño de 10 años que sufre cáncer de pulmón y vino de la localidad Presidente Franco, a casi 400 kilómetros de Asunción.

El Papa argentino encabezó la misa frente a un imponente retablo hecho por un conocido artista local con más de 30.000 espigas de maíz, mil calabazas y 200.000 pequeños cocos en los que los feligreses escribieron sus nombres o deseos para ser bendecidos.

En la ceremonia estuvieron presentes el presidente paraguayo Horacio Cartes y su colega de Argentina, Cristina Fernández, quien llegó al país el sábado al igual que miles de sus compatriotas. No está previsto un encuentro privado entre Francisco y la mandataria.

Antes de la misa, el Papa visitó el Bañado Norte, un barrio pobre en la ribera del río Paraguay que se inunda periódicamente en esta época, donde saludó a ancianos y discapacitados y escuchó los problemas de los pobladores.

Más tarde el domingo, Francisco se reunirá con jóvenes en el centro de Asunción antes de partir hacia el aeropuerto para regresar a Italia.

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