Pan de Navidad para 2018

DESCUBREN LA RECETA DE 700 AÑOS en la biblioteca de un convento en Baviera, ahora clausurado

“HERVIR 20 LITROS DE MIEL JUNTO CON 2 LITROS DE AGUA. Añadir canela y nuez moscada, una buena cantidad de jengibre y pimienta, además de anís y cilantro. Mezclar todo con harina de centeno y agua”.

Apolonia,… la última monja

ACI.- Los trabajos de investigación que se realizan en más de mil libros de una antigua abadía en Alemania han permitido descubrir cómo era la vida de las religiosas hace siglos, e incluso cómo preparaban panes de jengibre para celebrar la Navidad.

Se trata de la biblioteca de la abadía de Altomuenster (Alemania), que fue cerrada a principios de 2017 por la Santa Sede.

Según informó AP, este monasterio albergó hasta 60 religiosas y 25 monjes pertenecientes a la Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida.

Esta orden fue fundada por Santa Brígida de Suecia y aprobada por Urbano V en 1370. Inicialmente tenía monasterios mixtos, pero en la actualidad la gran mayoría de comunidades consiste únicamente de religiosas, y solo hay un monasterio de monjes.

Luego del cierre de la abadía, los estudiosos temían que la biblioteca fuera abandonada o posiblemente vendida. Sin embargo, ha sido conservada en el archivo diocesano de Múnich, donde un grupo de investigadores ha tenido acceso a esta.

Así, entre los preciosos manuscritos medievales, también se ha hallado la receta para crear suficiente “Lebkuchen” -pan de jengibre navideño de Alemania- para el monasterio.

Esta consiste en “hervir 20 litros de miel junto con 2 litros de agua. Añadir canela y nuez moscada, una buena cantidad de jengibre y pimienta, además de anís y cilantro. Mezclar todo con harina de centeno y agua”.

Los expertos dicen que los recetarios son también invaluables para el estudio de las religiosas y los monjes brigidinos. Además, junto con los manuscritos ilustrados de los siglos XV y XVI, se puede contar la historia de cómo era su vida cotidiana tras las puertas cerradas del monasterio hace cientos de años.

“Es una gran victoria para los estudiosos”, declaró Volker Schier, investigador y estudioso en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), quien fue uno de los promotores de una solicitud con unas dos mil firmas para la preservación de los libros de la Orden Brigidina.

 

 

“Lo que ocurrió detrás de los muros del monasterio no lo sabía nadie de fuera: cómo era la vida cotidiana, qué comían, cuáles eran sus oraciones, su rutina diaria, pero todo esto está descrito en los libros”, añadió.

Desde 1496, la antigua abadía benedictina de Altomuenster, una ciudad situada al final de la línea de metro de Múnich, albergó a la orden dirigida por religiosas.

Fue uno de los tres monasterios de la rama original de la orden erudita y monástica que todavía funcionaba cuando fue cerrada por el Vaticano en enero, después de que el número de religiosas cayera por debajo de las tres necesarias para entrenar a las novicias.

Ahora los estudiosos están trabajando para digitalizar gran parte de la biblioteca y ponerla a disposición pública.

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