“Mátame suavemente,…”

ROBOTS ASESINOS harán que la guerra sea aún más inhumana

LÍDERES TECNOLÓGICOS piden a la ONU prohibir los Robots Asesinos

TARANIS, que tiene pasaporte británico, es una de las 381 armas incluidas por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri) en su dataset sobre autonomía en sistemas de armas.

 

Sea Hunter, desarrollado por Darpa -la agencia de proyectos de investigación del Departamento de Defensa de Estados Unidos-, es capaz de navegar sin timonel durante meses por unos relativamente baratos 15.000 dólares diarios.

 

InfoCatólica.- La robotización y la deshumanización de la guerra presenta varios problemas éticos y legales graves, dijo el arzobispo Iván Jurkovic

Permitir el desarrollo y uso de sistemas de armas letales completamente automáticas haría que la guerra sea aún más inhumana y socavará los esfuerzos para lograr la paz mediante el diálogo, no una carrera armamentista, dijo un representante del Vaticano.

«Un mundo en el que los sistemas autónomos deban manejar, rígida o aleatoriamente, cuestiones fundamentales relacionadas con la vida de los seres humanos y las naciones, nos conduciría imperceptiblemente a la deshumanización y al debilitamiento de los lazos de una fraternidad verdadera y duradera de la humanidad como una familia», dijo a un grupo de expertos en las Naciones Unidas en Ginebra.

El arzobispo, que es el observador del Vaticano ante las agencias de la ONU en Ginebra, habló el 9 de abril en una sesión para el «Grupo de Expertos Gubernamentales» sobre Sistemas Letales de Armas Autónomas (LEWS). Los Estados que son parte de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales acordaron en 2016 establecer el grupo para abordar las implicaciones legales y éticas relacionadas con dichas tecnologías autónomas, que también se conocen como armas robóticas o «robots asesinos».

El Comité Internacional de la Cruz Roja ha definido LAWS como «cualquier sistema de armas con autonomía en sus funciones críticas». Es decir, un sistema de armas que puede seleccionar, es decir, buscar o detectar, identificar, rastrear, seleccionar y atacar, es decir, utilizar la fuerza para neutralizar, dañar o destruir objetivos sin intervención humana».

La primera arma autónoma de este tipo fue la mina terrestre, pero los rápidos avances en inteligencia artificial y aprendizaje automático han ampliado el potencial de las armas con una amplia autonomía de la toma de decisiones humanas.

El arzobispo Jurkovic dijo al grupo, que se reunía del 9 al 13 de abril, que «el desarrollo de leyes proporcionará la capacidad de alterar irreversiblemente la naturaleza de la guerra, volverse aún más inhumana, poniendo en peligro la humanidad de nuestras sociedades».

«Cualquier intervención armada debe sopesarse cuidadosamente y debe verificar en todo momento su legitimidad, legalidad y conformidad con sus propósitos, que también deben ser legítima tanto ética como legalmente», dijo.

«Frente a los desafíos de hoy, estas tareas se vuelven cada vez más complejas y matizadas para confiarse a una máquina que, por ejemplo, sería ineficaz frente a dilemas morales o cuestiones planteadas por la aplicación del llamado principio de “doble efecto”» dijo. El principio católico enseña que es moralmente aceptable perseguir una buena meta que podría tener un efecto malo no intencional siempre y cuando exista una razón proporcionada o adecuada para permitir el mal.

El arzobispo dijo que la robotización y la deshumanización de la guerra presentan varios problemas éticos y legales serios.

Por ejemplo, una mayor automatización eliminará la responsabilidad y la «trazabilidad del uso de la fuerza con una identificación precisa de los responsables», dijo.

«Tal pérdida o dilución de la responsabilidad induce una total falta de responsabilidad por las violaciones tanto del derecho internacional humanitario como del derecho internacional de los derechos humanos y podría incitar progresivamente a la guerra», agregó.

TARANIS, dron británico

Los sistemas autónomos de armas, dijo, también carecen de la «capacidad humana única para el juicio moral y la toma de decisiones éticas», lo que implica un aporte mucho más complejo que una «colección de algoritmos».

La capacidad necesaria para comprender una situación o contexto y aplicar la regla o principios apropiados nunca puede ser reemplazada o programada en una máquina, dijo, ya que tal  juicio «implica ir más allá de las potencialidades de los algoritmos».

Y finalmente, dijo, «la idea de una guerra librada por sistemas de armas autónomas no conscientes y no responsables parece esconder un atractivo para el dominio que oculta la desesperación y una peligrosa falta de confianza en la persona humana».

«La seguridad y la paz internacionales se logran mejor mediante la promoción de una cultura de diálogo y cooperación, no mediante una carrera armamentista», dijo el arzobispo Jurkovic.


Israel crea sus robots asesinos

ALEX OVIEDO .- Seguramente el viceministro de cooperación regional de Israel, Ayoub Kara, no habrá leído a Isaac Asimov. Tampoco conocerá las Leyes de la Robótica descritas por el escritor estadounidense en muchas de sus obras sobre robots o en la serie juvenil de Lucky Starr:

1) Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño;

2) Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley;

y 3) Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la 1ª o la 2ª Ley.

Ayoub Kara, un político al que nadie haría caso si no fuera por sus ocurrencias, dijo en una entrevista que el Estado hebreo había creado un robot asesino para matar al secretario general del Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), Seyed Hasan Nasrolá, para “no poner en peligro a los soldados israelíes en territorios hostiles”.

Iron Man, personaje de Stan Lee, escritor estadounidense de cómics

Hasta ahora se habían limitado a ataques selectivos de ésos en los que uno lanza un misil teledirigido a la guarida de un rebelde y mueren cuarenta personas, a veces incluso el objetivo. Pero Kara, henchido, emocionado, orgulloso de la capacidad militar de su país ha dejado claro que Israel está a la vanguardia de las nuevas tecnologías militares, y entre ellas una especie de Iron Man ideado por un Tony Stark judío que puede entrar en Gaza y combatir contra todos los jefes de Hamas. Como el viceministro no es de guardarse secretos añadió además que el robot localiza a sus objetivos a través de radares especiales, que puede perseguirlos por túneles subterráneos y que no ceja en su empeño hasta traerse el cadáver de su víctima. Por lo que parece incluso acabar con el robot asesino es muy difícil porque está hecho de un material especial indestructible.

Y uno, aficionado a la ciencia ficción, se imagina a un Terminator entrando en la Franja de Gaza, analizando cada rostro, cada espacio de terreno, cada ser humano a través de un sistema informático de última generación; o a un Hombre de Hierro surgido de la mente de Stan Lee para luchar contra los enemigos. Pero como también soy aficionado al humor, tiendo a imaginarme a  Ayoub Kara disfrazado del Hombre de Hojalata del Mago de Oz. Conociendo la trayectoria del Estado de Israel, lo extraño no es que tengan un robot de esas características; lo sorprendente sería que no lo hubieran utilizado ya. Pero, eso sí, en absoluto secreto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*