Maduro reedita “Operación TOC-TOC”

Foto: Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

 

MADURO PIDIÓ  AL PAPA mediar con la oposición

EL PAPA INVITÓ A “IDEA” AL VATICANO

 

ZENIT. – Ciudad del Vaticano, 13 Jun. 2017.- El presidente de Venezuela Nicolás Maduro hizo llegar martes una carta a la Nunciatura Apostólica en Caracas para que la entregue al papa Francisco, pidiendo una mediación que permita retomar el diálogo con la oposición.

En la carta publicada también en la cuenta Twitter de la Presidencia el mandatario señala: “Sé que estoy interpretando el sentir de la inmensa mayoría de mis compatriotas que rechazan abiertamente a quienes están jugando la carta de la violencia y la guerra civil”. Una minoría, según Maduro, que quiere “incendiar a Venezuela para alcanzar sus inconfesados y tenebrosos fines políticos”.

Señala también que “las fuerzas de las tinieblas han perpetrado toda clase de acciones vandálicas” para “imponer un clima de odio generalizado”.

La carta señala el peligro “del terrorismo y del golpismo” y añade que su deber es “traerlos hacia el campo de la Constitución y del debate político”. El presidente asegura además que “en esto estoy siguiendo rigurosamente el ejemplo de comandante Chávez”.

El pasado 8 de junio el Papa recibió en el Vaticano a los dirigentes de la Conferencia Episcopal de Venezuela que presentaron un dossier sobre la situación de hambre en sufre el país, del desabastecimiento de medicinas, así como la lista de los manifestantes muertos durante la represión policial durante las manifestaciones (más de 60 en los dos últimos meses), además del aumento de los presos políticos y las dificultades para que ingresen ayudas humanitarias de la Cáritas y otras Ongs.

 

Una misiva de antología

EL TEXTO DE LA CARTA

Miraflores, 12 de junio de 2017

Su Santidad
Francisco

Quiero hacerle llegar un respetuoso y fraterno saludo en Cristo junto con la renovada expresión de mi gratitud por todo lo que ha hecho y hace por la paz, el diálogo y la convivencia pacífica en Venezuela aquí y ahora.

En realidad y en verdad, al escribir estas líneas, Santo Padre, sé que estoy interpretando el sentir de la inmensa mayoría de mis compatriotas que rechazan abiertamente a quienes están jugando la carta de la violencia, de la guerra civil. Se trata de una minoría cada vez más reducida y, por eso mismo, cada vez más enloquecida: una minoría que sigue actuando en función de incendiar a Venezuela para alcanzar sus inconfesados y tenebrosos fines políticos.

Ya son más de 70 días en los que Venezuela ha tenido que padecer la violencia generalizada de una derecha del todo histérica, del todo prepolítica, del todo apátrida. A pesar de que las grandes mayorías siguen en sus labores de cada día y desoyen a quienes no creen ni en el diálogo ni en la convivencia, esta violencia focalizada y de una enorme ferocidad, distorsiona totalmente la vida en paz del país.

Demás está decir que como demócratas reconocemos y respetamos la validez de la protesta política cuando se le da cauce de paz. El conflicto es nervio fundamental de una democracia digna de tal nombre, de una democracia verdadera como la nuestra. Pero lo que es y será inadmisible es la puesta en marcha de una lógica de guerra que ya ha causado demasiadas muertes, demasiada destrucción, obstruyendo así todos los efectos sensibles y los efectos bien dirigidos para alcanzar un genuino diálogo nacional.

Las fuerzas de las tinieblas han perpetrado toda clase de acciones vandálicas bajo el signo del más abyecto y brutal terrorismo, pretendiendo imponerle a Venezuela un clima de odio generalizado: clima de odio manipulado y amplificado por las redes sociales como estrategia de la guerra psicológica desencadenada contra nuestro Pueblo; clima de odio que no trasciende la focalización y el aislamiento geográfico de quienes lo promueven y difunden, pero que conspira contra la tranquilidad de todas y de todos, amén de buscar el aislamiento internacional de Venezuela, presentándonos como un país donde ya nos estamos matando entre nosotras y nosotros. Es claro que la extrema derecha se desespera porque no llega la anhelada intervención militar estadounidense con la que sueñan.

Por cierto, se ha venido presentando un fenómeno atroz y altamente preocupante, sobre el cual quiero llamar su atención: la utilización frecuente y perversa de niños, niñas y adolescentes en acciones de violencia terrorista callejera. Lamentablemente, las miasmas han sido alentadas de forma pública y notoria por una parte del liderazgo de la derecha: hay numerosas pruebas y evidencias en este preciso sentido que configuran un expediente indiscutiblemente criminal.

Todo ello ya ha causado muertes de menores de edad que no son sino extremadamente dolorosas y francamente lamentables: muertes que han estado generalmente asociadas a la manipulación indebida de armas y explosivos de fabricación casera. Caso reciente y terrible fue el del compatriota Neomar Lander, de apenas 17 años, fallecido en Caracas al detonársele accidentalmente un explosivo.

Como Jefe de Estado, actúo en el marco de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de la Convención sobre los Derechos del Niño y, en razón de ello, estoy en la obligación ineludible de garantizar el cumplimiento estricto de los principios consagrados para la protección de los niños, niñas y adolescentes, evitando a toda costa el reclutamiento de menores de edad para ser utilizados como carne de cañón.

Dice el Maestro Nazaret en el Evangelio según San Mateo (18:10):

Mirad que no tengáis en poco a alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre está en los cielos.

Ya hemos iniciado las acciones jurídicas correspondientes a fin de que se respeten los derechos de los niños, niñas y adolescentes venezolanos. Por eso mismo, quiero muy respetuosamente pedirle su intermediación, en el marco del proceso de diálogo nacional, para que los dirigentes y organizaciones políticas de la oposición, en especial la MUD dejen estas acciones tanto criminales como inhumanas, deben desistir de ellas de manera inmediata. Lograr que los más pequeños sean librados de la espiral de odio a la que se les ha querido reducir en menoscabo de su inocencia y de sus derechos, desarmándolos y apartándolos de todo nefasto adoctrinamiento que a ello conlleve. Se trata, Santo Padre, de conjurar lo peor, esto es, que no se siga multiplicando la aflicción de tantas familias y de la sociedad venezolana como un todo.

En referencia a los niños y las niñas, Usted mismo, Santo Padre, ha dicho: No dejemos que les roben la alegría. No nos dejemos robar la alegría, cuidémosla y ayudémosla a crecer. Me identifico plenamente con estas palabras suyas. En caminos de la infancia y la adolescencia, no nos vamos a dejar robar la alegría como Pueblo. El Nazareno está vivo entre nosotros y nosotras: es fuerza y luz para cuidar la alegría, para ayudarla a crecer y a multiplicarse.

En su condición de Vicario de Cristo, tengo la plena certeza de que su concurso activo y orientador puede abrir una nueva etapa del diálogo nacional. Basta ya de tanta violencia: necesario es darle un chance a la paz sin trampas, sin dobleces.

Yo seguiré mi llamado al diálogo nacional. Hay quienes se han desviado hacia el campo de la desestabilización, el terrorismo y el golpismo: mi deber es traerlos hacia el campo de la Constitución y el debate político. En eso estoy siguiendo rigurosamente el ejemplo del Comandante Chávez.

Y la clave para alcanzar el diálogo nacional reside en el amor. Como bien dijera el propio Chávez: Amor por Venezuela. ¡Eso basta! El amor por Venezuela, digo con el Comandante, basta para que se consolide definitivamente la paz.

Recuérdeme, Su Santidad, en sus oraciones. Con humildad, le pido su bendición.

Nicolás Maduro Moros

 

Vaticano invitó a ex – presidentes de Idea

 

HÉCTOR BECERRA VIDARTE.- El Vaticano invitó a los expresidentes miembros de la Iniciativa Democrática para España y las Américas (Idea) a visitar la Santa Sede para conversar acerca de la crisis por la que atraviesa Venezuela.

A través de una carta enviada por el secretario de Estado, Cardenal Pietro Parolin, a los exmandatarios Laura Chinchilla, Luis Alberto La Calle, Mireya Mososo, Andrés Pastrana, Jorge Tuto Quiroga y Miguel Angel Rodríguez se realizó la invitación en respuesta a un acuerdo enviado el primero de mayo.

Los expresidentes agradecieron el gesto del Papa Francisco y el Cardenal e indicaron que considerarán la invitación para saludar al pontífice y conversar con el Secretario de Estado, solicitud que realizaron en la carta enviada a Francisco.

 

IDEA: El Papa reiteró “elecciones”

EFE 14/06/2017 – El papa Francisco aseguró que el restablecimiento de un diálogo “serio y sincero” en Venezuela está condicionado a la celebración de elecciones, señaló hoy la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA-Democrática).

Asdrúbal Aguiar, director de IDEA, precisó que el pontífice reiteró su compromiso con los venezolanos en respuesta a una carta enviada por seis expresidentes latinoamericanos, que pertenecen a esa organización.

“La Santa Sede continúa considerando que una negociación seria y sincera entre las partes, basada en unas condiciones muy claras, comenzando por la celebración de las elecciones constitucionalmente previstas, podría solucionar la grave situación de Venezuela””, señaló el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, en nombre del papa Francisco.

Los expresidentes, quienes participaron como observadores en las elecciones legislativas de diciembre de 2016, se dirigieron por escrito hace algunos días al papa Francisco a través de IDEA.

En una misiva al papa Francisco mostraron su preocupación por “la grave crisis que padece Venezuela, la ruptura del orden constitucional y democrático, y el secuestro del Estado por actores que se han puesto al margen de la ley con sus comportamientos”.

Los expresidentes que suscribieron la carta fueron Laura Chinchilla, de Costa Rica; Luis Alberto Lacalle, de Uruguay; Mireya Moscoso, de Panamá; Andrés Pastrana, de Colombia; Jorge Quiroga, de Bolivia; y Miguel Ángel Rodríguez, de Costa Rica.

El cardenal Parolín además ofreció la posibilidad de sostener una reunión personal sobre el tema como lo solicitaron los expresidentes.

Desde el 1 de abril Venezuela vive una oleada de protestas a favor y en contra del Gobierno, algunas de las cuales se han tornado violentas y han dejado un balance de 69 muertos y más de un millar de heridos, según datos de la Fiscalía.

La misiva del Purpurado, difundido por Chinchilla en su cuenta de Twitter, añade que “la Santa Sede, siguiendo las disposiciones del Santo Padre y en comunión con la Iglesia venezolana, ha hecho todo lo posible, desde la posición a la que fue invitada tanto por el Gobierno de Venezuela como por la Mesa de la Unidad Democrática, para que se alcanzase un acuerdo político entre las partes que concretase una salida democrática, pacífica y viable la crisis venezolana”.

“Por ello, no puede caber duda alguna de que las condiciones a las que hace referencia el Papa Francisco para que sea retomada la vía de la negociación en Venezuela son las señaladas en mi carta del 1 de diciembre de 2016, que fue escrita en su nombre y por disposición suya”, afirmó el Cardenal Parolin.

La autoridad vaticana se refirió a la mesa de diálogo realizada entre octubre y noviembre de 2016, auspiciada por la UNASUR y en la que la Santa Sede participó como facilitadora, para lo cual envió a Mons. Claudio María Celli. Producto de las negociaciones, el gobierno y la MUD se comprometieron a ciertas medidas.

El gobierno de Nicolás Maduro debía implementar medidas para aliviar la grave escasez de comida y medicinas, respetar la independencia de la Asamblea Nacional y liberar a los presos políticos; asimismo, oficialistas y opositores debían concordar el calendario electoral que permita a los venezolanos decidir su futuro.

Sin embargo, ante la falta de cumplimiento por parte del régimen, el Secretario de Estado Vaticano envió una carta a ambas partes el 1 de diciembre de 2016 recordando la necesidad de cumplir con estos cuatro puntos.

 

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