Llegó el Papa al “Terror budista”

 

EL CLERO BUDISTA RADICAL HA ADVERTIDO QUE NO DEBE APOYAR a la minoría musulmana rohinyá, perseguida en este país.

LA DICTADURA MILITAR BUDISTA impuso restricciones,…

 

ACI.- El Papa Francisco se encuentra ya en Myanmar después de un viaje de diez horas que le llevó de Italia al país asiático, donde fieles y ciudadanos de diferentes confesiones religiosas le esperan con gran interés y alegría por una visita que tendrá un marcado carácter pastoral y evangélico en un momento de especial dificultad.

Información y privacidad de Twitter Ads

 

El Santo Padre despegó a las 22.10 del aeropuerto internacional de Roma-Fiumicino en un avión A 330 de la aerolínea italiana Alitalia, y aterrizó a las 13.30 (hora local de Myanmar) en el aeropuerto internacional de Rangún.

Durante el vuelo el Papa se dirigió a los periodistas que le acompañaban en el avión para agradecerles su compañía y desearles un buen trabajo: “Buenas noches y muchas gracias por la compañía. Gracias por vuestro trabajo. Les deseo una buena estancia…, dicen que hace mucho calor, lo lamento. Que por lo menos sea fructífero”, afirmó con buen humor.

A su llegada al aeropuerto de Rangún el Pontífice fue recibido por autoridades civiles del país, encabezadas por el Ministro Delegado del Presidente de la República, y religiosas, entre ellos los Obispos de la Iglesia en Myanmar.

El Cardenal Charles Maung Bo, Arzobispo de Rangún, subió las escaleras del avión para saludar al Papa en el interior de la aeronave y acompañarle en su entrada al país. Visiblemente emocionado, el purpurado se arrodilló ante el Obispo de Roma y le besó el anillo del pescador.

En la pista de aterrizaje le esperaban también un grupo de niños vestidos con trajes tradicionales que entonaban cánticos y agitaban banderas del Vaticano y de Myanmar. Además, un grupo de religiosas entregó al Pontífice un ramo de rosas.

El Papa Francisco descansará todo el día de hoy para recuperarse del largo viaje y el martes 28 comenzará su agenda oficial de este viaje apostólico, el 21 de su Pontificado, que le llevará a recorrer Myanmar y Bangladesh hasta el próximo sábado 2 de diciembre.

Ese martes 28 el Papa se trasladará en avión hasta Nay Pyi Taw, donde de nuevo le recibirán con una acogida oficial, y tendrá lugar la tradicional ceremonia de bienvenida.

A continuación, realizará una visita de cortesía a la Presidente y celebrará un encuentro con el consejero de Estado y el ministro de Asuntos Exteriores. Esta reunión dará paso a un encuentro con las autoridades, la sociedad civil y con el cuerpo diplomático. Ahí el Pontífice pronunciará el primer discurso.

 

 

Dictadura militar budista

JESÚS BASTANTE.- El Papa Francisco acaba de aterrizar en el aeropuerto internacional de Rangún, la capital de Myanmar,en el que será su cuarta visita a Asia y, sin lugar a dudas, el viaje más difícil de su pontificado.

A diferencia de otras ocasiones, no hubo músicas ni una recepción por todo lo alto. Al parecer, la ceremonia de acogida tendrá lugar en la capital. El Gobierno birmano ha impuesto restricciones en la transmisión de los actos.

Desde hoy, y hasta el 2 de diciembre, Bergoglio viajará a la antigua Birmania y a Bangladesh, en mitad de la crisis por la persecución a los rohingyá y las repercusiones que las palabras del Papa puedan tener en la minoría cristiana.

El viaje papal llega en un momento de gran tensión en la zona por las represiones contra la minoría musulmana rohingya, pese a que en las últimas horas ambos países han llegado a un acuerdo para comenzar a repatriar a los refugiados, bajo la supervisión de ACNUR, en los próximos dos meses.

La operación militar -que ha incluido desde fines de agosto la muerte de cientos de personas, violaciones múltiples, la quema de pueblos y cultivos, y el exterminio del ganado de esa comunidad-, ha obligado a más de 620.000 rohinyá a buscar refugio en Bangladesh.

Por otro lado, las autoridades de Myanmar han impuesto restricciones a la prensa internacional durante la visita de cuatro días que el papa Francisco inicia mañana en este país, indicaron fuentes cercanas a la organización del viaje.

El sacerdote Mariano Naing, portavoz de la Iglesia católica local, precisó en un encuentro con periodistas que la prensa internacional no podrá acceder al aeropuerto de Rangún, la antigua capital birmana, para cubrir el lunes la llegada del pontífice.

Tampoco tendrá acceso a la ceremonia de bienvenida oficial que la líder birmana, Aung San Suu Kyi, ofrecerá el martes al papa en Naipyidó, al norte de Rangún y actual capital del país.

Las restricciones también incluyen el acceso a la reunión que el pontífice mantendrá ese día con líderes religiosos locales. Los medios oficiales birmanos son los únicos que cuentan con autorización para cubrir esos actos. Las autoridades birmanas han aducido “razones de seguridad” para justificar las restricciones, precisó Naing. Por si acaso, el Papa ha querido saludar a la prensa del avión papal, con un saludo en el que ha incluido una broma. “Dicen que hace demasiado calor, lo siento“.

Finalmente, el clero budista radical ha advertido al Papa de que no debe apoyar a la minoría musulmana rohinyá, perseguida en este país. “Le damos la bienvenida pero, si apoya a los extremistas bengalíes y rohinyá, se ganará críticas“, previno U Thaw Parka, portavoz de la más influyente organización religiosa birmana, Ma Ba Tha (Asociación Patriótica de Myanmar), de corte integrista y anti-islámico.

“Esperamos que el papa no haga ese tipo de discurso”, precisa el monje -que también adelanta “nuestro agradecimiento” si Francisco se limita a “hablar de paz y a dar su bendición”-, en respuesta a un cuestionario que le había remitido Efe por correo electrónico.

El papa debe entender que la situación religiosa es ahora muy delicada”, dice el portavoz de Ma Ba Tha, que cita a los “rohinyás” por su nombre, pese a que el Gobierno no les reconoce esa identidad y rechaza su derecho a la ciudadanía por catalogarles de “bengalíes”.

El monje budista que divide a Birmania

Se trata de Ashin Wirathu, cuyo rostro apareció en la portada de la edición de julio de la revista estadounidense Time.

The face of Buddhist terror” (“El rostro del terror budista”) es el título de la portada y está acompañado por el texto: “Cómo los monjes militantes están impulsando la violencia antimusulmana en Asia”.

El reportaje generó rechazo en algunos sectores de Birmania y el debate llegó a las redes sociales, donde el monje es activo.

El gobierno prohibió la circulación del artículo y permitió que se realizaran protestas contra la revista.

“Vine aquí para protestar contra la revista Time. Me preocupa que este reportaje provoque más innecesarios enfrentamientos entre diferentes religiones”, indicó uno de los monjes que participó en una manifestación la semana pasada.

La decisión de la distribuidora de Time en Birmania de no vender el ejemplar de julio fue condenada por la organización Reporteros Sin Fronteras.

El presidente de Birmania Thein Sein defendió a Wirathu y dijo que la pieza periodística socavaba los esfuerzos por reconstruir la confianza entre los grupos religiosos de ese país.

Así mismo dijo que la orden del monje luchaba por la paz y la prosperidad en la nación asiática.

Sin embargo, la polémica no es ajena a Wirathu, quien ha calificado a los musulmanes como el flagelo que amenaza el carácter budista de Birmania.

de la revista Time que fue cuestionada por el presidente de Birmania.

Medios de comunicación, entre ellos el periódico británico The Guardian, aseguran que Wirathu se refirió a sí mismo como el “Bin Laden de los budistas”.

El profesor de la Universidad de Oxford y autor del libro “Reinado y conversión en el siglo XVI en Sri Lanka: el imperialismo portugués en una tierra budista” (“Kingship and Conversion in Sixteenth-Century Sri Lanka: Portuguese Imperialism in a Buddhist Land“), Alan Strathern, también lo sostiene.

Sin embargo, el periodista del Servicio Birmano de la BBC Myint Thein Naing le dijo a BBC Mundo que no tiene evidencia de ello.

Pero de lo que no cabe duda es que el monje ha sido uno de los líderes de una campaña contra los musulmanes en Birmania.

“Él es el líder de la campaña 969, la cual busca aislar a los musulmanes en Birmania. Sus promotores crearon etiquetas con ese número que colocan en tiendas, casas, restaurantes y vehículos para identificar los lugares budistas”, indicó el periodista. “La etiqueta 969 significa que es sólo para budistas”.

El primer nueve se refiere a los nueve atributos del Buda, el seis a los atributos de sus enseñanzas y el segundo nueve a los atributos de la orden budista.

De acuerdo con Thein Naing, Wirathu niega que haya pedido que se mate a los musulmanes, pero reconoce que ha dicho que “no les daría ni alimentos ni un lugar donde quedarse”.

Mujeres

Wirathu ha dicho que se opone a que las budistas cambien de religión para casarse con musulmanes. “De hecho, en un sermón público dijo que los musulmanes violaban a mujeres budistas”, recordó el periodista de la BBC.

Y así se lo repitió Wirathu a The Guardian, en una entrevista que concedió en abril en el monasterio Masoeyein.

“Hemos contado en nuestros sermones las historias de jóvenes que son desagradecidas con sus padres y que después de casarse con musulmanes, acosan a sus padres; de chicas que sin quererlo son forzadas a convertirse al Islam y hasta de jóvenes que han muerto cuando se niegan a seguir (esa religión)”.

“Hemos sido violados en cada ciudad, nos han acosado sexualmente, nos han atacado e intimidado en cada ciudad. Hay una mayoría vulgar y salvaje musulmana como esta en cada ciudad”, indicó el monje en conversación con el medio británico.

De acuerdo con Wirathu, los “musulmanes locales” son salvajes porque hay “extremistas moviendo los hilos” con ayuda financiera y militar.

“No atacamos ninguna raza. No estamos insultando al Islam. No estamos destruyendo la cultura islámica. Yo predico esto para proteger nuestra gente, religión, cultura y país”, le dijo Wirathu a The Guardian.

“No creo que esté creando o contribuyendo al odio hacia los musulmanes”, acotó.

Tensión

En 2003, Wirathu fue condenado a prisión por liderar una campaña contra los musulmanes. Salió de la cárcel en 2012 como parte de una amnistía y reactivó la campaña.

El monje organizó protestas a favor de los budistas en el estado de Rakhine, donde la violencia sectaria en 2012 dejó al menos 200 muertos y miles de personas desplazadas.

Más de 40 muertos.

En marzo, los enfrentamientos entre budistas y musulmanes en el centro de Birmania, en la ciudad de Meiktila, dejaron más de 40 muertos, la mayoría de ellos musulmanes.

Las autoridades informaron que monjes budistas y residentes incendiaron casas y locales de musulmanes.

Los sentimientos antimusulmanes de Wirathu son compartidos por decenas de budistas en Birmania. Sin embargo, Thein Naing asegura que muchos monjes rechazan sus polémicos sermones y se oponen a la violencia.

En el Dhammapada, el libro sagrado del budismo, Buda dice: “La vida es apreciada por todos. Al comparar a los otros con uno, uno no debe nunca matar o causar la muerte”.

Los pensamientos agresivos son rechazados por cualquier enseñanza budista, le dijo a la BBC el profesor de la Universidad Oxford Alan Strathern.

El periodista de la BBC en Bangkok, Jonathan Head, señaló que mientras las autoridades han detenido a cientos de musulmanes por su participación en los disturbios, muy pocos budistas han sido aprehendidos.

En mayo, el presidente Thein Sein prometió que iba a proteger los derechos de la minoría musulmana de Birmania.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*