La procesión…

LA PROCESIÓN No. 160 en Barquisimeto… ATRAE a alrededor de dos millones de personas

 

PEDRO FREITEZ ROMERO

Bendita seas, Celestial Princesa a ti Divina Pastora madre de Cristo Salvador y Redentor del mundo te imploro que guíes y pastorees a tu amado pueblo de Venezuela y lo conduzca hacia los Verdes pastos de la Esperanza, la Libertad y la Justicia. Que a través de ti infundas, derrames el Espíritu Santo y nos animes con Fe y sin miedo a salir de la oscuridad de la opresión, la miseria, la pobreza.  Tu pueblo acude a ti en la desesperación, escucha el grito de tu pueblo que clama por comida, medicina, seguridad, trabajo, éxito y desarrollo. Bendice y fortalece a todos los que hoy vienen en tu amada Venezuela y en cualquier país del mundo a implorar tu divina protección. Pongo Madre Santa en tus manos el destino de nuestra patria para que cese el odio y la maldad y florezca la Justicia y el derecho. A todos mis hermanos y hermanas Venezolanas les invito a estar unidos en oración, a fortalecer la Esperanza y a Caminar con la Divina Pastora hacia la Liberación de Venezuela de esta situación catastrófica a la que nos han sometido y que ha destruido y devastado a la nación.  Madre Santa y hermosa tu Oración es la misma que anhelamos sentir y vivir: “ Proclama mi Alma la grandeza del Señor, se Alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque el poderoso ha hecho obras grandes en mi; derriba del trono a los poderosos y a los humildes colmó de bienes”… nuestro clamor Divina Pastora es tu mismo clamor desde la diáspora, la persecución y la esclavitud que vivió el pueblo de Israel. Hoy el Espíritu Santo descienda al corazón de todos los Venezolanos y mueva nuestras Vidas: Levántate Venezuela, ponte en pie y grita con voz potente; ‘Esta cerca nuestra liberación, está cerca la transición hacia senderos de justicia, jibertad y paz”… Hermanos Venezolanos les invito a mantener encendida la llama de la Fe y la Esperanza. No podemos caer en la desesperación y el miedo. Seguimos caminando y no podemos quebrarnos. Dios obra maravillas y para Dios No hay nada imposible y todo es posible para el que cree.

Dios y la Divina Pastora bendiga y proteja a Venezuela. Les invito a perseverar en la oración confiada.

Dios ama y bendice a su pueblo con la libertad y La Paz.

Pedro Freitez Romero

 

LAUREANO MARQUEZ.- Cuentan que el cólera causaba estragos en la ciudad de Barquisimeto a mediados del siglo XIX y que el padre Macario Yépez organizó para el 14 de enero de 1856 una procesión en la que habrían de encontrarse el Nazareno con la Divina Pastora.

Padre Macario Yépez

A esta última, el sacerdote se ofrendó pidiendo que fuese él la última víctima de la epidemia. Cuentan que el cólera cedió y que el religioso murió el 16 de junio del mismo año.

En conmemoración de este hecho, todos los 14 de enero se realiza la multitudinaria procesión, que se encuentra entre las más concurridas del mundo.

La  procesión  comienza  con  una  misa, ( … ) cuya homilía  —como va siendo habitual cuando la Iglesia habla de los agobios del pueblo—  molestó a algunos.

Verdaderamente, que en estos tiempos se diga que la confrontación de poderes no conduce a nada bueno mientras el pueblo está agobiado por el hambre y las necesidades, que debe haber una amnistía para los presos políticos y que el voto popular tiene que ser respetado puede  escandalizar a los dueños del poder, un escándalo que pone  en evidencia el talante de quien lo detenta. Quizá por ello este año, el de la centésima sexagésima primera procesión,  se escuchaba por todos lados —lo que llaman vox populi— en Lara, que las cadenas de radio y televisión de ese día pretendieron silenciar a la Divina Pastora.

Ejercicios militares vs. procesión de civiles, lanzamiento de granadas vs.lanzamiento de mandarinas; en definitiva: armas vs. paz. Verdaderamente fue un día emblemático de la confrontación que vive Venezuela: el señorío de la fuerza enfrentando el deseo y la voluntad de los que quieren peregrinar pacíficamente por los caminos de la libertad.

Lo más hermoso de la procesión —además de la patrona, naturalmente— es la gente. Con todos los infortunios que vivimos, la bondad no ha podido ser exterminada de nuestros corazones. Acudir a la Divina Pastora reafirma la intuición galleguiana: si te vas por tierra y transitas la hermosa autopista construida por el zambo Andresote con el nombre de Rafael Caldera, percibes la magnificencia de esta tierra  de horizontes abiertos, donde la mirada se pierde en los verdores, propicia para un esfuerzo que es frenado sistemáticamente desde arriba para fomentar una tierra de abuso, riqueza fácil e improductiva y corrupción (que viene a ser todo la misma cosa); donde una raza buena teje hamacas en Tintorero, o nos pinta con el pincel de Armando Villalón, Jesús Pernalete Túa e Isabella Despujols; ama en los versos de Rafael Cadenas o espera —agazapada en los crepúsculos que la “arropan” (como diría Luz Estrella Parra, también poetisa larense)— un luminoso despertar de democracia y libertad.

El milagro solicitado este año era prácticamente unánime. No era menester, siquiera, hacerlo explícito, porque todo el mundo estaba claro en lo que pedía. En esta ocasión el mal no es el cólera, como en tiempos de Macario Yépez, sino la cólera, la ira, el odio, que pretende edificar a la fuerza una forma de nación que excluya  todo disenso y criminalice toda inconformidad, invocando ancestrales demonios que han vuelto a subyugarnos, porque no estaban muertos, sino mal sepultados.

Una procesión no es otra cosa que el transitar juntos un camino de fe. No perdamos la fe en Venezuela en esta difícil hora. Quiera Dios que la Divina Pastora nos conceda que nuestro andar sea bueno; nuestros pasos, honestos; y nuestro caminar, justo, para que se convierta en camino para nuestra tierra.

 

¿PREPARADOS PARA ESPERAR,

NANCY ROSAS / El Informador.- Y a ello nos invita el encuentro cada 14 de enero con una de las advocaciones marianas más amada y reconocida en nuestro país: la Divina Pastora. Hoy reflexionaremos a nuestro estilo sobre las emociones que inspira el río de fe característico de esta procesión que hoy cumple 162 años de tradición católica en Venezuela.

Saber de religión nos permite llegar a la experiencia espiritual armados de entendimiento, aunque no es sino hasta que lo vivimos cuando nos damos cuenta de que nuestra alma es mucho más que el cuerpo y la mente; por cuanto la espiritualidad es un viaje a nuestra esencia por un camino de constante descubrimiento. Uno cuyo destino final puede ser muy distinto al que pensábamos cuando nos embarcamos, considerando además que lo importante es el viaje en sí mismo, el camino pues.

Todo viaje en esta aventura a la que llamo vida comienza con la fe, una muy corta palabra de dos letras pero altamente poderosa por ser el motor que, al encenderse, funciona cuando todo parece perdido, la que nos hace levantarnos aunque estemos completamente hundidos; nos da la fuerza requerida para seguir adelante, lograr nuestros objetivos y llenarnos de esperanza al recordarla.

La fe es creer y son las creencias la brújula y los mapas que nos guían hacia nuestros objetivos inspirando la confianza necesaria para poder alcanzarlos; los que nos ayudan a ver lo que uno quiere y ofrecen las energías que nos ayudan a obtenerlo… La fe es confiar en lo que no se ve, y creer en lo invisible, pero ¡cómo nos cuesta, caramba!

Lo cierto es que la fe es la ausencia de la duda y el temor, lo cual es sumamente importante atender porque una vez que éstas se apoderan de nosotros, dejamos de desear aquello que nos hará sentir mejor, más felices y sonreír más.

Es lo que sucede con la mayoría de las personas que carecen de fe: terminan presas de la duda y el miedo, y cuando se enfrentan al inevitable momento de tomar una decisión importante para mejorar sus vidas, triunfar o alcanzar el éxito, tienden a retrasarla porque en el fondo temen fracasar y no creen que puedan lograrlo, ni siquiera hacerlo.

Por el contrario, al que cree todo le es posible, por cuanto la Fe es certeza de lo que se espera, es despejar toda falta de convicción y permitir que lo que deseo y he solicitado al Universo, a la vida, a Dios, se manifieste en el tiempo, momento y situación perfecta.

Pero, ¿estamos preparados para saber esperar, saber confiar, para tener fe, para creer? He allí una de las tantas razones por las que hay personas que se alinean con una propuesta religiosa y eso está bien, si ello les hace sentir mejor; aunque no signifique que quien no lo haga, no tenga su propio concepto, nivel y reconocimiento del amor Divino en sus corazones y realidad.

Sea como sea, la fe es un sentimiento de total creencia o asentimiento en relación con algo o alguien y, como tal, se manifiesta por encima de la necesidad de poseer evidencias que demuestren la verdad de aquello en lo que se cree; ya que la palabra proviene del latín fides, que significa “lealtad”, “fidelidad”.

 ¿Fe = religión?

En la práctica religiosa, la fe es fundamental ya que es en atención a ella que los creyentes aceptan como verdad absoluta los principios difundidos por la religión que profesan: la creencia en un Ser Supremo y el sometimiento a su voluntad divina.

Sin embargo, la fe no requiere una religión para sentirla y activarla porque viene de ti y siempre que tengas un corazón abierto, cualquier cosa que pidas se te dará. No obstante, hay quienes deciden activar su fe siendo parte de una propuesta religiosa, de un espacio en el que junto a otros que comparten sus ideas al respecto, encuentran regocijar su sentir envueltos en una práctica y prédica de la palabra escrita bien sea en el libro sagrado de los católicos, la Biblia, o con un texto en particular.

En definitiva, Dios o la energía divina (o Superior, o como se le quiera nombrar) siempre estará presente como energía omnipotente, como el Todo de lo que es y hay, como el potenciador de realidades que coexisten y habitan en un universo terrenal.

Así, la fe se modela en el interior de cada quien, y no depende de ninguna forma externa, de ningún dogma… A la gente solo se le puede mostrar lo que ya tiene en su corazón.

La fe es nuestra verdad íntima que grabada en nuestro cuerpo, es auténtica e inquebrantable, es la firma de nuestra alma; es un don inestimable, una puerta entreabierta a todo cuanto nos supera y que nos vincula con nuestra esencia, por lo que representa el camino al encuentro con uno mismo.

La fe no se aprende, reside en nuestro corazón y se alimenta de amor, cuando dejamos que florezca ¿Cree que los seres que han hecho historia tuvieron mucho coraje? Lo que tuvieron fue, ante todo, fe en sus proyectos por cuanto no es tan complicado realizar una gran acción, en la medida en que la misma está alineada con este valor humano impetuoso.

Jamás dude que la fe nos transporta hacia las acciones que nutren nuestra alma, siéntala, respétela, deje que le guíe desde su corazón, porque todos somos héroes cuando le damos permiso para ganar terreno a las creencias que nos limitan a sentir aquello que nos libera de presiones externas y nos hacen sonreír siempre con sencillez, desde la creencia, convicción, espiritualidad y fe de la magnificencia de Dios en nuestros corazones a cada momento que se vive, sea cual sea la religión que haya decidido aceptar y practicar en su vida… ¡Así de sencillo, gente bonita!

 

La devoción a la Divina Pastora

EFE .- Más de 10.000 agentes de diferentes cuerpos de seguridad venezolanos velarán por la seguridad de los cientos de miles de feligreses que se esperan en Barquisimeto, estado Lara, para la procesión de la Divina Pastora de este domingo, una de las más importantes del país.

Los efectivos activados pertenecen a las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional Bolivariana, la policía estatal, Protección Civil, bomberos y efectivos del sistema de respuesta rápida VEN911, informó el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, en su cuenta de Twitter.

A esta multitudinaria peregrinación asisten cientos de miles de creyentes para recorrer los 7,5 kilómetros desde la iglesia donde se encuentra la imagen, en el pueblo de Santa Rosa, hasta la Catedral de Barquisimeto, capital del estado Lara.

Durante la procesión se pueden ver a los feligreses vestidos de pastores y de nazarenos cumpliendo alguna promesa, otros descalzos e incluye creyentes que hacen el recorrido de rodillas para demostrar su devoción.

Los cantos y oraciones son recurrentes durante toda la jornada.

La devoción a la Divina Pastora es la que convoca a la mayor cantidad de fieles en Venezuela y es la segunda más multitudinaria de América Latina después de las actividades en honor a la Virgen de Guadalupe de México.

También se considera la tercera más importante del planeta, tras las atenciones que se le rinden a la Virgen de Fátima en Portugal.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*