“La otitis del gobierno ya es crónica”

MONS. DIEGO PADRÓN: “La otitis del gobierno se ha vuelto crónica ante el sufrimiento del pueblo.  Cualquier ciudadano puede darse cuenta de la enorme diferencia de la movilización, la mayoría opositora frente a la escasa participación de los oficialista”.

Mons. Diego Padrón, Arzobispo de Cumaná y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana expresó que la jornada realizada, denominada la “Toma de Caracas” fue una muestra de un pueblo que desea y expresa en paz la realización de su derecho constitucional, como es la realización del Referendo Revocatorio. “Lo que ha hecho el pueblo, tanto la oposición como el oficialismo, es una manifestación libre, democrática, constitucional y pacífica de la conciencia de sus derechos civiles.

El pueblo quiere paz, señaló Mons. Padrón, “hemos estado orando desde hace mucho tiempo en las diversas parroquias con jornadas de ayuno y oración para que la realización de las concentraciones de este primero de septiembre y el desarrollo de las actividades en pro de la democracia venezolana se realicen en el mayor clima de respeto y tranquilidad”

“Quien ha anunciado y aplicado la  violencia ha sido el gobierno, con las diversas persecuciones que ha realizado a los diversos dirigentes de la oposición. La otitis del gobierno se ha vuelto crónica ante el sufrimiento del pueblo, la escasez, el desabastecimiento, la carestía de la vida y la inseguridad

De igual manera señaló, que la actitud del gobierno al impedir el libre tránsito por el país es anticonstitucional, ilegal y, en consecuencia, inmoral. “El gobierno ha cometido un error muy grave al oponerse a la voluntad de la mayoría del pueblo. La voz del pueblo es la voz de Dios, que ha sido manifestada el 6D.

La marcha de la oposición ha sido una extraordinaria y hermosa manifestación de paz. En cualquier país del mundo, ante una manifestación de esta magnitud, el presidente o cualquier funcionario público, al observar esto, presentaría inmediatamente su renuncia.

El presidente de la CEV, al opinar específicamente sobre la concentración oficialista, expresó: “tengo mucho respeto a la marcha o concentración del gobierno, objetivamente lo digo, numéricamente no se puede comparar las dos, cualquier ciudadano puede darse cuenta de la enorme diferencia de la movilización, la mayoría opositora frente a la escasa participación de los oficialista. Esto es un claro mensaje al gobierno, por eso el revocatorio por parte del pueblo venezolano ya está en marcha.

Resalta Mons. Padrón que el Referendo Revocatorio no se opone a la paz, al contrario, el RR es una de las formas más democráticas, constitucionales y pacificas de expresarse el pueblo.

 

La mentira y “el Hombre Nuevo”

EL PODER DESTRUCTOR DE LA MENTIRA crea un mundo de esclavitud, mientras que la verdad nos hace libres

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

CATHOLIC.NET.- A menudo se dice que las “mentiras blancas” son compasivas. Y muchos pecados se justifican aludiendo al hecho de que son “necesarios” para alcanzar ciertos fines. En otras palabras: el fin justifica los medios. La mentira, bajo esta perspectiva, puede ser relativamente buena o medianamente mala. Pero los mandamientos de Dios son absolutos. “No mentirás” es una orden, no una sugerencia ni una frase puesta a discusión.

La primera mentira relacionada con los seres humanos fue perpetrada por Satanás, en el Huerto del Edén. Satanás es el Príncipe de la Mentira, hacedor de toda maldad, quien “ronda como león rugiente buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8-9). El engaño del diablo fue exitoso, y el costo de la caída de Eva y Adán fue ser expulsados del Paraíso, además de otras muchas consecuencias.

La Biblia habla en muchas ocasiones del espíritu de mentira, el cual conduce a los hombres, y en ocasiones a algunos falsos profetas, a decir mentiras con diferentes propósitos, pero todos tienen por motivación el egoísmo, pues la persona que miente busca obtener algo.

  1. El mentiroso dice lo que es falso, para que le tengan lástima o para que le ayuden.
  2. El mentiroso exagera para hacer creer a otros más de lo que es, o minimiza para hacer ver lo malo como no tan malo.
  3. El mentiroso quiere deshacerse de la consecuencia de sus acciones pecaminosas, y no pagar el precio.
  4. El mentiroso cree ser más listo que otros, y abusa de los crédulos; pero no es sino la falta de integridad lo que lo coloca temporalmente sobre otros, hasta que su mentira es descubierta y su reputación se viene abajo.
  5. El mentiroso no calcula bien y piensa que no será descubierto, pero tarde o temprano la verdad siempre sale a la luz.
  6. El mentiroso dice falsedad para manipular a otros y sacar algún provecho, aunque éste no sea lícito.
  7. El mentiroso va envolviéndose en una red de la que es muy difícil salir si no se detiene a tiempo. Nadie podrá poner su confianza en él, pues no será digno de ella.

Efesios 4:22-25 dice: “Se les pidió despojarse del hombre viejo al que sus pasiones van destruyendo, pues así fue su conducta anterior, y renovarse por el espíritu desde dentro. Revístanse, pues, del hombre nuevo, el hombre según Dios que él crea en la verdadera justicia y santidad. Por eso, no más mentiras; que todos digan la verdad a su prójimo, ya que todos somos parte del mismo cuerpo”. El único espíritu de verdad es el Espíritu de Dios, el cual nos fue prometido por Jesucristo antes de ser crucificado, y que llegó como un viento poderoso el día de Pentecostés, allá en Jerusalén, donde los discípulos y los primeros cristianos esperaban pacientemente como les había sido ordenado por el Señor.

Aquellos que hablan mentira no tienen el respaldo de Dios, sino que abren la puerta al enemigo, quien siempre está listo para entrar, robar, destruir y matar.

En cambio, aquellos que son guiados por el espíritu de verdad viven bajo la protección y el respaldo del Altísimo, quien es fiel y amante de aquellos que le adoran en espíritu y en verdad.

El mundo de la mentira es un mundo de esclavitud, mientras que la verdad nos hace libres. Los mandamientos de Dios son para nuestra protección, y el violarlos nos trae multitud de sufrimientos. La mentira destruye, la verdad edifica.

Una persona que miente vive angustiada constantemente, no tiene un buen descanso; pero aquel que dice verdad tiene paz en su corazón y duerme confiado.

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