Jesuitas eligen nuevo superior

EL TRES DE OCTUBRE COMENZARÁ EN ROMA la 36a Congregación general sobre la elección del sucesor del padre Adolfo Nicolás Pachón. Es la primera vez que se da con un Papa jesuita: «Sintonía y libertad»

 

IACOPO SCARAMUZZI .- Crece el «sur global», y en particular África y Asia, entre los jesuitas que, a partir del próximo lunes 3 de octubre, tendrán en Roma la 36a Congregación general desde la fundación de la orden religiosa más grande de la Iglesia católica romana (en 1540, por San Ignacio de Loyola), convocada para elegir al sucesor del padre Adolfo Nicolás, 30o superior general de la Compañía de Jesús.

Padre Adolfo Nicolás Pachón

En la sede restaurada de la Curia generalicia, a pocos pasos del Vaticano, se reunirán 212 electores (206 sacerdotes y seis «hermanos» laicos), a su vez elegidos por las respectivas provincias (tres fueron nombrados por el superior), de 62 países diferentes.

Con respecto a la última de las Congregaciones generales, que se llevó a cabo en 2008, recordó en una rueda de prensa el padre Antonio Moreno, provincial de Filipinas, el «global south» ha aumentado 5 puntos porcentuales, pasando del 54 % al 59 % de los electores.

En particular, el porcentaje de los electores africanos pasó de 8 a 10, el de los electores de Asia y de Oceanía de 28 a 33, mientras que permaneció sin variaciones la presencia de América del Norte (con el 15 %) y la de las demás regiones disminuyó (Europa pasó de 31 % a 26%; Sudamérica, del 18 al 16%).

Una configuración que representa con bastante fidelidad la tendencia estadística dentro de la Compañía de Jesús.

Los jesuitas, recordó durante la conferencia de prensa el padre Federico Lombardi, ex-director de la Sala de prensa de la Santa Sede, son 16.740 en la actualidad, distribuidos de esta manera: 5000 en Europa, 5000 en América, 5600 en Asia y Oceanía (una gran mayoría vive solamente en la India), y 1600 en África.

Si las vocaciones, durante el último medio siglo, han disminuido bastante, también es cierto que han ido aumentando en África y Asia, incluso entre los más jóvenes: el 63 % de los novicios (los que han pedido entrar a la Compañía), por ejemplo, y el 65 % de los escolares (los jesuitas estudiantes) provienen de estos dos continentes. Solamente en Vietnam, explicó Lombardi, en donde había 26 jesuitas en 1975 (cuando fueron expulsados del país), ahora hay 210. «No sabemos si el próximo superior vendrá del “global south”», precisó el padre Moreno, «lo importante es que sea la persona adecuada para guiar la compañía con base en las prioridades que identificará la Congregación general».

La 36a Congregación general fue convocada por el actual superior, el padre Adolfo Nicolás, que decidió presentar su renuncia al haber cumplido 80 años de edad, con una carta a todos los jesuitas (enviada en diciembre de hace dos años). Así el comité «Coetus Praevius» comenzó a ocuparse de las preparación del órgano supremo de gobierno de la orden. Por primera vez en la historia de los jesuitas, los electores se reunieron en las seis conferencias (África, Asia-Pacífico, Asia meridional, Europa, América Latina y Canadá-Estados Unidos) en octubre de 2015, para dar inicio a la 36a congregación general con una especie de trabajo instructor.

El papel del superior general es, normalmente, vitalicio, pero tanto el padre Peter-Hans Kolvenbach (en 2008) como el padre Pedro Arrupe (en 1983, aunque su renuncia fue rechazada por Karol Wojtyla ) habían renunciado antes que el padre Nicolás.

La presencia, por primera vez también, de un Papa jesuita hace que la 36a congregación sea «un encuentro especial», por lo que «existe el proyecto de un encuentro» con Francisco, dijo el padre Moreno, sin ofrecer mayores detalles. Las indicaciones que el Papa, en diferentes ocasiones a partir del Conclave de 2013, ha dado a los jesuitas, subrayó el padre Orlando Torres, rector del Colegio Internacional de Jesús, están bien compendiadas en un artículo del padre Elias Royon, que fue publicado recientemente por la revista «La Civiltà Cattolica» («¿Qué le ha dicho Papa Francisco a los jesuitas?»). El padre Lombardi subrayó, respondiendo a quien preguntaba si existía un «efecto Bergoglio» entre las vocaciones de los jesuitas: «Tenemos un Papa jesuita y estamos contentos, sentimos una sintonía espiritual y de perspectivas bastante fuerte con lo que dice y con lo que le propone a la Iglesia, pero vivimos esto con gran libertad. Ignacio puso a la Compañía al servicio del Papa, vicario de Cristo, quien quiera que fuera. La Compañía de Jesús ha trabajado por más de 400 años al servicio de la Iglesia, con base en las misiones indicadas por el Papa, y seguirá haciéndolo también en el futuro, sim importar quién sea el Papa, porque será el Papa y la Compañía está a su disposición siempre».

Un día antes de que comiencen los trabajos, el domingo 2 de octubre a las 17.30 en la iglesia del Jesús, se celebrará una misa de apertura, presidida, como es tradicional, por el maestro de la orden de los dominicos, el padre Bruno Cadore.

El primer punto en el orden del día, recordó el padre Patrick Mulmei (director de la oficina de Comunicaciones y Relaciones públicas de la Compañía), será la elección del nuevo superior, previsiblemente a principios de la segunda semana, después de cuatro días de oración, recogimiento y penitencia, durante los cuales los electores se interrogarán, intercambiarán información y se reunirán para tratar de identificar, a través de conversaciones personales (de allí el nombre de «murmurationes»), al candidato ideal para suceder al actual Superior de la Compañía.

«No hay candidatos, y una comisión especial “de ambitu” vigila sobre la hipótesis de que alguno, movido por la ambición, pudiera estar promoviéndose a sí mismo o a algún otro», recordó durante la rueda de prensa el padre Torres. La elección se da mediante la mayoría simple y, normalmente, después de las cuatro jornadas de discernimiento, se alcanza con bastante rapidez y serenidad. La elección del padre Nicolás llegó al segundo escrutinio, la de padre Kolvenbach durante el primero.

El Papa será la primera persona que sepa el resultado de la elección (no debe dar ninguna aprobación, sino que simplemente será informado) y después se dará a conocer su nombre.

La Congregación general, entonces, proseguirá con la elección de los colaboradores del nuevo superior y discutirá sobre «problemáticas centrales para la Compañía, como la misión, la estructura, la vida y el trabajo de los jesuitas». No hay una duración establecida para el capítulo y, según explicaron los jesuitas en la rueda de prensa, «durará lo que durará». Pero se piensa que no acabará antes de noviembre (en 2008 se trató 58 días). Una misa de clausura en la iglesia de San Ignacio marcará el final del proceso y de los trabajos.

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