“Hermano Papa”…

MUY ESCUETO, EL VATICANO COMUNICÓ SÓLO ALGUNAS LÍNEAS SOBRE EL CONTENIDO DE LA CONVERSACIÓN

El papa Francisco y Evo Morales se reunieron en el Vaticano

ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ / Ciudad Del Vaticano .- Unos 36 minutos de cara a cara. Eso duró el sexto encuentro entre el Papa Francisco y el presidente de Bolivia, Evo Morales.

Una reunión distendida, que inició con un abrazo y siguió con algunos comentarios sobre el mundial de Rusia 2018.

“Veremos Argentina…” comentó el pontífice cuando su huésped le preguntó sobre la justa futbolística, que este sábado ve enfrentarse a la selección del país del Papa con Francia.

Y sobre el contenido de la conversación, el Vaticano comunicó sólo algunas líneas.

“En el curso de las cordiales conversaciones se han puesto de manifiesto las posiciones relativas entre la Santa Sede y Bolivia, haciendo especial referencia a la actualización de los acuerdos bilaterales, y ha tenido lugar un intercambio de pareceres sobre la situación regional”.

Apenas tres renglones incluyó el comunicado de la sala de prensa de la Santa Sede dedicado a la reunión, publicado después del mediodía de este sábado.

Vistosamente breve, incluso para los clásicos estándares vaticanos.

La cita fue solicitada por el presidente boliviano al margen de la ceremonia de elevación del cardenal boliviano, Toribio Ticona Porco. Morales lleva varios días en Roma, hasta donde llegó tras una intensa gira por Rusia, Países Bajos y China. El jueves 28 de junio por la tarde, el mandatario participó del Consistorio Público durante el cual Jorge Mario Bergoglio entregó el birrete colorado a 14 nuevos “príncipes de la Iglesia”: 11 electores (por tener menos de 80 años) y tres no-electores, entre ellos el prelado emérito de Corocoro.

Por eso, el presidente estuvo el jueves en la Basílica de San Pedro y un día después, el viernes, participó en la misa por la fiesta de los santos patronos romanos, Pedro y Pablo, en la plaza vaticana. Asistió así a la entrega de la indumentaria litúrgica del Palio a 28 nuevos arzobispos de diversas partes del mundo. Así las cosas, llegó a la audiencia de este sábado habiendo ya intercambiado algunos saludos breves y palabras con el Papa.

Acompañado por una delegación de nueve personas, Evo Morales llegó hasta el Patio de San Damaso, en el corazón del Palacio Apostólico, poco después de las 09:20 horas. Fue recibido por el prefecto de la Casa Pontificia, Georg Gaenswein, que lo acompañó hasta la segunda logia. Con el protocolo en pleno, el Papa y el presidente se encontraron en la Sala del Troneto, la antecámara de la biblioteca.

“Hermano Papa, gracias”, se presentó Evo; “bienvenido”, contestó Jorge Mario Bergoglio. Luego se dieron un abrazo.

Entonces se sentaron ante un gran escritorio de madera en la biblioteca papal. “¿Cómo está el mundial?”, preguntó el mandatario. “Veremos Argentina…”, respondió, pensativo, Francisco. Entonces Morales, mostrando los dedos de su mano, precisó: “De las cinco selecciones sudamericanas, cuatro se clasificaron”. Se refería a Colombia, Brasil, Uruguay y Argentina, que accedieron a los octavos de final.

Ahí comenzaron los 36 minutos cara a cara. En la segunda parte de la reunión, el presidente fue presentando, uno a uno, sus colaboradores al pontífice. Luego, ambos pasaron a un intercambio de regalos. Morales obsequió un cuadro con una fotografía del Papa abrazando a un niño indígena que porta un enorme sombrero con plumas tradicionales. “Es el recuerdo de su viaje a Bolivia”, le explicó Evo. “Ahh, mira, qué bello”, dijo Bergoglio. Luego le entregó un gran ajedrez cuyo tablero y piezas simbolizan íconos tradicionales indígenas, le explicó que fue tallado por indígenas de su país.

En contraparte, el líder católico obsequió un gran medallón realizado por un artista romano del siglo pasado y que intenta promover la paz entre los países. Según dijo Francisco, muestra un ángel de la paz que “encadena y encierra al demonio de la guerra y la injusticia”. Él mismo leyó una inscripción escrita sobre la pieza: “Trabajar por un mundo de solidaridad y paz formado sobre la justicia”. Además entregó copias de cuatro documentos pontificios que llevan su firma: “Evangelii Gaudium”, “Laudato Si”, “Amoris Laetitiae” y “Gaudete y exultate”. Y un ejemplar de su más reciente mensaje por la Jornada Mundial de la Paz, especialmente autografiado.

Antes de concluir, todos los integrantes de la delegación se tomaron una fotografía del recuerdo con el Papa, quien finalmente acompañó a Evo hasta la salida, despidiéndose con un abrazo. De allí, el presidente se dirigió hasta la Secretaría de Estado del Vaticano donde se reunió, también en privado, con el secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Paul Richard Gallagher

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