“Esto es dictadura con miseria…”

José Virtuoso s.j.: “… NO QUIEREN CUMPLIR…”

Encuestadores: “ NO HAY FE EN EL DIÁLOGO”

Luis Ugalde: “ESTO ES DICTADURA CON MISERIA PARA LA MAYORÍA”

José Virtuoso sj. Luis Ugalde sj

 

ALONSO MOLEIRO / Tal Cual.- Para el sacerdote jesuita y exrector de la UCAB el país no va a entregar y bendecir el afianzamiento de una dictadura, sino que va a presionar y va a ayudar a que se manifieste la sociedad

El mediador de El Vaticano en la mesa de diálogo, Claudio Maria Celli, alertó a la prensa argentina sobre la posibilidad de que Venezuela se desborde, que se inicie una guerra porque no haya un acuerdo productivo.

En ese contexto el sacerdote jesuita Luis Ugalde, exrector de la UCAB, cree que será necesario optimizar la presión nacional e internacional para evitar que el Gobierno termine de torcer la democracia.

A.M.: Cada vez que en Venezuela se activa una crisis que tiene un fondo tectónico, estructural, desde hace 15 años, arranca la comunidad internacional

“Póngase de acuerdo” como si estuviéramos en una fiesta, “dénse la mano pídanse disculpa y pónganse de acuerdo en función del país”. Y de pronto el eje del análisis parece equivocado, porque en lugar del riesgo de la guerra, la impresión que da es que sin poder legislativo, sin horizontes electorales y con una capacidad de elegir que ha entrado en entredicho, aquí lo que viene es que nos impongan una dictadura.

Es decir, que vamos a dialogar con unos señores que nos quieren quitar las funciones parlamentarias, lo elemental en una democracia. Me gustaría su opinión al respecto.

L.U:- La gente que llega o se asoma por primera vez viene con una visión más o menos benévola de que se trata de una democracia populista.

Hay tres realidades muy extremas desde mi punto de vista:

Primero, estamos en una dictadura, de eso no tengo la menor duda y además estamos en un régimen de miseria. Podría ser una dictadura con abundancia, pero esto es dictadura con miseria para la mayoría y sin esperanzas de recuperación.

Segundo, es evidente que en el momento en que se abra la reconstrucción Venezuela necesita la colaboración entre los sectores para reconstruir, porque estamos en un país como si hubiera pasado una guerra terrible en aspectos de economía, social, valores humanos, espíritu.

Tercero, la otra cosa clara es que tenemos obligación de enfrentar a la dictadura.

A.M.:- ¿Cómo se enfrenta una dictadura? Es delicado hablar de dictadura.

L.U.:- Yo te quiero decir porqué digo “arbitrariamente” que estamos en una dictadura.

En un país donde en una elección la oposición triunfa con dos tercios en la Asamblea y se dice: “Esa asamblea cualquier decisión que tome es inválida, sin importar cuál es la fundamentación”.

Segundo, el Poder Judicial hace lo que yo, el Ejecutivo, le pido que haga; los militares sirven, no para proteger la Constitución, si no para defender al régimen. Esto es dictadura. Evidentemente a este tipo de dictadura le conviene parecer dictablanda; no es la dictadura que conocimos en Argentina con asesinatos o desapariciones, es otro estilo pero el control es total y el ideal para el dictador es que la dictadura sea aceptada por los súbditos.

A.M.:- ¿Por eso el Gobierno comenta: “…a ustedes les conviene dejarse gobernar “por las buenas”?

L.U:- Claro, esa es la aspiración. El problema en este momento es la anulación de la AN y la miseria que está en el día a día de chavistas o no chavistas, estos son los puntos centrales que nos obligan en conciencia a buscar el cambio y reestablecer la Constitución.

A.M:- Sé que la Iglesia tiene su procedimiento. Y me pregunto como ciudadano desesperado si Shannon o El Vaticano no ven lo que el país está viendo. ¿No podrían decir que en Venezuela estamos a un paso de que se imponga una dictadura? Aquí no va a haber ninguna guerra.

L.U:- Creo que ha habido unos grandes malentendidos en las semanas pasadas, una falta de comunicación en la oposición, y el Gobierno jugó ese capítulo de parecer manso cordero con el Papa.

La Iglesia no es ingenua y la Iglesia no va a hacer nada sin la Iglesia local, y si hay alguna institución que ha sido coherente en Venezuela es el episcopado en todos sus documentos en los últimos 25 años.

Es cierto que los primeros momentos fueron de confusión, pero yo creo que el país no va a entregar y bendecir el afianzamiento de una dictadura sino que va a presionar y va a ayudar a que se manifieste la sociedad. Hay una impresión más allá del debate Gobierno-oposición en la crisis,

EEUU, OEA, Mercosur, UE y El Vaticano, es como si le hubieran dado el último chance al Gobierno con el diálogo. El último aval democrático. Y el Gobierno hará una partida de dominó con eso, pero podría incluso salir más desprestigiado.

A.M.:- ¿Cómo se enfrenta una dictadura? ¿Van a venir costos electorales? Se han puesto interrogantes sobre una elección presidencial por primera vez.

LU:- Lo peor que se puede hacer es empezar a regatear con la dictadura. Estamos secuestrados; nos secuestraron las elecciones, el abastecimiento, las medicinas, nos metieron un montón de presos a los que les han inventado delitos. La tentación puede ser empezar a rebajar como “no me des todo” porque eso es lo que se hace con el secuestrador.

Pero eso es lo que no se puede hacer. Yo creo que el reto para los demócratas es comunicación, comunicación, comunicación, con la población en doble dirección.

En estos días ha habido mucha confusión, uno entiende por la presión que tienen los dirigentes, e incluso se enredan entre ellos, pero tiene que quedar claro que una cosa son las diferencias y otra cosa es la batalla grande.

Y eso, la fuerza que tiene la oposición es que el 90% del país está desesperado y quiere la salida y la Constitución le da la razón. Entonces se tiene que producir este matrimonio y no podemos inventar cosas.

A.M:- ¿Qué opinión le merece la actuación de las Fuerzas Armadas en esto?

L.U:- En mi último artículo le dedico solo un párrafo. Aquel sector de la Fuerza Armada que es clave para mantener esta dictadura es una vergüenza.

Es decir, la Fuerza Armada tiene la obligación de defender la Constitución y realmente, y estando en esta situación, evidentemente, si el Gobierno no tiene la mayoría ¿Por qué se mantiene?, porque tiene la fuerza y la ejerce.

A.M.:- ¿Usted cree que podamos ir a elecciones?

LU:Yo sí creo que puede haber, pero tiene que haber una presión, en ese sentido no es si se sientan a hablar en la calle. La presión que puede hacer la AN, la presión internacional. El tiempo es muy importante, el dar largas es aumentar la tortura del pueblo venezolano que hace cola para no llegar a los productos.

Virtuoso: “No quieren cumplir…”

El padre José Virtuoso, rector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), aseguró que el gobierno venezolano ha demostrado que no está tan dispuesto a cumplir los acuerdos planteados en la mesa de diálogo.

“El diálogo ha sido un poco forzado, donde el gobierno ha demostrado que no está tan dispuesto a cumplir acuerdos mientras la oposición no está en capacidad para hacer que se cumplan, y los mediadores internacionales no tienen facilidad de su ejecución en los conflictos”, expresó este viernes en una entrevista ofrecida a Unión Radio.

Virtuoso dijo que los encuentros entre el gobierno y la oposición requieren de respuestas urgentes e inmediatas para solucionar los problemas del país. “El diálogo es un espacio muy frágil, donde lo más problemático ha sido la espera del país por una serie de acuerdos de manera efectiva”, agregó.

Considera que si no hay señales claras por parte de ambas fracciones, los venezolanos dejarán de creer en ese espacio. Exhortó al gobierno nacional a aceptar la ayuda humanitaria.

“Lo que acaba de ocurrir con el contenedor de medicamentos de Cáritas es lamentable y es muestra de cómo el gobierno quiere manejar las cosas”, lamentó Virtuoso.

 

Encuestadores “No hay confianza  en el diálogo”

JOSÉ GREGORIO MEZA .- La gran mayoría de los venezolanos no tiene fe en que el diálogo sea una salida para los problemas de la población, señaló Félix Seijas, director del Instituto Delphos. “Consideran que el gobierno jamás cederá en los puntos neurálgicos para destrancar el juego”.

Su opinión coincide con la de otros especialistas que advierten, además, que una parte importante de los opositores ve como un error la suspensión de las acciones de calle y desde la Asamblea Nacional.

“La mayoría lo resiente y cree que se perdió un tiempo valioso y que ese hecho decretó la muerte del referéndum revocatorio en 2016”.

Seijas precisó que en los sectores C y D sí se ve como una vía expedita para solucionar la situación económica.

Especificó que la oposición se divide en partes prácticamente iguales entre quienes creen que debe considerarse el diálogo como una opción, aunque en la práctica no sirva de mucho, y aquellos que piensan que la Mesa de la Unidad Democrática no debería sentarse.

“Ahora bien, de estos últimos los que piensan que la MUD es incapaz e incluso traidora son minoría”.

Reveló que el nivel de confianza en los dirigentes de la oposición disminuyó desde que se sentó en la mesa de diálogo, más no el apoyo electoral.

Tampoco logró identificar un actor político opositor que se haya beneficiado con el diálogo. “Quienes participan en la mesa son vistos con recelo”.

A su entender, la gran mayoría de las personas percibe desunión en la coalición opositora.

“El sentimiento general es de desconcierto. Por tanto, si la alianza opositora no muestra cohesión, así como victorias concretas en el diálogo, y no mejora en el tema comunicacional, el sector ‘ninguno’ debe seguir aumentando y volviendo más frágil el apoyo electoral de la MUD y su capacidad de convocatoria”.

Marcos Hernández López, director de Hercon Consultores, coincidió en que la percepción del diálogo en los opositores es negativa.

 “La mayoría advierte una ganancia estratégica-situacional de un gobierno agotado, sin proyección de gestión eficiente, pero que le ha permitido ganar tiempo para conservar el poder”.

Indicó que las dos reuniones realizadas por la mesa del diálogo no han producido las señales que espera el 80% de los venezolanos. Destacó que la MUD debe fijarse plazos para decidir si continúa en este proceso.

“Se está jugando su credibilidad, liderazgo y su trascendencia como actor para el cambio político en este complejo momento histórico. El 6 de diciembre (fecha de la próxima reunión) debe haber un resultado concreto en cuanto al cronograma electoral y los presos políticos”.

Aseguró que el gobierno baraja fórmulas estratégicas que le permitan dividir a la oposición y debilitar los liderazgos como, por ejemplo, presentar a Voluntad Popular como el ala radical y a Un Nuevo Tiempo como el conciliador, pero traidor a la MUD. Lo mismo intenta con Henri Falcón, quien repuntó en los sondeos de su encuestadora, ubicándose como la cuarta opción en unas eventuales primarias con 8,8%, detrás de Leopoldo López (25,1%), Henry Ramos Allup (13,6%) y Henrique Capriles (11%).

“La MUD no debe perder de vista que su objetivo es salir del gobierno, que la paciencia es limitada en un contexto nacional lleno de ansiedad”, recalcó el director de Hercon Consultores.

Relevante desmovilización

Edgard Gutiérrez, coordinador de Venebarómetro, subrayó que lo que se percibe en la opinión pública es muy claro: desconcierto y frustración, por lo que con respecto al futuro cree que la oposición deberá afrontar lo que pudiera ser una relevante desmovilización de sus electores.

 “Ya esos efectos los hemos vivido: ante escenarios de derrota como los de 2012 y 2013, la abstención conspira contra las oportunidades de los candidatos de la MUD. Debe explicarse muy bien la nueva estrategia para que la gente se mantenga firme y movilizada”.

A su juicio, la tensión social aumentará, pero todavía no es claro cómo la oposición capitalizará ese descontento. “No hay evidencia hoy que sustente que la gente piense que se hipotecó la voluntad popular, pero podemos partir de la premisa de que si la oposición no alcanza lo prometido puede ser el inicio de un proceso de desmovilización que va a costar mucho cambiar. Ese es uno de los retos en lo inmediato para la dirigencia opositora, que hoy es cuestionada y que deberá revisarse a profundidad”.

Para el coordinador de Venebarómetro, los liderazgos más duros, como el de María Corina Machado, podrían salir beneficiados a mediano plazo, solo si proponen una ruta alternativa de conducción política. “Los liderazgos que apoyaron el diálogo podrían definitivamente irse a la baja”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*