“El pueblo pide Cambio”…

“ÁRBOLES DE LA VIDA”, BLANCO DE LA FURIA CIUDADANA por represión gubernamental

MOVIMIENTO CAMPESINO LLAMA A PARO NACIONAL hasta que cumplan demandas de los universitarios

EMPRESARIOS DEJAN EN MANOS DE LOS OBISPOS cuándo dialogar con el Gobierno

MONSEÑOR SILVIO BÁEZ OBISPO DE MANAGUA EN @CNNEE EXPLICA el uso de los matones y colectivos del régimen de Ortega y Rosario contra quienes manifiestan en las protestas. Guion castrochavista, Papa Doc,  Duvalier, Noriega, Pinochet, Videla, Chavez&Maduro

EL OBJETO “del diálogo es la democratización”

 

EMILIANO CHAMORRO MENDIETA /  La Prensa-Managua .- Monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, dijo anoche que el diálogo que el mismo presidente designado por el Poder Electoral, Daniel Ortega, convocó el domingo pasado debe “tener como objetivo la democratización de Nicaragua”.

“Por primera vez es el Gobierno quien llama al diálogo en un momento en que se encuentra muy debilitado y en una situación de falta de credibilidad muy grande en la Nación”, señaló el obispo en entrevista con Camilo Egaña de CNN en Español.

Horas antes, el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, leyó un comunicado firmado por todos los obispos del Episcopado, en el cual aceptan ser mediadores y testigos del diálogo.

Cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua

En el comunicado los jerarcas católicos expresan que para que se pueda realizar el diálogo, tanto el Gobierno como la sociedad civil deben garantizar las condiciones para el mismo.

“Para facilitar el clima de diálogo consideramos esencial e imperativo que tanto el Gobierno como cada miembro de la sociedad civil evite todo acto de violencia, de irrespeto a la propiedad pública y privada y prevalezca un clima sereno y de absoluto respeto a la vida humana de todos y cada uno de los nicaragüenses”, solicitan los obispos, sin mencionar qué sectores van a participar en el diálogo.

Además, los obispos expresan que “con un sincero espíritu y voluntad de hacer patria”, esperan que su decisión de ser mediadores y testigos del diálogo sea aceptada por la sociedad.

Ortega agradece a Cardenal Brenes

Luego de la decisión de los obispos, Ortega agradeció a Brenes haber aceptado la participación de los obispos en el diálogo, del cual no se anuncia fecha.

“Agradecemos profundamente esa disposición de su eminencia reverendísima cardenal Leopoldo Brenes y de todos los señores obispos, de continuar aportando al encuentro, la tolerancia y la convivencia pacífica en nuestro país”, expresó Ortega.

La propuesta de diálogo de Ortega surge luego de una semana de protestas lideradas por estudiantes universitarios y miembros de la sociedad civil que rechazó una propuesta de reforma al Seguro Social, evento que produjo más de treinta muertos, centenares de heridos y detenidos, ante la represión gubernamental como respuesta.

Pese a que Ortega dejó sin efecto la reforma producto de la presión popular, los estudiantes universitarios sostienen que seguirán su lucha hasta lograr que el mandatario designado abandone el poder, por sus constantes violaciones al estado de derecho.

Los riesgos del diálogo

El obispo Báez explicó en CNN que pese a los riesgos que representa dialogar en Nicaragua, el Episcopado ha decidido enfrentar ese riesgo para buscar la paz de la nación.

“Dialogar en Nicaragua es una cosa muy riesgosa; los nicaragüenses no estamos acostumbrados a dialogar. Este es un país que lamentablemente ha estado marcado por la cultura del caudillismo, la corrupción, la violencia y no estamos acostumbrados a dialogar”, expresó el religioso carmelita.

“El diálogo que en este momento se ha planteado es un riesgo grande para toda la nación y la Iglesia; la Conferencia Episcopal, concretamente, que ha aceptado el diálogo, está dispuesta a correr ese riesgo que podría ser una estratagema del Gobierno para ganar tiempo y para alargar la situación que ha conservado a lo largo de estos años, marcada por el autoritarismo, la inconstitucionalidad, el irrespeto a los derechos humanos, la ilegalidad.

Este diálogo tiene que tener como objetivo la democratización de Nicaragua”, advierte Báez.

Deben participar todos los sectores

El miembro de la Conferencia Episcopal aseguró que en el diálogo deben participar todos los sectores del país.

“Deben participar todos los sectores, sobre todo, un diálogo que sea transparente; donde no haya más arreglos de cúpulas, no más pactos debajo de la mesa”, aseguró el obispo auxiliar de Managua.

Los obispos que estarán en el diálogo

De acuerdo con Báez, por disposición de Brenes y la aprobación del Episcopado, él estará participando en el diálogo junto al cardenal Brenes; monseñor Rolando Álvarez Lagos, obispo de la Diócesis de Matagalpa, y monseñor César Bosco Vivas Robelo, obispo de la Diócesis de León.

Báez dijo en la entrevista con CNN que la represión gubernamental “fue dolorosa y sangrienta”, y para que el diálogo se desarrolle con éxito, Ortega debe asegurar que “nunca más van a volver a aparecer en las calles de Nicaragua estos matones progubernamentales con armas destructivas, que se enfrentan a la sociedad civil y yo espero que esto el presidente de la República lo asegure y lo haga público; porque si no hay estas condiciones, el diálogo corre el riesgo de fracasar”, afirmó Báez.

La gente quiere fuera a Ortega

Las demandas siguen siendo las mismas: justicia para los más de treinta muertos y que el presidente designado por el poder electoral, Daniel Ortega y Rosario Murillo, se retiren del poder.

Monseñor Silvio Báez aseguró que Nicaragua quiere la salida de Daniel Ortega y dijo que esa opción podría estar en la mesa del diálogo.

“Muchísima gente en Nicaragua está pidiendo un cambio de este Gobierno, es la opinión que yo escucho en la calle, es lo que muchísima gente dice y lo que muchísima gente quiere: yo supongo que en el diálogo algo de esto saldrá porque todos los temas van estar expuestos sobre la mesa”, acotó Báez durante la entrevista que brindó anoche a la cadena de televisión CNN.

Báez también denunció como las turbas del Gobierno (los paramilitares de la Juventud Sandinista y motorizados) agreden y aterrorizan las manifestaciones pacíficas de la sociedad civil.

“Todo Nicaragua sabe (de los paramilitares) que no es la primera vez, lamentablemente es un método aberrante, repugnante el que ha usado este gobierno para reprimir a la población civil que protesta pacíficamente. Estos matones progubernamentales, te puedo asegurar, por lo que he visto, son dirigidos, muchas veces protegidos por la Policía”, denunció el obispo auxiliar de Managua.

Comunicado de la Conferencia episcopal

Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua conscientes de que la Iglesia tiene una propia y específica responsabilidad, que se identifica con su misión de testimoniar la exigencia de amor y de justicia (Cf. Is 32, 17; Lc 4, 18, 19) como se encuentra en el mensaje evangélico (Cf. Documento del Sínodo de los Obispos de 1971, n. 37), atentos al clamor de los jóvenes nicaragüenses que reclaman cívicamente sus derechos y ante los últimos acontecimientos violentos que perturban la paz de nuestro país, comunicamos:

  1. En este momento difícil de la historia de nuestro país, los Obispos deseamos hacer llegar a todos la bendición de Dios a través del apostólico saludo bíblico de “gracia y  paz” (cf. Rom 1,7; 1Cor 1,3; Ef 1,2; Gal 1,3; 1Tes 1,1), conscientes de que sólo la “gracia”, el amor de Dios gratuito y salvador, y la “paz”, que es reconciliación de los hombres con Dios y de los hombres entre sí, llenan de sentido la existencia de cada ser humano y posibilitan una convivencia humana basada en la caridad y la justicia.
  2. Exhortamos a las autoridades del país a escuchar el grito de los jóvenes nicaragüenses y la voz de otros sectores que se han pronunciado al respecto de las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y derogar las reformas a las políticas de dicho Instituto publicadas recientemente en la Gaceta (Decreto Presidencial 03-2018). Una decisión unilateral siempre trae consigo la inestabilidad social.

Rectificar las decisiones tomadas es signo de humanidad, escuchar es camino de sensatez, buscar a toda costa la paz es sabiduría. Por tanto, una vez más invitamos a los autores de dichas reformas a plantearse el diálogo como posibilidad para solucionar este conflicto, que puede agravarse si no se toman decisiones acertadaspara todos y a tiempo, de tal modo que nadie perturbe y obstaculice la posibilidad de este diálogo. La máxima expresión de esta arbitrariedad es el cobro del 5% a los Jubilados que con su esfuerzo han cotizado durante muchos años.

  1. Reprobamos todo brote de violencia que enfrenta a los hijos de una misma nación. Las acciones represivas ejecutadas por miembros afines al gobierno alteran la paz. San Agustín comentando el salmo 84, 12: “La Verdad brota de la tierra, la justicia se asoma desde el cielo, dice: “¿Quieres la paz? Cumple la justicia”. Reprimir la libre expresión y la protesta pacífica manifiesta la decadencia del estado de derecho de una república y la violencia de la justicia.

Todos deseamos e invocamos la paz. En efecto, “ella es un bien tan grande al oído, nada más digno puede desearse, en fin, nada mejor puede obtenerse” (San Agustín, De Civ. Dei XIX, 11).
La Iglesia rechaza los abusos, las injusticias, los atentados a la libertad en cualquier parte en donde se presenten, cualesquiera sean sus autores, y propone luchar con los medios que le son propios por la defensa y la promoción de los derechos del hombre, especialmente en la persona de los pobres (Cf. ENCHIRIDIUM VATICANUM. Libertatis Nuntius, 1987).

  1. Instamos al pueblo nicaragüense a que ejerza su derecho a manifestarse de manera pacífica desde los valores cívicos y evangélicos. Hay pecados sociales que ningún ser humano puede ignorar sino que debe denunciar, sobre todo si se desean restituir los derechos violentados de los más vulnerables: nuestros jubilados.
  2. Estamos convencidos que “la verdadera solidaridad en estos momentos se encuentra en valorar al nicaragüense como persona, en tomar la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común, es decir, por el bien de todos y de cada uno, porque todos realmente somos responsables de todos” (Cf. Sollicitudo Rei Socialis 38).

Rogamos a los sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y pueblo en general que iniciemos una jornada de oración para ver con una mirada diferente esta situación, a fin de buscar la solución que el pueblo nicaragüense se merece. Pedimos la intercesión amorosa de Nuestra Patrona, la Inmaculada Concepción de María para que se restablezca la justicia y la paz en nuestra patria: “amor y Verdad se abrazan, justicia y la paz se besan” (Sal 84, 11).

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