El futuro,… según Bannon

Foto: Donald Trump con Steve Bannon – AFP

 

TRUMP DA PLANTÓN AL PAPA y no le pedirá audiencia en su primer viaje a Italia en mayo

UN TEXTO CON SORPRESAS,  el discurso que Steve Bannon, en el Vaticano  el 27 de junio de 2014.

 

ANDRÉS BELTRAMO A. / Vatican Insider.- Stephen Kevin Bannon es un asesor clave para Donald Trump. Es el hombre de la “visión estratégica” para los Estados Unidos.

En febrero pasado, la prensa internacional destacó sus supuestas alianzas “anti-Francisco”.

Ahora, sale a la luz por primera vez un discurso suyo pronunciado en el Vaticano en junio de 2014.

Una declaración de principios, en la cual predijo que el mundo precipita en un “conflicto sanguinario y terriblemente brutal”, una guerra total contra el “fascismo islamista”.

Además, criticó con dureza el capitalismo salvaje y aseguró que Vladimir Putin encabeza un gobierno de ladrones.

Justo cuando en Roma se discute sobre la posibilidad que Trump no solicite audiencia con el Papa en su próximo viaje a Italia, previsto para mayo, el texto completo del jefe de estrategia de la Casa Blanca aparecerá en el número 674 de la revista “Studi Cattolici”, correspondiente a este mes de abril pero que será distribuido a partir de la próxima semana en Italia.

La traducción y la nota introductoria corrió a cargo de Rocco Buttiglione, famoso exponente democristiano.

“Pienso que estamos viviendo una crisis de los fundamentos del capitalismo y, aún más, estamos en las fases de una guerra global contra el fascismo islámico”, dijo Bannon, el 27 de junio de 2014.

Lo hizo al tomar la palabra en el congreso anual del “Dignitatis Humanae Institute”.

Guiado por Benjamin Harnwell, ese instituto es un “think-tank” de impronta católica que favorece encuentros entre intelectuales y políticos.

Aunque no depende del Vaticano, los vínculos son muchos. Sus reuniones de los últimos años, todas a puertas cerradas, concluyeron casi siempre con un saludo al Papa. Al menos así ocurrió con Benedicto XVI y, también, con Francisco.

Según reveló el propio Harnwell, gracias a esos encuentros el asesor de Trump trabó amistad con el cardenal estadounidense Raymond Burke.

A raíz de esa relación, la prensa en Estados Unidos construyó la idea de que pretendía aliarse con los opositores del pontífice argentino.

Pero la historia es más compleja. A decir verdad, la labor de “Dignitatis Humanae” es promovida en primera persona por otro purpurado, el arzobispo de Viena Cristoph Schönborn, hombre de gran confianza sea de Ratzinger, sea de Jorge Mario Bergoglio.

En 2014, Bannon era ya un referente del Tea Party. En su discurso romano declaró ser un seguidor “pragmático” del capitalismo. Como prueba recordó su paso por la Escuela de Negocios de Harvard y por Goldman Sach.

Pero advirtió que no entonaría un “ingenuo himno al capitalismo”. Es más, se mostró crítico con “dos tendencias de capitalismo muy preocupantes”. A la primera la calificó de “capitalismo de Estado” e indicó dos países donde, según él, se aplica: China y Rusia.

“Creo que sea, también, el tipo que el santo padre (Francisco) ha visto la mayor parte de su vida en lugares como Argentina, donde existe un capitalismo clientelar de gente comprometida con el poder militar que ha gobernado por largo tiempo el país.

Es una forma brutal de capitalismo que se preocupa solo de crear riqueza y valor para una pequeña minoría. Este capitalismo no crea valor y no distribuye el valor creado como lo hacía el capitalismo del siglo XX”, estableció.

La otra la llamó “capitalismo libertario”, la cual “de verdad busca transformar las personas en mercancías, en objetos y usarlos, como en muchas de las teorías de Marx”. Como precisó Buttiglione: “Este capitalismo es el enemigo. Aquí claramente Bannon busca una alianza con el Papa Francisco”.

Estas desviaciones, según el estratega de Trump, corresponden al primero de tres enemigos que afronta Occidente. El segundo es la “extendida secularización” y el tercero la “guerra abierta contra el fascismo islámico de la guerra santa”.

Luego anticipó un “movimiento global” inspirado en el Tea Party. “Nosotros fuimos los primeros y sobre nuestro impulso nació la UKIP (partido independentista del Reino Unido ndr), el Front National (en Francia) y otros grupos de centro derecha”, apuntó. Reconoció que estos grupos traen “un bagaje verdaderamente embarazoso desde el punto de vista étnico y racial”. Pero aclaró que los racistas “son organizaciones periféricas” en el movimiento y que “pronto serán evacuadas”.

“Si miran a cualquier revolución –y esta es una revolución- encontrarán siempre grupos que son excéntricos. Con el tiempo estos residuos se queman y lo que permanece es el movimiento de fondo popular y de centroderecha (.) que es realmente expresión de las clases medias, de los trabajadores y trabajadores del mundo que no aguantan más que les digan lo que pueden o no pueden hacer por los que llamamos el partido de Davos”, precisó.

“En cuanto al frente de los conservadores sociales nosotros somos la voz del movimiento antiabortista. La voz del movimiento a favor del matrimonio tradicional y, estén ciertos, que estamos ganando una batalla tras otra”, añadió.

Más adelante habló del presidente ruso Vladimir Putin. Lo calificó como un personaje “interesante” e “inteligente”, que en Estados Unidos “corteja” muy de cerca de los conservadores sociales con su mensaje sobre los valores tradicionales.

“Creo que esto sea algo que debemos vigilar atentamente porque, a final de cuentas, Putin y sus compañeros son, en realidad, una cleptocracia (gobierno de ladrones) y son también un poder imperialista que quiere expandirse. Empero, en la situación presente, en la cual debemos enfrentar un potencial nuevo Califato que es muy agresivo, con Putin se tiene que negociar”, siguió.

Luego ponderó: “Creo que debemos tener una actitud muy agresiva contra el islam radical. Estoy consciente del hecho que existen muchos tipos de islam que no son tan militantes y tan agresivos, y eso está bien. Pero si miran la larga historia de la lucha del Occidente cristiano contra el islam, nuestros antepasados defendieron sus posiciones y pienso que hicieron bien”.

“Esta es una crisis y no desaparecerá sola (.) Estamos ya en una guerra de proporciones inmensas. Sería fácil jugar con nuestros bajos instintos, pero nosotros no podemos hacerlo. Tampoco nuestros antepasados lo hicieron, fueron capaces de resistir a esta agresión y a vencerla y, por eso, pudieron dejarnos como herencia una Iglesia y una civilización que realmente es un tesoro de la humanidad. Creo que todos tenemos el deber de hacer un buen examen de conciencia y reflexionar cuál será nuestro rol en la batalla que nos espera”, sentenció.

Nacido hace 63 años en una familia católica de origen irlandés, Steve Bannon es el fundador de Breitbart, un sitio web que ha sido punto de referencia fundamental para el movimiento del Tea Party y tuvo un rol de primera importancia en la campaña de Trump, que él mismo coordinó.

El pasado 5 de abril, el presidente de Estados Unidos lo removió del Consejo Nacional de Seguridad, donde lo había incluido en enero. Sobre su salida, la nota de “Studi Cattolici” indicó que “es vista por algunos como la ruptura insanable de la relación entre los dos y el inesperado cambio de estrategia en política exterior, manifestado con el ataque a Siria y el drástico enfriamiento hacia la Rusia de Putin, sería la confirmación”.

 

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