El Dia ¿del Depredador?

Explotación minera, en el mal llamado Arco Minero en el Estado Bolívar (Venezuela)

ALEXANDER LUZARDO: un régimen degradante y depredador…

El Día de la Tierra es un día celebrado en muchos países el 22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la sobrepoblación, la producción de contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones 

Maihen‏:  Así se ve desde Google Maps LA DESTRUCCION  que tiene el régimen de @NicolasMaduro en el río Caroní. Todo por la extracción del Oro. La naturaleza no merece esto.

…Y en elArco Minero” del Estado Bolívar

12 IDEAS claves del papa

DOMÈNEC MELÉ.- La encíclica Laudato Si (2015) del Papa Francisco, dirigida a todos los habitantes del planeta (3) incluye muchos temas conocidos de ética medioambiental pero incluye también aspectos innovadores respecto a la literatura convencional. Sin ánimo de ser exhaustivo, sintetizo algunas ideas que me parecen significativas, también pensando en la empresa (entre paréntesis los números de referencia de la encíclica).

Las cinco primeras son conceptuales. Explicitan cómo el Papa entiende la ecología y la filosofía de fondo que subyace en sus propuestas.

  1. La Tierra es nuestra casa común dónde habita la familia humana (1, 52). No es, pues, simplemente un gran ecosistema en el que estamos inmersos y que se debe cuidar en interés de todos. La idea de casa indica un espacio querido y compartido,  dónde la familia convive y que siente como algo propio, con la responsabilidad de cuidar y mantener en condiciones agradables. En esta “casa común” quien habita es la humanidad que el Papa no duda en calificar de “familia humana”.
  2. Los problemas ecológicos incluyen al ser humano. Son problemas ecológicos la creciente contaminación del aire, de las aguas y del suelo, la acumulación de basura y la cultura del descarte, el cambio climático, la escasez de agua y la perdida de la biodiversidad, pero también la des­trucción del ambiente humano, con problemas de deterioro de la calidad de la vida humana, degradación social, la inequidad mundial y el debilitación de las relaciones humanas (5, 16, 20-59, 152). No puede ser real un sentimiento de ínti­ma unión con los demás seres de la naturaleza si al mismo tiempo en el corazón no hay ternura, compasión y preocupación por los seres huma­nos. (91)
  3. La naturaleza ha de ser vista como creación y un libro dónde Dios nos habla; un libro espléndido que nos refleja algo de la hermosura y bondad de Dios (12, 117, 138). Un proyecto del amor de Dios donde cada criatura tiene un valor y un significado y donde todos los seres están interconectados (76, 240).
  4. En los problemas ecológicos hay responsabilidad humana: hay pecados contra la creación (6, 8). La cultura y las estructuras socioeconómicas tienen también su influencia pero, en último término, los problemas ecológicos dependen de la conducta de las personas (6). La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes (2)
  5. Existe una íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta (16). Son los pobres a quienes más afectan la contaminación, la escasez de agua, la explotación desmesurada de recursos naturales y los basureros descontrolados (20, 25, 29, 48, 51).

Las tres siguientes son de carácter normativo:

  1. Hay un orden natural en el medio ambiente y en la vida humana que debe ser respetado (20). La tierra nos precede y nos ha sido dada; el ser humano, dotado de inteligencia, debe respetar las leyes de la naturaleza y los delicados equilibrios entre los seres de este mundo (68). El Papa sugiere que es el momento de volver a prestar atención a la realidad con los límites que ella impone, que a su vez son la posibilidad de un desarrollo hu­mano y social más sano y fecundo (116).
  2. La tierra es esencialmente una herencia común y sus frutos deben beneficiar a todos (93). Una correcta comprensión de la Biblia lleva a vernos como administradores responsables de la creación y no como pro­pietarios y dominadores, autorizados a expoliarla en búsqueda de los propios intereses (2, 116). La preocupación por las futuras generaciones, y la consiguiente solidaridad intergeneracional ha de armonizarse con la solidaridad intrageneracional con los desfavorecidos actuales (159).
  3. Es preciso reconocer una “deuda ecológica”, particular­mente entre el Norte y el Sur, generada a lo largo del tiempo con daños ecológicos locales relacionados con ex­portaciones de algunas materias primas, con desequilibrios comerciales y con la contaminación global creada por países desarrollados.

Por últimos, cuatro ideas a modo de criterios de acción:

  1. Es necesario promover una “ecología integral” –ambiental, económica y social– (5, 16, 124, 138ss). Las situaciones no puede ser analizadas aisladamente, sólo aislando uno de sus aspectos, porque el libro de la naturaleza es uno e indivisible. La ecología integral, que ha de ser vivida con vivida con alegría y autenticidad, comprende el ambiente, la vida, la sexualidad, la familia, las relaciones sociales, etc. (6) y, particularmente, el valor del trabajo (124).
  2. Hace falta recuperar una visión profunda de la naturaleza y reconocer el valor propio de cada criatura (14, 16, 60, 113, 144), trascendiendo el lenguaje de las matemáticas o de la biología, contemplado la naturaleza y conectando con la esencia de lo humano (11). Las normativas uniformes y las intervenciones técnicas, sin más, resultan insuficientes (144).
  3. Las soluciones ecológicas han de incluir diálogo, actuaciones tanto institucionales como personales y el recurso a la cultura y a la espiritualidad (14, 142, 163). El aspecto social alcanza progresivamente las distintas dimensiones que van desde el grupo social primario, la familia, pasando por la comu­nidad local y la nación, hasta la vida internacio­nal. Las actuaciones individuales incluyen pequeñas acciones cotidianas, educación, creatividad y presión sobre quienes detentan el poder político, económico y social (211, 181, 206). También es necesario acudir a las diversas riquezas culturales de los pueblos, al arte y a la poesía, a la vida interior y a la espiritua­lidad (63).
  4. Hace falta una auténtica “conversión ecológica” y apostar “apostar por otro estilo de vida” (203-208; 216ss), sin obsesionarse por el consumo (222). La conversión ecológica ha de llevar al creyente a desarrollar su creatividad y su entusiasmo, para resolver los dramas del mundo, a entender su superioridad no como motivo de gloria personal o de dominio irresponsable, sino como una capacidad diferente, que a su vez le impone una grave responsabilidad que brota de su fe (220). El camino pasa por recuperar la serena armonía con la creación, reflexionar acerca de nuestro estilo de vida y nuestros ideales, contemplar al Creador, que vive entre nosotros y en lo que nos rodea (225).

Esta síntesis es, sin duda, muy apretada y muchos puntos requerirían una exposición y análisis más detenido pero, como introducción, confío que pueda servir.

 

Altamente degradante y depredadora…

JOSEPH ALICIA SEIJAS / Diario 2001.- El ex senador y doctor en Derecho Político y Ambiental, Alexander Luzardo, considera que es vital la desvinculación del pensamiento rentista de la explotación del combustible fósil, puesto que es inviable a largo plazo.

En su opinión, es importante la búsqueda de una vía alternativa sustentable, de jando atrás aquella ilusión del “barril infinito” que ha estado presente por más de un siglo en el país.

¿Cuáles son los principales problemas ambientales en Venezuela?

En materia ambiental los diferentes problemas son realmente graves. Principalmente, la conducción política que existe en Venezuela es una altamente degradante y depredadora del ambiente. Esto porque todas las élites políticas, económicas e incluso algunas intelectuales y académicas han vivido siendo presas del esquema rentista petrolero. Ese rentismo depredador que tiene 100 años en Venezuela.

Somos un país de petróleo. Nos ufanamos de tener una de las reservas más grandes del mundo de petróleo pesado y extra pesado. De explotarse tanto como algunos desean la faja contaminante del Orinoco, los niveles de contaminación serían irreversibles. Sin embargo, muchos consideran que la salida de la crisis actual es en la mayor producción de petróleo, lo cual implica mayores efectos negativos al cambio climático.

Además, se debe agregar el colapso de la institucionalidad ambiental en el país. El Ministerio del Ambiente fue depredado, creando en su lugar un Ministerio de Ecosocialismo y Agua.

¿Por qué segmentar el ambiente? ¿Dónde quedan los bosques, los suelos, la atmosfera? Todos ellos forman parte del ambiente que se ha visto gravemente afectado.

Por otro lado, está la explotación minera, como la del mal llamado Arco Minero, el cual atenta contra el potencial energético del país, la energía limpia. Siendo este un problema gravísimo a nivel ambiental que ponen en peligro las reservas de agua dulce y potable más importantes del país que están al sur del Orinoco donde se encuentra la mayor producción de agua.

El sistema de parques nacionales está en peligro por la minería ilegal y la minería legalizada por el decreto 2248 del presidente Maduro, el cual, de ejecutarse tal cual como está planteada , conduce a la contaminación con mercurio y cianuro del Orinoco; lo cual a su vez se considera transnacional, puesto que el Mar Caribe se verá afectado; al igual que la pesca y la agricultura.

Al afectar el agua, los problemas de la agricultura se ven afectados igualmente. Si no hay agua no hay agricultura.

Otro grave problema es que se ha abandonado la recuperación de los lagos de Maracaibo y de Valencia. La cuenca del lago de Maracaibo está hoy más que nunca abandonada, contaminada con más de 8 mil a 12 mil pozos de petróleos abandonados.

¿Cuáles son las áreas más afectadas por la problemática ambiental?

Principalmente al sur de nuestro país. Hablamos del Estado Bolívar, parte del Estado Delta Amacuro y del Amazonas. Son las áreas más frágiles, donde están las últimas reservas de agua dulce más importantes del país y que es un reservorio de vida, biodiversidad, y también del potencial hidroeléctrico que está representado en la cuenca del Caroní, de donde emanan el bloque de represas estratégicas del país que dan electricidad al más del 75% del territorio.

El mal llamado Arco Minero abarca 12 millones de hectáreas, 111 mil km, lo cual equivaldría al tamaño de Cuba, un territorio más grande que Panamá o casi dos veces el estado Zulia. Este proyecto fue creado por Chávez de manera propagandística, pero este pone en peligro la reserva forestal de Imataca – de 3 millones de hectáreas- por lo que esta área debería pasar a ser un parque nacional como se logró con el Caura, que el propio presidente Maduro tuvo que declarar parque nacional por lo que se sustrajo del arco minero, siendo esto un logro en el cual se había estado trabajando desde hace un tiempo.

¿Cuáles son las consecuencias de las actividades mineras?
La minería destruye el Amazonas, destruye el escudo Guayanés. La minería desata un proceso de ocupación masiva incontrolable en toda esta zona que afectará de manera definitiva áreas biorepresentativas del país; como es el caso de los Tepuyes en la Gran Sabana, los cuales son únicos en el mundo.
Afectará además la cuenca del Caroní; de donde surge la mayor cantidad de energía limpia de Venezuela. El parque nacional Canaima también se vería impactado negativamente.
Todas estos elementos son lo más representativo de la zona, por lo tanto, al explotar esta zona, se estaría declarando su liquidación.
Además, no solo hablamos de la minería. Por un lado está la explotación minera, y por el otro está la faja petrolífera del Orinoco; de continuar con ambas actividades, el Orinoco quedaría completamente liquidado.

¿Ha existido un retroceso en materia  ambiental en el país?

Por supuesto. Venezuela fue un país precursor en muchas iniciativas en materia ambiental, siendo el primer país en Latinoamérica en crear un ministerio del ambiente empezando a funcionar en 1977 y uno de los tres primeros del mundo.

Además de eso, en el periodo entre finales de los 50 e inicios de los 90 se crearon Parques Nacionales y otras áreas protegidas. Más del 15% del territorio venezolano está conformado por Parques Nacionales y Monumentos Naturales.

Más del 40% está conformada por otras figuras como: Reservas forestales, reservas de la biosfera, hidráulica, zonas protectoras, entre otras. Estas son figuras que permiten proteger y regular el territorio para un adecuado uso.

Sin embargo, hay un retroceso en Políticas ambientales, hay un retroceso por lo menos de 50 años en esto. Lo cual surge del problema grave de la eliminación del Ministerio del Ambiente.

De allí viene el desinterés de la nueva generación de funcionarios en el ámbito ambiental. Con Chávez no se creó ningún parque nacional, por ejemplo. Además, durante su gestión se promovió la explotación minera. Creándose proyectos como el Plan de la Patria, el cual es es totalmente inviable y ecocida.

Promueve el crimen ecológico a través de más explotación petrolera, más explotación minera, más explotación del carbón. Existe unauna ilusión rentista, una estafa colectiva al dar a creer que la solución a la crisis está por allí.

Mientras el resto del mundo está en la búsqueda de una solución sustentable, nosotros queremos reincidir en los mismos errores del pasado.

Por otro lado, la sociedad venezolana ha empezado a sufrir de enfermedades que ya habían sido erradicadas del país. Para finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, en Venezuela existía una sociedad palúdica.

Por ello hubo una gran inversión en políticas sanitarias que permitieron la sanitización del agua que lograron la erradicación de estas enfermedades.

Sin embargo, estamos volviendo a lo mismo de siglos atrás. Las políticas sanitarias van aunadas a las políticas ambientales. La deforestación del habitat natural de especies como el chipo han causado que estos se reubiquen en otras zonas, apareciendo nuevamente el mal de chagas.

La contaminación de las aguas también puede estar conectada con la aparición de otras enfermedades desaparecidas como la malaria.

¿Cuál es el reto a asumir a nivel ambiental?

El principal reto actualmente es cómo asumir, en tiempos del cambio climático, un desarrollo sustentable. Es decir, que a nivel económico, social y ambiental no se deprede el ecosistema y se garantice una buena calidad de vida para todos los venezolanos. Por ello, la gran incógnita es cómo encontrar el sustituto al petróleo.

Buscar una senda de sustentabilidad para promover una sustitución progresiva del petróleo. Es allí donde hay un problema debido a la élite rentista que dirige el país, la cual promueve indirectamente la degradación ambiental y la inviabilidad en el futuro.

Se preocupan por la explotación de oro y otros minerales cuando estos solo traerán consecuencias.
¿Qué es más importante, las grandes represas, preservar la cuenca del Caroní o una explotación de oro que va a causar la destrucción de aquello? ¿Cuánto cuesta volver a invertir en una represa? ¿Cuánto cuesta preservar el agua? Venezuela, más allá del oro, es un gran país productor del agua. Está dentro de los primeros 15 con mayor reserva de agua dulce. El agua es un bien insustituible, va más allá de un recurso.

¿Cómo lograría Venezuela entrar a una senda ecológica?

Principalmente se debe reorganizar el Ministerio del Ambiente. Se debe crear un órgano rector en políticas ambientales. Aquel que debe marcar la pauta de los criterios de sustentabilidad que deben seguir los otros ministerios.

Este debe funcionar en tres niveles.El nivel de las grandes políticas, vinculadas a todo el territorio nacional. Luego, deben encontrarse las direcciones de ambiente por gobernación. Finalmente, a nivel municipal. Todo esto ligado a las investigaciones de las universidades.

Hay que diseñar una política ambiental seria, con estándares nacionales, locales e internacionales. La cual debe tener criterios de calidad, asumiendo los lineamientos que ya están siendo asumidos en las Naciones Unidas.

Retomar políticas de creación de Parques Nacionales y proteger los actuales. Tenemos 44 parques nacionales, y son estos los que garantizarán el 80% del agua del país. Sobre todo aquellos que se encuentran en el sur y están siendo atacados por la minería legalizada por el gobierno.

Además se debe fortalecer una sociedad ambiental. Darle fortaleza a las organizaciones sociales, las cuales es preferible que sean extremadamente críticas a no mantener el silencio.

Igualmente, el gobierno en lugar de crear política s para la preservación del agua, ahora empiezan a importar tecnología para la desalinización del agua, lo cual aumenta el costo demasiado de este bien.

Por otro lado, Venezuela no ha querido asumir el problema de la población. El país pasó de 8 millones a 30 y tantos millones de habitantes. Existe una necesidad de una política de planificación democrática en el crecimiento de la población, sobretodo dentro de las poblaciones más pobres.

Debe existir una demografía sustentable, puesto que no puede continuar aumentando deliberadamente la población.

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