Bólidos y clásicos

A FRANCISCO LE GUSTAN, entre otras razones, por que no contaminan…

“V8´S FOR VOCATIONS” ayuda a seminaristas con sus estudios en Nueva México

El Papa Francisco bendice uno de los autos de la Fórmula E –  / Vatican Media – ACI Prensa

ACI Prensa .- El Papa Francisco bendijo un auto eléctrico de la Fórmula E, competencia que tendrá lugar en Roma el próximo sábado 14 de abril.

Esta competición es considerada la hermana menor de la Fórmula 1. Se trata de una categoría de competición de monoplazas eléctricos organizada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Su fin es la de investigar la efectividad de este tipo de vehículos no contaminantes.

Francisco recibió a algunos pilotos antes de la Audiencia General del miércoles, con los que bromeó. También bendijo uno de los autos y se alegró de esta competición con vehículos que no contaminan el medioambiente

El encuentro duró 10 minutos y también estuvo presente el creador de esta competición ecológica, Alejandro Agag, quien además es yerno del que fuera presidente del Gobierno de España, José María Aznar.

Algunos pilotos que recibieron la bendición del Pontífice mostraron su alegría después en sus cuentas oficiales de Twitter. Maro Engel, piloto de Mercedes, dio las gracias al Papa y afirmó que fue una experiencia vital la de hoy en el Vaticano”.

Por su parte, Lucas Di Grassi, de Audi, destacó que fue “una experiencia inolvidable”.

El recorrido de la Fórmula E consta de 2,8 km en 19 vueltas entre las calles de Cristoforo Colombo y el Palacio de Congresos en el centro de Roma. 

El P. Matthew Keller al interior de un convertible Pontiac Firebird 1969 / FOTO: V8s for Vocations

Keller restaura para vocaciones

Este año el P. Matthew Keller, un aficionado a los automóviles clásicos, rifó un convertible Pontiac Firebird de 1969 que él mismo restauró en un taller mecánico, para apoyar a los seminaristas de la Diócesis de Gallup en Nuevo México (Estados Unidos).

El automóvil clásico, rifado por el proyecto diocesano para apoyar las vocaciones sacerdotales “V8s for Vocations”, fue ganado por Debbie Diaz Vazquez, de la ciudad de Phoenix (Arizona), el sábado 17 de junio.

“Gracias a todos los que participaron en el sorteo y apoyó el programa de restauración. El 100% de los ingresos proporcionarán ayuda a los hombres que se están formando como sacerdotes y para fomentar las vocaciones en la diócesis”, dijo “V8s for Vocations” en un comunicado.

“Nuestro programa de restauración de coches es un faro de luz en un lugar remoto y olvidado de los Estados Unidos. Esto no es solo un coche, es un símbolo gigante de esperanza”, añadió.

En 2016, el P. Keller remodeló y donó un Chevelle de 1972, con el  que se recaudó 140 mil dólares para los seminaristas de la que podría considerarse como una de las diócesis más pobres del país.

El presbítero, ex director de vocaciones, y ahora rector de la catedral Sacred Heart Cathedral y vicario general de la Diócesis de Gallup, señaló recientemente que apenas tienen entre 35 y 40 sacerdotes para 60 parroquias, y que se necesita cerca de 30 mil dólares para los estudios de cada nuevo seminarista.

La idea de V8s for Vocations nació en 2014, cuando el P. Keller pensaba en un proyecto para la construcción de la comunidad para los seminaristas.

Fue entonces cuando unos amigos le sugirieron redescubrir su antigua afición y que restaure un auto con ellos.

Fue en ese momento que el proyecto “V8s for Vocations” nació. El presbítero y un grupo de seminaristas de Gallup restaurarían un auto y lo sortearían. Cada ticket para la rifa valdría 25 dólares y el dinero se destinaría para la formación de los seminaristas de la diócesis.

“La verdad es que soy un hombre muy aficionado a los carros. La idea comenzó a girar en torno a lo que sería un edificio para la fraternidad, que era un proyecto de formación humana. Entonces esa idea vino a mí. Yo estaba como ‘wow, esto (el auto) sería una gran forma de recaudar para la oficina de vocaciones’”, dijo el P. Keller a ACI Prensa en noviembre de 2015.

Cuando el presbítero era adolescente, trabajó como mecánico junto con su padre y su medio hermano. Al ingresar al seminario vendió su “hot rod” –un auto clásico modificado– y dejó atrás ese pasatiempo, sin pensar lo que pasaría años después.

Con el proyecto en marcha en junio de 2014, el P. Keller junto un grupo de seminaristas de Gallup restauraron el primer vehículo, el cual había sido encontrado por un amigo suyo de la escuela.

“Era un Chevelle modelo ´72 tipo deportivo. Encontramos un donante que lo compró de inmediato y nos lo dio para que empecemos a trabajar en él de inmediato”, indicó el P. Keller.

Con la ayuda de un equipo donado, el garaje en la parte trasera de la Catedral del Sagrado Corazón de la diócesis se convirtió en un taller mecánico, donde los seminaristas y otros aficionados a los autos que ofrecieron su ayuda -católicos y no católicos-, ayudaron a restaurar el Chevelle.

Pero la recaudación de fondos también le dio una lección personal: “Yo me fui al seminario, pensando que esos pasatiempos que debía dejarlos atrás. Pero había una razón para esos intereses, y Dios lo sabía”.

“Él sabía que esos años que pasé en el camino de los autos, los iba a utilizar para construir el Reino de Dios. Eso fue una gran lección, para mí, de no olvidar que Dios toma todos nuestros dones, nuestros talentos y nuestros intereses y los utiliza”, aseguró el presbítero.

Entonar para evangelizar

ACI Prensa .- El P. Matthew Keller siempre fue el tipo de persona a la que le gustaban los autos. “La verdad es que soy un hombre muy aficionado a los carros”, dijo riendo a ACI Prensa.

Con el plan hecho, el sacerdote comenzó a buscar un vehículo. Una semana después un amigo de la escuela le dijo que había encontrado el auto preciso.

“Era un Chevelle modelo ´72 tipo deportivo. Encontramos un donante que lo compró de inmediato y nos lo dio para que empecemos a trabajar en él de inmediato”, indicó el P. Keller. La restauración del vehículo comenzó en junio del 2014.

Con la ayuda de un equipo donado, el garaje en la parte trasera de la Catedral del Sagrado Corazón de la diócesis se convirtió en un taller mecánico, donde los seminaristas y otros aficionados a los autos que ofrecieron su ayuda (católicos y no católicos), ayudaron a restaurar el Chevelle.

El auto modelo 1972 Chevy Chevelle en proceso de restauración. / FOTO: Proyecto V8s For Vocations

Una lección personal

El P. Keller también se acerca al taller para confesar a algunos de los voluntarios. “Se ha vuelto sorprendente que esta reunión se haya convertido en una oportunidad para la evangelización. Yo no me lo esperaba”, manifestó el sacerdote.

Esta recaudación de fondos también le ha dado una lección personal. “Yo me fui al seminario, pensando que esos pasatiempos que debía dejarlos atrás”, dijo. “Pero había una razón para esos intereses, y Dios lo sabía”.

“Él sabía que esos años que pasé en el camino de los autos, los iba a utilizar para construir el reino. Eso fue una gran lección, para mí, de no olvidar que Dios toma todos nuestros dones, nuestros talentos y nuestros intereses y los utiliza”, indicó.

Los seminaristas trabajaron duro para asegurarse de que el día de la instalación del cuerpo del coche coincida con un retiro vocacional en el seminario, para que los participantes también pudieran tener la oportunidad de trabajar en el coche con ellos.

“Trabajar juntos en un proyecto, como construir un carro, es algo que le habla a los jóvenes”, dijo el P. Keller.

Los toques finales

La fecha de entrega será el 12 de diciembre, la fiesta de la Virgen de Guadalupe. Ya están terminando de adaptar el auto y están listos para darle los toques finales.

Este día coincide con varios eventos importantes, ya que se cumple el 75 aniversario de la diócesis de Gallup, se celebra el 60 aniversario de la Catedral del Sagrado Corazón y es el día de las ordenaciones diaconales.

El premio de la rifa no solo incluye el auto, sino que su nuevo dueño no tendrá que pagar los impuestos por su nuevo coche.

“Rifamos un auto nuevo en un parroquia antigua mía para el Día Mundial de la Juventud, y el ganador no podía quedárselo porque no tenía dinero para pagar los impuestos”, comentó el P. Keller.

“Para mí fue muy decepcionante ver eso. Así que ahora hay una nueva modalidad en Nuevo México. La persona que organiza la rifa puede pagar los impuestos y así los ganadores pueden irse con el premio pagando solo 25 dólares”, explicó.

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