Aumentó la cifra

de sacerdotes venezolanos asesinados

La Iglesia católica venezolana vio crecer durante el año 2014 la cifra de sus sacerdotes asesinados a manos de la delincuencia común, ya que se produjeron tres muertes violentas, dos más en comparación con el 2013, según la prensa del Vaticano.

El análisis se desprende de la lista de agentes pastorales – sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos – asesinados en el mundo que lleva la Agencia Fides, y cuyos resultados del año 2014, fueron presentados el pasado 30 de diciembre.

Los salesianos, padre Jesús Erasmus Plaza Salessi (80) y el hermano Luis Edilberto Sánchez Morantes (84, nacido en Colombia); además del capellán militar, presbítero Reinaldo Alfonso Herrera Lures (50), son mencionados entre los asesinados en 2014.

Entretanto, en 2013, aunque también lamentable, se registró la muerte violenta del padre José Ramón Mendoza (44), generándose de esta manera un incremento de la violencia asesina en contra los hombres consagrados a Dios, cuyo servicio cumplen en Venezuela.

En los apuntes biográficos y circunstancias de la muerte de los agentes de pastoral de 2014, se describe que los salesianos “fueron agredidos la noche entre el 15 y el 16 de febrero, por dos jóvenes que entraron en los locales del Colegio Don Bosco”, en Guaparo, en la periferia de Valencia “y murieron por las heridas sufridas”.

Estos hechos fueron cometidos por “dos menores de edad (13 y 15 años) que querían robar los ordenadores, dinero, teléfonos móviles y otros objetos de valor de la casa de los religiosos, y que también profanaron la capilla”, dice la Agencia Fides.

Agregan que “Don Plaza murió en el hospital, mientras los médicos trataban de detener las hemorragias causadas por las heridas de cuchillo, mientras que el hermano Luis murió en el acto”.

Se resalta que en este episodio tan violento y agresivo fueron heridos además otro sacerdote, que había corrido en defensa de los hermanos y otro religioso.

La muerte violenta del Padre Reinaldo Alfonso Herrera Lures, quien prestaba servicio en la Diócesis de La Guaira como capellán militar, ocurrió el 25 de septiembre.

El Padre Reinaldo había sido párroco en diversas parroquias de La Guaira. “Desde hacía varios años era capellán militar. También era canciller de la Diócesis de La Guaira y capellán del Colegio Champagnat en Caracas”.

De esta manera, en relación al informe del año 2013, se incrementaron las muertes violentas sufridas por hombres consagrados a Dios en la Iglesia católica venezolana, toda vez que el 17 de febrero de 2013, fue asesinado en Barquisimeto, estado Lara, el padre José Ramón Mendoza, de 44 años.

En fechas más tardías también fueron asesinados en Venezuela otros tres sacerdotes. En orden regresivo se tiene que el 28 de abril de 2010, el religioso estadounidense, Stephen Woods (68), fue hallado muerto en la casa parroquial de la Iglesia Sagrada Familia, al oeste de Ciudad Guayana.

El 7 de enero de 2008, el presbítero Pedro Daniel Orellana Hidalgo (50), apareció muerto en la urbanización Manzanares de Baruta; y el 23 de abril de 2006, el padre Jorge Piñango Mascareño, quien para entonces era subsecretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, y fue hallado muerto en Caracas.

América con más muertes violentas

El informe anual de la Agencia Fides revela que “en el año 2014 han sido asesinados en el mundo 26 agentes pastorales, 3 más que en el año 2013”.

Explica que por sexto año consecutivo, el número más alto de agentes pastorales asesinados “se ha registrado en América”; y durante “los últimos diez años (2004-2013) han sido asesinados en el mundo 230 agentes pastorales, de los cuales 3 obispos”.

La Agencia Fides es una instancia de la Iglesia católica que fue creada en 1927, y constituida en el órgano de información de las Obras Misionales Pontificias. Desde el año 2003 presenta estadísticas anuales sobre los ataques contra la integridad de los hombres y mujeres consagrados a Dios en el seno de la Iglesia católica en el mundo.

EL CARABOBEÑO 

 

Francisco: Empedrado, el rumbo renovador

EL PAPA NOMBRA a 15 cardenales menores de 80 años

COMENTARIO: Las críticas del Papa

 

STEFAN DEGE / Deutsche Welle Vienen, por ejemplo, de lugares tan remotos como la isla de Tonga, de Cabo Verde o de Panamá.

Los nuevos portadores del capelo rojo no proceden, como de costumbre, de prestigiosos obispados en Italia.

Cinco obispos del sureste de Asia y Oceanía han pasado a formar parte del Colegio Cardenalicio.

Y entre los escogidos no hay ningún estadounidense. Asimismo, cinco cardenales que se han destacado por su trabajo fueron nominados por el Papa, entre ellos, un alemán. No cabe duda: con su nominación, el papa Francisco sienta precedentes. Una vez más.

Como Papa “del fin del mundo”, el argentino Jorge Mario Bergoglio ha designado a cardenales provenientes “del fin del mundo”.

Clérigos de lugares remotos representan un catolicismo diferente, muchas veces más conservador.

Su elección refleja la diversidad de la Iglesia, dice Francisco. Sin embargo, la definición papal del fin del mundo es interesante: al designar a estos cardenales, fortalece la periferia católica y también la influencia de ésta sobre la Iglesia universal de dominación europea.

Su elección es un rechazo al centralismo eclesiástico, y le declara la guerra al centro de poder clerical en Roma.

Hace poco, Francisco ya le había leído la cartilla a su curia, al diagnosticarles a los representantes 15 enfermedades, entre ellas arribismo, arrogancia, insensibilidad y “Alzheimer espiritual”.

Renovar la Iglesia

El segundo mensaje del Papa es aún más obvio: la Iglesia debe estar allí donde la gente la necesita y proteger a los más vulnerables. Así, por ejemplo, designó cardenal al italiano Francisco Montenegro.

La isla mediterránea de Lampedusa forma parte de su arzobispado en Sicilia. En 2013, el Papa visitó Lampedusa, donde condenó fuertemente la miseria de los refugiados.

Entre los nuevos dignatarios, sin embargo, también se encuentran clérigos de Etiopía, Tailandia y Vietnam.

En estos países, los cristianos católicos son minoría. Francisco ha nombrado a cardenales en lugares donde su Iglesia se ve amenazada o donde tiene la obligación de ayudar.

Le guste o no a sus críticos en el Vaticano, Francisco usa la designación cardenalicia para decidir la dirección política de la Iglesia.

Su mensaje es: renovémosla desde la periferia. Solo así podrá estar con las personas, en el sentido de Jesús.

Sin lugar a dudas, las decisiones de Francisco también despiertan resistencia, y la constante lucha del Papa, de 78 años, le roba fuerzas. No le queda mucho tiempo. Hasta que renuncie o muera, el rumbo reformista que ha emprendido deberá ser irreversible. No se sabe si Francisco llegará a cosechar los frutos de sus reformas. Como servidor de la Iglesia se ha fijado como meta renovarla. Es evidente que esto es más importante para él que su propia persona.

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