Amazonía: La Iglesia prepara socorro

“SÍNODO DEL AMAZONAS provocará duras reacciones, lo sabemos ya”

EXISTEN OTRAS AMAZONIAS EN DIVERSAS partes del planeta, en África, en Asia. Este encuentro será una señal para todos”,

ROMANA MACGOWAN, DEL ESTADO DE CALIFORNIA, es reconocida ahora en Perú como “El Ángel de la Amazonia”,

 

ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ / Vatican Insider.-  El rol de los gobiernos, las multinacionales, la corrupción, el narcotráfico.

Son “teclas sensibles” que tendrán su espacio en el próximo Sínodo dedicado al Amazonas. Una reunión mundial de obispos convocada por el Papa para octubre de 2019. Los debates no sólo se centrarán en aspectos pastorales, también abordarán una realidad marcada por la explotación indiscriminada de la naturaleza y el desplazamiento de las poblaciones locales. “Tendremos reacciones no fáciles. Ya lo sabemos”, anticipó el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo.

Será una asamblea especial, realizada por voluntad explícita de Francisco. Él mismo inauguró el “camino sinodal” el 19 de enero pasado en la localidad peruana de Puerto Maldonado. Allí se reunió con los habitantes de la selva y marcó un rumbo para toda la Iglesia.

Hace no mucho, Bergoglio confesó a Baldisseri haber tomado conciencia de la situación del Amazonas durante la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Aparecida, Brasil, en mayo de 2007.

Desde entonces tenía en mente la magnitud del problema. Luego, ya siendo Papa, diversos obispos le pidieron afrontar la situación. Le propusieron convocar un Sínodo y él respondió: “¡Hagámoslo!”.

“Trataremos el tema desde el punto de vista eclesial y también civil, para englobar a todos”, precisó el purpurado, en entrevista con el Vatican Insider.

Recordó que existen 107 circunscripciones eclesiásticas católicas conectadas con la Amazonia (entre diócesis y prelaturas), donde viven 37 millones de personas. Los obispos responsables del territorio superan el centenar y los indígenas de la región ascienden a dos millones 270 mil. La presencia cristiana supera el 80 por ciento en promedio.

“Hoy cuando se habla del Amazonas se piensa sólo en los países de la selva, pero se necesita ampliar el horizonte. Los problemas nos llevan a las causas: de dónde surgen. Si allí existen empresas, ¿de dónde provienen? Los consumidores ¿dónde están? ¿Son empresas de gobierno, privadas? Debemos incluir no sólo a los indígenas, que son los custodios de la selva, defenderlos. Pero hay mestizos y personas de todo el mundo”, siguió.

Consideró “fundamental” la mirada de los indígenas, quienes viven en la selva y garantizan su cuidado. Por eso calificó de “impensable” intentar proteger ese pulmón del planeta sin ellos o enviando otra gente externa. “Eso es una conservación falsa”, ponderó.

“Es importante aclarar que el Sínodo panamazónico será celebrado en Roma, no en Manaos o en otra ciudad de la región, esto porque se busca mandar un mensaje no sólo a toda la Iglesia sino al mundo entero. Existen otras Amazonias en diversas partes del planeta, en África, en Asia. Este encuentro será una señal para todos”.

Baldisseri también reflexionó sobre los derroteros del Sínodo de los Obispos y anticipó que ya se trabaja para poner por escrito una serie de cambios a ese organismo impulsados por el Papa Francisco desde el inicio del pontificado.

Reveló por primera vez que se estudia una actualización del decreto papal de 1965 con el cual Pablo VI creó el Sínodo. Se trata del motu proprio “Apostolica Sollicitudo” publicado el 15 de septiembre de ese año.

“Estamos trabajando en la práctica, no en la teoría. Estamos renovando lentamente cada cosa. No es necesario cambiar la estructura, la intuición de Pablo VI fue grande. Así como con la ‘Pastor Bonus’ están trabajando los cardenales del C-9 para llegar a un nuevo documento, paralelamente nosotros estamos trabajando para llegar a algo que pueda plasmar los avances, un texto”, precisó.

Con esas palabras, Baldisseri se refirió a la más avanzada reforma de la Curia Romana, conducida por Francisco y el consejo de nueve cardenales que se reúnen trimestralmente en Roma para plasmar los cambios concretos. Ellos trabajan en la redacción de un nuevo documento que sustituya a la “Pastor Bonus” de Juan Pablo II.

En el caso del Sínodo, aclaró que aún no está claro si será necesario que el Papa emita un decreto distinto que abrogue al de Pablo VI. De todas maneras, insistió: “Ya hemos empezado a trabajar en esto. Estamos estudiando a fondo también desde el punto de vista doctrinal”.

Para el purpurado, la innovación más significativa introducida durante el pontificado de Francisco es un cambio en la forma de afrontar los problemas en el Sínodo. La renovada metodología busca partir de la experiencia y no analizar la realidad “de arriba para abajo”.

Esto, dijo, ya pudo verse en las últimas dos asambleas sinodales, cuyos documentos conclusivos surgieron del modelo “ver, juzgar y actuar”, una metodología usada en América Latina desde hace 70 años pero que no era aceptada en el Vaticano. “No fue tan pacífica (su aplicación)”, reconoció el cardenal. “Sobre este punto tuvimos dificultades al inicio, pero ahora ya es aceptado”, continuó.

“Nosotros partimos de la realidad como es, pero esta realidad la miramos con los ojos de la fe, no con otros. Sino qué diferencia habría entre la Iglesia que trata el tema de los jóvenes y el estado, las Naciones Unidas u otra organización. El objeto es el mismo, pero la mirada es distinta. Lo que buscamos evitar es imponer algo desde lo alto e impedir que, por ello, esa realidad se convierta en otra realidad, o casi. Nosotros queremos tomar lo que existe en la realidad, y responder a esos desafíos con los ojos de la fe”, apuntó.

Más adelante recordó que el Sínodo nació por iniciativa de los obispos después del Concilio Vaticano II y su objetivo era colaborar con el Papa como una estructura paralela y distinta a la Curia. Pero con el paso de las décadas, ese organismo perdió su eficacia. Francisco quiso otorgarle nueva fuerza. Baldisseri así lo recordó: “Desde el inicio (del pontificado) me dijo: yo deseo que el Sínodo tome otra forma porque ahora es estático, está como parado, él mismo lo había visto cuando había participado”.

Para limpiar un río en Iquitos

Belén la cautivó. Llegó a la Selva del Perú para grabar una película, pero se quedó a limpiar los ríos afluentes de la Amazonía peruana. Los peces del río Itaya se ocultaban debajo de una gran ruma de botellas de plástico, y enormes montículos de basura.

Romana MacGowan, ciudadana estadounidense del estado de California, reconocida ahora en Perú como “El Ángel de la Amazonia”, había decidido quedarse para devolverle al río su belleza natural. Y así lo hizo. El poblado ubicado en el bajo Belén, en la región de Iquitos del oriente peruano, necesitaba de su ayuda.

“Sueño con ver limpio Belén. Tengo una meta eliminar la contaminación del río para mejorar la calidad de vida de estas personas”, cuenta la actriz hollywoodense procedente de California, a la televisión peruana.

Con corazón solidario limpia río

Bajo el lema “juntos cambiamos el mundo”, la joven de 25 años trabaja en este proyecto desde el mes de diciembre de 2017, a la fecha logró quitar del río 10.000 toneladas de botellas de plástico. Ella recicla el plástico. “Construimos sillas, mesas, camas. Ahora quiero hacer un bote”, narra la joven en entrevista para la prensa peruana.

“Cuando ayudo a salvar el río mi corazón se llena de felicidad”. Y es que sabe que la Amazonia peruana, es uno de los pulmones del mundo. Debemos conservar las reservas naturales”. Su entusiasmo y corazón solidario logró conseguir la ayuda de voluntarios, pobladores del lugar, quienes al ver la dedicación y entrega de esta extranjera se sumaron a su labor.

Con guantes, trinches y bolsas recoge la basura. Abandonó el rodaje de una película para preservar la Amazonia. Su solidaridad pone en evidencia la dejadez de las autoridades de la región quienes hace décadas abandonaron este poblado, conocido como “la Venecia” de la selva peruana.

Embajadora de la Amazonia

Sólo restan días para que culmine su visa de extranjera, Xena Radnor como se hace llamar, posteó a través de sus redes sociales, la posibilidad de ser deportada si continuaba con esta labor. Sin embargo, un diario local desmintió el hecho. Mediante otra publicación en la página de su Facebook responde que hasta el momento solo ha dedicado su tiempo y dinero al proyecto al de limpiar el río Itaya con la colaboración de los pobladores de la zona baja de la Amazonía. “Elegí este proyecto porque esta agua, no solo pertenece a los peruanos, sino también es parte de nuestro planeta”, escribió.

La Municipalidad distrital de Belén otorgó un reconocimiento a la solidaria joven nombrándola embajadora del pueblo de Belén. Radnor fue proclamada huésped ilustre de la ciudad por dedicarse a la conservación de los ríos en tierras peruanas. Agradecida Xena decidió regresar al país para continuar con este proyecto de limpieza del río, tarea en la que se unieron los poblados asentados en la rivera de este afluente de la amazonia peruana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*