7 que “no van pal baile” 2019

– LOS 7 ANIMALES QUE NO VOLVEREMOS A VER (Y LA CULPA ES NUESTRA)

Siete especies desaparecidas:

Macho del rinoceronte blanco

Hace solo unos días que el último macho de rinoceronte blanco, de nombre Sudán, murió en la reserva keniana de Ol Pejeta. Hace 60 años había unos 2.000 rinocerontes blancos mientras que en actualidad solo quedan dos hembras de esta subespecie. La caza de estos animales ha contribuido significativamente a su extinción.

Zampullín enano

El zampullín macacito también denominado macá gris, zambullidor chico, zambullidor menor, zampullín enano y tígua. Es el miembro más pequeño de la familia y habita en el continente americano. Esta pequeña ave vivía en las aguas del lago de Alaotra, en la isla de Madagascar. Oficialmente desapareció en 2010, aunque no se veían ejemplares desde 1988. Se cree que la extinción de la especie se debió a la acción humana. La desaparición de las especies de peces preferidas del zampullín enano por culpa de la introducción de otras hizo que empezaran a morir de hambre.

Rinoceronte negro occidental

La caza ilegal, la lucha limitada contra la caza furtiva, la insuficiencia de los tribunales a la hora de dictar sentencias para castigar a los cazadores furtivos y demás razones contribuyeron a la posible desaparición de la subespecie. No se conoce ningún ejemplar que se esté criando en cautividad. Con la esperanza de que hubiera una pequeña población desconocida. El rinoceronte negro occidental es ya historia por culpa de la superstición que atribuye a sus cuernos efectos curativos. Los cazadores los atrapaban y mataban para lucrarse hasta que en 2012 la especie desapareció por completo.

Delfín chino de río

El delfín chino de río o Baiji es el cetáceo de agua dulce más raro de todos. Su nombre en chino, Baiji, significa “delfín blanco” y se le conoce con el sobrenombre de “la diosa del Yangtsé”, en referencia al río que habitaba.La caza excesiva y descontrolada así como la construcción de presas que impidieron la migración de delfines llevaron a la extinción a este animal en 2017. Sólo el tiempo dirá si todavía están aquí o solo son una parte de la historia. El hecho de que la zona donde habitan está altamente contaminada, nos recuerda cómo las acciones humanas pueden causar graves problemas al resto de los seres vivos.

Tortuga de Abingdon

Esta especie de tortugas de las islas Galápagos (Ecuador) habitó hasta hace unos seis años la isla de Pinta o Abingdon, en el Pacífico.

El último representante de la especie fue hallado en los años 1980 por un científico húngaro y llevado a la estación científica Charles Darvin de la isla Santa Cruz, en el archipiélago ecuatoriano. La tortuga, que fue bautizada como Solitario George, murió en 2012 a los 100 años de edad sin dejar descendencia.

Ostrero unicolor canario

Fue una especie de ave costera endémica del Archipiélago que aparentemente vivió en las costas de Fuerteventura, Lanzarote y el Archipiélago Chinijo (La Graciosa y Alegranza, principalmente).

Entre la población local era conocido por los pescadores y mariscadores, que llegaron a darle diferentes nombres, tales como grajo marino, grajo de mar, graja, cuervo marino, corvino o lapero. Se alimentaban de moluscos y de otros invertebrados. Sin embargo, con la reducción de estos por culpa de la pesca, los ostreros unicolor canarios se quedaron sin suficiente alimento. En 1994 la especie fue declarada extinta.

León marino japonés

Estos animales que habitaron Japón, China y la península rusa de Sajalín se extinguieron en 1974 debido a la caza y pesca descontroladas.

Mientras que a mediados del siglo XIX la especie contaba con 50.000 individuos, un siglo después su número se redujo a apenas 50-60 ejemplares.

 


France 24

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*