3 curas asesinados en 1 semana

MÉXICO: En el desolador panorama, de  violencia y corrupción, se confirma la tendencia también contra miembros de la Iglesia en el país. La muerte del presbítero José Alfredo López Guillén se suma a las de otros dos, pocos días antes, en el estado de Veracruz

ILUSTRACIÓN: Raúl Azuaje

Vatican Insider.– Este veinticinco de septiembre de 2016 fue hallado el cuerpo sin vida del mexicano José Alfredo López Guillén, de 43 años de edad y con 15 años de ministerio religioso, párroco de la Santísima Trinidad de Janamuato (Puruándiro, Michoacán).

De entre todos los cadáveres que fueron hallados durante la última semana en México, particularmente llaman la atención las muertes de tres religiosos.

Los primeros dos fueron asesinados en el estado de Veracruz entre el domingo 18 y el lunes 19 de septiembre: eran Alejo Nabor Jiménez y Juárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, párroco y vicario de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima en la localidad de Poza Rica, Veracruz. Y el tercero de ellos fue el del sacerdote por cuya seguridad se temía desde el pasado lunes 19 de septiembre, precisamente cuando fueron hallados los cuerpos de los dos sacerdotes veracruzanos.

Durante la misa de este domingo, en la colonia San Rafael de Puruándiro, el cardenal Alberto Suárez Inda dio a conocer que el cuerpo hallado esta mañana en un predio de dicho municipio, en Michoacán, pertenece al párroco José Alfredo López Guillén, desaparecido desde el pasado lunes.

El cuerpo fue hallado en el predio conocido como La Guayaba, en el citado municipio de Michoacán, de donde López Guillén era párroco de la Iglesia de la Santísima Trinidad. El cardenal Suárez Inda, también arzobispo de Morelia, dio a conocer la noticia a sus fieles, aunque las autoridades no han confirmado la información. La arquidiócesis de Morelia confirmó, primero con un tuit que resonó en las redes sociales, y luego con un comunicado, el fallecimiento de López Guillén, asesinado con cinco tiros.

Llama también  la atención el hecho de que las tres muertes estén relacionadas a casos de secuestro, como habrían confirmado las investigaciones oficiales de las autoridades locales. A los tres los habrían secuestrado o, de alguna manera sometido, y después les habrían disparado.

Alfredo López, nació el 13 de octubre de 1973 en Panindícuaro, Michoacán. El párroco, de la Iglesia de la Santísima Trinidad de Janamuato, fue ordenado el 7 de junio de 2001 en la Catedral de Morelia, por lo que acababa de cumplir 15 años de sacerdocio, luego de haber cursado 11 años de formación presbiteral en el Seminario Diocesano de Michoacán.

Hoy también, después del rezo de la oración mariana del Ángelus, Papa Francisco, además de dar su apoyo a la iniciativa de los obispos de México «para sostener el compromiso de la Iglesia y de la sociedad civil en favor de la familia y de la vida, que en este tiempo requieren especial atención pastoral y cultural en todo el mundo». aseguró su «oración por el querido pueblo mexicano, para que cese la violencia que en estos días ha golpeado también a algunos sacerdotes», refiriéndose a dos sacerdotes asesinados hace siete días en el estado de Veracruz.

En el desolador panorama mexicano, de  violencia y corrupción, se confirma la tendencia también contra miembros de la Iglesia en el país.

Durante la última década han sido asesinados 44 sacerdotes. Según los datos del Centro Multimedia Católico, en los últimos 25 años se han registrado 52 agresiones contra miembros de la Iglesia católica: la mayor parte de los crímenes son perpetrados contra los sacerdotes (78%), sacristanes (10%), seminaristas (8%), diáconos (2%) y periodistas católicos (2%). Sin olvidar el asesinato del cardenal Juan Luis Posadas Ocampo, arzobispo de Guadalajara, masacrado en el aeropuerto de su ciudad en mayo de 1993.

 

Condolencia papal

ZENIT / Ciudad del Vaticano.- El papa Francisco envió sus condolencias a Mons. Trinidad Zapata, obispo de Papantla, por el asesinato de dos sacerdotes, los padres Alejo Nabor y José Suárez, párroco y vicario de la parroquia de Nuesta Señora de Fátima en la localidad de Poza Rica de Hidalgo.

El Santo Padre en el telegrama firmado por el cardenal secretario de estado, Pietro Parolin indica que los sacerdotes asesinados fueron “víctimas de una violencia que no acepta excusas”.

A continuación el texto:

“Profundamente apenado al recibir la triste noticia del asesinato de los reverendos Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, párroco y vicario de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, de Poza Rica, el Santo Padre expresa su mas sentido pésame a vuestra excelencia, así como al clero, comunidades religiosas y fieles de esa querida diócesis, a la vez que ofrecerá sufragios por el eterno descanso de estos sacerdotes de Cristo, víctimas de una inexcusable violencia.

Su santidad, al manifestar una vez más su firme condena a todo atentado a la vida y dignidad de las personas, exhorta al clero y los agentes pastorales de la diócesis a continuar con energía su misión eclesial a pesar de los obstáculos, siguiendo el ejemplo de Jesús el buen pastor.

Con tales sentimientos, mientras desea hacer llegar también a los familiares su cercanía en tan dolorosa prueba, el papa Francisco imparte a dicha comunidad eclesial la confortadora bendición apostólica como signo de esperanza cristiana del Señor Resucitado”.

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