¨El robot que cree en Dios¨

“EL LIBRO NOS MUESTRA LA DEBILIDAD de nuestra relación con la religión y con todo aquello que nos hace humanos”

¨EL ROBOT QUE CREE EN DIOS¨, de Arturo San Agustín

 

 

ANTONIO ARADILLAS / RD.- El hecho es que, de una u otra manera, el tema religioso sigue interesando en la actualidad. Tratado en diversidad de versiones y géneros literarios, con inclusión de las novelas, aparece el mismo, y con frecuencia, en las librerías y demás medios técnicos,

Arturo San Agustín, periodista de “El Periódico de Catalunya”, “El Mundo”y “La Vanguardia”, exdirector creativo en cuatro de las principales agencias de publicidad, autor de cinco documentales -uno de ellos titulado “El Vaticano, un lugar ambiguo”-, acaba de publicar la novela “El robot que cree en Dios” en la editorial “Economía Digital” asentada en Barcelona.

Del autor y del contenido del libro, hay que referir que “ficciona el papado de Inocencio XIV, el primer papa catalán, para mostrarnos la debilidad de nuestra relación con la religión y con todo aquello que nos hace humanos. Una crítica luminosa sobre un mundo en disputa entre el secretismo y la ciencia, entre la religión como extensión de la política y el catolicismo como camino, desde una posición de conservadurismo existencial. Una novela de ideas, cuyo protagonista, el periodista Rossi, irá descubriendo los entresijos el Vaticano, las luchas de poder, desentrañando algunas de las claves del futuro de la Iglesia Católica. ¿Será Latinoamérica el lugar donde nacerá un nuevo Vaticano? ¿Qué queda de la moral cuando los cardenales, obispos y religiosos la relativizan a favor del aplauso popular? ¿Qué implica no cuestionarse la robótica, el transhumanismo o el post-humanismo?”

Es obvio destacar, leída esta novela, que los contactos del autor con el Vaticano le han permitido disponer de información privilegiada sobre el lugar y sus protagonistas, en la variedad de episodios y situaciones que se viven en sus 310 páginas. En la dedicatoria del texto lo confiesa con honradez periodístico-histórica, de esta manera: “Esta novela ha sido posible gracias a muchas conversaciones que he mantenido durante varios años con influyentes personajes vaticanos y romanos. Sin sus testimonios, confidencias y discrepancias, hubiese sido imposible escribir este libro. Agradezco la confianza que en mí depositaron quienes no suelen ni conceder entrevistas, ni aparecer a menudo en los medios de comunicación. Estos, por principales, y porque saben, callan”.

En las páginas 113 y ss. relata escenas relacionadas con el Opus Dei y su residencia en Villa Tevere, “cuyo pabellón principal es de estilo ‘quattrocento fiorentino’, perteneciente al conde Mazzoleni, quien lo había alquilado a la embajada de Hungría ante la Santa Sede, adornada la residencia ahora con burros de diferentes tamaños, dado que el asno era el animal preferido, o totémico, del Fundador”. Da la impresión de que A. de la Puerta, uno de los personajes del episodio, tiene algún parentesco, o es el mismo, Álvaro del Portillo sustituto del “Padre”.

Inspira sabiamente la lectura del libro de Arturo, esta frase de Stanislav Lem, que destaca en la portada: “Nada envejece más rápido que el futuro”.

Para saber más acerca del libro, aquí

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